"Samuel en el Templo"

Samuel en el templo
 Samuel era un niño pequeño. El ayudaba a su papá y a su mamá en la casa. Un día su mamá le dijo: "Un día tú puedes ayudar en el templo."
Muchos días después
 Samuel dijo: "Ya soy bastante  grande. Yo quisiera ayudar en  el templo."
 La madre de Samuel le dijo: "Sí, tú puedes lustrar las lámparas y los vasos del templo. Tú puedes abrir las cortinas para Elí, el maestro. Elí se está poniendo viejo. El no ve bien. Tú puedes ayudarle en lo que necesita hacer."
 Un día el papá y la mamá de Samuel le dijeron que era lo suficientemente grande para ir al templo con ellos.
 Samuel se preparó de inmediato. Samuel y su papá y mamá caminaron y caminaron hasta que llegaron al templo. Samuel entró adentro. El vio a Elí, el maestro.
 Ana le dijo a Elí: "Este es mi hijo, Samuel. El quiere ayudarte."
 Elí necesitaba a alguien que pudiera lustrar las lámparas y los vasos del templo. El necesitaba a alguien que pudiera abrir las cortinas en la mañana y cerrarlas en la noche. El necesitaba a alguien con buena vista que le ayudara a encontrar las cosas que necesitaba.

 "YO tengo buenos ojos," dijo Samuel. "Yo puedo encontrar lo que tú necesitas. Yo puedo abrir las cortinas. Yo puedo lustrar las lámparas y los Vasos."
 Elí se puso muy contento de tener un ayudante.
 Samuel agradeció a Dios por permitirle ser el ayudante de Eli.

Referencias de las Escrituras: 1 Samuel 1:24-25; 2: 11, 1821,26
 
 

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