ÍNDICE:
NO ME
MUEVE, MI DIOS, PARA QUERERTE
EL CIELO QUE ME TIENES PROMETIDO,
NI ME MUEVE EL INFIERNO TAN TEMIDO
PARA DEJAR DE ESO DE OFENDERTE.
TU ME MUEVES, SEÑOR; MUEVEME EL VERTE
CLAVADO EN UNA CRUZ Y ESCARNECIDO,
MUEVEME VER TU CUERPO TAN HERIDO,
MUEVEME TUS AFRENTAS Y TU MUERTE.
MUEVEME, AL FIN, TU AMOR, Y EN TAL MANERA,
QUE AHUNQUE NO HUBIERA CIELO, YO TE AMARA,
Y AHUNQUE NO HUBIERA INFIERNO TE TEMIERA.
NO ME TIENES QUE DAR PORQUE TE QUIERA;
PUES AHUNQUE LO QUE ESPERO NO ESPERARA,
YO MISMO QUE TE QUIERO TE QUISIERA.
TERESA DE JESÚS
Triste tristeza
es la que hoy llena
todo escondido rincón;
y, aunque buscas llenar tu silencio
con palabras nuevas y viejas
sólo retóricas sin sentido, ni fin
escuchan, callados, tus anhelantes oídos.
¿A Quién aguardas Risa Callada?
¿Qué es lo que busca tu dulce mirada?
¡Alégrate pronto Risa Callada!
pues nunca descanzan, los pajarillos,
sus alabanzas.
¡Alégrate alma!
¡Alégrate risa!
porque sabe ser fiel
Aquel que te guarda.
Buscan los ojos de Risa Callada
una sonrisa que nazca del alma.
Mira hacia afuera, mira hacia adentro;
pero tal vez si volviera a mirar hacia el Cielo...
Abre los ojos, vuelve a mirar...
deja que escuche el Señor
la risa de tu alma al vibrar.
¿O es que es poco su aire, su sol?
¿O es que es poco el suave latido de tu corazón?
Canta la luna, canta el frío.
Vuelva tu alma a cantarle al Señor.
Ximena Elizabeth.
Paseando por los
rincones Cuantas veces pude ver
de los recuerdos del alma, que mi fe ya decaía,
encontré con regocijo me sostuvo tu poder
que ya Jesús me guardaba. que mis brazos sostenía.
En un rinconcito encontré Pero también pude ver
que Tú te interesabas por mí, que con amor me encaminabas
y que cuando resbalé y me guiabas a la meta
en tus brazos yo caí. que solicito me mostrabas.
En unos rincones vi Paseando por los rincones
que la muerte me acechaba, encontré una triste mañana,
pero entonces comprendí en que me declarste Tu Amor
que Tu Vida me abrazaba. y mi alma allí se gozaba.
Paseando por los rincones Caminé por los rincones
de los recuerdos del alma, de los recuerdos del alma,
vi al dolor y a las penas y encontré con regocijo
que a mi puerta tocaban. que siempre Tu Presencia estaba.
Pero entonces me di cuenta Por eso a mi Jesús le declaré
que siempre allí Tú estabas, que mi vida sería suya,
y con tremenda ternura que con amor le serviría
con Tu amor las mitigabas. hasta que con El me reúna.
Vi cómo caminos sin rumbo paseando por los rincones
querían secuestrar mi vida, de los recuerdos del alma,
me conducirían al mundo encontré que Jesucristo
y a una vida perdida con mucha pasión me amaba.
Grisel Rivera
Mesías,
Precioso Nombre entre los nombres.
Cristo, ungido y preparado por mi Dios.
Enviado, por enviarnos tú mismo te enviaste,
A este mundo vil y pecador.
Cuantas veces quisiste restaurarnos
A la belleza de tu misma creación,
Y dándote la espalda caminamos
Errantes, perdidos, y sin salvación.
Profetas y maestros anunciaban,
Tu Santo Espíritu se lo reveló.
Benditos hombres, fieles te esperaban,
Como la dulce Ana, y el sabio Simeón.
Si bella fue la profecía dada,
Más bello fue el hecho de tu amor.
Como un pesebre por cuna te aguardaba,
Bendita cuna... Bendita humillación.
Y mas bendita fue la obra tuya,
Sanando, dando vida, dando amor.
Pues por darnos, te distes a Ti mismo,
Cual grata ofrenda por el pecador.
Y allí en la cruz, podemos contemplarte,
Clavado y coronado de dolor,
Pues son espinas las preciosas perlas
Que, en tu cabeza, el hombre colocó.
Señor, la obra que tu hiciste no fue en vano;
El plan bendito, el Plan de Salvación,
Llevó su fruto y seguirá llevando
A muchas almas a la Redención.
¿Cómo podré, Señor, agradecerte,
Tanta bondad, tanto cariño, tanto Amor?
Quisiera darte lo que más te agrada
Toma mi vida y úsala Señor.
Juan Antonio Pérez Martínez.
Camas (Sevilla) España
jupermart@eben.jazztel.es
Alma mía, no
delires,
Ni suspires--De dolor,
Que posees en el cielo,
Tu consuelo, --Tu Señor.
Jesucristo, del pecado
Te ha librado--En una cruz;
Y derrama sobre el alma
Gozo, calma, --Paz y luz.
Él conoce tu conciencia,
Tu dolencia--y frenesí,
Y con ansia te bendice
Y te dice; Ven a Mí.
No más llanto, no más penas;
Tus cadenas--Romperás,
Y en el seno de tu Dueño,
Dulce sueño--Dormirás.
Claudia Paniaga
Gracias mi Dios
por enviarnos tal Maestro,
Sencillo, noble, pues no hay otro igual.
Su sencillez confunde a los doctores
Que al templo venían a enseñar.
Nunca le vimos aprender con los rabinos,
Decían los escribas y vecinos del lugar,
Pues, todos conocemos su familia humilde,
¿De donde viene la sabiduría tal?
¿Por qué te extrañas de tal erudito?
Las profecías hablan muy claro de Él,
Su sabia autoridad viene de arriba,
Por eso el hombre no lo puede comprender.
¿Recuerdas las palabras que Él, te dijo?
¿Las enseñanzas que te hacía considerar?
Nunca las eches en un saco roto,
Ya que en tu vida la vas a necesitar.
Mas yo quisiera, Señor, que tu me enseñes;
Sentado a tus pies quisiera estar,
Oyendo como late en tu costado,
Tu corazón de amor, amor sin par.
Y cuando aprenda tu verdad hermosa,
Ya, cuando sea sabio de verdad,
Quiero aprender. Bendito Dios tu obediencia,
Y practicar tu amor en santa humildad.
Juan Antonio Pérez Martínez
Camas (Sevilla) España.
jupermart@eben.jazztel.es
Oye joven, sé
prudente;
apártate para Dios
Entrégate a El por completo;
toma hoy la decisión.
El mundo mucho te ofrece;
se presenta en su esplendor
Pero al final del camino
todo es desilusión.
La carne con sus pasiones
provoca a la tentación
Si no la vences a tiempo,
te lleva a la perdición.
Es una trampa, no cedas;
es lazo del tentador
Repréndelo en el momento,
si no, te espera el dolor.
Mira arriba, hacia el cielo;
busca el rostro del Señor
Es el refugio seguro,
el lugar de bendición.
El es el Amigo fiel;
conoce tu corazón
Es el que llena el vacío;
da plena satisfacción.
Sé sabio, sigue a la meta;
haz tú como el corredor
se sacrifica a sí mismo
por tener el galardón.
Si así hacen los atletas;
que ejercitan con tesón
aprende el ejemplo, joven;
el cielo es de más valor.
Nunca, nunca menosprecies
a tan grande salvación
Te aconsejo que la guardes
con temor y con temblor.
-- Z.C.R. --
Por los caminos
del mundo, pobre
y descalzo camina un hombre
y más adelante con orgullo diré
su hermoso nombre...
El no busca tierras ni joyas,
tampóco mujeres ni honores,
El sólo busca en este mundo
a los pobres pecadores...
Si lo buscas lo encontrarás,
búscalo, abrele tu corazón
y verás que tu alma se llenará
de amor y solo a El lo tendrás...
Su nombre no te dice nada,
su apellido quizás pueda ser,
es un ser que te quiere y te ama
su nombre es JESUS DE NAZARETH
Antonio Diaz Roque
¿Te cuesta
poder seguir?;
¿Te cuesta?; ¿tus fuerzas ya no dan...
y tu fe ya no puede mas...? Sigue!
Aunque ya no puedas! Sigue!
Aunque ya no sientas! Sigue!
Tú sabes a quien sirves! Sigue!
Verás al final una hermosa luz,
el rostro de Jesús, que viene por tí!
Trae una corona para tí,
por seguir...por llegar! Sigue!
Vamos sigue orando! Sigue!
Sigue en él confiando, tu oración ya la oyó!
aún con tu poca fé! Sigue!
Aunque ya no puedas Sigue!
Aunque te estés ahogando, vamos! sigue hermano!
ya te falta poco para ver su obra terminar!
Para que veas tú fé ganar, y tus lágrimas en
gozo cambiarán.
Cambiarán
Llegarás! Tú llegaras!
Tú llegaras....sólo sigue!
Martín Valverde
Ven, Jesús
esperado,
nacido para liberar a tu pueblo;
De nuestros temores y pecados libéranos,
Deja que en ti descanso encontremos.
De Israel la fortaleza y el consuelo,
Eres la esperanza del mundo entero,
De todas las naciones el más querido deseo,
El gozo de todo corazón lleno de anhelo.
Charles Wesley
¿ Que quiero , mi Jesús ?...
Quiero quererte,
quiero cuanto hay en mi del todo darte,
sin tener mas placer que el agradarte,
sin tener mas temor que el ofenderte.
Quiero olvidarlo todo y
conocerte,
quiero dejarlo todo por buscarte,
quiero perderlo todo por hallarte,
quiero ignorarlo todo por saberte.
Quiero, amable Jesús,
abismarme en ese dulce hueco de tu herida
y en sus divinas llamas abrasarme.
Quiero , por fin , en Ti transfigurarme,
morir a mi para vivir tu vida,
perderme en Ti , Jesús , y no encontrarme.
Calderón de la Barca
A eso de caer y volver a
levantarte.
De fracasar y volver a comenzar.
De seguir camino y tener que torcelo.
De encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso, no le llames adversidad, llamale SABIDURIA.
A eso de sentir la Mano de Dios y saberte impotente.
De fijarte una meta y tener que seguir otra.
De huir de una prueba y tener que encararla.
De planear un vuelo y tener que recortarlo.
De aspirar y no poder, de querer y no saber.
De avanzar y no llegar.
A eso, no le llames castigo, llamale ENSEÑANZA.
A eso, de pasar días juntos radiantes.
Días felices y días tristes.
Días de soledad y días de compañía.
A eso, no le llames rutina, llamale EXPERIENCIA.
A eso, de que tus ojor miren y tu oidos oigan.
Y tu cerebro funcione y tus manos trabajen.
Y tu alma irradie, y tu sensibilidad sienta y tu
corazon ame.
A eso, no le llames por poder humano, llamale
MILAGRO DIVINO...
Llena está mi
vida de palomas,
mi cielo de murmullos florecidos
renuevos de esperanza en mis raíces,
cuando Tú, mi Señor, estás conmigo.
Brisa nueva de cálida sonrisa,
encanto de plácido sol de estío,
pimpollo que no se desvanece
y que baña cada día el rocío.
Aurora espléndida después de la tormenta,
techo seguro en mi ser peregrino,
clamor profundo tornado en dulce canto,
reposo firme del corazón herido.
Es tu nombre, Jesús, en mí, consuelo,
es tu voz, guía en el camino,
tu ser entero, el cuadro maravilloso
de la paz, y el descanso ... es mi Real Amigo.
De Cristianos en la Red
Quiero decirte,
hermano, que no te desalientes
cuando sientas que tu vida se sumerge en el dolor,
pues hay una mano tierna que vigila nuestra senda.
Es la mano amorosa de Jesús, nuestro Señor.
Quiero decirte, hermano, que detrás de cada espina
se encuentra una rosa abierta que nos regala su olor
y que detrás de la nube que entristece nuestros días
veremos nacer la aurora en infinito fulgor.
Quiero decirte, hermano, que la vida no es tan dura
si dejamos nuestras cargas en las manos de Jesús,
pues su amor tan grande y puro se ha vertido por los hombres
desde que entregó su vida por nosotros en la cruz.
La paz que Dios nos ofrece no es como el mundo la da.
Brota en el alma del hombre como fruto de Su Espíritu
y florece aunque se agiten los vientos y ruja la tempestad.
Por eso te digo, hermano, que si le entregas tu vida
con tus luchas y tus penas a Jesús el Salvador,
El transformará las sombras con la luz de un nuevo día
y con su luz admirable echará fuera el temor.
Gilda Orland
¡Si, te daré mi corazón! Lo
llevo
ardiendo en llamas de ambiciones puras,
y libre está de terrenos ligaduras
está otra vez recién nacido y nuevo.
Si tan sumiso hasta tus pies lo elevo,
Es para que los salves de amarguras;
Viene de transitar sendas oscuras
Y al llevarla sin ti ya no me atrevo.
Ábrele, pues, tus brazos como a un niño;
Guárdalo para ti, dale cariño,
Y enseñándolo a orar hazlo sublime.
Y así, unidos los dos, vamos al mundo
A mostrarle este amor, grande y profundo,
A ver si se consuela o se redime.
Miguel Rasch
¿Hay en tu vida algún
problema?
¿Algún misterio aflicción te da?
Dios lo conoce; Él nos revela,
Siempre la llave en su mano está.
¿Hay una puerta por Dios cerrada,
La cual tu piensas que se abrirá?
En Dios confía, pues aunque Él cierra,
Siempre la llave en su mano está.
Si tu oración no es contestada,
Y en cambio el tiempo pasando va;
Dios, de seguro, ha de explicarte,
Siempre la llave en su mano está.
Toda esperanza ponla en tu Dios,
Otro tan sabio como Él no habrá.
Y de la puerta de tu futuro,
Siempre la llave en su mano está.
Es un consuelo dulce y bendito
Saber que Él guarda la llave, sí.
Y que algún día, conforme Él quiera,
Con gran cuidado te la dará a ti.
(Autor anónimo).
La preocupacion y no el trabajo,
al mundo un poco envejece,
la salud agota, la vida acorta
y el gusto por vivir desvanece.
La preocupacion, y no el trabajo,
llena la vida de pesares,
temores, cuidados y dolores,
y quebranta corazones a millares.
Ada González
Un hombre, un barranco, un Dios,
un Cristo.
Un pecado, una separación, un Santo, una Salvación.
Una muerte, un infierno, un Amor, un Redentor.
Oh mi Dios, muerto yo estaba,
y en un infierno pastaba,
como oveja de matadero me hallaba.
Pero tu Señor me amaste con grande amor,
te convertiste en mi Redentor.
Un pecado cometí, "olvidarme de ti".
Pero tu Señor me amaste con grande amor,
y olvidando aquella separación,
viniste a libertarme a mi.
Oh Dios Santo, eres tu mi salvación.
Oh Dios eterno, eres tu mi libertador.
Oh Dios bueno, eres tu mi canción.
Oh Padre de la misericordia, mi Señor.
Jesús me salvo, el me amo con grande amor.
Hombre era, y dios me sentía,
y mi orgullo me impedía
siquiera pensar en que un día
a un juicio eterno iría
y en aquella balanza pesaría
mi vida corrupta y vacía.
Pero tu Señor me amaste con grande amor,
y viniste a mi, para ser clamor.
Hiciste de mi lo que nunca pensé.
Lo que nunca quise ser.
Gracias Jesús, al por mi perecer.
Porque al morir, a mi vida diste aliento;
y al resucitar, un futuro cierto;
de esperanza lo llenaste, de seguridad,
de vida eterna, de amor, de felicidad.
Sin posibilidad de escapar me hallaba,
atado y amordazado me encontraba.
Pero tu Señor me diste la llave:
tu sangre derramada,
y dos palabras de ella fluían:
Por ti, por ti, por ti.
Quita tus manos de los oídos,
coloca tu espíritu en ellos,
y oye, oye, oye lo que dice Jesús:
Por ti, mi sangre derrame.
Quiero darte libertad.
Quiero darte salvación.
Quiero poner paz en tu corazón.
Quiero darte felicidad.
Quiero poner en ti una canción.
Entrégame tu ser,
y Yo lo tomaré.
Y haré de ti aquello que no ves,
Yo te cambiaré,
porque soy Jesús de Nazaret.
José Mª Sánchez G.
Más que lirios, Señor, nos
comparaste,
Al hablar del cuidado que nos tienes.
Mas que lirios, Señor, de tal belleza,
Aunque indignos, Señor, Tú nos sostienes.
¿Es posible que a lirios nos compares,
Si en los lirios tu belleza resplandeces?.
Si en nosotros, de los pies a la cabeza,
Solo hay llagas, pecados, y sandeces.
¿Qué te mueve, oh Dios, para que un día,
Pensaras en salir a nuestro encuentro,
Mandándonos al Santo de los Santos,
Para saldar la deuda que tenemos?.
Son tus ojos, Señor, con que nos miras,
Tu gran amor, Oh Dios, que es insondable,
Tu no abandonas jamás a tus criaturas,
Pues nos hiciste a la forma de tu imagen.
Siendo ahora unas nuevas criaturas,
Limpiadas y lavadas con tu sangre,
Pido, Oh Dios, que en el resto de la vida,
Viva sólo para gloria de tu Nombre.
Juan Antonio Pérez Martínez
De Camas (Sevilla) España
En la voz de los
raudos huracanes,
en el placido arroyo, en el torrente,
en el fuego, en la llama, en los volcanes:
Alli, gran Dios, mi corazon te siente!!!
En los vergeles del florido mayo,
en los dulces acordes en la lira,
en la lluvia, en el trueno y en el rayo:
Alli, gran Dios, mi corazon te admira!!!
En el aroma que a los cielos sube,
en el arbol erguido se levanta,
en la sombra, en el astro, en la nube:
Alli, gran Dios, mi corazon te canta!!!
En los tremulos rayos de la lumbre,
en el osculo suave de la aurora,
en la hondura, en el llano y en la cumbre:
Alli, gran Dios, mi corazon te adora!!!
Faustino Martinez