¿PECADO O NO?

Por Edwin Mendoza

Algunos dicen que es pecado. Otros no están muy seguros. Pero ¿sabías que esto puede dañar tu vida sexual en el matrimonio?

Masturbación. Probablemente no fue el tema del sermón que dio tu pastor el sábado pasado. Y lo más probable es que cuando estabas chico tu padre nunca te habló de eso. La realidad es que esto es un problema muy doloroso para muchos hombres cristianos hoy en día. Hombres solteros, en particular se ponen a pensar qué hacer hasta el día que contraigan matrimonio! Algunos se autojustifican diciendo "¿No es mejor masturbarse y satisfacer mis deseos naturales de esta manera en vez de claramente hacerlo en forma sexual?”.  Uno de los retos más grandes que hay que vencer para poder dar respuesta a esta clase de pregunta es la actitud que muestra el secularismo. El mundo secular ha estado ocupadísimo tratando de hacer ver la masturbación como algo normal en el hombre sin medir las consecuencias negativas que esta acción conlleva.  Mark R. Laaser Director Ejecutivo de la Alianza para la rehabilitación sexual en Palm Coast  Florida, afirma que  muchas de las personas y aún líderes religiosos y cristianos que han asistido a reuniones de consejería para superar este problema en sus vidas les han dicho "No te preocupes, de eso, eso es normal." Es cierto que la experiencia de la masturbación es muy común, aún si bien es cierto que los bebés cuando se tocan sus partes genitales lo encuentran placentero. Los adolescentes se asustan al experimentar un orgasmo no provocado mientras duermen, esto no es pecado, sino simple curiosidad en los bebes y un estado normal en la etapa de desarrollo en la adolescencia siempre y cuando ese orgasmo no haya sido provocado.

El reto más grande es saber si la masturbación del  punto de vista cristiano es pecado o no. La Biblia no menciona específicamente la palabra masturbación. Pero sí hay algunas cosas que debemos  mantener muy claras en nuestra mente. La Biblia sí es muy clara cuando habla acerca de la codicia sexual. En Mateo 5: 27-28, Jesús nos enseña que pensar en otra mujer de manera codiciable es adulterio. Si tú estás buscando justificar la masturbación, tendrás que preguntarte a ti mismo, en que estás pensando cuando te estás masturbando.  Provocarte un orgasmo mientras piensas en otra mujer que no es tu esposa o que no estás casado con ella, eso mi amigo de acuerdo a la Biblia es adulterio o fornicación que para el caso es lo mismo. Pensar en un acto sexual y alcanzar un orgasmo  mientras piensas en ello te condiciona a una situación mental irrealística, o sea falsa de lo que podría ser realmente la relación sexual con tu esposa o futura esposa.

 Otro punto importante es que masturbarse conduce a un estado de "Tolerancia." El efecto de la tolerancia requiere que, entre más haces algo más quieres de ello para así poder experimentar el mismo efecto. Por ejemplo, un alcohólico sabe que cuando él comenzó a beber licor, una copa fue suficiente para emborracharlo, después de semanas, meses, y años requirió de muchísimo más alcohol que la primera vez para emborracharse, o sea para alcanzar el mismo efecto  que obtuvo cuando tomó su primera copa. Esto es debido a que nuestro cuerpo tiene la habilidad de ajustarse a todo lo que le pongamos  dentro, esto quiere decir que nuestro cuerpo se ajusta a lo que considera normal aún en niveles más altos. Científicos dicen que pensar en el acto sexual causa una reacción química en nuestro cerebro, que hace que nuestro cuerpo responda y accione al deseo de tener relaciones sexuales y encontrar placer en el acto. Fantasear con el sexo crea las mismas reacciones químicas en nuestro cerebro el cual puede conllevar a la fornicación o al adulterio sea físicamente o irrealísticamente a través de la masturbación. Si te masturbas una vez el cuerpo te pedirá más y se irá ajustando al hábito y te irá atrapando poco a poco hasta destruir tu vida sexual en el matrimonio.  El hábito de la masturbación te lleva a elaborar en tu mente nuevos tipos de actividad sexual que te llevan a la pornografía, también esto te puede llevar a una situación donde la relación sexual con tu esposa no te satisface y tienes que recurrir a la masturbación para tu completa satisfacción. Expertos opinan que los hombres que tienen este tipo de comportamiento usualmente experimentan mucha frustración en la actividad sexual con su esposa. Si tú eres soltero y practicas esto eres propenso a experimentar este tipo de comportamiento cuando contraigas matrimonio. 

Si tú ya estás experimentando esto o te sientes tentado a practicarlo, recuerda, no estás solo. Tu lucha es algo que muchos hombres hemos experimentado.  Recuerda, nada nos puede separar del amor en Cristo Jesús. Busca ayuda con otros hombres con quienes puedes tener la libertad de ser honesto y expresarles lo que sientes o estás viviendo, si eres joven habla con tu papá, creeme aún él ha pasado por eso. Si eres casado trabaja tu estado emocional y espiritual con tu esposa. No es necesario que seas tan específico con ella acerca de tus fantasías sexuales o hábito de masturbación, pero sí, hazle saber cómo te sientes, cuánto la amas, y cuánto la necesitas.

Es importante que entendamos que Dios creó el sexo para disfrutarlo dentro de la unión del matrimonio. Pablo nos enseña que esta unión es como la de Cristo y la iglesia Efesios 5: 31-32 esto quiere decir que cualquier otra actividad sexual fuera del matrimonio no es de Cristo en naturaleza.  El sexo en el matrimonio no fue creado con el propósito de satisfacer los deseos de uno mismo, si eso es lo que tu buscas nunca estarás satisfecho. Así como es la relación de Cristo con la iglesia así debe ser nuestra relación matrimonial. Estarías  dispuesto a morir por tu esposa? muere a esos hábitos pecaminosos, si lo haces así, honrarás a tu esposa y a su cuerpo. Así como una vez rendimos nuestras vidas a Cristo y recibimos vida eterna, de igual manera, si tu rindes tus deseos sexuales a Cristo y te guardas para tu esposa por completo, experimentarás llenura sexual tal como Cristo lo diseñó.

Por Edwin Mendoza
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