5 de junio
Refugios falsos
Ajustaré el juicio a cordel, y a nivel la justicia. El granizo barrerá el refugio de la mentira y las aguas inundarán el escondrijo.
Isaías 28:17.El enemigo crea muchas maneras de arruinar la vida de las personas. A algunas las amarra a los vicios y hábitos que van destruyendo lentamente su vida; a otras las lleva a vivir una vida moralmente correcta, pero desconectadas de la auténtica fuente de poder: Cristo. A otras las lleva a la incredulidad y al endurecimiento paulatino. "Dice el necio en su corazón: 'No hay Dios' " (Salmos 14:1). A otras las lleva a vivir la vida cristiana con indiferencia y frivolidad. El texto de hoy nos habla de cómo el enemigo lleva a algunos a construir refugios falsos, tratando de huir de los temores y la desesperación, propios de las personas que no tienen a Jesús en el control de su vida.
El ser humano siente generalmente la angustia y el peso de la culpa. Puede ir al psiquiatra o al psicoanalista. Puede tomar comprimidos o tratar de cualquier manera de olvidar el pasado, pero el peso de la culpa está siempre martillando el corazón. Es porque el hombre necesita un refugio donde esconderse del tormento de la conciencia culpable.
El ser humano también necesita un escondite hacia el cual huir de las tormentas de esta vida. Mientras estemos en este mundo, entregados a las manos del enemigo, él estará siempre hiriendo, golpeando y haciendo soplar los vientos de la adversidad.
¿Qué decir de la muerte? Todo hombre en su estado natural siente miedo de la proximidad de la muerte. ¿Hacia dónde huir cuando llega el momento final) ¿Dónde esconderse? ¿Qué refugio buscar?
El enemigo incita a los seres humanos a construir refugios falsos, como la corrección parcial de ciertos hábitos de vida. Eso no es cristianismo. Ese no es el modo como Dios quiere reproducir el carácter de Jesús en la vida de sus hijos. Amputar el brazo cuando el resto del cuerpo está gangrenado no reporta provecho alguno.
Otro falso refugio es la vida moral aparentemente correcta. Si el enemigo no puede llevarnos a cometer actos moralmente pecaminosos, con seguridad nos inducirá a vivir una vida moralmente correcta, pero sin Cristo. De cualquier manera, estamos perdidos.
¿Qué otros refugios existen' Actos generosos, un falso concepto del amor de Dios (creyendo que su misericordia y permisividad no tienen fin), etc. Cualquier refugio falso que el hombre construya será inútil: "Las aguas inundarán el escondrijo". La única Roca firme es Jesús. Piensa en eso a lo largo del día.
6 de junio
Cuando la vida pierde sentido
El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
S. Juan 10:10."Perdí la voluntad de vivir", decía una joven sentada ante mí. "La vida es una monotonía que no acaba nunca. Tengo miedo de que llegue el día siguiente, porque será la misma rutina de siempre". ¿Por qué pierde sentido una vida?
En primer lugar, conviene saber que un síntoma es la monotonía. Nos habla de que algo no está funcionando correctamente allí dentro. La monotonía es contraria al plan de vida abundante que Dios tiene para nosotros, y cuando llegamos a ese punto es porque perdimos, entre otras cosas buenas, el amor por la vida.
Otro asunto a considerar es la monotonía como resultante de minimizar lo que somos. Viene del hecho de aceptar que la vida que tenemos es la única que merecemos. La monotonía es la agresión contra alguien que se tornó desagradable en nuestra vida: nosotros mismos. La monotonía es la aceptación cobarde de la impotencia para cambiar el rumbo día tras día.
En tercer lugar, la monotonía viene del hecho de echarle la culpa de todo a otras personas, a las circunstancias o al pasado. Consiste en tratar de encontrar un significado en todo, en lugar de dar significado a todo. Mientras estemos esperando que los demás hagan algo para hacer emocionante nuestra vida, con seguridad nos quedaremos sentados en la monotonía de una vida sin sentido.
Finalmente, la monotonía viene del sentimiento de que no tenemos ningún lugar adonde ir, ningún nuevo mundo que conquistar.
Y cuando la vida se concentra en la búsqueda desesperada de cosas pasajeras como la cultura, el dinero, el poder, la fama y el placer, llegará el momento en que sentiremos la sensación de que todo lo que conquistamos fue nada, y de que ya no existe nada más que conquistar.
Si alguna vez sentiste que tu vida está cayendo en la monotonía, si tu vida no es emocionante, si no vibra más con las posibilidades del mañana, hoy puede ser el día de una nueva experiencia para ti. Desarrolla el gozo de una relación íntima con Cristo, elogia a otras personas, trata de descubrir cosas positivas en ellas, piérdete tú mismo en otras personas y en sus necesidades, atrévete a hacer y a construir sueños. Experimenta la "vida abundante" que Cristo te ofrece.
7 de junio
El arca, otro símbolo de Jesús
Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud será de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio.
Éxodo 25:10.El arca del tabernáculo es otra de las figuras de Cristo en la Biblia. Él es el arca de la redención, y hoy continúa brillando en el santuario celestial. ¿Qué podemos aprender del arca? Mucho, sin duda, pues cada faceta del carácter de Jesús nos enseña algo.
El arca era un cofre sencillo: su anchura era de un codo y medio y su longitud de dos codos y medio. Jesús es siempre majestad sencilla, no necesita adornos externos para llamar la atención.
El material de la estructura del arca era madera. Esto mostraba su humanidad: los árboles brotan del humilde suelo. Aquí Cristo aparece retratado como "la descendencia de Eva": se viste de harapos. En su cuerpo sufrirá el castigo que nosotros merecemos. Su estructura puede ser de madera, pero no es la madera común, es acacia, madera que no se corrompe, que no sucumbe ante los insectos del pecado, que resiste las inclemencias del tiempo y de la mediocridad humana. Era maravilloso verlo andar por la tierra sin contaminarse con el lodo. Aunque su naturaleza era perfecta, fue tentado en todo, pero no pecó, porque vivió una vida de dependencia permanente de su Padre y nos enseñó cuál es el camino hacia la victoria.
El arca era más que madera, estaba recubierta de oro. Él no era sólo hombre, también era plenamente Dios. De otra manera su sacrificio sería apenas la muerte de un mártir, pero no tendría poder salvador. El oro también nos habla de la excelencia de su carácter, el que Jesús quiere reproducir en la vida de sus hijos. Por eso el arca guarda la ley. La ley es el reflejo de su carácter. El hombre puede negar la vigencia de la ley, puede pensar que fue clavada en la cruz, puede rechazarla, si quiere, pero Cristo en persona se ofreció para guardar sus principios en el corazón. Las guardó en la recámara de su pecho: "Tu Ley está en medio de mi corazón", dice (Salmos 40:8).
Son los principios de esa ley que Jesús quiere grabar con fuego de amor en nuestra vida, para que sean indelebles, para que no necesitemos de algo escrito, para que la obediencia sea natural, que brote del corazón.
8 de junio
La gangrena que arruina vidas
Y su palabra carcomerá como gangrena. Así aconteció con Himeneo y Fileto.
2 Timoteo 2:17.Cierto día un ganso se paseaba majestuosamente por el patio de una casa, cuando alguien hizo el siguiente comentario: "Ese es un ganso muy decente". Una vieja gallina escuchó la conversación y esa noche se la contó a su esposo.
-Dicen que el ganso es un indecente.
-Siempre pensé eso -respondió el viejo gallo.
Al día siguiente corrió la noticia en todo el gallinero de que el ganso, aparentemente correcto, no era más que un individuo peligroso, un verdadero halcón disfrazado de ganso. Una pequeña gallina recordó que una vez lo había visto, a cierta distancia, hablar con una especie de halcones, en el bosque.
-Sin duda, estaban planeando alguna canallada -sugirió.
Un pato también recordó que cierto día el ganso había dicho que no le gustaba la vida de ganso.
Al día siguiente todos, munidos de piedras y palos buscaron al ganso y casi lo mataron. Aunque todo esto no es más que una fábula, la verdad dolorosa es que con la palabra podemos arruinar muchas vidas.
¿Cómo actúa, ante una calumnia, la persona que quiere ser cada día más semejante a Jesús? ¿Le pregunta a otra persona si es verdad lo que oyó!
Esta es, sin duda, la mejor manera de continuar con la bola de nieve. ¿0 mira fijamente a quien trae el chisme y le dice que no tiene interés en oír hablar de la vida ajena? Eso, sin duda, le dará un aire de "santo" que no armoniza con un cristiano auténtico.
Entonces, ¿qué hace' Siempre da resultado oír en silencio sin hacer comentario alguno, ni querer saber la "verdad" preguntando a otras personas, sino ir a la persona afectada y contarle a ella la situación.
Pero lo que realmente importa es que esa actitud no sea fabricada para que todos crean que somos semejantes a Jesús. Tal acción tiene que brotar de manera natural del corazón, y la persona actuará de este modo sólo en la medida en que viva una experiencia diaria con Cristo y el Espíritu de Dios santifique sus sentimientos y sus palabras.
Himeneo y Fileto, los personajes del texto de hoy, aparecen registrados en ia historia como dos grandes murmuradores. Dios no permita que nuestro nombre aumente esa lista.
9 de junio
La promesa se cumplirá
Instruye al niño en su camino, y ni aun de viejo se apartará de el.
Proverbios 22:6.El escritor americano Ernest Hemingway relata, en su obra El viejo y el mar, la historia de un anciano pescador de La Habana que, después de pasar 84 días persiguiendo a un pez, decidió internarse en alta mar para hacer un último intento. Después de tres días de alimentarse sólo de pescado seco y beber de una única botella de agua que había llevado, finalmente consiguió atrapar el mayor pez de toda su vida de pescador.
Como no pudo colocar el pez dentro del barquito por causa de su tamaño (no sé si Hemingway era pescador), cuenta el escritor que el viejo amarró el pez a la lancha y comenzó a remolcarlo; pero la sangre atrajo a los tiburones. Entonces el viejo comenzó una lucha feroz contra las fieras del mar, y consiguió matar a algunos de ellos a cuchillazos y golpes de remo, pero cuando llegó a la playa, tristemente se dio cuenta de que los tiburones habían devorado completamente su trofeo de pesca.
Esta historia es muy semejante a la experiencia de muchos padres que, con gran esfuerzo y dedicación, educan a sus hijos en los caminos del Señor, los envían a los colegios cristianos y, cuando llegan los años de la vejez, contemplan con tristeza que los tiburones de esta vida consumieron la vida espiritual de los hijos a quienes ellos habían dedicado todo su cuidado y cariño.
El otro día recibí la carta angustiada de un padre que exponía una situación parecida y preguntaba: "Pastor, tengo la impresión de que hice todo lo posible para salvar a mis hijos, pero, ¿por qué hoy no están en la iglesia? ¿En qué fallé?"
El versículo de hoy nos presenta una gran promesa: "Instruye al niño en su camino, y ni aun de viejo se apartará de él". Si tú, mi querido padre, instruiste a tu hijo cuando era pequeño y hoy, crecido y haciendo uso de la libertad que Dios le dio, él aparentemente olvidó todo, no te desanimes. La promesa de Dios está ahí. Tu hijo no la olvidará. Tarde o temprano la simiente renacerá, incluso cuando tal vez ya descanses en el Señor. En el día de la resurrección tendrás la más linda sorpresa de tu vida. Tu hijo estará allí, con los brazos abiertos, para recibirte al salir del sepulcro.
10 de junio
El verdadero, significado de la cruz
Pero lejos esté de mi gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo ha sido crucificado para mi y yo para el mundo.
Gálatas 6:14.No sé si tuviste ya noticias de la cruz moderna, muy comentada en los círculos evangélicos populares. Su forma física es parecida a la cruz de Cristo, pero sus implicaciones espirituales son fundamentalmente diferentes. Estoy hablando de una teología muy atractiva que trata de mostrar que el cristianismo, en lugar de hacer exigencias desagradables, le ofrece al hombre todo lo que esta vida tiene, sólo que en un plano espiritual mas elevado. Según esta teología, la cruz no mata al pecador, simplemente lo encamina al cielo.
Esta teología puede parecer muy atractiva y moderna, ya que habla de un amor redentor y perdonador, pero no sirve porque no habla de un poder transformador.
La cruz de Cristo no significa solamente gloria, significa también vergüenza. Es, antes que nada, un símbolo de muerte. Se levantó en el Calvario para poner fin a la vida de un Dios hombre. Cuando Jesús murió, el hombre que tomaba su cruz y andaba con ella, salía para nunca más volver. No salía para corregir su vida, salía para acabar con ella. La cruz no significaba amor y complacencia, significaba dolor, sufrimiento, vergüenza y muerte.
El cristianismo no es simplemente un cambio de comportamiento. El cristianismo es muerte y nuevo nacimiento. Por favor, no intentes cambiar sin tener la certeza de estar muerto. Vete a la cruz de Cristo y muere en ella; depón tu vida a los pies de Jesús. Muere en él y después resucita a una vida victoriosa.
El bautismo es la explicación de lo que sucede en la cruz. Tú mueres y resucitas. Pero, ten cuidado de no querer crucificarte a ti mismo. Nadie puede hacerlo. Tú puedes clavar los pies y una mano, pero ¿quién clava la otra mano? Es Cristo el que tiene que crucificarte. Tú necesitas ser sepultado, pero cuidado: Nadie puede sepultarse a sí mismo. Necesita de otro. Es Jesús el que sepulta
En la cruz del Calvario, Jesús fue levantado y murió. Tomó nuestro lugar, pero abrió sus brazos y es allí adonde precisamos ir para morir en él. Gracias a Dios porque fue su sangre la derramada. ;Bañémonos en él!
11 de junio
Dios siempre es el primero, y será el último
"Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin" dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Apocalipsis 1:8.La joven sólo tenía 14 años y deseaba ser bautizada en el bautismo de primavera. Su madre era una luchadora de Cristo, pues sufría casi diariamente las "persecuciones" de un marido que no quería saber nada de Jesús; pero a pesar de eso había criado a los hijos en el temor del Señor. El lunes, entre lágrimas, la jovencita le dijo al pastor que no podría ser bautizada porque el padre se oponía. El padre había extendido el dedo amenazador y le había dicho: "La última palabra es la mía". Estaba equivocado. La última palabra nunca es la del hombre. El martes sufrió un accidente de tránsito y el jueves estaba enterrado. La última palabra no fue la suya, fue la de Dios.
El hombre no tiene nada que decir con relación al lugar o al tiempo de su nacimiento. Dios lo determina sin pedir la opinión humana. Un día el bebé nace y ahí comienza todo. A partir de ese momento empieza la libertad humana para aceptar o rechazar los caminos de Dios. El hombre crece y se hace dueño de sí mismo: puede olvidar que la vida le fue prestada por Dios, puede vivir como le parezca mejor; pero un día siempre acaba todo. Y ahí, también, Dios se reserva el derecho de poner fin a lo que inició. Lo quiera o no lo quiera el hombre, lo acepte o no lo acepte. La ciencia puede hacer de todo, menos comenzar la vida o prolongarla. Sólo Dios puede hacer eso.
"Yo soy el Alfa y la Omega", dice Jesús. Esto vale para la vida física tanto como para la vida espiritual. El nuevo nacimiento también es un milagro realizado por el poder divino. La iniciativa de salvación es de él. El hombre sólo tiene que responder. Nadie se salva porque quiere ser salvo. Por nosotros mismos sólo desearemos andar en nuestros caminos. Es él quien genera en nosotros tanto el querer como el efectuarlo por su buena voluntad. En él nacemos, en él crecemos y en él morimos. Separados de él nada somos y nada podemos hacer.
Si en algún momento de la vida nos sentimos tentados a apoderarnos de la vida de Dios y a administrarla conforme a nuestra voluntad, conviene recordar que los brazos de Jesús están siempre suplicando y esperando el retorno del hombre.
Cuán triste es ver a miles de personas viviendo como si la vida no fuera a terminar jamás. Son como la dracma perdida. Están extraviados, pero no saben que están en esa condición. Viven indiferentes a su realidad espiritual e insensibles también al amor redentor que los está buscando.
Tú tienes una misión para hoy: decirle a esas personas que Dios las ama y las está esperando.