Estas siete maravillas fueron el resultado de
la inspiración, del esfuerzo y del genio artístico del hombre. Todas se han eclipsado
con el tiempo y la mayoría han desaparecido.
Pero hay otras maravillas que son eternas; que no dependen del tiempo, ni de la
inspiración del hombre, ni de su genio artístico, ni de su fuerza física. Son las
maravillas que realiza Dios. Se hallan registradas en las páginas de las Sagradas
Escrituras. No pertenecen a una época. Son eternas. Aunque son innumerables,
mencionaremos siete de ellas. |