Una joven llamada María amaba
mucho a Dios. A Maria le gustaba hacer las cosas que Dios quería
que ella hiciese.
Un día María estaba
sola. Ella miró hacia arriba. Vio a un ángel. El ángel
fue enviado por Dios.
El ángel le dijo: “María,
Dios te ama y quiere hacer algo especial por ti.”
María tuvo miedo. El ángel
le dijo a María, “No tengas miedo, María. Tú amas
a Dios. Dios te ha elegido para ser la madre de un varón. Le pondrás
por nombre Jesús. El será el Hijo de Dios.”
“¿Dios me ha elegido a mí
para ser la madre de Jesús?”, María le preguntó al
ángel.
“Si,” dijo el ángel. “Dios
quiere que tú seas la madre de Jesús.”
María estaba muy contenta.
Ella iba a ser la madre del niño Jesús.
Referencias de las escrituras
Lucas 1:26-38