Una Maravillosa Estrategia Misionera(Jueces 7) Preparado por el Pastor Carlos Joel Madrigal Oliva.
Fueron muchas las calamidades que sufrieron, entre ellas el saqueo de sus cosechas, cada vez que la cosecha estaba por recogerse venían los madianitas y arrasaban. La situación llegó hasta el punto de esconderse y también esconder sus cosechas. La situación llegó a ponerse tan crítica que los madianitas se unieron a los amalecitas y los del oriente para atacar juntos a los israelitas (6:33). En el capitulo 7 se nos presentan los detalles del encuentro y los preparativos de Israel. Al analizar el capítulo 7 notamos que Gedeón venció porque puso en práctica 4 principios vitales:
Analicemos estos principios: La Depuración (vers. 2-8). En el vers. 2 el Señor le dice a Gedeón que el pueblo era muy grande para luchar contra los madianitas. Noten esto: Ver. 3: 32,000 israelitas Vers. 8, 10: 135,000, es decir, 103,000 soldados más que los israelitas, y al Señor le pareció que eran muchos. ¡Qué fe tan grande tuvo que tener Gedeón en dios para creer estas palabras! Ahora, ¿cómo hacer, cómo depurar el ejército? Dios estableció 2 pruebas, los que pasaran estas 2 pruebas serían los elegidos:
Pero notemos el segundo principio. La Convicción (9-15). No era realmente fácil, ciertamente nada fácil. Pensar que estaban los amalecitas y los madianitas confederados... y sólo con 300 hombres. Dios nos conoce perfectamente a nosotros los seres humanos, él sabe que hay cosas que nos son difíciles de creer. El sabía que a Gedeón no le era fácil pensar en semejante encuentro tan sumamente disparejo. Por lo que el Señor le quiso dar a Gedeón una prueba más de confianza, para que confiara en él. Nos dice el vera. 9 que Dios le pidió a Gedeón que descendiera al campamento enemigo para que oyera lo que ellos hablaban, y así cobrara ánimo y valor (leer ver. 9-15). En el vers. 15, Gedeón es otro, regresó dándole ánimo a los soldados... Regresó convencido de la victoria...Veamos el tercer principio: El debido implemento (16). Noten que Dios aún continuó dando órdenes raras: En vez de darles un armamento para la magnitud de tal combate, noten qué armamento les dio:
Notemos el principio que queda: La debida estrategia (vers.16a-25). Noten en qué consistiría:
Cada uno debería permanecer firme en su lugar (21). El versículo
22 nos dice que por ellos hacer todas esas cosas, el Señor los
entregó en sus manos... Marc. 16:15, recuerdo las palabras del Pr. N.C. Wilson en su informe al Congreso de la Asociación General de 1990, al analizar el tremendo desafío de la Misión Global, dijo: “Desde el punto de vista humano, la Misión Global es imposible de llevar a cabo”. Es entonces la misma situación de Israel con Madián, un puñado para enfrentar a una vasta multitud. De igual forma es imprescindible llevar a cabo los 4 principios que Gedeón aplicó. Una aplicación de los 4 principios: Depuración: Comentando la Sra. EGW el incidente de la prueba de la abnegación comentó: “El Señor no tiene en su obra cabida para los que suelen complacer el apetito. Escogió a los hombres que no permitieron que sus propias necesidades les hicieran demorar el cumplimiento del deber... No le honra tanto el gran numero como el carácter de quiénes le sirven” (PP593:1). De igual forma el Señor hoy hace pasar a sus seguidores por las
2 pruebas depuradoras, ya nos estamos depurando, ya el Señor está
depurando su ejército. Ilustración: Una de las penetraciones más hermosas de la que he sido testigo fue cuando los aguerridos misioneros de Santa Clara penetraron uno de los repartos más conflictivos de la ciudad. Desde lejos era imposible o muy difícil alcanzarlos, predominaba la delincuencia, la prostitución, el vicio, la hechicería, etc. Pero cuando fuimos a ellos para verlos, escucharlos, etc., nos dimos cuenta de que la victoria estaba garantizada. Dios nos concedió ese año una cifra histórica de bautizos en Santa Clara, más de 70 preciosas almas se convirtieron y cientos de ellas quedaron impresionadas con el mensaje, sabemos que ha su tiempo darán frutos de vida eterna. Es interesante recordar que ellos no llevaron ni espadas, ni lanzas, ni flechas... ¿Qué llevaron? Hoy creemos que la obra de Dios no se puede llevar a cabo si no tenemos:
Todo eso es muy bueno, pero no sabemos que lo que hoy el Señor necesita no es más que un puñado de gente probada a toda costa, gente con deseos de ganar almas para Cristo y que porten las trompetas y las antorchas.
Estrategia:
Conclusión:
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