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Estudio Diario

Mes de Febrero

Febrero 2003
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Ir Arriba1 de febrero: Éxodo 1:1-7,8-22; 6:14-25

Antes estudiamos acerca de los descendientes de Jacob que entraron en Egipto (ver comentario del día 29 de enero).

Sobre la expresión bíblica: “se levantó un nuevo rey en Egipto que no conocía a José” (Éxodo 1:8), la Sra. White explica que “no era que le hubiesen sido desconocidos los méritos a José... pero no quiso reconocerlos y deseó sepultarlos en el olvido cuanto antes” (PP 246). Esto se entiende recordando que José sirvió bajo la dinastía de los Hicsos, que eran semitas invasores en Egipto. Estos fueron expulsados mediante cruentas luchas por los nacionalistas de Tebas, fundadores desde hacía tiempo de la XVII dinastía. Al ocurrir esta expulsión, Ahmnosis (c.1575 - 1545 a.c.) funda la XVIII dinastía. El sometimiento nacional que se alzaba contra los semitas explica por qué el faraón quiso borrar toda huella del gobierno de los Hicsos y de esa forma olvidaría deliberadamente las obras de José, mirando con desagrado además a los hebreos que quedaron en Egipto después que los Hicsos fueron expulsados.

Ir Arriba2 de febrero: Éxodo 2:1-22

El nombre Moisés es de origen egipcio. Flavio Josefo lo explica en la siguiente forma; MO, un nombre egipcio para el Nilo y USES, como una forma egipcia para cualquier “sacado” o “salvado” de él. De acuerdo a esta explicación Moisés significaría “el salvado del Nilo” algo apropiado para uno destinado a salvar a su pueblo de la tierra del Nilo. Moisés nació en 1525 a.c.

La arqueología ha ofrecido un marco histórico en el que encaja perfectamente la narrativa bíblica respecto al nacimiento de Moisés. Cuando murió Ahmosis, cerca del 1545 a.c., su hijo Amen-hotep I (c. 1545- 1525 a.c.) ascendió al trono. Con el tiempo le sucedió Thotmés I (c. 1525-1508 a.c.), con el que comienzan las conquistas en Asia. En las inscripciones de sus monumentos se encuentra por primera vez mencionado el empleo de esclavos semitas. Muchos de ellos debieron ser los infortunados hebreos traídos a Tebas desde la tierra de Gozem (véase en un mapa). Los padres de Moisés debieron encontrarse entre esos desventurados que servirían como esclavos en las obras de construcción ordenadas por el rey.

Fue en esa época cuando los egipcios procuraron reducir el alto índice de natalidad de sus odiados esclavos semitas, matando a los hijos varones de los hebreos (Éxodo 1:15.20). Fue en esos momentos cuando Moisés vino al mundo. En lugar de ser arrojado al río, su madre lo escondió y lo colocó más tarde en una cesta, dejándolo en algún lugar del Nilo frente a Tebas, donde lo encontró la hija del faraón y decidió cuidarlo. La princesa egipcia en cuestión era la hija del faraón Thotmés I. Hoy, gracias a los hallazgos arqueológicos, conocemos su nombre: HATSHEPSUT (c. 1504-1482 a.c.), y aún su rostro.

Hatshepsut fue la única hija legítima de Thotmés I, a quien le había ganado evidentemente el corazón, según lo demuestran las inscripciones reales. Eso explica que Thotmés I permitiera que su hija adoptara a un niño hebreo, a pesar de haber ordenado él la matanza de los mismos.

Al morir Thotmés I le sucedió en el trono su hijo bastardo Thotmés II (1495-1490 a.c.), que se casó con su media hermana Hatshepsut. De este matrimonio sólo quedaron dos hijas, de manera que cuando Thotmés II falleció no quedó heredero para el trono. Este sería el momento propicio para que Moisés fuese elevado al trono; pero la Biblia declara que “Moisés, ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón” (Hebreos 11:24). Ante esta situación Hatshepsut toma las riendas del gobierno; sin embargo, la princesa no contaba con la simpatía de los sacerdotes de Amón, debido a que ella protegía a Moisés, quien ellos sabían, pues lo habían educado en su adolescencia (Hechos 7:22), que seguía fiel a Jehová y no aceptaba el culto pagano.

Mientras esta situación ocurría entre Hatshepsut y los sacerdotes, un hijo ilegítimo de Thotmés II pretendió ocupar el trono con el título de Thotmés III. Este joven contaba con el respaldo de los sacerdotes de Amón, pues él mismo era uno de esos sacerdotes. Esta situación trajo una especie de doble gobierno cuyos entretelones no son bien conocidos. Con todo, Moisés seguía siendo un motivo de preocupación para el ambicioso Thotmés III y es de esperarse que tratara de deshacerse del joven tan pronto como fuera posible. Al mismo tiempo, la influencia de la protectora de Moisés, Hatshepsut, era muy débil. Toda esta problemática agudizaría la situación de los infelices esclavos hebreos. Sería en esos días (1485 a.c.) cuando Moisés mató al capataz egipcio que golpeaba al israelita bajo una intensa opresión por parte de Thotmés III. Al verse Moisés descubierto comprendió que peligraba su seguridad en la corte y, en efecto, al llegar a oídos del faraón la noticia, pensó que era la oportunidad para deshacerse de Moisés; pero ya éste había huido al desierto.

Ir Arriba3 de febrero: Éxodo 2:23-4:26

“YO SOY EL QUE SOY” es literalmente en hebreo “SERÉ EL QUE SERÉ”. Como en hebreo los modos y tiempos varían del español, no podemos comprender expresar cabalmente lo que Dios quiso expresar a Moisés. La frase “YO SOY EL QUE SOY”, lleva envuelta en sí la idea del presente y el futuro: “SOY Y SEGUIRÉ SIENDO”. Implica que su poseedor es Aquel que es eterno y que existe por si mismo (Juan 8:58; DTG 435).

Jehová es un derivado de este mismo verbo “ser”. Jehová se expresa en hebreo por cuatro consonantes, el tetragrámaton YHWH, y equivale a “el que es”o “el que tiene existencia propia”, el Dios vivo y verdadero, el que tiene la vida eternamente inherente en sí (Juan 5:26; 1Timoteo 6:16). A Dios se le llama en el Antiguo Testamento utilizando:

  1. El tetragrámaton YHWH unas. 5,500 veces.
  2. La voz ELOHIM 2,500 veces.
  3. EL más de 2,000 veces.
  4. ELOAH en más de 50 oportunidades.
  5. JAH alrededor de 40 veces.
  6. En Éxodo 34 Moisés emplea 10 expresiones hebreas distintas para nombrar a Dios.

En Éxodo 4:21 se dice que Jehová endurecería el corazón a Faraón. Expresiones parecidas se repiten en otras partes del Pentateuco. En el texto hebreo se expresan esas declaraciones mediante tres palabras que destacan un endurecimiento gradual: HAZAK, CHAVAD y KASHAH (cf.Éxodo7:13, 22; 8:14, 15, 32; 9:12, 35, 34, 7; 10:1; Deuteronomio 2:30; etc.).

Esto debe entenderse en el sentido de que el soberbio rey de Egipto, a medida que iba sufriendo las plagas, en lugar de arrepentirse, se iba endureciendo. O sea, que las acciones y oportunidades que Dios le ofrecía para que lo reconociera como el verdadero Dios, eran, por el contrario, motivos de ensoberbecimiento en Faraón.

La Sra. White ha explicado sobre el asunto lo siguiente: “No fue ejercido un poder sobrenatural para endurecer el corazón del rey. Dios dio a faraón las evidencias más notables de su divino poder; pero el monarca obstinadamente se negó a aceptar la luz. Toda manifestación de poder infinito rechazada por él, lo empecinaba más en su rebelión” (El Origen y el Destino, página 279).

Ir Arriba4 de febrero: Éxodo 4:27-6:1-13, 20, 26-28

Moisés regresa a Egipto después de 40 años en la región de Madián, es decir, cuando tenía 80 años de edad. Esto era hacia el año 1445 a.c. Para esta fecha ya había muerto Thotmés III (c. 1450 a.c.) y le había sucedido en el trono su hijo Amen-hotep II (c. 1450-1425 a.c.). De acuerdo a esto, sería Amen-hotep II el faraón ante quien comparecieron Aarón y Moisés (5:1-9).

El régimen de esclavitud a que se vieron sometidos los semitas, y entre ellos los hebreos, se ha visto ampliamente corroborado por los hallazgos realizados en Egipto. En las inscripciones del templo de Karnak se ven bajorrelieves en que aparece Thotmés III castigando a los prisioneros asiáticos. En la tumba del visir Rekh-Mi Re de Tebas, que vivió durante los últimos años de Thotmés III e inicios del reinado de Amen-hotep II, aparece un fresco en el que se encuentra un grupo de ladrilleros esclavos preparando adobes. En la tumba de Meneas, funcionario egipcio durante la XVIII dinastía, aparece un trabajador semita siendo azotado por no cumplir la tarea asignada. El texto jeroglífico que acompaña otra pintura de un capataz con la vara en alto dice: “la vara está en mi mano, no seáis perezoso”. Estos y otros descubrimientos han dejado fuera de toda duda la estancia de Israel en Egipto durante esta época, y han confirmado además los detalles históricos presentados en la Biblia.

Ir Arriba5 de febrero: Éxodo 6:29-8:15

Los habitantes del valle del Nilo figuraban en su tiempo entre los pueblos más supersticiosos. No solamente divinizaron las fuerzas de la naturaleza y los faraones, sino también los más diversos animales. La tendencia general de los egipcios fue incrementar el número de dioses. Así estaba la situación en los días que se produjo el éxodo del pueblo de Israel bajo la XVIII dinastía.

Las plagas tenían por propósito destruir toda fe y confianza en los dioses de Egipto. Ellas demostraron que los dioses falsos no tenían poder, a la par que era un llamado a todos los judíos y egipcios para que aceptaran al verdadero Dios.

Primera plaga:

Los egipcios habían divinizado al río Nilo (en egipcio ITRU), con el nombre de dios HAPI, el cual era representado por dos dioses gemelos (el Alto y Bajo Nilo). Además en sus aguas vivían muchos animales: el hipopótamo que era el dios TUERIS, el cocodrilo que era el dios SEBECK y múltiples tipos de peces divinizados, como el OXHIRINCO y el AHA. Todos estos dioses padecieron bajo la primera plaga, así como los propios seres humanos que no podían aplacar la sed frente a esas aguas nauseabundas.

Segunda plaga:

La rana era adorada en Egipto como la diosa HEKA o HEKET. Estos batracios aparecían generalmente en la época de crecientes y se las consideraba como una de las divinidades primordiales. En Hermópolis se adoraban cuatro parejas divinas con cabezas de ranas. Los egipcios prohibían que se matasen las ranas, pues las consideraban dioses. Generalmente las ranas que morían eran embalsamadas para recibir homenajes especiales en Tebas. Bajo esta plaga el propio faraón tuvo que pedir a Moisés que matara las ranas, lo que constituía una renuncia a sus creencias (8:8, 13, 14).

Ir Arriba6 de febrero: Éxodo 8:16-9:7

Tercera plaga:

Esta plaga comienza al azotarse el polvo del suelo, lo cual significaba un castigo al dios de la tierra GED de cuya unión con la diosa del aire NUT, creían que habían nacido OSIRIS, SETH, ISIS y NEFITIS. En segundo lugar afecta no sólo a los egipcios, sino a sus animales sagrados exhibidos en sus templos. La palabra hebrea usada para mencionar estos insectos es KINNAM, probablemente derivada el egipcio “Chememés” que significa “mosquito”, “jején”.

Cuarta plaga:

La palabra que se ha traducido por “mosca” en algunas versiones viene del hebreo Arob, que es de significado incierto. En excavaciones arqueológicas realizadas en Asiria se han hallado inscripciones con la voz URUBATU, que significa “diferentes insectos dañinos”, la que parece tener afinidad con la voz hebrea citada. Debido a esto, muchos comentadores han opinado que se trataba de varios insectos como los tábanos y escarabajos. Es preciso recordar el alto aprecio que los egipcios tenían al escarabajo sagrado, el dios KEPRI, al que consideraban como creador. KEPRI aparece en muchos monumentos y papiros. El escarabajo era el signo de autoridad que se ponía en los anillos de los faraones como sello oficial.

Quinta plaga:

Esta plaga afectaría a numerosos animales divinizados. El buey era el dios APIS. La vaca, si era blanca, representaba a la diosa ISIS; si era manchada, a la diosa NUT y en otras ocasiones a la diosa HATHOR. El carnero era animal sagrado de AMON y otras veces, según la forma de sus cuernos, del dios HARSALES, esposo de HATHOR. También el carnero a veces simbolizaba al dios KHNUM, encargado de formar a los hombres. El chivo era el dios MENDES.

El faraón Amen-hotep II, el posible rey ante quien estaba compareciendo Moisés durante las plagas, era un apasionado adorador de la vaca HATHOR. En 1906, Naville, descubrió en Deir-el Baharí la famosa estatua de una vaca gigantesca simbolizando a la diosa HATHOR, donde aparecía Amen-hotep II arrodillado debajo del vientre del animal amamantándose de la leche divina. Este acto simbolizaba que se declaraba hijo adoptivo de esta diosa vaca. Tremendo sería el golpe recibido por este soberbio faraón cuando vio caer a su madre adoptiva bajo los estragos de la quinta plaga.

Ir Arriba7 de febrero: Éxodo 9:8-10:29

Sexta plaga:

Moisés lanzó cenizas hacia el cielo y se produjeron salpullidos y tumores apostemados. De este modo se afectaría SHU, dios del aire, igualmente ONURIS, apodado “el salvador”, representado en los monumentos con los brazos en alto para sostener a NUT, el cielo estrellado. Esta plaga desautoriza al dios BES, protector de todos los males, representado como un enano con cola y generalmente con la lengua afuera para burlarse de los peligros.

Séptima plaga: En el Valle del Nilo pueden transcurrir varios años sin que caiga una lluvia, excepto en el Delta. Por esta razón los egipcios esperaban la Lluvia, el rocío y el granizo con agrado, llegando a divinizarlos con el nombre de TEENET, que consideraban hermana del dios del aire, SHU. Esta fue la primera plaga que causó víctimas entre los egipcios, pero no afectó Gozem donde estaban los hebreos (9:26) Los egipcios creían, según lo indica uno de los textos de la pirámide, que RA, dios del sol, “dispersa la tormenta, expulsa la lluvia y rompe el granizo”. Todos esos dioses se vieron desacreditados bajo esta plaga.

Octava plaga:

No se sabe a cuál de las 50 variedades de insectos llamados langostas que pululan en el Oriente se refería Moisés bajo el nombre hebreo de ARBEH. Todavía se ignora cuál era el dios que los egipcios adoraban mediante la langosta y cuál sería la divinidad afectada en esta plaga.

Novena plaga:

Los egipcios conocían las tormentas de arena y polvo con el nombre de KHAMSIN. Estas eran adjudicadas al dios del desierto, SETH-SUTOKH, que se representaba como un cerdo negro o como un animal en forma de asilo. El KHAMSIN sólo duraba pocas horas y se interpretaba ese hecho como el triunfo del sol radiante RA, sobre el tenebroso SETH-SUTOKH; pero la novena plaga tuvo una duración ininterrumpida de tres días, durante los cuales no se vio al dios sol RA, ni a la diosa luna ISIS, ni a las numerosas estrellas que recibían adoración.

La desaparición del sol durante tres días debió ser un duro golpe para unos idólatras como los egipcios, que esperaban el amanecer para saludarlo como KHEPRI, al mediodía adorarlo como RA y al atardecer despedirlo como ATON.

Ir Arriba8 de febrero: Éxodo 11:1-12:36

Décima plaga:

Esta plaga sería el golpe decisivo contra el politeísmo egipcio. Hay que recordar que el faraón era considerado como un dios, al igual que el príncipe heredero, que era deificado como manifestación visible del dios sol. La palabra Pascua, PESACH en hebreo, aún no ha logrado una definición concluyente. Algunos eruditos piensan que proviene del akadio PASAHU “aplacar”, atribuyéndole un sentido expiatorio. Otros se inclinan al akadio PASHHU “pacto”. Otros aún, van al egipcio P’SH’, “el recuerdo” y citan Éxodo 12:14 en su apoyo. También se usan las palabras egipcias citadas como “golpe”, alegando que las plagas fueron “golpes” (7:20, 25; 8:16, 17; 9:25; 12:12, 13, 23, 27, 29). Otros traductores traducen la voz hebrea PESACH, pascua, como “pasar”, “saltar por encima”, “pasar por alto”, expresiones que aluden a los primogénitos israelitas que fueron “pasados por alto” en ocasión de la décima plaga (12:21-28). La traducción inglesa de la voz PESACH es “passover”, que significa literalmente “pasar por encima (sin tocar)”.

Ir Arriba9 de febrero: Éxodo 12:37-14:31

La Biblia señala que partieron 6000,000 hombres, sin contar los menores de 20 años (Números 1:3), ni mujeres y otras muchas personas que les acompañaron. La Sra. White redondea la cifra a dos millones de personas. Esa declaración inspirada encuentra una base sólida en los cálculos estadísticos de población.

Los israelitas salieron de Egipto al día siguiente de la Pascua, esto es el 15 de Abib del 1445 a.c. Algo que deseamos destacar es que los israelitas sólo permanecieron en tierra egipcia, desde la llegada de Jacob hasta el éxodo, 215 años y no 430 como algunos han creído. Los 430 años se extienden desde el llamado de Abraham en 1875 a.c. hasta el éxodo en 1445 a.c.

Al tratar de cruzar el Mar Rojo, el perverso faraón que tanto se opusiera al enviado de dios, pereció en el intento. De acuerdo a la cronología bíblica, este evento sucedió dentro del reinado del faraón Amon-hotep II, cuya momia descansa hoy en el Museo del Cairo.

Ir Arriba10 de febrero: Éxodo 15:27

El manantial de Mara ha tratado de ser identificado durante siglos. Se han sugerido múltiples soluciones; sin embargo, los más recientes descubrimientos arqueológicos parecen indicar que se trata del primer oasis que se encuentra al sur de Suez llamado por los árabes AIN-HAWARAH. Su agua aún es amarga. Si su identificación con la bíblica Mara es correcta, el endulzamiento de las aguas hecho por Moisés no fue permanente.

Elim es generalmente identificado con el Wadi GARANDEL, situado a unos 11 km al sur de AIN-HAWARAH. Aún hoy conserva una rica vegetación de palmeras, acacias, etc. Los manantiales del lugar producen unos 1260 galones de agua fresca y agradable por minuto. Este fue el segundo campamento de los israelitas.

Ir Arriba11 de febrero: Éxodo 16:1-17:16

El maná sería dado a los israelitas desde el cielo (16:4). Era un pan del cielo, pan de ángeles (Salmos 78:23-25; Juan 6:31); sin embargo, algunos escritores poco informados han tratado de hacer aparecer el maná como el fruto de un árbol, que era llevado por el viento y caía cerca del campamento israelita.

Efectivamente, existe una goma llamada hoy por los naturales del lugar Maná. Esta es exudada por el árbol de Tamarisco (Tamarix mannifera). Esa goma es muy estimada por los naturales, que la recogen temprano en la mañana, pues se derrite bajo el calor del sol y se congela con el frío de la noche. Su gusto es tan dulce como la miel, factores todos que han llevado a considerarlo erróneamente como el maná bíblico.

Estudios recientes han probado que esta goma del árbol mencionado carece de todas las características del maná de las Escrituras:

  1. La goma del Tamarisco es extremadamente pequeña y sale en muy pocas cantidades que no podrían abastecer a un pueblo de dos millones de personas.
  2. No aparece durante todo el año sino sólo en los meses de junio y julio.
  3. Esta goma es más bien medicinal que alimenticia, pues sus elementos nutrientes son pobres, lo que dejaría sin explicación que el pueblo se mantuviese de él durante 40 años.
  4. La goma del Tamarisco no puede ser cocida en olla como lo era el maná (Éxodo 16:23), ni en horno (Números 11:8).
  5. La goma del Tamarisco no cría gusano ni hiede, a diferencia del maná provisto a los israelitas (versículo 20).
  6. f. Por otra parte, ¿cómo explicar si la caída del maná era un simple hecho natural, que caía en doble cantidad el viernes y que no caía ninguno el sábado?

La misma palabra “maná” es una objeción a la idea de asociarlo a la goma del Tamarisco, qué es tan común y conocida entre los habitantes de aquella región “Maná”(heb. “man”) significa ¿“qué, qué es esto?”, que fue la pregunta que se hicieron los israelitas unos a otros al encontrar en la mañana el maná (versículo 15). Por esto comprendemos que ellos desconocían totalmente el maná; pero el Tamarisco, debido a su cercanía, debían conocerlo sin lugar a dudas.

Ir Arriba12 de febrero: Éxodo 18:1-27

Jetro era sacerdote de Madián. Los madianitas eran los descendientes de Abraham por Cetura (Génesis 25:1,2), que durante algún tiempo fueron fieles adoradores del verdadero Dios: El monte de Dios donde Jetro encontró a Moisés acampado fue el Monte Horeb (Éxodo 3:1). Este monte está cercano al lugar donde Jesús se le apareció a Moisés en la zarza ardiente (3:1,2), e igualmente cerca de donde Moisés hizo brotar agua al golpear la peña (17:6).

El Monte Orbe es el mismo monte desde el cual Dios promulgó la Ley. Este monte también se ha llamado Sinaí (Éxodo 19:11, 13, 20, 23; 24:16; Deuteronomio 1:6, 19; 4:10-14; 5:2-22), donde en medio de fuego Jehová escribió con su dedo los diez mandamientos.

Ir Arriba13 de febrero: Éxodo 19:1-20:26

El mes tercero del calendario religioso judío es el mes de “Siván”, que corresponde a mayo - junio de nuestro calendario. De manera que los israelitas llegaron al desierto de Sinaí el 14 de Siván de 1445 a.c. El trayecto recorrido por los ismaelitas desde Ramesés (Gozem) en Egipto, hasta el Monte Sinaí, fue aproximadamente de 435 Km. y duró aproximadamente 45 días.

Las palabras que Dios habló a oídos de todo el pueblo fueron los diez mandamientos (19:5, 9, 18, 19; 20:1, 18, 19, 22). “Este es el único acontecimiento de esta naturaleza en toda la historia del mundo. Unas pocas personas han oído hablar a Dios con voz audible, pero nunca antes y nunca después ha hablado Dios a un auditorio congregado. Lo extraordinario de este hecho recalca la importancia que Dios le atribuye a su Ley. Sólo una vez Dios ha hablado así y fue para proclamar los diez mandamientos”.

Ir Arriba14 de febrero: Éxodo 21:1-23:13

El gobierno de los israelitas era una Teocracia, es decir, que el propio Dios era su rey; por tanto, las leyes dictadas por El servirían como regla de conducta agradable al cielo y pautas a seguir para los jueces nombrados por Moisés (18:25,26). Estos jueces eran los servidores del Soberano Divino y estaban sujetos a su dirección.

Los estudios de Derecho Comparado, favorecidos por los descubrimientos arqueológicos y en especial por el célebre Código de Hammurabi, compilado por este rey babilónico que reinó desde c 1792 - 1750 a.c., han permitido comparar las legislaciones de diversos pueblos de la antigüedad.

  1. Un equipo de arqueólogos franceses, dirigidos por M. J. Morgan, descubrieron, en el invierno de 1901- 02, una piedra de diorita negra de 2.26 m de altura que se encontraba en la acrópolis de Susa, Irak. El bloque, roto en tres pedazos, fue fácilmente restaurado y hoy se encuentra en el museo de el Louvre de París.
  2. El Código de Hammurabi. que data del 1723 a.c. segundo año de su reinado, está compuesto por columnas horizontales de escritura cuneiformes, acadia y asirio-babilónicas, con 16 columnas en el anverso y 28 en el reverso. Es la inscripción babilónica más larga que se haya encontrado, con 3 624 líneas de las cuales pueden aún leerse 2 614. Contenía originalmente 282 leyes las cuales tratan de la esclavitud y de delitos criminales, pero más que un código, en el estricto sentido de la palabra, parece ser una serie de enmiendas al derecho común en Babilonia.
  3. En la parte superior del anverso hay un grabado, de bajo relieve, que muestra al rey recibiendo las leyes de Shamash, el dios sol, y aquí encontramos el primer parecido con la ley de Moisés dada por Jehová.
  4. El texto comienza con un prólogo que explica los cultos religiosos de Babilonia y Asiria y la dedicación a Shamash, pero sorprendentemente el código mismo contiene normas jurídicas acerca de temas religiosos. Luego le sigue el código de leyes en detalles que narra la imposición de penas a los acusadores falsos, falso testimonio y errores judiciales; seguido se recogen disposiciones sobre derecho de propiedad, préstamos, depósitos, deudas, propiedad doméstica y derechos familiares. Luego artículos sobre daños personales por una mala práctica médica y negligencia en otras actividades, finalmente el epílogo donde se glorifica la labor realizada por Hammurabi para implantar la paz y la justicia.
  5. Las bases del código penal en cuestión se deriva del principio común de los pueblos semíticos “ojo por ojo y diente por diente”, a pesar de ello sorprende la consideración que recibe el individuo: El profesor Lyon de Harvard afirma: “En el arreglo experto de su material, el código nunca ha sido superado y ni siquiera ha sido alcanzado”. El estilo del código es casuístico, o sea cada declaración está separada por un caso hipotético; el estilo del Decálogo Bíblico es apodíctico, o sea enunciado que, por tener carácter necesario, no admiten contradicción.

Este código y su comparación con las leyes mosaicas ha comprobado que la legislación de Israel es más avanzada, superior e imparcial que las otras naciones de la misma época. Incluimos algunos ejemplos:

CH - 8. “Si un ciudadano robare un buey una oveja, un asno, un cerdo o una cabra pertenecientes al dios (o) pertenecientes al palacio pagará treinta veces su valor; si pertenece a un ciudadano, pagará diez veces su valor; si el ladrón no tuviere suficiente para hacer la restitución, será muerto”.

Éxodo 22:1-4. “Cuando alguno hurtare buey u oveja y lo degollare o vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas... Hará completa la restitución; si no tuviere con qué, será vendido por su hurto. Si fuere hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o asno u oveja, pagará el doble”.

* Se notará que la ley bíblica acerca del robo es más humana que la Babilonia; la última hasta castiga con la pena capital en ciertos casos. Sin embargo, el principio de que un ladrón debe hacer restitución por su crimen es el mismo en ambas leyes.

CH - 195. “Si un hijo golpeare a su padre, su mano sea cercenada”.

Éxodo 21: 15. “El que hiriere a su padre o a su madre; morirá”.

La severidad de la ley mosaica se debe a que, de acuerdo con la disposición divina, la paternidad era más sagrada para los hebreos que para los babilonios.

CH - 199. “Si él destruye el ojo del esclavo de un ciudadano o rompe el hueso del esclavo de un ciudadano, pagará la mitad del precio que compra”.

Éxodo 21: 26. “Si alguno hiriere el ojo de su siervo, o el ojo de su sierva, y lo dañare, le dará libertad por razón de su ojo”.

Es manifiesta la diferencia en estas leyes. La ley babilónica tan sólo habla de daños ocasionados al siervo de otro hombre, y los trata como si hubieran sido infligidos contra el amo del siervo, pero la ley bíblica reconoce el derecho humano de un esclavo, quien había de quedar libre si por alguna razón lo lesionaba su amo. Esto muestra claramente que la ley hebrea no consideraba a un esclavo como la propiedad incondicional de su amo, principio que no es reconocido en ninguna otra parte del antiguo Cercano Oriente.

Ir Arriba15 de febrero: Éxodo 23:14-24:18

Dios instituyó tres fiestas anuales para el pueblo hebreo:

  1. Fiesta del Pan sin Levadura. Esta comenzaba con la Pascua, que se efectuaba en el mes de Abib, el día 14, entre las dos tardes (Levítico 23:5-8), y se extendía durante siete días, desde el día 14 de Abib hasta el 21 (Éxodo 12:13), en conmemoración de la salida de Israel de Egipto (Éxodo 12:24, 25), y concluía con una Santa Convocación el día 21 de Abib (Levítico 23:8; cf. Éxodo12:1-20).
  2. Fiesta de la Siega. En el Nuevo Testamento se llama Pentecostés. Esta fiesta ha sido llamada también “la Fiesta de las Semanas” (Éxodo 34:22), pues se efectúa contando siete semanas, 50 días inclusivos, desde el día que se ofrecía la gavilla, que tenía lugar el segundo día de la Fiesta de los Panes sin Levadura (Levítico 23:15-21). De esta forma, la “Fiesta de la Siega” se celebraba en el mes de Siván (mayo - junio) En esa fiesta se expresaba la gratitud a Dios haciendo varios presentes (Levítico 23:17-21).
    En la época apostólica los cristianos conmemoraban el Día del Pentecostés (forma griega que significa “cincuenta”) el derramamiento del Espíritu Santo (Hechos 2:1-12, 41).
  3. Fiesta de la Cosecha. Esta también era llamada “la Fiesta de los Tabernáculos” (Juan 7:2). Esta fiesta se iniciaba en el 15 de Tishri (octubre - noviembre) y duraba 8 días (Levítico 23:33-36). Durante los primeros 7 días los judíos hacían sus propios altares y cabañas y hacían ofrendas. El octavo día era de “Santa Convocación”. Con esa festividad se recordaba la estadía de Israel en cabañas en el desierto durante su peregrinar desde Egipto a Palestina.

El Santuario era llamado generalmente “el Tabernáculo”. Era un edificio portátil hecho de tal manera que podía desarmarse y trasladarse con facilidad, pues en el tiempo en que fue erigido, Israel viajaba por el desierto llevando consigo el Tabernáculo.

El edificio mismo no era muy grande. Tenía unos 6 m x 18 m con un recinto exterior llamado atrio, de unos 30 m de ancho x 60 m de largo. Toda la construcción, aunque hermosa y gloriosa en su diseño, revelaba su índole provisoria hasta que Israel se estableciese en la tierra prometida y se levantara un edificio más permanente. El Tabernáculo miraba siempre hacia el este.

En el atrio se hallaba una fuente grande hecha de bronce; ésta contenía agua. En la misma los sacerdotes habían de lavarse las manos y los pies antes de entrar en el Tabernáculo o iniciar sus servicios (Éxodo 30: 17-21 38:8)—También en el atrio se hallaba el altar de los holocaustos, que desempeñaba un papel muy importante en todos los sacrificios. Este altar tenía cerca de 1.50 m de alto, su parte superior era cuadrada, de 2.40 m por cada lado. En las cuatro esquinas del altar sobresalían unos cuernos.

El edificio mismo estaba dividido en dos departamentos el lugar Santo, que era el primero y mayor de ellos, y el 1ugar Santísimo, que era el segundo. Una cortina o velo separaba estos departamentos. No había ventanas en todo el Tabernáculo.

En el lugar Santo había tres muebles: la mesa de los panes de la proposición, el candelabro de siete brazos y el altar del incienso. Al entrar en este departamento quedaba directamente enfrente el altar del incienso, a la derecha estaba la mesa de los panes de la proposición y a la izquierda el candelabro. El mueble más importante de este departamento era el altar del incienso.

En el lugar Santo había tan sólo un mueble, el Arca; esta estaba hecha en forma de cofre, tenía alrededor de 1.5 m de largo x 55 cm de ancho. La tapa del Arca era llamada propiciatorio. Sobre el propiciatorio había dos querubines labrados en oro, uno en cada extremo. Dentro del Arca Moisés puso los diez mandamientos escritos en dos tablas de piedra. El Arca contuvo también una vasija de oro con maná y la vara de Aarón que había florecido (Hebreos 9:4).

Todo el Santuario con sus muebles, sistemas de sacrificios, sacerdotes, etc., simbolizaba a Cristo y su obra. Esos simbolismos los estudiaremos en los comentarios sobre cada capítulo.

(Léase Patriarcas y Profetas, capítulo 30 M. L. Andreasen, El Santuario y Su Servicio, 27-39, Argentina. 1942).

Ir Arriba16 de febrero: Éxodo 25:1-40

“Todos los que aman la veneración de Dios y las bendiciones de su santa presencia, manifestarán el mismo espíritu de sacrificio (que los israelitas), cuando se trate de la construcción de una casa en la que puedan reunirse con El. Desearán sacrificar al Señor lo mejor que poseen. Una casa construida para Dios no debía estar con deudas, porque así se le deshonra. Un importe suficiente para concluir la obra se debía dar voluntariamente, para que los trabajadores pudiesen decir como los edificadores del Tabernáculo: “no traigáis ya ofrendas”.

El Arca del Testimonio:

El Arca aunque era de madera de acacia estaba cubierta de oro puro, tanto por dentro como por fuera. El oro simboliza la Divinidad y la madera la humanidad de Cristo, pues aunque Jesucristo retiene su humanidad aún el cielo, su Divinidad se desborda a través de ella. No podemos considerar a Jesús en su gloria actual como un hombre común (sólo de madera), es un Ser con plena gloria y majestad (oro puro).

La cubierta del Arca, o propiciatorio estaba hecha de oro fino. Sobre la misma se manifestaba la presencia de Dios y su gloria. De manera que el propiciatorio simbolizaba la obra intercesora de Cristo, que se interponía entre la gloria de Dios y los diez mandamientos que estaban dentro del Arca y que condenan al pecador.

La posición que tenían los dos querubines sobre el Arca, con sus rostros mirando hacia abajo al Arca del Pacto, con profundo respeto, representaba el respeto con que los ejércitos celestiales unirán la Ley de Dios, y el interés que tienen en el Plan de Redención.

La Mesa para el Pan de la Proposición:

Esta mesa representaba igualmente a Cristo; la madera, su humanidad, y el oro, sin Divinidad; o sea, “al hombre Cristo Jesús” (1 Timoteo 2:5). La corona o cornisa de oro que tenía, nos enseña que Cristo está coronado en su exaltación (Hebreos 2:9). La moldura del ancho de una mano que estaba alrededor de la mesa y dentro de la corona de oro (Éxodo 37:l2); servía para impedir que los panes cayesen de la mesa, y así nos habla de la seguridad que podemos tener todos los que estemos dentro de su reino (Juan 10:27-29).

Sobre esta mesa fue colocado el pan de la proposición o de la “presencia”, llamado así porque estaba en la presencia de Dios (Éxodo 25:30). Eran doce panes, representando las doce tribus de Israel. El pan mismo simbolizaba a Cristo, el Pan Viviente, quien siempre está en la presencia de Dios para interceder por nosotros. El mismo dijo: “Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo” (Juan 6:48-51). El pan del Santuario se cambiaba cada sábado y los sacerdotes comían de él, símbolo de lo que el propio Jesús dijo de sí mismo: “el que de El come no muere” (Juan 6:50).

El Candelabro de Oro:

Hecho de oro puro labrado a martillo, sin valor ascendería, en moneda actual a $ 33,804.00 y pesaría tunas 66 libras y 3 onzas. El candelabro y su luz representaban al Espíritu Santo con su poder de iluminar la iglesia (Apocalipsis 4:5; Zacarías 4:2 - 6). También representaba Cristo que ha sido “luz del mundo” (Juan 9:5; 8:12). El candelabro representaba además, al pueblo de Dios como hijo individual (Mateo 5:14 - 16), como luz moral y espiritual para el mundo (Filipenses 2:15), y también a la iglesia (Apocalipsis 1:12, 20).

Ir Arriba17 de febrero: Éxodo 26:1-37

El Tabernáculo tenía cuatro cubiertas. Una cubierta, la exterior, fue hecha de cueros de tejones; debajo iba otra de cueros de carneros teñidos de rojo; debajo de éstas se encontraban dos cortinas, una hecha de pelo de cabras y la otra de lino torcido. Cada una de estas representaba una fase de la obra redentora de Jesucristo.

La cubierta de cuero de tejones:

Los cueros no eran curtidos, sino toscos y desagradables en su apariencia, hablándonos así de la humillación de Cristo. Isaías dijo de Jesús: “No hay parecer en El, ni hermosura; le veremos, más sin atractivos para que le deseemos” (53:2). Aunque el Tabernáculo era rico en oro, plata, etc., en su interior, a la vista de un profano que lo viera por fuera no aparecía como algo a que codiciar. Así mismo Jesús apareció a la vista de los judíos de su tiempo y a la de los que le aborrecen hoy.

Los cueros teñidos de rojo:

Si el profano se hubiese acercado al tabernáculo y prestado atención a sus obras, hubiese sido como si levantase el tosco cuero de tejón y se encontrarse con el teñido de rojo. Esta cortina roja simbolizaba la sangre; así el que se acerca hoy a Cristo, lo primero que ve es su sangre por el pecado (Hebreos 10:4-9), su sangre redentora (Romanos 5:9).

La cortina de pelo de cabra:

Estas cortinas simbolizan el sacrificio de Cristo por pecado (Hebreos 10:17). Después que el hombre aprecia la sangre de Cristo, descubre inmediatamente el alto costo de esa sangre y su infinito sacrificio.

La cortina de Lino:

Reconocidas y aceptadas la sangre y el sacrificio de Jesús, el ya cristiano lo entroniza como Rey en su vida. Así mismo la cortina de Lino representaba a Cristo glorificado, rodeado de querubines en el Santuario celestial pues esta cubierta de Lino sólo era visible desde el interior del tabernáculo.

Ir Arriba18 de febrero: Éxodo 27:1-21

El Altar de Bronce:

Aquí se derramaba la sangre de los sacrificios. En el altar vemos la bondad y severidad de Dios. (Bondad hacia nosotros, severidad hacia el pecado). Fue colocado en la puerta (Levítico 4:7). Era la primera cosa que los israelitas encontraban al acercarse a Dios. No había acceso a Dios sino por medio de un sacrificio. Así el hombre moderno no puede llegar a Dios sino mediante el sacrificio de Cristo. El altar nos habla de la cruz y de las primeras verdades que debemos conocer, es el principio de nuestras relaciones con Dios (Isaías 53:4-7, 10; Hechos 20:28).

El Atrio del Tabernáculo:

Era un patio cerrado por cortinas de Lino fino cosido que tenía un doble fin: daban habitación a Dios y excluían al hombre. Las cortinas de Lino eran símbolo de justicia y pureza en Dios y el hombre. En Dios es símbolo de la justicia que rodea su habitación y excluye cualquier cosa impura e inmunda. En cuanto al hombre, es símbolo de la justicia que Dios requiere y de la cual el hombre carece, motivo por el cual está excluido de la presencia de Dios (fuera del atrio).

Las cortinas tenían unos 3 metros de alto, o sea, una altura superior a la del hombre, enseñándonos que necesitamos una justicia mayor que la de nosotros mismos; es decir, la justicia de Cristo (Isaías 64:6; Romanos 3:20-24; Mateo 5:20; Juan 3:36). En general, el atrio simbolizaba a la Tierra; igual que el cordero era sacrificado en el atrio (la Tierra), Cristo moriría en la Tierra.

Ir Arriba19 de febrero: Éxodo 28:1-43

En Israel el sacerdocio pertenecía a una sola familia, la de Aarón, de la tribu de Leví. Hoy, por nacimiento espiritual todos somos sacerdotes (1 Pedro 2:9). El sacerdote representaba a Cristo. El traje del sacerdote común era de lino blanco tejido de una sola pieza. Se extendía casi hasta los pies y estaba ceñido a la cintura por una faja de Lino blanco bordada en azul, púrpura y rojo. Un turbante de Lino, o mitra, completaba su vestidura exterior. Las vestiduras del Sumo Sacerdote eran de costosa tela de bellísima fabricación. Además del traje de Lino del sacerdote común, llevaba una túnica azul, también tejida de una sola pieza. El borde del manto estaba adornado con campanas de oro y granadas de color azul, púrpura y escarlata; además estaba el ephod, una vestidura corta, de oro, azul, púrpura, escarlata y blanco. Estaba reparada por una faja de los mismos colores, hermosamente elaborada. El ephod no tenía mangas, y en las piezas de los hombros, bordados con oro, tenía engastadas dos piedras de ónix que llevaban los nombres de las 12 tribus de Israel. Sobre el ephod estaba el racional, la más sagrada de las vestiduras sacerdotales.

La Túnica Blanca:

Es tipo de la pureza de Cristo y su justicia perfecta con la cual, como sacerdotes, están vestidos los hijos de Dios (Romanos 3:22; Apocalipsis 19:8; 6:11; 7:13, 14).

El Cinturón:

Es símbolo de servicio, representando a Cristo al servicio constante de su pueblo (Apocalipsis 1:13; Isaías 11:5: Juan. 13:1-10; Filipenses. 2:5-8).

El Efod y el Pectoral:

En el efod llevaba los nombres de Israel en las dos piedras de ónice, así tenía a Israel tanto sobre sus hombros como sobre su corazón, pues los llevaba también en el racional del juicio en su pecho; de esa forma, estaba “el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante de Jehová” (Éxodo 28:12, 29, 30). En sus hombros tenía la carga de Israel; en el pectoral, el amor. Cristo lleva continuamente a su pueblo delante de Dios, intercediendo por ellos (Hebreos 7:25).

La Mitra:

El Lino fino significa pureza y justicia y nos enseña que nuestro Sumo Sacerdote, Jesucristo, está ministrando delante de Dios en pureza y santidad.

El Urim y el Tumin:

Estas palabras significan respectivamente “Luces y Perfecciones” (ver Éxodo 28:30, V. M., margen), en ellas se manifestaba la voluntad de Dios. Un halo de luz en torno al Urim era señal de la aprobación divina y una sombra sobre el Tumin era evidencia de su desaprobación.

El Manto del Efod:

Era azul, hablando así del carácter celestial de Jesús. Abajo, en las orillas, tenía campanillas de oro que sonaban cuando el Sacerdote entraba y salía (39:25). El sonido de las campanillas le aseguraba al pueblo congregado afuera, que estaba vivo, y que por lo tanto la ofrenda había sido aceptada. Así también sabemos que el Señor Jesús y su sacrifico por nosotros son aceptables por el testimonio del Espíritu en nosotros y el fruto de su obra en las almas salvadas.

Ir Arriba20 de febrero: Éxodo 29:1-46

El ungüento con aceite, es un simbolismo del ungimiento del Espíritu Santo (1 Samuel 10:1, 16:13; Isaías 61:1; Lucas 4:18, Hechos 10:38). El carácter representativo del Sumo sacerdote debe recalcarse. Adán era el hombre representativo. Cuando él pecó, el mundo pecó y la muerte pasó a todos los hombres (Romanos 5:12). Igualmente, siendo Cristo el segundo y postrer Adán, era hombre representativo; así cuando El venció al pecado, mediante su gracia, todos los hombres pueden vencer al pecado. Por eso Pablo dice: “De manera que por un delito vino la culpa a todos los hombres para condenación, así por una justicia vino la gracia a todos los hombres para justificación de vida” (Romanos 5:18). Siendo pues el Sumo Sacerdote un tipo de Cristo, era un hombre representativo de su pueblo.

El cordero inmolado en el tabernáculo era también un símbolo de Cristo, “el Cordero de Dios” que quita los pecados del mundo (Juan 1:36), pero la ofrenda por el pecado era quemada fuera del campamento (Éxodo 29:14). Esto también simboliza la muerte de Cristo. Pablo lo explica así: “... los cuerpos de aquellos animales cuya sangre es a causa del pecado... son quemados fuera del campamento. Por lo cual Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de ha puerta” (Hebreos 13:11, 12).

Ir Arriba21 de febrero: Éxodo 30:1-38

El Altar del Incienso:

Este altar representaba a Cristo en su ministerio celestial como Sumo Sacerdote, intercediendo por su pueblo. La Sra. White explica: “El incienso al ascender, con las oraciones de Israel, representaba los méritos y la intercesión de Cristo, su perfecta justicia, la cual por medio de la fe se le acredita a su pueblo, y que es la única que puede hacer el culto de los seres humanos aceptable a Dios”.

La Fuente de Bronce:

Esta fuente, colocada en el atrio entre el altar de bronce y el Lugar Santo, tenía el propósito de servir como lavatorio a los sacerdotes antes de comenzar a oficiar. El lavamiento con aquella agua de la fuente significaba la purificación de los pecados mediante Cristo, el Agua de Vida (cf. Hechos 22:16; 1 Corintios 6:11; Efesios 5:26; Apocalipsis 7:14: Juan. 4:7-16).

Ir Arriba22 de febrero: Éxodo 31:1-32:35

Bezaleel y Aholiab, estos dos hombres fueron dotados de sabiduría para el trabajo. Bezaleel era de la tribu de Judá, tribu real (Hebreos 7:14), era la primera tribu de la marcha (Números 10:14). Aholiab era de la tribu de Dan, la última tribu en el campo. Así Dios nos enseña que puede escoger sus vasos de cualquier parte. El llamó a un apóstol educado a los pies de Gamaliel, y a otro de una barca de pescadores en el lago de Galilea (Éxodo 36:2).

Mientras Dios estaba entregando los diez mandamientos esculpidos en dos tablas de piedra a Moisés sobre el Sinaí. a los pies del Monte los israelitas se entregaban a la idolatría. Ellos estaban acostumbrados en Egipto a ver representaciones de los dioses paganos, y ahora exigían una representación de Jehová. Ellos conocieron en Egipto al buey Apis como un falso dios; incluso el probable faraón opresor, Amen-hotep II, era un fanático adorador de la diosa vaca Hathor; sin embargo, del contexto de Éxodo 32 se desprende que Aarón no esculpió la figura de esas deidades al formar un becerro, contrariamente se dice que su intención fue “representar la gloria del Dios invisible bajo la imagen de un becerro”. Esto resultaría fácil de entender, pues si bien es cierto que los israelitas conocieron durante su esclavitud a esos dioses bovinos, es igualmente cierto que durante su liberación los vieron totalmente desacreditados bajo la quinta plaga; sin embargo, sin razón, trataron de reanimar imágenes que a ellos les constaba que eran falsas.

Ir Arriba23 de febrero: Éxodo 33:1-35:29

Moisés le pide a Dios ver su gloria, eso no era posible para un pecador; sin embargo, Dios se le mostraría hasta donde la debilidad humana puede admitirlo. El rostro y las espaldas de Dios en este episodio hay que entenderlos en sentido figurado (antropomórfico), pues Dios no era más glorioso por algún lado que por otro. Esta experiencia fue para Moisés una confirmación del éxito en la obra que estaba delante de él y fue además infinitamente más preciosa que toda la sabiduría de Egipto, o que todas sus cualidades como Estadista y Jefe militar.

Ir Arriba24 de febrero: Éxodo 35:30-38:8

Los israelitas llegaron al Sinaí en el mes de Siván (mayo - junio) (Éxodo 19:1), aún pasaron por lo menos 45 días, (los que Moisés estuvo en el Monte, etc.), antes de que se comenzara a construir el Tabernáculo, por lo que éste se iniciaría hacia finales de AB (julio - agosto) o principios de Elul (agosto - septiembre), del 1445 a.c.

Ir Arriba25 de febrero: Éxodo 38:9-39:43

La construcción del Tabernáculo se realizó en unos seis meses. Se hizo siguiendo exactamente las indicaciones de Dios (39:43). Su costo fue realmente elevado: el oro costaría alrededor de $ 988,54 1.64, la plata unos $ 87,937.24 y el bronce $ l,032.26, lo que haría un monto total de 51,077,511.14, y su peso total sería de 13,278 libras (cf. Éxodo 38:24-29). En estas cifras no se incluye el costo de las vestiduras, cortinas, adornos, joyas y mano de obra. El Tabernáculo sería terminado probablemente hacia el fines de Adar (febrero - marzo), que era el último mes del calendario religioso de los judíos, en el 1445 a.c.

Ir Arriba26 de febrero: Éxodo 40:1-38

Ya terminadas todas las piezas del Tabernáculo, Dios ordenó a Moisés erigir el mismo en el primer día del mes primero, en el año segundo (40:2, 17), esto es el 10 de Abib del 1444 a.c. Durante más de mil años Israel se reuniría en derredor del Tabernáculo. ¡Qué bendición habría recibido si hubiese discernido en sus sacrificios y servicios al Ser prometido en el huerto de Edén, al Cordero que quita el pecado del mundo! Temamos, no sea que siéndonos dejada una promesa, nosotros igualmente no realicemos su cumplimiento (Hebreos 4:1).

Ir Arriba27 de febrero: Levítico 8:1-9:24

La consagración de Aarón y sus hijos había sido ordenada por Dios mucho antes (Éxodo 28), pero ahora se lleva a efecto y se describe con todos sus detalles Muchos comentaristas sitúan este evento como continuación de la dedicación del Tabernáculo.

En el servicio de consagración, Moisés tocó la oreja de Aarón con la sangre, significando con ello que había de escuchar los mandamientos de Dios y cerrar sus oídos al pecado. Moisés tocó también el pulgar de la mano derecha, para significar que Aarón debía obrar justicia. El tocar el dedo pulgar del pie con la sangre, significa andar en el buen camino, pisar las senda de la obediencia. Aarón era un símbolo de nuestro Sumo Sacerdote, Jesucristo, que fue sin pecado (1 Pedro 2:22), que fue “obediente hasta la muerte” (Filipenses 2:8) y anduvo en los pasos que el Padre le había señalado (Juan 8:28).

Ir Arriba28 de febrero: Números 8:1-26; 7:1-89

Después de consagrar a Aarón y sus hijos, se debió proceder a la consagración de los Levitas. Esto se desprende de que estaban oficiando en los actos de dedicación primarios del Tabernáculo, como explicaremos a continuación. Por lo tanto, esta consagración se produciría en el mes de Abib de 1444 a.c.

Números 7:1-89 - Erigido el Tabernáculo y consagrados Aarón y los Levitas, vienen ahora los príncipes de Israel a traer sus ofrendas. Esas ofrendas fueron entregadas a los Levitas, según su ministerio, para el servicio del Tabernáculo (Números 7:5, 6). De manera que los primeros servicios realizados en el Tabernáculo, excepto los correspondientes a la consagración de Aarón, fueron realizados por los Levitas. Todo esto ocurría durante el mes de Abib. No se puede precisar dentro del mes de Abib, cuándo se dieron las leyes e instrucciones para el oficio de los Levitas.

 

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