Hay un solo Dios: Padre, Hijo, y Espíritu Santo, una unidad de tres Personas co-eternales. Dios es inmortal, todopoderoso, omnisapiente, sobre todo, y omnipresente. El es infinito y está mas allá de toda comprensión humana, pero es conocido por Su auto revelación. El es siempre digno de alabanza, adoración, y servicio por toda la creación.
Aunque otras religiones incluyen una "trinidad" en sus panteones, sólo el cristianismo se destaca por una creencia general en un Dios trino, un verdadero Dios viviente (Deut. 6: 4), que existe en una unidad de tres Per-sonas distintas, coeternas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las Personas divinas en esta Deidad triuna son inmortales, omnipotentes y omnisapientes.
La Deidad es infinita y está más allá de toda comprensión humana. Sin em-bargo se la puede conocer hasta donde ha decidido revelarse. Los miembros de la Divinidad se han revelado a sí mismos por medio de las obras de sus manos manifestadas en la naturaleza, en circunstancias providenciales, en la Palabra escrita: la Biblia, y en la Pala-bra viviente: Jesucristo. Las Escrituras enseñan que el Dios único existe como tres personas distintas, la Trinidad:
1. Dios el Padre: "Para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las co-sas" (I Cor. 8: 6). "Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos" (Efe. 4: 6).
2. Dios el Hijo: "Porque en el [ Cristo] habita corporalmente toda la pler1itud de la Deidad" (Col. 2: 9). "Aguardando la esperanza bienaventurada v la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucris-to" (Tito 2: 13).
3. Dios el Espíritu Santo: "Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo?. . . No has mentido a los hombres, sino a Dios" (Hech. 5: 3, 4). "Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu. . . Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en el? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios" (1 Cor. 2: 10, 11).
En la Biblia, las tres personas de la Divinidad se presentan interrelacionándose entre sí de la misma manera que los hombres. Usan pronombres personales cuando hablan de uno y otro (véase Mat. 17: 5; Juan 16: 13, 28; 17: 1). Se aman y glorifican el uno al otro (véase Juan 3: 35; 15: 10; 16: 14). El Padre envía al Hijo (Mat. 10: 40), el Hijo ora al Padre (Juan 17: 18) y el Padre y el Hijo envían al Espíritu Santo como su representante (Juan 14: 26; 16: 7). Las personas de la Deidad son tan distintas que pueden hablar entre sí, amarse recíprocamente y actuar relacionadas una con otra. Cada una de ellas tiene también una obra en particular que realizar aun cuando cooperan en actividades conjuntas tales como la creación y redención.
Deuteronomio 6:4
Mateo 28:19
2Corintios 13:14
Efesios 4:4-6
1Pedro 1:2
1Timoteo 1:17
Apocalipsis 14:7
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