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Cinco Requisitos Fundamentales Para Ser Un Obrero Aprobado
Preparado por el Pastor Marcelo Solis, Graduado
en la Universidad de Costa Rica, actualmente pastor del Distrito Tocoa
2, Colón, Honduras.
LECTURA BÍBLICA: 2 Timoteo 2:15.
INTRODUCCIÓN:
Se exhorta de nuevo a Timoteo a la perseverancia en la fe, a cumplir
con el deber de un fiel siervo del Señor al usar rectamente la
Palabra del Señor, y a evitar las vanas y profanas palabras.
GENERALIDADES:
Pablo describe al ministro ideal, 2 Timoteo 2:1-6.
- El ministro es un fiel maestro, 2 Timoteo 2:1-2.
- El ministro es un buen soldado, 2 Timoteo 2:3-4.
- El ministro es un atleta victorioso, 2 Timoteo 2:5.
- El ministro es un diligente labrador, 2 Timoteo 2:6.
- Vivir como obrero que no tiene de qué avergonzarse. ¿Cuáles
son los motivos de vergüenza?
- Mal testimonio
- Contiendas
- Griterías
- Negocios ilícitos
- Otros.
“Procura con diligencia”
Del Griego spoudàzo, “apresurar”, “esforzarse”,
“ser diligente”. Pablo le recuerda a Timoteo que sólo
un ministro fervoroso y diligente puede representar correctamente a
su Señor y cumplir la difícil misión que se le
ha encomendado.
“Presentarte”
Gr. parístemi, “colocar al lado”, “presentarse”.
Mientras el cristiano trabaja con sus prójimos y para ellos,
siempre debe recordar que los ojos de Dios están fijos en él.
Es a Dios a quien el cristiano finalmente debe satisfacer.
“Aprobado”
El misionero cristiano debe ser conocido por todos por su vida impecable
y la forma positiva y optimista con que hace frente a los diversos problemas
de la vida.
“Obrero”
Como el oficio de Pablo era hacer tiendas (ver comentario Hechos 18:3),
sabía bien cuán importante era que un obrero trabajara
tan bien que no tuviera que "avergonzarse" de su obra.
- Usar bien la Palabra
“Usa bien”
Literalmente “que corta rectamente”; quizás de
la experiencia de Pablo en la confección de tiendas. Se habla
aquí de un trabajo bien hecho; “que maneja con precisión”
(BA). Las verdades de la Biblia deben interpretarse correctamente
para que ninguna de sus partes contradiga en nada la enseñanza
total presentada por las Sagradas Escrituras. Debe darse a cada pasaje
su verdadero significado, así como cada corte o costura de
la tienda debe hacerse con precisión, pues de lo contrario
la tienda no sería fuerte ni tendría buen aspecto. Pablo
amonesta (versículo 14) contra contiendas “sobre palabras”,
un ejemplo del uso indebido de las Escrituras. “Cortar rectamente”
la Biblia significa que cada fase de la verdad debe recibir su debido
énfasis. Lo que sea inaplicable y de segunda importancia, debe
subordinarse a los principios que en realidad preparan a los hombres
para vencer el pecado y los capacitan para vivir triunfalmente en
Cristo.
“La Palabra de verdad”
Es decir, la palabra que constituye la verdad: las Escrituras (ver
Efesios 1:13).
La palabra de verdad se define aquí como el “evangelio
de vuestra salvación” (cf. Romanos 1: 16). Se nos insta
a tomar en serio esta palabra (Marcos 4: 24), a recibirla con humildad
(Santiago 1: 21) y con fe (Hebreos 4: 2), porque es el medio para
obtener vida eterna. Existen diversas teorías filosóficas
acerca de la naturaleza de la verdad. Sin embargo, en las Sagradas
Escrituras se concibe como estrechamente vinculada con la salvación
del ser humano. Según este último concepto, “verdad”
es mucho más que una simple colección de afirmaciones
que, como es obvio, no pueden tener en sí mismas la salvación.
Finalmente, la verdad debe llevarnos a Aquel que es “el camino,
y la verdad, y la vida” (Juan 14: 6).
Todo impulso noble que surge en el alma, ya sea de cristianos o de
paganos, deriva de esa Fuente. Para que haya una verdadera recepción
de la verdad, es necesaria la influencia del Espíritu Santo
(1 Corintios 2: 12 -15). La palabra escrita o hablada, como la semilla
que cae en tierra poco fértil, no tiene poder para cambiar
la vida a menos que esté acompañada por la Palabra viviente.
- “Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán
más y más a la impiedad”. (2 Timoteo 2:16)
“Evita” o “apártate de” (ver Tito
3:9)
Las fantasías y los temas triviales deben considerarse como
indignos de ocupar el tiempo del fiel cristiano. El siervo de Cristo
debe dar la espalda a la palabrería.
“Profanas y vanas palabrerías”. (Cf. 1 Timoteo
6:20)
Evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas.
Es decir, dejando de lado las conversaciones livianas y de poca monta.
Una manera de conservar la pureza y el poder del Evangelio, consiste
en evitar los temas triviales, y usar el tiempo para enseñar
la verdad sin ocuparse de cosas livianas. Así termina Pablo
su carta (1Timoteo), resumiendo el tema comenzado en el capítulo
1: 3-7.
“Conducirán”
¿Quiénes conducirán? Las “vanas palabrerías”
o los que enseñan esas vanidades.
Recordemos que no debemos ser piedras de tropiezos a nuestros hermanos,
sino siervos de Dios que cuando hablamos sea sólo para edificarnos
mutuamente en el Señor Jesucristo.
“Más y más”
El manejo indebido de la Palabra de Dios siempre causa un daño
grave tanto al maestro insensato como al conjunto de la iglesia. Sólo
la verdad conduce a la piedad y a la armonía entre los miembros
de la iglesia.
- “Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia,
la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan
al Señor”
“Huye”. cf. 1 Timoteo 6: 11
Pablo aplica los amplios principios presentados en 2 Timoteo 2:21.
Explica la naturaleza de un “instrumento para honra”.
“Pasiones”
Gr. epithumía, “deseos” (ver comentario Marcos
4:1g; Santiago 1:14). La agresividad impaciente y otras características
tan frecuentemente reveladas por los jóvenes, están
implícitas aquí. Ejemplo: la ironía, el descontento,
la amargura, la pereza, lascivia, la vanidad, la mentira, la irreverencia,
la rebeldía, el egoísmo, la impulsividad, la glotonería,
el orgullo, el espíritu competitivo, etc.
“Corazón limpio”
Esto es, los que se han apartado “de iniquidad” (versículo
19), los que se han limpiado (versículo 2l). Este cuadro cuádruple
–“Justicia”, “fe”, “amor”,
“paz”- describe la vida “santificada” (versículo
21) que puede alcanzar cada cristiano cuando es capacitado por Dios
(ver comentario Romanos 6:19).
- No debe ser contencioso. (Versículos 24-26)
“Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso,
sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que
con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios
les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del
lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él”.
“Siervo”
Gr. dóulos, “esclavo” (ver comentarios Juan
5:34; Romanos l:l). Pablo se refiere especialmente al ministro cristiano.
O “no le conviene altercar” (BJ, NC). El tiempo del ministro
es demasiado valioso para que lo malgaste en “cuestiones necias
e insensatas” (versículo 23). Además, debe dar
un buen ejemplo a los miembros de su iglesia poniendo énfasis
a lo que es esencial para el cristiano: la edificación del
carácter.
El ser amable con todos. Es decir, los que son miembros de la iglesia
y los que no lo son.
"Apto para enseñar"
Cf. 1 Timoteo 3:2. El que ministra la Palabra debe demostrar que es
apto para enseñar.
"Sufrido"
Hermanos y hermanas, no es nada fácil cumplir la obra ministerial,
nunca lo fue ni lo será; proseguirá hasta su misma culminación.
Se sufre frío, calor y hambre. Ser sufrido implica ser “indulgente”,
“capaz de soportar malos tratos”, así como Cristo
los soportó para salvarnos de nuestros pecados.
“Mansedumbre.”
Cf. Mateo 5:5. El “siervo del Señor” enseñará
a otros como lo hizo su Maestro. Los de escasa instrucción
quedaban cautivados por la buena voluntad de Cristo para ponerse al
nivel de los humildes. Aunque Jesús hablaba con fervor y autoridad,
nunca desconcertaba a sus oyentes ni ejercía presión
sobre ellos. Amablemente variaba su presentación de la verdad
para adecuarla a sus oyentes. Los educados y los ignorantes eran atraídos
por su amor y simpatía, porque sentían que Cristo se
identificaba con sus necesidades e intereses. Debemos corregir a los
que se equivocan con mansedumbre.
“A los que se oponen”
Los que toman la actitud de oponerse a la verdad.
“Arrepientan”
En el texto griego el sustantivo metánoia, “cambio de
mente” (ver comentario Mateo 3:2). En vez de oponerse a los
principios del Evangelio como lo hacían antes, los que experimentan
este cambio mental responden con todo su ser a las súplicas
del Espíritu de Dios y al “amable”, “sufrido”
y “humilde” “siervo del Señor” (versículo
24).
“Conocer”
O“conocer plenamente”, “conocer correctamente”.
Los que se han arrepentido han presenciado en las vidas de los maestros
cristianos los resultados reales de obedecer a la verdad. Reconocen
que la verdad es la única respuesta satisfactoria a los problemas
humanos.
Las amonestaciones de todo líder o dirigente de una iglesia;
de todo pastor debe ser firme y con mansedumbre, pero nunca debe ni
transigir ni consentir el pecado o la apostasía de los demás.
Por eso leemos a Elena G. de White la siguiente declaración:
“Aquellos que no tienen suficiente valor para reprender el mal,
o que por indolencia o falta de interés no hacen esfuerzos
fervientes para purificar la familia o la iglesia de Dios, son considerados
responsables del mal que resulte de su descuido del deber. Somos tan
responsables de los males que hubiéramos podido impedir en
otros por el ejercicio de la autoridad paternal o pastoral, como si
hubiésemos cometido los tales hechos nosotros mismos”
(Patriarcas y Profetas, páginas 624, 625).
CONCLUSIÓN:
Todo obrero de Dios debe:
- Vivir su cristianismo sin tener nada de qué avergonzarse,
- Usar bien la Palabra,
- Evitar el ejercicio de vanas palabrerías y profanas (mundanas),
- Huir de las pasiones juveniles, y
- Debe evitar el ser contencioso con todos, tanto con los hermanos como
con los que no son de nuestra fe.
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