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Interpretación de los Escritos de Elena G. de
White
El autor, Pr. Francisco Hernández Velázquez
es Vice-rector General del Seminario Adventista de Cuba.
Principios Básicos.
- Reglas básicas de la hermenéutica.
- Si un documento está en un idioma extranjero, se necesita
un conocimiento de ese idioma. Esto incluye comprensión de
la estructura las expresiones idiomáticas.
- Debe reconocerse el tipo de forma literaria (prosa o poesía,
profecía o historia, alegoría o parábola, etc).
- Comprensión del contexto histórico, antes de llegar
a conclusiones.
- Es útil un conocimiento de los factores climatológicos
y geográficos que influyeron sobre el escritor.
- Los lectores deben descubrir qué significaban las declaraciones
bíblicas para los contemporáneos del profeta antes
de concentrarse en lo que debieran significar actualmente.
- Aprender lo más que podamos sobre el carácter y
la personalidad del autor como también sobre la interacción
personal general de las personas a las que se hace referencia en
el documento que se está estudiando.
- Comprendiendo a Elena de White.
- Tenemos abundancia de material de Elena de White en forma de cartas,
diarios, entrevistas, sermones, manuscritos generales, artículos
de revistas y libros publicados. Esto nos coloca en una condición
mejor para entender lo que la Sra. White quiso decir.
- También tenemos los testimonios de muchos de sus contemporáneos
que la conocían bien y nos han dejado sus comentarios que
son de gran ayuda y valor.
- El tema que provee unidad a sus escritos es el del Gran Conflicto.
Sus consejos de salud, educación y teología se comprenden
más plenamente cuando se ven a la luz de este tema dominante.
También esto nos ayuda a explicar su uso de fuentes históricas
y su aplicación a textos bíblicos.
- Peligro de una obediencia ciega.
- Es esencial confiar en Elena de White, pero la confianza ciega
no debiera sustituir la reflexión cuidadosa cuando llegamos
al punto de determinar qué significa ella en la actualidad.
- Para comprender sus escritos es útil notar nuevamente cómo
funciona la revelación/inspiración según está
revelada en los escritos bíblicos. La comparación
entre la comprensión que uno tenga de los escritores bíblicos
y de Elena de White puede verse en áreas tales como la actitud
del lector, la inspiración de pensamiento o verbal, la infalibilidad,
el significado de sola scriptura, el uso de fuentes comunes, y la
diferencia entre lo sagrado y lo común.
- Lo que sabemos sobre la manera como fueron inspirados los escritores
bíblicos es útil para nuestro estudio de los escritos
de la Sra. White, y lo que sabemos sobre cómo Dios habló
mediante Elena de White puede ayudarnos a entender cómo Dios
habló mediante los profetas en los tiempos antiguos.
- Las actitudes hacen la diferencia.
- Algunos distorsionan los escritos de Elena de White al igual que
hacen con la Biblia. La leen de acuerdo con su deseo de pervertir,
aplicar mal o voluntariamente distorsionar las declaraciones de
su verdadero significado.
- Un problema que tuvo Jesús fue que los dirigentes religiosos
de sus días usaban erróneamente el AT, abusaron de
él, y por ello no reconocieron a Jesús como su Mesías.
Los dirigentes judíos leían el AT “a la luz
de sus máximas y tradiciones... Se volvieron con aversión
de la verdad de Dios a las tradiciones de los hombres.
- La actitud de uno al leer la Biblia es fundamental para una comprensión
correcta de lo que significa la Biblia.
- Inspiración del pensamiento o verbal.
- Elena de White se identificó con aquellos que aceptan el
concepto de inspiración del pensamiento en vez de inspiración
verbal. Ella reconocía que “los escritores de la Biblia
tuvieron que expresar sus ideas con lenguaje humano. Fue escrita
por seres humanos... Todo lo humano es imperfecto. Diferentes significados
se expresan con la misma palabra: no hay una palabra para cada idea
distinta... La Biblia está escrita por hombres inspirados,
pero no es la forma del pensamiento y de la expresión de
Dios... La inspiración no obra en las palabras del hombre
ni en sus expresiones, sino en el hombre mismo que está imbuido
con pensamientos bajo la influencia del Espíritu Santo. Pero
las palabras reciben la impresión de la mente individual...
La mente y voluntad divinas se combinan con la mente y voluntad
humanas. De ese modo, las declaraciones del hombre son las palabras
de Dios”.
- En una carta escrita a Dr. David Paulson Elena de White le expresa
que ella nunca pretendió que cada palabra en público
o privada o que cada carta escrita por ella en cualquier circunstancia
eran inspiradas, como el Dr Paulson creía y le remite a la
introducción del C.S.
- Para entender la Biblia y los escritos de Elena de White, debe
ser clara la diferencia entre revelación del pensamiento
e inspiración verbal. Aquellos que creen en la inspiración
del pensamiento entienden que el profeta es el “escribiente”
de Dios, no su pluma.
- Infalibilidad y Sola Scriptura.
- La infalibilidad es una característica sólo de Dios,
no de sus mensajeros. Aunque el mensaje que Dios revela a través
de sus mensajeros es sin error, el mensaje es comunicado mediante
mensajeros proclives al error, falibles. “Acerca de la infalibilidad,
nunca pretendí tenerla. Sólo Dios es infalible”.
- Para Elena de White, la Biblia era siempre la piedra de toque
de la verdad. Ninguna otra norma era necesaria o legítima:
“Recomiendo al amable lector la Palabra de Dios como regla
de fe y práctica”. En 1909, en su última presentación
pública en una sesión de la Asociación General,
ella dejó el púlpito para ir a su asiento, pero regresó
y, levantando la Biblia con la que había predicado, la abrió
y la sostuvo con manos temblorosas por la edad, diciendo: “Hermanos
y hermanas, os recomiendo este libro”.
- Sola scriptura significa que toda pretensión de autoridad
divina debe satisfacer la norma de mensajes proféticos previamente
aceptados. Significa que los mensajes de cada profeta posterior
tendrían que ser juzgados por su fidelidad a los mensajes
anteriores. Por lo tanto, sola scriptura no significa que Dios no
planee dar más información a hombres y mujeres a través
del “don de profecía”, porque eso sería
un non sequitur (conclusión errónea); negaría
un principio bíblico.
- Uso de fuentes comunes de información.
- Cuando Dios habla a los profetas no instala un diccionario o una
enciclopedia en sus mentes. Los profetas toman el mensaje inspirado
y hacen lo mejor posible para comunicarlo en formas de lenguaje
y pensamiento que le harán justicia al mensaje. Algunos (como
Pedro) necesitaban que otros les ayudasen con su gramática;
otros (como Lucas) reunían información de fuentes
contemporáneas tanto como podían a fin de exponer
la verdad que ardía en su interior. Pablo usaba a escritores
contemporáneos para establecer un mejor contacto con su público
griego.
- Tanto los escritores del AT como del NT dependían de informes
orales o escritos y en muchos casos se tomaba prestada información
de fuentes no bíblicas.
- Elena de White explicó francamente por qué ella
usaba diversos historiadores al trazar “la historia de la
lucha en las edades pasadas”. Ela indicó: “En
algunos casos cuando he encontrado que un historiador había
reunido los hechos y presentado en pocas línea un claro conjunto
del asunto, o agrupado los detalles en forma conveniente, he reproducido
sus palabras, no tanto para citar a esos escritores como autoridades,
sino porque sus palabras resumían adecuadamente el asunto.
Y al referir los casos y puntos de vista de quienes siguen adelante
con la obra de reforma en nuestro tiempo, me he valido en forma
similar de las obras que han publicado”.
- Distinguiendo entre lo sagrado y lo común.
- Los profetas obviamente mezclan información común,
de todos los días, con el mensaje divino. Cuando Pablo se
refería con aprecio a contemporáneos, ese no era el
mensaje divino. Cuando leemos la genealogía de las familias
de Israel desde Adán, estamos leyendo información
histórica común, no un mensaje dado por revelación.
- Elena de White reconoció la distinción entre información
ordinaria y el mensaje divino: “Hay oportunidades cuando deben
declararse cosas comunes y se debe dar información que ha
pasado de un obrero a otro. Tales palabras, tal información,
no son dadas bajo la inspiración especial del Espíritu
de Dios. Se hacen preguntas a veces que no tienen nada que ver con
temas religiosos, y esas preguntas deben ser contestadas. Conversamos
acerca de casa y tierra, transacciones comerciales y ubicación
para nuestras instituciones, sus ventajas y desventajas” (Ej.
Acotación sobre números de camas en el Sanatorio de
Paradise Valley ella claramente dice que no fue dada por revelación
del Señor simplemente como una opinión humana).
Reglas Básicas de Interpretación-
Internas.
- Regla Uno: Reconocer que la Biblia y los escritos de Elena de White
fueron el producto de la inspiración del pensamiento, no de la
inspiración verbal.
- Regla Dos: Reconocer que algunas definiciones de palabras pueden
cambiar a medida que pasa el tiempo.
- Regla Tres: Comprender el uso de la hipérbole (uso de la exageración).
Juan 21:25. Elena de White usó por lo menos cinco veces la relación
de 1 en 20, y al menos veintiún veces la relación 1 en
100.
- Regla Cuatro: Comprender el significado en la cual se usa una determinada
palabra. Ej. el uso de la palabra Psicología y de la televisión.
- Regla Cinco: Reconocer la posibilidad de expresiones imprecisas.
- Regla Seis: Examinar cuidadosamente el contexto inmediato para aclarar
una expresión que, a primera vista, parece problemática.
Ej. La expresión de que no se debe enseñar a las gentes
a decir o sentir que están salvos. También la aseveración
de que es un “pecado reírse”.
- Regla Siete: Reconocer que el significado de una palabra puede cambiar
cuando se la usa en un contexto nuevo. Ej. “Puerta cerrada”
y “oficina”.
- Regla Ocho: Reconocer que en toda comunicación se encuentra
el desafío de la semántica.
Reglas Básica de Interpretación-
Externas.
- Regla Uno: Incluya todo lo que el profeta ha dicho sobre el tema
bajo discusión antes de llegar a una conclusión.
- Regla Dos: Cada declaración debe entenderse dentro de su contexto
histórico. Deben estudiarse el tiempo, el lugar y las circunstancias
bajo las cuales se hizo esa declaración a fin de comprender su
significado.
- Regla Tres: Debe reconocerse el principio implícito de cada
declaración de consejo o instrucción a fin de comprender
su relevancia para quienes viven en tiempos o lugares diferentes.
- Regla Cuatro: Debemos usar el sentido común y una razón
santificada cuando analizamos la diferencia entre principios y normas
o reglas.
- Regla Cinco: Debemos estar seguros que las supuestas citas han sido
realmente escritas por el autor a quien se las atribuyen.
- Regla Seis: Debemos conceder que los autores, incluso los profetas,
aunque no se contradigan a sí mismos, pasan por el proceso de
maduración, en el que la verdad se revela ante ellos sólo
en forma tan rápida como son capaces de comprenderla.
- Regla Siete: En algunos casos, una persona debe comprender la experiencia
de un evento, ya sea directa o indirectamente, antes de entender la
verdad del evento.
- Regla Ocho: No todo lo que está en la Biblia o en los escritos
de Elena de White puede entenderse a primera vista, o aun después
de años de estudio.
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