Cuando estudiamos la Biblia descubrimos que las mujeres están presentes en todos los momentos decisivos para el pueblo de Dios y para las naciones.
El valor de Jocabed al tener que afrontar a los capataces egipcios, hizo que salvaran la vida a su hijo Moisés, a quién Dios usó como instrumento para restaurar la libertad de su pueblo (Exo. 6:20). La humilde huérfana Hadasa alcanzó la posición cimera en el reino de Asuero, como reina. En esa posición, llevando el nombre de Esther , fue usada por Dios con el fin de salvara su pueblo de la muerte segura (Esther 2:7).
En el gran plan de la salvación, Dios escogió a una mujer para que fuera la madre del Salvador.
Al comienzo de la iglesia adventista, una mujer notable, Elena de White, fue usada como instrumento en las manos de Dios con el fin de dar a ésta iglesia la orientación necesaria para el cumplimiento de su misión.
Hoy en día la iglesia cuenta con el dedicado servicio de su población femenina en diferentes niveles:
* En las oficinas de nuestra denominación, ayudamos a cumplir con nuestros dirigentes a cumplir con éxito el programa de la iglesia.
* En los hospitales, ayudamos a aliviar el dolor y el sufrimiento de los pacientes que sufren enfermedades físicas y emocionales.
* Como asistentes pastorales, esparcimos el mensaje de salvación a los que nunca han oído de Jesús.
* En la iglesia, usamos nuestros dones en los distintos departamentos, con el fin de lograr que su programa avance.
Para cumplir ésta misión, necesitamos primero que todo ser verdaderas cristianas. Tenemos que ser amigas de Jesús, y procurar que nuestras vidas sean transformadas a su imagen, mediante nuestro amor a él, imitándolo y confiando plenamente en él.
¿Cómo llegar a ser como Cristo? ¿Cómo llevar con dignidad el nombre de cristianas? Usar ese nombre implica una gran responsabilidad. Necesitamos mostrar al mundo el verdadero carácter de Dios, y debemos seguir el ejemplo de Cristo.
Alejandro el Grande, el líder griego que conquistó al mundo de su tiempo en tres años, fue informado de la conducta impropia de uno de sus soldados. Inmediatamente dio órdenes para que ese soldado fuera llevado a su presencia.
¿Cómo te llamas?, le preguntó el conquistador.
"Alejandro", contestó el soldado.
"Joven, ¿cómo te llamas?", volvió a demandar Alejandro.
"Me llamo Alejandro", respondió el joven una vez más.
"Joven", dijo el comandante en tono amenazador, "o cambias de actitud o cambias de nombre".
Como cristianas, nuestras vidas deben honrara ese maravilloso nombre.
Necesitamos asirnos de la palabra de Dios. Necesitamos dedicar más tiempo a estudiar la Biblia, practicar la devoción matinal, leer los libros del Espíritu de Profecía y estudiar la lección de Escuela Sabática.
Hubo un maestro alemán que era famoso por la riqueza de su vida espiritual. Ya anciano era u ejemplo entre sus colegas y sus estudiantes, que trataban de descubrir cuál era el secreto de us vida tan llena de bondad, comprensión y amor. Un día, algunos de los estudiantes decidieron que uno de ellos debería esconderse en el departamento del profesor y ver cómo vivía, ya que era el único lugar donde todavía no lo habían observado. El maestro llegó tarde esa noche. El día había sido lar5go y cansador. Puso sus libros sobre la mesa, se quitó el abrigo y se sentó. Después cogió su Biblia y leyó durante casi una hora. Luego inclinó su cabeza, unió sus manos sobre la Biblia en actitud de oración, y así estuvo por un largo rato. Entonces cerró la Biblia, se puso de pie, y con los ojos elevados al cielo, dijo: "Querido Jesús, ¡tu y yo siempre seremos amigos!"
Si viviéramos estrechamente unidos a Jesús, desearíamos tener:
* La verdad: Hablaríamos siempre la verdad. En Proverbios 12:22, leemos: "Los labios mentirosos son abominación a Jehová, pero los que hacen la verdad son su contentamiento".
* El respeto: El verdadero cristianismo hace a la persona cortés, refinada y bondadosa. Alabemos al Señor con nuestra lengua y ayudemos con palabras de consuelo a los que sufren. Hagamos avanzar la obra de Dios y preparémonos para su venida usando correctamente las palabras.
En lugar de destruir, construyamos. Proclamemos el mensaje.
En cierta ocasión un misionero estaba predicando a una tribu en la selva en cuanto al amor de Dios. Les dijo que Dios había enviado a su Hijo a vivir entre los hombres. Entonces pasó a descrobir lo bondadoso, lo gentil y lo cortés que era Jesús y cómo el curaba a los enfermos. Luego habló de las bellas historias contadas por Jesús, y finalmente les dijo que Jesús había muerto por nosotros.
"¡Yo lo conozco!", dijo uno de los de la tribu.
"Es imposible", respondió el misionero, "el murió hace muchos años"
"Si, lo conocemos", intervino e jefe de la tribu. "él vivió entre nosotros y murió aquí. Aquí está su tumba".
Entonces condujo al misionero a la tumba del misionero que lo había precedido, el primer misionero que había trabajado y muerto en esa tierra. Su vida había sido tan similar a la de Cristo, que los nativos pensaron que era en realidad el Hijo de Dios.
¡Qué hermoso testimonio! Cuando escuchamos relatos como éste, nos maravillamos. ¿Cómo podríamos ser más como Cristo? Podemos ser más como Cristo si:
* Mantenemos un contacto diario con las Sagradas Escrituras.
* Trabajamos a favor de otros.
Si practicamos éstas cosas, estaremos testificando por Jesús:
* Con los vecinos: "Visitad a vuestros vecinos de una manera amigable..." (Servicio Cristiano, pag. 145).
* Escribiendo cartas: Podemos escribir cartas misioneras a personas que son débiles en la fe y a los que no han escuchado el mensaje de Cristo.
* En los hospitales, hospicios y orfanatorios: Esparciendo el mensaje de esperanza y distribuyendo literatura.
* En cualquier lugar: El Señor quiere que la verdad sea llevada o más cerca posible de la gente, lo cual solo se puede hacer por medio de la obra personal. (El evangelismo, pag. 320)
Debemos obedecer la orden del Maestro quien dijo: "Id...." Debemos participar en Misión Global de una manera más activa. SIEMA presenta los siguientes proyectos que pueden ser llevado a cabo por cualquier mujer cristiana:
"Si podemos organizar grupos efectivos, hábilmente educados en cuanto a la tarea que debemos cumplir como siervos del Maestro, nuestras iglesias recibirán la vitalidad que tanto necesitan" (Testimonies, tomo 2, pag. 401).
1) Serie para el Hogar Cristiano, estudiar con grupos de familias:a) Divida a los niños en pequeños grupos, de acuerdo a la edad. Ellos estarán más listos a participar y disfrutar la adoración en grupo si se organizan de acuerdo a su nivel de edad.b) Nombre un coordinador por grupo.
c) Invite a las madres no adventistas a participar en éstos estudios.
2) La Hora Feliz, anime a los niños a participar en la evangelización mediante las escuelas sabáticas filiales.
3) Plan de marcar la Biblia.
a) 1er paso: "Marque su Biblia" (23 estudios en papel adhesivo)b) 2do paso: Entienda su Biblia.
c) 3er paso: Comparta su Biblia.
i) Forme grupos de familias adventistas y no adventistas.ii) Enseñe a otros a marcar sus Biblias.
iii) Estudie los textos tratando de conseguir la participación de todos.
d) 4to. Paso: Conduzca a la persona a hacer una decisión por Cristo.
4) La cartera misionera: Lleve en su cartera folletos para repartir como las hojas de otoño.
Estos son modelos sencillos y prácticos de testificar. Mediante la fe y la oración, juntas podremos hacer una gran obra con resultados positivos para el Señor. Entonces, muy pronto, veremos el regreso de nuestro Salvador en las nubes de los cielos con poder y grande gloria.
Queridas hermanas, usemos nuestras manos para ayudar terminar la obra. Seamos instrumentos en las manos de Jesús para que ese día llegue pronto.