Hace mucho tiempo, unos magos
estaban mirando las estrellas. Las estrellas titilaban en el cielo. Si
estuvieras cerca hubieras podido oírlos, diciendo algo así:
“Mira: ¿ves esa estrella? Es más grande y más brillante
que las demás.
“¿Por qué esa
estrella es más brillante que las otras?”, Pregunto uno de los hombres.
“Yo sé”, dijo el otro.
“Quiere decir que Jesús ha nacido.”
“Vayamos a conocer a Jesús,”
dijo uno de ellos.
“Necesitamos llevarle algún
regalo,” sugirió uno de los sabios.
“¿Qué podemos
llevar?” Se preguntaron uno al otro.
“Yo sé, “dijo uno. “Yo
llevaré un hermoso perfume.”
“Yo le llevaré oro,”
dijo el otro.
“Y yo le llevaré un aceite
de olor suave,” dijo el tercero.
Pronto los hombres tenían
sus regalos preparados para llevárselos a Jesús. Subieron
a sus camellos y comenzaron el largo viaje. Los Reyes Magos siguieron la
luz de la estrella hasta llegar a la ciudad de Belén. Entonces preguntaron:
“¿Dónde está
Jesús? Nosotros hemos visto la brillante estrella y hemos venido
a verlo.”
Enseguida encontraron a Jesús,
Maria y José. Se arrodillaron y dijeron: “Gracias, Dios, por Jesús.”
Entonces los Reyes Magos le
dieron a Jesús sus regalos de oro, aceite y perfume. Los Reyes Magos
expresaron su amor a Jesús.
Referencia de las Escrituras:
Mateo 2:1-12