Noticias de Julio del 2004
UNA MIRADA POR DENTRO:
Escuela Bíblica de Vacaciones en la
Iglesia de Santa Clara
Actividad Sede:
La Actividad Central de la Escuela Bíblica de Vacaciones “Los
Frutos del Espíritu” se desarrolló en el templo de
la Iglesia de Santa Clara del 18 al 24 de julio.
Cada día los menores comprendidos en las edades de 7 a 14 años
que allí asistieron pudieron conocer acerca de Jesús el
amigo de los niños y de su Palabra, además de disfrutar
de juegos bíblicos y de una recreación sana.
El sábado 24 en la mañana se desarrolló la programación
de clausura donde 70 de los menores asistentes recibieron su Certificado
de Graduación.
Escuelas Sabáticas Filiales y Grupos Pequeños:
Está programación especial para los menores también
se están realizando o se realizarán en las Escuelas Sabáticas
Filiales de Manicaragua, Mataguá, y Encrucijada; así como
en varios de los Grupos Pequeños de la ciudad de Santa Clara.
Destacamos que el Grupo Pequeño de la zona de Las Antillas ya
la realizó del 4 al 8 de julio con la presencia de 11 menores que
se graduaron en las riveras del río cercano a este lugar y que
esta semana comenzó la del Grupo Pequeño del Capiro.
Uno de los retos del Departamento de Ministerio Infantil actual es continuar
dándole atención a estos menores, ya sea a través
de los grupos pequeños o de las Escuelas Sabáticas, nos
declaró Elizabeth Mesa, Directora de este Ministerio en la Iglesia
de Santa Clara
Plan Vacacional J.A.
En la Iglesia de Santa Clara desde el 3 de julio comenzó el Plan
Vacacional auspiciado por la Sociedad J.A. el cual se extenderá
hasta el 28 de agosto.
Hasta el momento se han desarrollado varias actividades entre ellas:
dos programaciones Juveniles en la loma del Capiro, un social recreativo
dedicado a las suegras, la confraternidad con los hermanos de la Sociedad
J.A. de Placetas que el viernes 16 trajeron una programación especial
juvenil, salidas al coppelia, un viaje: a la playa de Rancho Luna, Cienfuegos
el Cine debate sobre las drogas.
Las próximas a realizar son: La presentación de la programación
J.A. por un Grupo Pequeño, otro viaje a playa, Visita a la Iglesia
de Garrido, Camagüey, y otras más, todas con el objetivo que
los jóvenes disfruten este verano a lo cristiano.
Graduación de la Voz de la Esperanza
En el marco de nuestro Centenario en horas de la noche del sábado
3 de Julio en la Filial de Encrucijada de la Iglesia de Santa Clara se
graduaron 35 personas de los Cursos de la Voz de la Esperanza.
Esta graduación estuvo presidida por Julián Villalobos,
1er. Sub-pastor, Coralia García, directora de Comunicaciones y
Alexander García, coordinador local de la Voz de la Esperanza y
contó con la presencia de más de 50 hermanos de la iglesia
madre.
La buena música interpretada por la agrupación Skeninaf
y solistas de la Iglesia de Santa Clara estuvo presente, también
se hizo una breve reseña histórica del surgimiento del adventismo
en Cuba y en especial de la Voz de la Esperanza.
Muchos de los presentes dieron testimonios y manifestaron su deseo de
continuar estudiando la Palabra de Dios mediante otros cursos y a través
de un instructor bíblico.
MUNDO ADVENTISTA*
* Las noticias de esta sección son tomadas del Boletín
de la Red de Noticias Adventistas (ANN), traducidas por Rolf Baier, moderador
del Grupo de Noticias La Verdad Presente.
Iglesia mundial: Paulsen se reunirá
con estudiantes universitarios vía tele-conferencia global, “Dejémoslos
hablar”.
Silver Spring, Maryland, Estados Unidos
Una mejor comunicación entre los jóvenes Adventistas del
Séptimo Día y la administración de la iglesia es
la meta de dos iniciativas provenientes de la oficina del pastor Jan Paulsen,
presidente de la iglesia mundial.
En el 13 de Septiembre, Paulsen se encontrará con los estudiantes
en el campus de la Universidad de Andrews en Berrien Springs, Michigan,
para lo que está describiéndose como "una discusión
abierta, sin temas excluyentes, de asuntos que preocupan a los jóvenes
Adventistas". La conversación de una hora, conocida como "Dejémoslos
hablar -otra vez", es una continuación de la tele-conferencia
“Dejémoslos hablar” sostenida el año pasado
que incluyó a miembros adolescentes de la iglesia, y será
transmitido en vivo por el Hope Channel (Canal de la esperanza) para las
América, y será después retransmitido en diferido
en Europa, el Pacífico Sur y África.
Durante el evento satelital, Paulsen lanzará también el
sitio en internet Let's talk (Dejémoslos hablar), diseñado
para continuar el diálogo entre su oficina y los jóvenes
Adventistas.
“Yo reconozco que muchos, muchos de nuestros jóvenes se
sienten distanciados de la iglesia - se sienten como si no tuviesen voz,
no sienten que han sido oídos, no sienten que han sido comprendidos”,
dice Paulsen.
“Pero yo quiero que ellos sepan que la iglesia no puede definirse
y no puede sobrevivir sin ellos.” Reflejando el interés de
los dirigentes en las preocupaciones que los jóvenes tienen, agregó,
“nosotros queremos que ellos sean oídos, saber qué
sienten, y que les gustaría decir a su iglesia. Y yo quiero que
ellos sepan que es nuestra intención tomar sus comentarios en serio”.
El sitio internet de Let's talk (Dejémoslos hablar) entregará
un medio para que los jóvenes puedan enviar sus preguntas o comentarios
a la Oficina del Presidente y recibir una respuesta. El sitio también
permitirá que los visitantes se conecten con una amplia gama de
recursos en línea. Puede encontrarse en http://www.letstalk.adventist.org.
“Dejémoslos hablar- otra vez' será transmitido en
vivo desde el campus de la Universidad Andrews el 13 de Septiembre a las
14 postmeridiano en el canal de TV Hope Channel. Horarios de transmisión
en Europa, el Pacífico Sur y África, e información
respecto a la bajada de la señal para su campus o iglesia, estará
disponible en http://www.hopetv.org
a mediados de agosto.
Hong Kong: Seminario “Juventud viva”
da fuerza a los delegados en contra de las drogas.
Hong Kong, S.A.R., China
El reforzar a los jóvenes con herramientas para evitar conductas
de riesgo fue la meta de “Juventud Viva”, un programa de prevención
de drogas entre los jóvenes, efectuado en Hong Kong entre el 5
al 11 de julio para la región de Asia-Pacífico del norte
de la iglesia.
Aproximadamente 350 jóvenes hablando en cinco idiomas se encontraron
en el Colegio Superior Adventista de Hong Kong. Los programas se realizaron
en inglés o cantonés y se tradujeron al mandarín,
coreano y japonés.
Las drogas son un síntoma que algo doloroso está pasando
con esa persona, dice Kathleen Kuntaraf, directora asociada de ministerios
de salud para la iglesia Adventista mundial. El programa “Juventud
viva” es un programa de prevención positivo, animando a la
juventud a conectarse con Dios y conectarse entre sí.
Los líderes de “Juventud viva”dividieron a los jóvenes
al azar en “grupos de amistad” de 12 integrantes. En sólo
tres días los jóvenes estaban unidos entre sí. Muchos
que eran callados y tímidos empiezan a salir de su cáscara
durante las actividades grupales de amistad.
“Cuando usted se conecta usted se siente bien”, dice Kuntaraf.
“Si usted se siente bien, usted no usará drogas para sentirse
bien”.
El programa también sirvió como entrenamiento de líderes
para los facilitadores de jóvenes. “Nosotros queremos que
los más jóvenes dirijan, no los de más edad”,
dice Kuntaraf. “En tres días usted puede ver que el facilitador
de jóvenes se vuelto un líder real”.
“Ellos regresarán y harán esto en su área”,
dice John McGhee, director de ministerios de salud para la iglesia en
la región de Asia-Pacífico del norte. “Mientras más
podamos reproducir estos grupos, más oportunidades de liderazgo
tendremos”.
Muchos de los facilitadores están trabajando como líderes
en su iglesia local. Algunos son pastores en entrenamiento -27, 25, algunos
de 20 años de edad. Ellos vinieron de Hong Kong, China y Corea.
“Nosotros necesitamos repensar lo que nosotros llamamos adultos”,
dice McGhee. “Necesitamos dejar de poner esta gorra de adultos recién
a los 30. Si ellos egresaron de la escuela secundaria, son adultos”.
Los líderes de la iglesia esperaban 60 facilitadores y terminaron
con 90, los que fueron entrenados durante dos días. Aproximadamente
un 60 por ciento de los jóvenes asistentes no eran Adventistas
del Séptimo Día.
Un club “Juventud viva” que reúne a jóvenes
de un área grande es un gran evento, pero los clubes locales pueden
reunirse regularmente. "Ellos están entrenando a estas personas
para ser líderes”, dice Kuntaraf. El programa puede anunciarse
en la comunidad y trabajar con otros grupos de jóvenes de la comunidad.
Muchos de los jóvenes vienen de un trasfondo budista, explica
McGhee. En el momento en que se vuelven cristianos, los padres están
enfadados porque no habrá nadie que ore por los padres después
de que ellos mueran. “Nosotros necesitamos hacer un impacto en la
comunidad budista”, dice McGhee.
Diez líderes de la iglesia de Kenya, Corea y Japón observaron
el evento, aprendiendo a llevar a cabo “Juventud viva” en
sus países. Youth Alive (Juventud viva) tiene sus raíces
en un programa de jóvenes para jóvenes diseñado hace
más de 15 años por la Iglesia presbiteriana.
Artículo especial de ANN: iglesias
traen esperanza y comunidad a las congregaciones.
Sacramento, California
Era un día soleado en Junio y una congregación pequeña
de Adventistas del Séptimo Día en Aeropuerto, Perú,
esperaba ansiosamente una respuesta a la oración. Durante los últimos
cinco años, estos creyentes oraron y ayunaron por contar con una
iglesia. Ahora, representantes de Maranatha Volunteers International estaban
parados en los terrenos que con mucho esfuerzo el grupo había adquirido
y estaban evaluando el potencial para construir un nuevo edificio para
la iglesia.
Durante el proceso, una mujer en la congregación luchó
para que no se le saliesen las lágrimas. Ella le dijo a Maranatha
que cuando ella oyó hablar de la misión de la organización
para construir iglesias, ella sintió una convicción de que
un día su grupo ya no tendría que reunirse en una choza
de madera para el culto.
En pocos minutos, Maranatha anunció que el Aeropuerto estaría
entre las 100 iglesias a ser construidas en Perú como parte del
programa de Maranatha “1.000 Iglesias en 1.000 Días”.
La mujer empezó a llorar cuando anunció las noticias al
resto de la congregación. “¡Hermanos y hermanas, todo
ha sido aprobado!”. Los miembros de la iglesia aplaudieron y se
abrazaron en alegría. La escena fue una ilustración de cómo
una iglesia es mucho más que un edificio. Para centenares alrededor
del mundo, es esperanza.
En Enero del 2004, Maranatha Volunteers International lanzó una
iniciativa para construir 1.000 casas de culto urgentemente necesitadas
en 1.000 días hábiles, concentrándose en lugares
donde la Iglesia Adventista está creciendo rápidamente.
Actualmente, la Iglesia Adventista se está extendiendo en 1 millón
de nuevos miembros cada año, muchos sin lugar para adorar.
Perú es uno de los primeros países en ser parte de esta
iniciativa; India recibirá 750 nuevas iglesias bajo el paraguas
de este programa. Maranatha también está trabajando con
los líderes de la iglesia Adventista en América Latina y
la ventana 10/40, una caja rectangular imaginaria en el globo que incluye
alrededor de un 70 por ciento de la población del mundo, para visualizar
otros países en necesidad de ayuda.
Sin embargo , en tanto el título del programa da énfasis
a los números, el contacto personal con los grupos en necesidad
revela que el impacto total de un edificio para iglesia no puede medirse
en cifras. El programa no sólo construye estructuras físicas,
construye esperanza, confianza y espíritu en las congregaciones.
Estos resultados intangibles son lo que finalmente ayuda a que la Iglesia
Adventista crezca.
En 2003, Maranatha visitó un grupo adventista de 63 miembros
que se mantienen en las islas flotantes de Los Uros en Perú. Cuando
Maranatha anunció que ellos construirían una nueva iglesia
para reemplazar su humilde estructura de metal corrugado, la gente saltó
de alegría y emoción.
“En cierto modo, nos sentíamos abandonados”, dijo
un lloroso Noé Coila, cuando Maranatha anunció sus planes
para construir una iglesia para su congregación. Coila es un líder
de la iglesia. La remota ubicación de su congregación en
el Lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo a 3.800
metros sobre el nivel del mar, ha prevenido el contacto regular con otros
Adventistas. La decisión para incluir su iglesia en los esfuerzos
de Maranatha en Perú y alrededor del mundo dio a la congregación
de Los Uros la afirmación que ellos necesitaban para sentirse parte
de la comunidad Adventista.
La promesa de un nuevo edificio de iglesia también dio al grupo
de Los Uros una confianza renovada por compartir el mensaje de Dios.
“Ahora, gracias a Dios, al construir una nueva iglesia, podemos
traer de vuelta a nuestros hermanos y hermanas”, dijo Coila. Él
continuó diciendo que “cuando tenemos un lugar donde podemos
alabar a Cristo, ganaremos más almas...”
Las iglesias también están ayudando a fortalecer las comunidades
cristianas en India. En marzo del 2004, Maranatha se comprometió
a construir una nueva iglesia en el pueblo de Golla Gudem. La gente del
pueblo dice que el cristianismo ha tenido una presencia en esta comunidad
de 1.500 personas durante los últimos 50 a 60 años. Aproximadamente
40 familias profesan ser cristianos. No hay ninguna iglesia cristiana
permanente sin embargo. Los misioneros que primero introdujeron el Evangelio
en el pueblo dejaron a los nuevos creyentes sin una casa. Durante los
últimos 10 años, los cristianos han construido una iglesia
pequeña de paja y ramas. Es una estructura que debe reconstruirse
cada año.
Comparado con el templo hindú en el pueblo, la diminuta choza
de paja es una pitanza de templo. Para los cristianos de Golla Gudem,
la falta de una casa apropiada de culto es un estorbo para compartir el
Evangelio. Otros lugareños son renuentes a adorar con los cristianos
debido a la pobre estructura. Una nueva iglesia ayudaría a traer
a nuevos creyentes a Cristo.
En India un templo es la validación de una religión y
su autoridad. Con una población que excede mil millones, 80 por
ciento son hindúes; sólo 2.4 por ciento son cristianos.
Ellos ya son minorías en sus propios pueblos; las iglesias dan
a la gente confianza en su fe -una fe que puede ridiculizarse por otros
como falsa.
“Tanto en India como en Perú, los edificios de iglesia
ayudan a dar credibilidad o reputación a su sistema de creencias
a los ojos de sus vecinos. Los miembros pueden decir, 'Nosotros tenemos
una iglesia. Somos legítimos, '" dijo Kyle Fiess, vicepresidente
de comercialización para Maranatha Volunteers International.
En Golla Gudem, esta validación tiene un alcance aun mayor. El
grupo en este pueblo no es Adventista. Pero la denominación es
secundaria. Para esta congregación, más importante es el
descubrimiento de que hay otros cristianos y el apoyo indicado por el
edificio de iglesia.
“Los cristianos empezaron el trabajo misionero en la India hace
más de 500 años”, dijo Ron Watts, presidente de la
iglesia en el Sur de Asia, en una entrevista con Maranatha. Watts dice
que los misioneros, sin embargo, raramente dejaron capillas o templos
para los nuevos creyentes.
“Hay familias cristianas que viven en áreas rurales de
India que han sido cristianas durante 150 años... allá no
tienen una iglesia, ningún pastor... ningún maestro de Biblia...
ellos han sido abandonados”, dijo Watts.
En India, Maranatha se ha unido con Gospel Outreach o pioneros de la
Misión Global, obreros bíblicos locales que viven en un
pueblo y enseñan el mensaje del evangelio. Cuando los pioneros
han establecido un grupo estable de creyentes, la iglesia en Asia del
sur pide una iglesia a Maranatha. Un obrero bíblico permanente
permanece en los pueblos para nutrir el crecimiento de la iglesia. Según
Watts, en estas situaciones, las familias cristianas dan la bienvenida
a los Adventistas con los brazos abiertos.
“Repentinamente aquí hay una congregación como ellos,
y están realizando cultos todas las semanas. Ellos quieren eso
también en su pueblo”, dijo Watts.
No lejos de Golla Gudem, otra congregación se reúne fielmente
cada semana en el pueblo de Suraram. De un total de 325 familias, 30 familias
son cristianas y siete son Adventistas. No hay ninguna iglesia cristiana
en el pueblo.
El pequeño grupo de Adventistas, liderado por un pionero, se
reúne tan a menudo como es posible. Para evitar el intenso calor,
ellos se reúnen en las tardes en los patios polvorientos de las
casas.
Cuando Maranatha vino a Suraram, los miembros de la iglesia les contaron
historias personales sobre cómo ellos llegaron a encontrar a Cristo.
Un hombre joven llamado Arjun dijo que él acostumbraba creer que
no había ninguna manera de cambiar sus hábitos destructivos
hasta que él encontró la esperanza de empezar una nueva
vida y renacimiento a través de Cristo. Otro hombre llamado Chandrayya
dijo que Cristo ha sanado su salud, familia y corazón. Los dos
dijeron que ellos quieren compartir su fe con otros. Ellos sienten que
una iglesia ayudará a galvanizar a los cristianos en este pueblo
dándoles un lugar para estar juntos y adorar.
Durante la misma visita, Maranatha también se comprometió
a construir una nueva iglesia en Suraram como parte del programa de 1.000
Iglesias en 1.000 días. El proyecto se hará efectivo a fines
de este año.
Hasta entonces, el grupo continuará su vida con lo que ellos
tienen. Para demostrar su tenacidad, la congregación se reunió
para el culto con Maranatha. Los adultos se sentaron alrededor del perímetro
de una casa, cogiendo cualquier sombra ofrecida por los estrechos aleros.
Los niños se sentaron en filas en una estera estropeada.
Entonces, el pionero encargado de la congregación pasó
al frente. Y aunque era solo un patio polvoriento con vacas que se paseaban
un poco más allá, el obrero bíblico se quitó
sus zapatos reverentemente y los puso al lado. Él caminó
hacia la estera, y la congregación empezó a cantar.
Haití: ADRA y la Universidad de Loma
Linda se unen para crear Equipo nacional de intervención en crisis.
Puerto príncipe, Haití
A continuación de las inundaciones que asolaron el sudeste de
Haití en mayo, la Agencia internacional adventista de desarrollo
y recursos asistenciales (ADRA) y el Equipo internacional de salud para
el trauma conductual de la Universidad de Loma Linda (LLU) se reunieron
en Puerto príncipe entre el 28 de junio al 3 de julio para entrenar
a los profesionales médicos locales y voluntarios en cómo
ayudar a las víctimas de desastre. También se le dio la
oportunidad al público general para asistir al entrenamiento.
Los informes dicen que las inundaciones dieron muerte a 1.700 personas
en la provincia de Mapou y las comunidades circundantes, y dejó
a más de 6.000 familias sin hogar.
“Nosotros quisimos entregar entrenamiento a los profesionales médicos
en el área y ayudar a coordinar un equipo respuesta para tratar
el trauma en las recientes víctimas de las inundaciones”,
dice Wally Amundson, director de ADRA en Inter-América. “Nosotros
también quisimos crear una lista nacional de profesionales que
intervendrán en el futuro”, agrega.
Más de 60 profesionales médicos locales, incluso funcionarios
del Ministerio de Salud, funcionarios de las Naciones Unidas, y otros
empleados de agencias no gubernamentales y voluntarios se presentaron
para el taller de entrenamiento de dos días y dos días de
trabajo clínico en Mapou, Thiotte y Fonds-Verrettes. El grupo estuvo
compuesto de psiquiatras, enfermeras, pastores, abogados, hombres de negocios,
estudiantes, secretarias de oficinas y otros. Tres profesionales de LLU
acompañaron al Dr. William Murdoch, director médico para
el Centro de medicina Conductual de la Universidad de Loma Linda y director
del equipo de entrenamiento en Haití, para dirigir el entrenamiento.
“Nosotros nos enfocamos específicamente en la intervención
de crisis, evaluando las señales y síntomas específicos
del trauma, las técnicas de escucha activas y de apoyo e identificando
los síntomas para ulteriores referencias para los casos agudos
de trauma”, dice Murdoch.
Él dice que es importante para las víctimas continuar
con las actividades normales de la vida como comer y dormir después
de una experiencia traumática causada por desastre. Si las víctimas
no reciben la intervención de crisis, “ellos pueden perder
la habilidad de concentrarse, interfiere con las relaciones inter-personales,
puede haber depresión, y puede llevar a otros problemas físicos”.
“Es importante para las víctimas satisfacer las necesidades
básicas para ser capaces de sobrevivir, así como el alivio
psicológico para aliviar el trauma que un desastre puede causar”,
dice Amundson, “si los dos no están juntos, hay todavía
un sentido de desesperación”.
Parte del entrenamiento clínico involucró dividir a los
profesionales médicos y voluntarios en grupos y enviarlos al sudeste
de Haití para reunirse con las víctimas de las inundaciones.
Otro trabajo clínico se hizo a través de los casos referidos
por los líderes de los albergues de aquellas víctimas que
necesitaron un aconsejamiento posterior.
“Nunca antes habíamos impactado a una nación como
parte de una intervención de salud mental en un programa de crisis
de desastre”, dice Murdoch. “Fue una experiencia educativa
y clínica maravillosa…para dar fortaleza a los profesionales
locales para así empezar a hacer algo en sus comunidades”,
agrega.
Los grupos volvieron a encontrarse en Puerto príncipe y se les
interrogó respecto del trabajo clínico que habían
hecho.
“Cada grupo presentó los datos y nosotros discutimos cómo
se implementó el entrenamiento, se identificaron los servicios
mentales en esa comunidad, y se discutió la continuación
de los casos referidos a través de las agencias gubernamentales
entre los profesionales que participaron”, dice Murdoch.
La Dra. Ghislaine Adrien, una directora en el Ministerio de Salud de
Haití que participó en el entrenamiento, hizo un compromiso
para desarrollar y establecer una lista generada por profesionales y voluntarios
como parte de un equipo nacional de intervención de crisis.
Además, ADRA, junto con la dirección de la Iglesia Adventista
en Haití, invitó a pastores de distintas denominaciones
en Puerto príncipe a un seminario sobre intervención de
crisis. Más de 40 pastores se reunieron en el Hotel Le Plaza en
el día sábado para aprender cómo ellos pueden inmediatamente
evaluar a las víctimas en dificultades. Murdoch dirigió
el seminario y enfatizó que los pastores son usualmente la ayuda
profesional primaria en salud asequible a las víctimas en situaciones
de desastre.
“Ésta fue una gran ayuda para el pueblo en Haití”,
dice Amundson. “Nosotros activamos el nivel más alto de gobierno
de una manera cooperativa. Nosotros tuvimos periodistas asistiendo a nuestras
sesiones de entrenamiento durante cinco días que informaban sobre
el trabajo de ADRA y qué estaba entregando el equipo de trauma
a las víctimas”, agrega.
En cuanto a la ayuda a las áreas devastadas por las inundaciones,
Amundson dice que se hizo provisión para entregar bebidas energizantes
a las víctimas, pero debido a que los caminos en el área
estaban cubiertos de desechos, la entrega no fue posible sino hasta hace
poco. Otras organizaciones no gubernamentales, junto con las Naciones
Unidas, realizaron entregas mediante helicóptero a las áreas
afectadas.
La sociedad entre ADRA y el Equipo internacional de salud para el trauma
conductual de la Universidad de Loma Linda es parte de un acuerdo pre-consolidado
con la región Interamericana de la iglesia para entregar ayuda
psicológica a las víctimas de desastres naturales o artificiales
que pueden ocurrir en el territorio. LLU ha proporcionado la intervención
de crisis in-situ en el territorio de Inter-América a víctimas
de inundaciones en la República Dominicana, también devastada
por inundaciones en mayo, y entregó entrenamiento educacional para
intervención en crisis a los directores de ADRA de la región
en Venezuela, Curacao y Colombia. El equipo del trauma también
ha proporcionado intervención de crisis en otros lugares como Guam.
ADRA Inter-América está comprometida en proporcionar alimentos
y coordina con las Naciones Unidas y otras organizaciones no gubernamentales
para ayudar a la gente afectada en Haití y continuará el
diálogo con el Ministerio de Salud del país en este proyecto.
Congo: programa de alcanzar a otros de la
Voz de la Esperanza, lleva esperanza a una región asolada por la
guerra.
Kongolo, República Democrática de Congo
Después que años de guerra civil en el Congo mantuviesen
a los Adventistas separados de visitas pastorales, un programa evangelísticos
de cuatro semanas sostenido por la Voice of Prophecy (Voz de la Esperanza)
“trajo una muy necesitada esperanza a los miembros de la iglesia”,
dijo el pastor Jules K K Lumbu, quien dirigió el esfuerzo.
Este programa para alcanzar a otros de la Voice of Prophecy y del director
regional para el Africa Central produjo 668 nuevos miembros de la Iglesia
Adventista del Séptimo día y el retorno de un ex-pastor
Adventista a la iglesia.
Las reuniones evangelisticas fueron planeadas y financiadas por las
iglesias Adventistas en el área así como por las regiones
de África Oriental y Central de la iglesia, en la ciudad del sudeste
de Kongolo entre el 13 de mayo al 5 de junio. Muchos vinieron a las reuniones
de distritos tan lejanos como Lengwe, Bigobo, Mbulula y Kikamba. Ellos
viajaron entre 26 a 90 kilómetros para asistir, en tanto algunos
líderes de la iglesia de Wamaza, Kasongo y Kindu usaron bicicletas
para cubrir distancias de más de 300 km para participar.
La ciudad de Kongolo, unos 1.000 km del centro regional de Lumumbashi,
fue el centro principal de la campaña y el lugar dónde se
realizaron las reuniones nocturnas. Otros nueve distritos alrededor de
la región de Kongolo también fueron organizados en lugares
de reunión, y como centros de clases bautismales. De las 668 personas
bautizadas, 224 eran de Kongolo y 444 del área circundante.
Entre aquéllos que asistieron a las reuniones estaba Mugalu wa
Mutundu, un ex-pastor Adventista que se unió a otro grupo. Después
de las reuniones, él decidió regresar y volver a unirse
a la Iglesia Adventista, y su reintegración como pastor se está
considerando, dijo Lumbu.
Este proyecto para alcanzar a otros ha inspirado a los miembros de la
iglesia locales y líderes. Después de las reuniones públicas,
la congregación de la Iglesia central de Kongolo resolvió
terminar de construir la iglesia que había iniciado hace varios
años. La construcción se detuvo debido a la guerra.
Los líderes de la iglesia dicen que puede necesitarse apoyo exterior
para terminar el trabajo. “Debido a la situación adversa
que se desarrolló debido a varios años de guerra y la capacidad
financiera limitada de los miembros, la iglesia puede que no se termine
a su debido tiempo”, dijo el pastor Muhiya Alingunde, director de
evangelización para la iglesia en Congo Oriental.
La Iglesia Adventista del Séptimo día empezó su
obra en la región de Kongolo en 1924 cuando misioneros se trasladaron
de la Misión de Katanga a la Misión de Songa y luego al
área de Kikamba. Debido a los problemas de las altas temperaturas
y otras razones, los pioneros se trasladaron de nuevo y fundaron la Misión
de Bigobo en 1930. La iglesia se desarrolló estableciendo escuelas,
iglesias y clínicas, pero durante los últimos siete años
la reciente guerra devastó algunas de las infraestructuras establecidas
por la iglesia. Se estima que unos 94.358 miembros Adventistas se reúnen
semanalmente en 130 congregaciones a lo largo de la República Democrática
del Congo.
Noticias breves : ADRA entrenará a
consejeros en VIH/SIDA.
Silver Spring, Maryland, Estados Unidos
Un programa de entrenamiento de tres años en aconsejamiento ayudará
a las víctimas de VIH/SIDA en Africa. El programa, iniciado por
la Agencia internacional adventista de desarrollo y recursos asistenciales
(ADRA), preparará gente para entrenar a consejeros en el cuidado,
apoyo y aconsejamiento de aquéllos infectados y afectados por el
VIH/SIDA.
El proyecto tiene un financiamiento de $526,000 otorgado por el gobierno
sueco a través de ADRA Suecia. Una vez que los entrenadores seleccionados
se hayan especializado, ellos, a su vez, entrenarán a otros para
proporcionar aconsejamiento en los hospitales, clínicas, escuelas,
comunidades y otras instituciones relacionadas.
Un proyecto similar, “Concientización para jóvenes
sobre el VIH/SIDA” en Kenya, entrenó a 2.470 jóvenes
que entonces diseminaron la información sobre VIH/SIDA a otros
jóvenes entre 10 a 19 años de edad. El proyecto alcanzó
según informes recibidos, a más de 90.000 jóvenes.
Un segundo programa se llevó a cabo en Uganda y buscó disminuir
la transmisión de VIH/SIDA a través de este método
educando a 12.000 niños en 40 escuelas.
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