12 de junio

La pureza del sexo

¡Sea bendito tu manantial y alégrate con la mujer de tu juventud, cierva amada, graciosa gacela! Que sus caricias te satisfagan en todo tiempo y recréate siempre en su amor. ¿Por qué, hijo mío, has de andar ciego con la mujer ajena y abrazar el seno de la extraña? Proverbios 5:18-20.

¿Qué hora es?", preguntó un turista a un vendedor callejero, en la calle Uruguayana en Río de Janeiro. El vendedor miró de un lado para el otro y, con esa alegría tipicamente carioca, respondió: "Es hora del sexo; aquí siempre es la hora del sexo".

La expresión casi inconsciente de ese joven vendedor podría ser el símbolo de la cultura que nos rodea. Vivimos en medio de una sociedad sexualizada o erotizada al punto de apelar al sexo hasta para vender bizcochos en los comerciales de la TV.

El versículo de hoy nos muestra que el sexo es una de las cosas más bellas, puras y sagradas que Dios entregó al ser humano en la creación. El sexo es tan sagrado para Dios que en el Antiguo Testamento, al identificar a su pueblo no lo marca en el corazón ni en la frente ni en las manos, sino en el órgano sexual masculino.

En el Nuevo Testamento, cuando el Señor busca una ilustración para expresar el tipo de relación pura que quiere tener con su iglesia, usa la ilustración de la relación sexual entre marido y mujer.

En la creación, Dios entregó muchos dones al hombre. Le dio la posesión de la tierra, la alimentación, el cuerpo y sus diversas funciones, pero en las dos únicas veces en que él usa la palabra bendito es cuando le entrega el sábado (Génesis 2:3)y cuando le entrega el sexo (Génesis 1:28).

¿De dónde viene, entonces, la perturbación que siente la persona, al punto de que tal vez piensa que el tema del sexo no es asunto para un devocional? El enemigo entró y distorsionó los planes originales de Dios y dejó en el inconsciente humano la idea de que el sexo es "soportable", pero que allá en el fondo no es muy limpio, que siempre tiene algo de pecaminoso.

Dios creó el sexo para que fuese una expresión de amor entre marido y mujer, y para que fuese un vehículo de unión mental, espiritual y física.

Cuando el sexo se transforma en un acto solamente físico, pasa a ser un acto instintivo y animal, y deja de ser el sexo puro, limpio y sagrado que Dios creó. El sexo, antes de la hora del casamiento, no puede ser un acto espiritual, sino algo solamente instintivo y, por lo tanto, transformable en una fuente permanente de vacío, desesperación y culpa.

¿Podrías encarar el sexo como un asunto de bendición, amor, santidad y pureza? Ése era el plan original de Dios. Es por esa razón que Pablo dice: "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella" (Efesios 5: 25).

 

13 de junio

¿Es posible pagar mal por bien?

Pero a vosotros los que oís, os digo: "Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian". S. Lucas 6:27.

Este consejo bíblico es muy claro. A decir verdad, es una orden directa del Maestro. No hay manera de tratar de interpretar su significado. Debemos hacer el bien incluso a nuestros enemigos.

En los días de la Grecia antigua, un joven que vivía en la ciudad el interior deseaba ardientemente participar de las olimpíadas. Los amigos y parientes lo animaron y finalmente, fue a la capital. Después de meses de duro entrenamiento y renuncias, estaba listo para participar de la carrera de carros tirados por caballos.

La competencia empezó y él tomó la delantera, pero notó que el segundo, un viejo corredor, comenzó a importunarlo, a usar palabras sucias y a amenazarlo. El joven, sin responder, continuó la carrera hasta percibir que su oponente cercano estaba pasando mal, a la vez que ponía su vida en peligro. La historia dice que, a partir de ese momento, el joven se dedicó a ayudar al viejo corredor, pero otros se adelantaron y llegaron primero. Las olimpíadas estaban perdidas, pero fue recibido con muchos homenajes en su ciudad natal.

¿Parece historia de papel, verdad? ¿Sabes por qué ? Porque vivimos en un mundo donde impera el espíritu de competición. Respiramos competición desde la escuela hasta el seno de la familia. Vivimos la cultura del éxito, en la que sólo interesa ser siempre el primero, sin importar los que quedan atrás, ni la manera como quedan.

El que desea ser cada día más semejante a Jesús permitirá que Cristo viva en él su carácter manso y humilde, ése que lo llevó a morir en silencio, aun siendo inocente.

Se cuenta que la gran contralto María Anderson fue tratada en forma descortés por cierta mucama de hotel, que no sabía que era la famosa cantante. Pero el administrador del hotel vio lo que había pasado y canceló la noche libre que la mucama tenía y en la que iba, precisamente, a asistir al concierto.

Al volver al hotel, María Anderson notó que la mucama estaba triste y le preguntó qué le pasaba. La joven respondió que había perdido la oportunidad de asistir al concierto que tanto había esperado. María Anderson, allí mismo, en el corredor del hotel, cantó el Ave María para esa mucama. ¿No es algo extraordinario?

Amados, la orden del Maestro que aparece en el versículo de hoy es tal vez una de las más difíciles de cumplir. Cuando la dio, Jesús no tenía en mente dificultarnos la entrada al reino de los cielos. Lo que tenía en el corazón era el deseo de reproducir su carácter en nuestra vida, y por eso dice: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados... aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón" (S. Mateo 11:28, 29). Es sencillo. Pero tú nunca lo sabrás si no lo experimentas. Ve a él.

 

14 de junio

El Sol brilla más allá

Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; mas los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán. Isaías 40:30, 31.

El águila es usada como un símbolo de los que esperan y confían en el Señor. Esa ave es interesante desde su origen. Un pollo está listo para ser vendido en el mercado en nueve semanas; las águilas no. Éstas necesitan, como en el caso del águila real, hasta un año para volar solas. Los verdaderos cristianos son como las águilas: necesitan tiempo para madurar. Primero trigo, después hierba verde, finalmente fruto.

Podemos ver palomas, gaviotas y cotorras que vuelan en bandadas; las águilas no. Siempre están solas; como máximo, dos. Quedan allá en lo alto, mirando el azul infinito.

Desde lo alto se ve mejor el poder del cristiano, que muchas veces tiene que quedar solo por causa de sus principios. No tengas miedo de quedar solo. Generalmente el cristiano anda a contramano de la vida. Este mundo, con los moldes presentes, no fue hecho para el pueblo de Dios. Vuela alto, aunque los que vuelan alto no sean comprendidos. Cuando alguien no es comprendido, es temido; y cuando alguien es temido, es criticado y condenado.

¿Pensaste alguna vez adónde van las águilas cuando llega la tormenta? ¿Dónde se esconden! No se esconden. Abren sus alas, que pueden volar a una velocidad de hasta 90 km. por hora, y enfrentan la tormenta. Saben que las nubes oscuras, la tempestad y las descargas eléctricas pueden tener una extensión de 30 a 50 metros, pero allá arriba brilla el Sol. En esa lucha terrible pueden perder plumas, herirse, pero no temen y siguen adelante. Después, mientras todo el mundo queda a oscuras allá abajo, ellas vuelan victoriosas, en paz, allí arriba.

Finalmente, las águilas también mueren, pero ¿encontraste alguna vez un cadáver de águila? Es posible que, en esas carreteras de las reservas ecológicas, hayas encontrado algún cadáver de gallina, de perro o de paloma, o incluso de algún animal del monte, pero al cadáver de un águila no lo encontrarás. ¿Sabes por qué? Porque cuando sienten que llegó la hora de partir, no se lamentan ni quedan con miedo. Buscan con sus ojos el pico más alto, sacan las últimas fuerzas de su cansado cuerpo, vuelan hacia las cumbres inalcanzables y ahí esperan resignadamente el momento final. Hasta para morir son extraordinarias.

Tal vez por eso el profeta Isaías compara a los que confían en el Señor con las águilas. Tal vez hoy tengas delante de ti un día lleno de desafíos. Algunos de ellos pueden parecer imposibles de vencer, pero recuerda: descansa en el Señor, pasa tiempo con él y después sal a la lucha, sabiendo que más allá de la tormenta brilla el Sol.

 

15 de junio

Él es nuestra bandera

Diciendo: "Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el trono de Jehová, Jehová estará en guerra con Amalec de generación en generación. Exodo 17:16.

Amalec, el cruel enemigo de Israel, fue derrotado en esa famosa batalla en que Aarón y Hur tomaron los brazos de Moisés y lo sostuvieron mientras Josué derrotaba a las huestes enemigas.

Ahora la batalla había terminado, y Moisés "edificó un altar, al que puso por nombre Jehová-nisi" (vers. 15), que quiere decir "Jehová es mi bandera". Felices los hombres que, terminada la batalla, se acuerdan de dar gloria a Dios y no al simple barro humano. Mira la bandera. La bandera es Cristo. ¿Podemos tener la seguridad de que él flamea en nuestra vida y en la vida de la iglesia?

Una bandera agitada en lo alto es símbolo de victoria. Cuando un ejército conquista el territorio enemigo, lo primero que hace es izar su bandera. ¿Estamos permitiendo que el Cristo victorioso brille en el territorio de nuestro corazón!

Amalec no murió, pues es un símbolo de las luchas del cristiano. ¿No son los hijos de Dios atacados por él de día y de noche?

Es un enemigo astuto, y cuando quiere derrotar una vida, estudia, analiza y prepara una tentación personalizada que la inocente víctima no consigue vencer. Pero, por favor, mira hacia la bandera. Ella flamea victoriosa. Los valientes pueden caer, los inteligentes pueden fracasar, los fuertes pueden resbalar, pero los que se toman de Jesús, con toda seguridad, serán victoriosos. Él ya dirigió muchas batallas y nunca perdió ninguna. En la montaña puede haber sangre, pero el sepulcro continúa vacío. Él es victorioso.

Mira los colores de nuestra bandera nacional. Cuán hermosos son. Pero ellos, en todo su esplendor, no son capaces de alcanzar la belleza del rojo de la bandera de Cristo. Son multitudes las que la siguen. Jacob, antes de morir, contempló una enorme multitud y exclamó: "A él se congregarán los pueblos" (Génesis 49:10). Isaías exclama: "¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes y como palomas a sus ventanas'" (Isaías 60:8). Y Jesús mismo dice: "Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo" (S. Juan 12:32). Siempre fue así y siempre lo será. Hay un imán irresistible en la cruz levantada. Nadie discute, nadie se resiste, todos caen delante del Cordero de rodillas. Las multitudes llenan los estadios buscándolo. Jesús es nuestra bandera, Jehová-nisi va delante de su pueblo.

Al salir esta mañana a la calle, ¿puedes tener la seguridad de que él brillará en tu vida a lo largo del día?

 

16 de junio

Ven y ve

Natanael le dijo: "¿De Nazaret puede salir algo bueno?" Respondió Felipe: "Ven y ve" S. Juan 1:46.

Nuestro texto presenta una pregunta y una respuesta. Ambas provienen de hombres sinceros y buenos. Natanael, un hombre devoto; Felipe, un honesto discípulo de Jesús. Pero Natanael era una pobre víctima del prejuicio. Si Felipe le hubiese dicho que Jesús venía de Roma o de Jerusalén, entonces Natanael lo habría aceptado sin problemas. Pero, ¿de Nazaret? ¿Podría salir algo bueno de esa ciudad pequeña y suburbana?

Hoy día existen multitudes que mueren por falta de Jesús en su vida. Necesitan de él, pero viven atadas a prejuicios de los cuales no se pueden librar.

El prejuicio tiene muchas raíces. A veces tenemos prejuicios por ignorancia. No conocemos el asunto, ni tampoco queremos saber. Simplemente lo condenamos. Otras veces tenemos prejuicios porque fuimos educados así; las tradiciones ocupan el primer lugar. Incluso podemos ver una nueva luz, pero tenemos miedo porque fuimos educados de otra manera.

A veces, el prejuicio nace del orgullo. Consideramos que nuestras opiniones son superiores a las de los demás, y no estamos dispuestos a ceder ni un milímetro. Finalmente, podemos ser víctimas del prejuicio porque no salimos del círculo de amigos, autores y personas que piensan igual a nosotros.

¿Cuál es el gran remedio contra el prejuicio? Felipe le dijo a Natanael: "Ven y ve". Investiga por ti mismo. Analiza y emite tu juicio a partir de esa investigación y no a partir de lo que pensabas con anterioridad.

Muchas veces he encontrado en mi camino a personas con prejuicios. He dialogado con ellas. A veces son personas frías, calculadoras, que tratan de ridiculizar, como ese locutor de radio que me entrevistó en su programa y trató durante treinta minutos de llevarme al ridículo. La entrevista terminó y él había hecho preguntas que no estaban en el script; había sido, en cierto modo, deshonesto conmigo, pero con una sonrisa "inocente" me dijo: "Disculpe, nosotros los periodistas somos así, es nuestro trabajo".

Los miré bien fijamente a los ojos y le dije: "Usted no cree en nada de lo que dijo durante su programa. Usted no es feliz, no puede ser feliz sin Cristo. En el fondo de su corazón usted siente un vacío que le duele, y siente eso en su vida familiar, cuando llega la noche y tiene la impresión de que la vida no tiene sentido. ¿Por qué huir de él? El lo ama, usted es lo más lindo que Dios tiene en este mundo; ¿por qué negarlo! ¿Quiere que haga una oración por usted?" Él aceptó, pero en la mitad de la oración salió. Después volvió con los ojos llenos de lágrimas y me dijo: "Disculpe, es muy fuerte para mí. Por favor disculpe, lo siento mucho, de verdad".

"Ven y ve". ¿Estás amarrado a los prejuicios! ¿Condenas lo que no sabes y criticas lo que desconoces? Entonces ven y ve.

 

17 de junio

Parecía mentira, pero era verdad

Entonces salió Lot y hablo' a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: " ¡ ;Levantaos, salid de este lugar, porque Jehová va a destruir esta ciudad!" Pero sus yernos pensaron que bromeaba. Génesis 19:14.

Sodoma y Gomorra, las dos ciudades impenitentes del Antiguo Testamento, serían destruidas con fuego. ¿Por qué el Dios del Antiguo Testamento parece cruel al punto de enviar fuego, diluvio y plagas' ¿Cómo entender este aspecto del carácter de Dios?

En primer lugar recordemos que la vida no es sólo respirar y moverse en este mundo; la vida es más que un período de tiempo. La vida es Dios, es Jesús. Los hombres que deliberadamente se apartan de Dios y no toman en cuenta para nada su existencia, pueden continuar respirando pero no viven, apenas existen.

Los habitantes de Sodoma y Gomorra se habían apartado voluntariamente de Dios. Dejar de respirar era una cuestión de tiempo, y ellos dejaron de existir consumidos por el fuego. Puedes pensar que esto es cruel para las normas de ética moral de nuestros días, pero, si alguna vez viviste el infierno de una vida sin Cristo -la locura, la desesperación y la voluntad de muerte de una persona que no tiene a Dios-, tal vez logres ver el asunto con otro prisma.

Pero el versículo de hoy no analiza ese tema. La esencia del versículo es la incredulidad humana ante el peligro inminente. "¡ ;Salid de este lugar", fue el consejo del viejo Lot, "porque Jehová va a destruir esta ciudad! Pero sus yernos pensaron que bromeaba".

Al analizar hoy las Sagradas Escrituras, llegamos a la conclusión de que Cristo no va a tardar mucho en volver a la Tierra. Ya no hay más profecías bíblicas para cumplirse. Todo encaja matemáticamente en el reloj del tiempo. Estamos viviendo en el fin. Pero si les cuentas eso a tus amigos en el trabajo, sin duda te mirarán con oios llenos de incredulidad y pensarán que te estás burlando de ellos. Siempre fue así. En los tiempos de Noé, el pueblo de burlaba de él y sus hijos, diciendo: "Estás loco, Noé. Nunca cayó agua del cielo. La ciencia dice que eso es imposible". Cuando el arca se terminó y las puertas se cerraron, apareció una nube que fue creciendo y creciendo hasta cubrir y ennegrecer todo el cielo. Entonces, cuando las primeras gotas comenzaron a caer, todo el mundo corrió y pidió ayuda, pero ya era tarde.

¿Quiere decir, entonces, que el miedo de perdemos debería apoderarse de nuestro corazón y hacernos buscar a Jesús? No, esa no es la motivación correcta. Si lo buscas por temor, tu decisión durará poco, porque estará construida sobre la arena de los sentimientos.

Necesitas entender que Jesús te ama, que él quiere verte siempre feliz, que no quiere que vivas el vacío de una vida sin él. También necesitas sentir la necesidad de amarlo, buscarlo y permitir que, diariamente, reproduzca en ti su carácter. ¡ ;Toma esa decisión ahora!

 

18 de junio

La recompensa de la decisión

Rut respondió: "No me ruegues que te deje y me aparte de ti, porque a dondequiera que tú vayas, iré yo, y dondequiera que vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios, mi Dios" Rut 1:16.

El versículo de hoy presenta la respuesta de Rut ante un momento de gran decisión, lo cual, por las implicaciones de la misma, se constituye en la nota relevante del libro.

Rut estaba en la encrucijada de la vida: volver o seguir adelante. Volver significaba adorar a dioses hechos por manos humanas, dioses de fabricación casera que podían adaptarse a los caprichos humanos, que entretenían, pero que no daban sentido a la vida. Seguir adelante significaba ir a lo desconocido, pero consciente de que el Dios Todopoderoso de Noemí no la abandonaría.

La respuesta de Rut, más que una simple expresión de amor, es la definitiva aceptación de la fe que hacía de Noemí una mujer admirable. "Tu Dios... mi Dios". El único conocimiento que la moabita tenía del Dios verdadero era el que la suegra le había mostrado con su vida silenciosa y delicada. No son los argumentos teológicos los que convencerán a las personas de que el cristianismo funciona; es la vida simple e inspiradora del cristiano, en la calle, en el barrio donde vive, en la fábrica donde trabaja, en la escuela donde estudia.

La decisión de Rut involucraba un cambio completo de hábitos. Otra gente, otro país, otras costumbres: todo nuevo, todo desconocido para ella. Pero siempre que las personas sean conquistadas por Jesús, no hay dificultades que les impidan tomar su decisión. En la tierra de Israel hubo tiempos de escasez; para sobrevivir tuvo que trabajar duramente en las plantaciones de cebada, y pasó por momentos de soledad. Los que se deciden por Cristo estarán siempre listos a sufrir por causa de Cristo. A los que escogen servirlo, Dios nunca les prometió que no tendrían dificultades, sino que en medio de las dificultades nunca estarían solos.

El libro de Rut termina contando el fin maravilloso de los que se deciden por Cristo. Las dificultades nunca serán eternas -la falta de empleo por causa del sábado, la pérdida de buenos negocios por causa de los principios, las renuncias a la gloria de este mundo por amor a Jesús-, todo será finalmente recompensado.

En las eras de Belén estaba Booz, un símbolo de Jesús; un hombre rico, poderoso, dueño de todos los campos que rodeaban esa ciudad. Él la redimió, le dio su nombre, la llevó a su palacio, se casó y la hizo una señora respetable.

En ese matrimonio encontramos las raíces genealógicas de Jesús, que un día vino a buscarnos, a redimirnos y a llevarnos a su palacio para devolvernos, finalmente, la dignidad, el respeto propio y la imagen divina que el pecado nos robó. ¿Cómo agradecer tanto amor?