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Lección # 6: “¿Iremos al cielo así como somos de pecadores?”¡Qué aliciente produce el hecho de saber que un día muy cercano veremos al Señor y estaremos siempre con él! Pero así como el pecado arruinó el Plan de Dios en el principio, el ha tomado medidas para garantizar que nunca más reaparezca a partir de su venida. Para eso tiene que garantizar que los que vayan con él a vivir eternamente sean seres transformados, esa transformación comienza aquí en la tierra y tiene que ser operada diariamente. Para poder entender el proceso de la transformación tenemos que entender cómo es nuestra vida actual: Nacemos con tendencias al pecado, a lo malo, unos llegan a ser más malos que otros, pero el egoísmo y el orgullo todos los llevamos dentro por una herencia de miles años. Crecemos y vamos enseñando nuestros defectos, seguimos creciendo hasta llegar a la edad adulta, unos deciden ser personas morales o intachables, pero con todo lo intachable que logren ser, el orgullo y el egoísmo que van por dentro y pueden ser disimulados, lo tienen en sus corazones; otros deciden ser delincuentes e inmorales. En fin todos necesitamos ser transformados por Dios, pues así como estamos no podemos ir con el Señor (Isaías 57:15). En primer lugar necesitamos darnos cuenta de nuestra perdida situación, eso solo puede lograrlo el Señor en nosotros (Lucas 18:10-14). En segundo lugar necesitamos ir a Jesús, el único que puede darle solución a nuestra desesperada situación (Mateo 11:28). En tercer lugar necesitamos confesarle a él y solo a él nuestros pecados (1 Juan 1:9). En cuarto lugar necesitamos experimentar el arrepentimiento que es el deseo de no pecar más, ese deseo también lo puede dar solamente el Señor (Hechos 2:38). Entonces el Señor promete perdonar nuestros pecados y no acordarse más de los mismos (Miqueas 7:19). Cuando experimentamos el perdón tan anhelado, sentiremos paz, estaremos reconciliados con Dios (Romanos 5:1), y entonces viene el quinto paso que es mantenernos aferrados del Señor para continuar viviendo en la paz y en comunión con él. La Biblia es clara en decirnos que la victoria sobre el pecado se obtiene en la medida en que logremos vivir aferrados y al lado de Jesucristo (1 Juan 3:6). Cuando hagamos esto, seremos transformados día a día y muy pronto estaremos con el Señor por siempre ( 2 Corintios 4:16). NO DEJES DE ESTUDIAR LA PRÓXIMA LECCIÓN, APRENDERÁS QUÉ NOS DICE LA BIBLIA SOBRE EL JUICIO FINAL. ¡APROVÉCHALA! Compruebe lo Aprendido
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