El Velero

Mi velero zozobrando

en los mares del dolor,

en mi lucha voy bogando

siempre viendo al Salvador.

 

Si las penas de ésta vida

me quisiesen ahogar,

solo es Cristo mi salida

y no voy a zozobrar.

 

Los problemas pasajeros

no me deben asustar,

pues que somos los viajeros

de la Patria Celestial.

 

Ya parece que las olas

van creciendo más y más,

mas la fuerza está adelante

solo en Cristo y nada más.

 

Si el velero se rompiere

por el viento aterrador,

ya mi mano se adhiere

a la voz del Salvador.

 

Cuando la mañana hermosa

amanezca para mí,

cantaré con voz gloriosa

oh Jesús, he sido salvo por ti.

 

Autor: Ramón Calderón Cortéz