Acerca de nosotros | Nuestras creencias | Contacto

 

Actualizada 15/02/2001

Salud

  Salud

   Temperancia

   Psicología

   Alimentación

   Recetas

 

RESTAURANDO LA IMAGEN DE DIOS

Por Swelyn de Barría


Cuando Dios creó al hombre, lo hizo poniendo su propia imagen en él tanto en el aspecto físico como en lo mental y espiritual. Sin embargo al entrar el pecado al Edén rompió la armonía que existía y el hombre comenzó a cosechar los resultados de su desobediencia. Debió abandonar su bella morada y con ello también perdió el acceso al árbol de la vida iniciando así su descenso físico y su decadencia hasta llegar a la muerte.

Han pasado cerca de seis mil años y la imagen de Dios casi se ha borrado del hombre. Pero, al igual que Adán, seguimos teniendo la promesa de una restauración en la persona de Jesucristo, para devolvernos esta imagen.

Según la Sra. Elena de White, la misión de Cristo al venir a la tierra fue ofrecer a los hombres completa restauración; vino para darles salud, paz y perfección de carácter. También agrega que el salvador asistía tanto al alma como al cuerpo. El evangelio que enseñó fue un mensaje de vida espiritual y de restauración física. La salvación del pecado y la curación de la enfermedad iban enlazadas.

 

Relación mente-cuerpo

Cristo conocía la gran relación existente entre la mente y el cuerpo, donde la primera influye sobre el último y viceversa. Esta relación es tal que muchas enfermedades que afligen hoy a la humanidad tienen su origen en la mente y solo se pueden curar si se recupera la salud de ésta.

La ciencia ha estudiado la relación que existe entre los estados psicológicos negativos, como la ansiedad y la depresión, y el sistema inmunológico. Los resultados obtenidos sugieren que la depresión y la ansiedad están relacionados con una disminución en la producción de linfocitos (glóbulo blanco especial para la inmunización) y su actividad natural de destrucción de las células invasoras, además de disminución en la sangre de la cantidad total de glóbulos blancos y de anticuerpos. Por lo tanto nos enfermamos más si nuestra mente está en aflicción.

Un médico de la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregon ha revisado la literatura sobre este tema y ha concluido que los sentimientos reprimidos de pérdida, negación, depresión, inflexibilidad, conformismo, carencia de vínculos sociales, niveles elevados de ansiedad e insatisfacción y muchos sucesos que cambian la vida están relacionados a una mayor incidencia de cáncer, enfermedades cardíacas e infecciones.

 

Los remedios de Dios

Frente a esta realidad tenemos el consejo inspirado de que si la mente es libre y feliz, por una conciencia de bien hacer y un sentido de satisfacción en hacer felices a otros, crea una alegría que reaccionará sobre todo el sistema, produciendo una mejor circulación de la sangre y una tonificación de todo el cuerpo.

Salomón escribió cerca de 900 años antes de Cristo: “El corazón alegre constituye buen remedio, mas el espíritu triste seca los huesos” (Prov. 17:22) y David su padre comenta también su experiencia vivida con la culpa describiendo que “cuando callé se envejecieron mis huesos” (Salmo 32:3)

Dios conociendo la forma en que la alegría eleva nuestra inmunidad y nos protege contra la enfermedad, nos ha dejado numerosas veces la orden: “Alegraos”... “Gocémonos, alegrémonos y démosle gloria”... “Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra. Cantad la gloria de su nombre” (Apoc. 19:7; Salmos 66:1)

Dios es nuestro creador y como tal conoce perfectamente cómo funciona nuestro cuerpo y nuestra mente. Envió a su hijo para que tengamos “vida y para que la tengamos en abundancia” (Jn. 10:10). Su anhelo es vernos felices y al obedecer sus leyes podremos serlo. Nos invita a tener una mente optimista, feliz, confiada en sus promesas, libre de ansiedad y culpa, sabiendo que de esta manera estaremos siendo “vacunados contra toda enfermedad.”

 Swelyn Becerra de Barría es Licenciada en Enfermería y escribe desde Rosario, Argentina.

Boletín nº2

 

Suscribite al boletín

Ingresa tu correo-e:

Suscribir      Borrar

 

 

 

"Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo." 

Apoc: 14:6

 

Muy pronto aquí, algo que te sorprenderá

TAGnet Logo

ARRIBA  
 

¿Tienes preguntas o comentarios sobre nuestro sitio Web? Puedes dirigirte a:

lucianoec@yahoo.com

JA-net 2000 ©  Todos los derechos reservados