26 de junio
¿Estamos listos para encontrarlo?
Vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe.
S. Mateo 24:50.¿La proximidad del regreso de Cristo debería ser un motivo para prepararnos? ¿Y si Cristo no volviera en breve, tendríamos motivos para estar listos?
El Padre no nos reveló ni el día ni la hora del regreso de Jesús porque quería que nuestra comunión con él fuese viva y llena de significado, independientemente de la hora de su retorno.
Cristo vendrá. Esta es una de las más hermosas promesas que encontramos en la Biblia. Las profecías relativas a la proximidad de este acontecimiento están todas cumplidas. La vuelta de Cristo es prácticamente un hecho. Lo queramos o no, lo aceptemos o no, estemos preparados o no, él vendrá; aparecerá en las nubes del cielo y todo ojo lo verá. "Porque igual que el relámpago sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre" (S. Mateo 24:27).
El versículo de hoy describe la situación de muchas personas cuando Cristo regrese. Será un día inesperado. Como todos los días, las personas saldrán hacia su trabajo; las grandes fábricas continuarán su línea de producción; en los supermercados los hombres comprarán y venderán; los estudiantes en las escuelas abrirán sus cuadernos y libros como todos los días; los centros de recreación estarán llenos como siempre; miles de automóviles irán y vendrán por las grandes carreteras y avenidas de las ciudades. De repente, "como ladrón en medio de la noche", cuando nadie espera nada extraordinario, aparecerá en medio del cielo una nube blanca como la palma de una mano, que irá creciendo e iluminando al mundo: será Cristo en gloria y majestad, rodeado de millones y millones de ángeles, anunciando con trompetas que el día llegó. "Vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe", dice el texto de hoy.
Me pregunto: "¿Estoy listo para encontrarme con Jesús? ¿Vivo cada día una vida de permanente comunión con él? ¿0 estoy esperando alguna 'evidencia' de que Cristo ya está regresando para comenzar a prepararme?"
¿Cómo te sentirías si salieras de viaje y en tu ausencia tu familia viviera una vida sin principios, sin reglas, sin amor, pisoteando la honra de la familia y el significado de tu nombre, pero que al saber que tomaste el avión de regreso comenzara a prepararse?
Eso no es amor, es apenas el interés egoísta de no sufrir las consecuencias. ¿Podrían personas así vivir eternamente con Jesús?
27 de junio
La palabra suave
La respuesta suave aplaca la Ira, pero la palabra áspera hace subir el furor.
Proverbios 15:1.Dar una respuesta hiriente o hablar una palabra dura no es más que la demostración de que algo está mal allí adentro. Nadie se perderá por no haber controlado sus palabras. Porque no controlar las palabras es la evidencia de que la persona ya está en estado de perdición.
El consejo bíblico de hoy va más allá de las consecuencias sociales de nuestras palabras. Es preciso corregir lo que realmente está mal. ¿De qué sirve quedar en silencio ante una palabra airada si uno no deja de cerrar los labios con fuerza y mirar con dureza! Hasta el silencio necesita ser cariñoso.
Si la persona quisiera seguir el consejo de Salomón al pie de la letra, concluiría que el mudo nunca tendría dificultades con otras personas; pero no es así. La respuesta blanda no necesita ser blanda simplemente en la forma, necesita nacer blanda en el corazón. La palabra suave no es suave porque lo es el tono de la voz, sino porque nace como un manantial de aguas frescas en el interior de la persona.
En el Antiguo Testamento encontramos un incidente que nos muestra cómo la respuesta suave puede evitar consecuencias funestas. David y cuatrocientos guerreros subían, con espadas en las manos, para destruir al rico e insensible Nabal por haber ofendido con palabras a los diez mensajeros que David le había enviado para saludarlo. Esa noche sería una noche de destrucción, pero Abigall, la sabia y famosa esposa de Nabal, supo de lo acontecido y salió al encuentro de David con una palabra suave, pidiendo disculpas en favor de su marido. Esa "palabra suave" hizo que David reflexionara y se diera cuenta de que también estaba equivocado al dejarse guiar por sus sentimientos de venganza. Como resultado, ese día fue un día de paz para todos (1 Samuel 25:12-35).
Si esperas ser cada día más semejante a Jesús, buscarás cada día su compañerismo, su gracia y su poder. Te deleitarás en la contemplación de su carácter manso y humilde de corazón", y con alegría descubrirás que es natural dar una respuesta blanda y una palabra suave, incluso en medio de la tempestad.
28 de junio
Dios no olvidó
Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndolos aún.
Hebreos 6:10.Cuando éramos pequeños y terminaba el culto sabático, mis hermanos y yo nos ubicábamos a la salida de la iglesia para preguntar a las visitas si ya tenían donde almorzar. Una de las experiencias más hermosas del sábado era llevar visitas para almorzar en casa. Hasta hoy, en casa de mi madre y en la nuestra siempre hay invitados los sábados. Es una alegría compartir no sólo las bendiciones espirituales del culto, sino también el almuerzo.
La visita del pastor en casa era otra fiesta. El pastor visitaba nuestra pequeña congregación una o dos veces por año, y en esa ocasión mamá colocaba el mantel azul con fresas rojas, bordado por ella misma. Antes de llegar el pastor, nos advertía: "Hoy viene el siervo de Dios. Tengan mucho respeto
Por aquel tiempo yo era apenas un muchachito de siete u ocho años, y no podía imaginarme que un día sería pastor, y que los hermanos también abrirían las puertas de sus casas y me harían sentar a su mesa.
En el versículo de hoy el apóstol registra una promesa hermosa para quienes desean ser cada día más semejantes a Jesús. "Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndolos aún". ) Cada acto en favor de los miembros de la iglesia, por menor que sea, está registrado en los libros celestiales.
Andando por el nordeste del Brasil, cierta vez llegué junto con el Pr. Abraham Dantas a la casa de un humilde hermano. Todo lo que tenía para ofrecernos era un poco de melaza, harina y agua. A las 5 de la tarde, después de una larga jornada sin alimentarnos, ese era un almuerzo de primera. Sin embargo, con certeza lo más interesante de todo es que en los registros celestiales está anotado: "Un poco de melaza, harina y agua dados con amor a dos cansados pastores" (ver S. Mateo 10:42).
Le ruego a Dios que el espíritu de hospitalidad no desaparezca de en medio de su pueblo, porque algunos, sin saberlo, "hospedaron ángeles" (Hebreos 13:2).
29 de junio
Tú eres muy importante
Al contrario, los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios.
1 Corintios 12:22.Marlene vino a conversar conmigo en una calurosa tarde de verano, mientras participábamos juntos de un campamento para jóvenes. Físicamente no era una persona que llamara la atención a primera vista, aunque al sonreír se le formasen dos hoyitos en la cara, un detalle percibido por casi todos los que conversaban con ella.
Cuando habló conmigo, se sentía maltratada por la vida y marginada por los demás jóvenes de la iglesia. Su mayor deseo era cantar en un conjunto musical de la iglesia, pero desentonaba constantemente, y entendió el mensaje subliminal de los amigos para salir del grupo.
En el fondo de su alma pensaba que el problema era el de no ser bonita físicamente. Dibujaba muy bien, por lo que era casi siempre la encargada de preparar la ornamentación y decoración de la iglesia para las ocasiones especiales.
Nuestra conversación la ayudó a entender que al cultivar el espíritu de "maltratada", lentamente estaba perdiendo una de las cosas más hermosas que Dios le había dado: la sonrisa.
En el versículo de hoy, Pablo está diciendo que una persona puede vivir sin una mano o una pierna, y muchas veces hasta sin una oreja o un ojo, pero no puede vivir sin el corazón o el cerebro. Esos miembros del cuerpo, que aparentemente tienen que ser protegidos por ser más débiles, son en realidad indispensables.
Lo que Dios está tratando de hacer es sacar de nosotros el complejo de inutilidad, estado que surge de no tener aparentemente nada que impresione a primera vista.
Hay muchos que viven lamentándose por no tener este o aquel don. Pero Dios no permitió que nadie viniera a este mundo sin cierta habilidad para hacer algo.
Tú eres muy precioso a los ojos de Dios. Eres insustituible en el sentido de que nadie ocupará tu lugar de la manera como tú lo haces. En el universo eres una estrellita que completa el cuadro.
Puede que no seas la estrella más brillante, pero si desaparecieras se extinguiría la simetría que sólo tú eres capaz de dar al cuadro. Sonríe, eres importante.
30 de junio
La victoria de Cristo
Pero gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
1 Corintios 15:57."Pastor", decía la carta, "no sé durante cuánto tiempo más conseguiré vencer en la lucha que enfrento desde hace varios años. No logro encontrar una señorita que me guste, porque me siento atraído por los jóvenes. ¿Qué hago?"
Evidentemente, por el tenor de la carta, este joven nunca había cedido a la tentación. Pero lo que lo inquietaba, al punto de causarle temor, era la pregunta: "¿Por cuánto tiempo más conseguiré vencer en la lucha?"
Vivimos en tiempos peligrosos, en los cuales se intenta justificar el pecado a viva voz, en todas sus formas.
Sin embargo, el versículo de hoy muestra la salida para cualquier problema de tendencias que el ser humano carga desde que nace. Unos de una manera, otros de otra. Y el grito del corazón humano es: "¿Hasta cuándo tendré que luchar contra mis tendencias?"
El apóstol Pablo, en los versículos anteriores al texto que escogimos para hoy, habla del fin de la lucha cuando finalmente "esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad" (ver el vers. 53). El apóstol está describiendo la glorificación de nuestra naturaleza: la erradicación completa y definitiva de la presencia del pecado en la experiencia humana.
Pero, mientras ese día no llega, Pablo, por experiencia propia, presenta una promesa: "Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo".
Nadie tiene derecho a ser derrotado por las tendencias, porque Cristo preparó un medio para alcanzar la victoria. Él venció el pecado. Enfrentó las tentaciones aferrándose al poder del Padre, y nos mostró el camino de la victoria; su victoria es nuestra victoria hoy. Su victoria cubre la multitud de nuestros pecados pasados, y en el presente desea vivir sus grandes obras de victoria por la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida.
Gracias a Dios porque, aunque no haya llegado todavía el día de la glorificación, la victoria de Cristo no es apenas una promesa, sino una realidad en la vida de quienes procuran mantener diariamente una experiencia de amor con Cristo.
Estás delante de un nuevo día. En este día habrá tentaciones como en todos los demás, pero ya eres victorioso si con fe echas mano del poder de Jesús.
1 de julio
De la locura a la paz en Cristo
Lo halló en tierra de desierto, en yermo de horrible soledad; lo rodeó, lo instruyó lo guardó como a la niña de su ojo.
Deuteronomio 32:10.Alejandro Bolívar era el anciano de la primera iglesia que me dieron para pastorear, y también fue mi brazo derecho al comienzo de mi ministerio. Un día, Alejandro me contó la historia de su conversión. Dios lo encontró "en tierra de desierto, en yermo de horrible soledad". Muchos creían que estaba loco. Pasaba noches enteras sin conseguir dormir. Se levantaba y vagaba por las calles en busca de un sentido para la vida. Era un profesional competente: Ingeniero de Producción de la fábrica de harina Santa Rosa, en la capital peruana. Tenía un buen salario, una familia estable; en fin, tenía todo para ser feliz, pero no lo era. Había dentro de sí una angustia terrible que lo oprimía y lo llevaba a la desesperación. En esas circunstancias, un día, andando por la calle, recibió la invitación para una serie de conferencias. El título del tema: "El secreto de la paz mental". Era todo lo que él estaba buscando: un poco de paz.
Su encuentro con Jesús sucedió rápidamente. Se apasionó por Cristo y comenzó a aceptar todas las verdades bíblicas. La familia y los amigos pensaban: "Está loco, y ahora la locura se manifiesta a través de la religión. Pero bueno, no importa, ya que a nadie le hace mal y parece que está más tranquilo. Vamos a ver hacia dónde va". Pero cuando Alejandro pidió la dimisión en la fábrica donde trabajaba, para guardar el sábado, y cuando decidió devolver el diezmo de una enorme cantidad de dinero que había recibido de la fábrica, los familiares quedaron sorprendidísimos. "Estás loco de verdad. ¿Qué va a ser de tu familia? ¿Cómo vas a vivir? Te están haciendo un lavado cerebral para quedarse con tu dinero".
Pero el Señor "lo rodeó, lo instruyó, lo guardó como a la niña de su ojo", y hoy continúa siendo feliz y próspero. Ya fundó varias congregaciones y se emociona cada vez que recuerda la manera maravillosa como un día el Señor "lo halló en tierra de desierto, en yermo de horrible soledad".
¿Te acuerdas de la primera vez cuando te encontraste con él? ¿No estabas perdido en los laberintos de la desesperación y en la loca carrera por entender el porqué de tu existencia ? ¿Gozas hoy de la paz que sólo Cristo es capaz de dar? ¿Puedes, entonces, decirle en este momento: "Muchas gracias, Señor, porque en tu misericordia me encontraste y me cuidaste como a la niña de tus ojos"? Jesús es el único capaz de dar sentido a la existencia.
2 de julio
¿Por qué o para qué ?
¡ ;Clamo a ti, pero no me escuchas! ¡ ;Me presento, pero no me atiendes!
Job 30:20.Hay muchas cosas en la vida que parecen no tener explicación. Entonces miramos al cielo y clamamos: "Señor, ¿por qué!" Y la respuesta parece no llegar de ningún lado, quizá porque la pregunta correcta no debería ser por qué, sino para qué.
La experiencia de Jair, que en cierta ocasión se enfermó y tuvo que pasar varios días en el hospital, es una buena ilustración que muestra el propósito que tiene Dios detrás de todo lo que acontece.
Acostado en el lecho del hospital, muchas veces se preguntó: "Señor, ¿por qué?" La respuesta no llegaba, pero en compensación pusieron un compañero en su habitación, y Jair tuvo la oportunidad de hablarle de Jesús y darle estudios bíblicos, mientras permanecía hospitalizado.
El tiempo pasó. La pregunta hecha un día en el hospital parecía no haber tenido nunca respuesta, pero doce años después al visitar la iglesia de Paulo Afonso, en el estado brasileño de Espíritu Santo, encontró a toda una familia convertida al evangelio por el trabajo de un joven llamado Edinaldo. Edinaldo era el compañero de habitación a quien Jair había dado estudios bíblicos, mientras se preguntaba, inútilmente: "Señor, ¿por qué?"
El tiempo trajo la respuesta y la respuesta fue: "No voy a explicarte el porqué, pero voy a decirte para qué. Tú enfermaste para que yo pudiera alcanzar por tu intermedio el corazón de Edinaldo, y a través de la vida de él, alcanzar a toda esa gran familia".
"µClamo a ti, pero no me escuchas!", dice Job en el versículo de hoy. ¡ ;Cuántas veces en la vida decimos las mismas palabras! Los seres humanos queremos respuestas inmediatas. En la hora de la desesperación acusamos a Dios de ser injusto con nosotros. "Él tiene tiempo para todo el mundo, menos para mí", pensamos, permitiendo muchas veces que crezca una rebelión en nuestro corazón.
Si pudiéramos ver el fin desde el comienzo, sin duda dirigiríamos nuestra vida como Dios está permitiendo que se desarrolle, porque entenderíamos que detrás de todo momento difícil no existe sólo un por qué, sino un para qué.
El sufrimiento humano tiene siempre un sentido de ser. Cuando Jesús sufría la agonía de la cruz, no fue animado con una explicación teológica sobre su sufrimiento, sino con el propósito de su sacrificio. Estaba muriendo para salvar al hombre, y eso ennoblecía cada gota de sangre que derramaba. ¿Estás pasando por el valle de sombras? No intentes entender el por qué. Pídele a Dios que te dé fuerzas para no desanimarte, sabiendo que por detrás de todo existe un propósito que el tiempo explicará.