| Lección para el sábado 16 de octubre de 1999 |
PENSAMIENTO ESPECIAL PARA MI:: Jesús se interesa en las aves y las flores, pero se interesa mucho más por mí.
REFERENCIAS BIBLICAS: Mateo 6:25-34; 10:29-31; Juan 10:1-18.
LECTURA AUXILIAR: El Deseado de todas las gentes, págs. 442-448; Palabras de vida del gran Maestro, págs. 9-11; Las bellas historias de la Biblia, tomo 8, págs. 58-61.
| DOMINGO |
| ¿Has visto alguna vez a un pastor de ovejas conducir a su manada? Si no has tenido esa oportunidad, lee el relato del buen pastor en Las bellas historias de la Biblia, tomo 8, páginas 58-61. ¿Crees que tú amas y obedeces a Jesús como las ovejitas aman y obedecen a su pastor? Difícilmente alguien cuidará de ti con más ternura que Jesús. Lee varias veces el versículo de memoria y todo el Salmo 23 y trata de memorizarl. |
| LUNES |
| Jesús arrancó un hermoso lirio y lo colocó en las manos de los niños. "Consideren los lirios del campo", les dijo. Seguramente los niños lo observaron más detenidamente que nunca. Ciertamente era hermoso. Jesús dijo: "Ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos". ¿Por qué hablaba Jesús del hermoso lirio? En la ladera del monte donde Jesús estaba predicando había otras personas además de los niños y jóvenes. Había hombres y mujeres llenos de ansiedad, problemas y tristezas. De modo que, mientras estaban sentados juntos en la hermosa ladera del monte, Jesús llamó la atención a las cosas que los rodeaban. "¡Por qué se afligen por el vestido? - preguntó-. Los lirios no tejen ni se hacen ropas, pero miren cuán hermosamente vestidos están. Si Dios viste la hierba del campo que hoy está aquí y mañana se seca, ¿no los vestirá también a ustedes, hombres de poca fe" "Miren las aves del cielo -dijo Jesús. Probablemente todos los oyentes miraron hacia el cielo para observar las aves que volaban en las corrientes de aire y descendían graciosamente -. Ellas no siembran ni siegan ni guardan en galpones. Pero el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes más que esos pajarillos?" "¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? (poco dinero) -preguntó Jesús en cierta oportunidad-. Con todo, cada vez que uno de ellos cae a tierra, el Padre celestial lo sabe" Jesús quería que todos supieran con cuánto amor él cuida realmente de todas sus criaturas. El nota cada vez que un pichoncito se cae del nido. ¿Sabe lo que te pasa? Por cierto que sí. Jesús dijo: "Aun los cabellos de ustedes están todos contados" Tú puedes pensar que sabes todo lo que se relaciona contigo, pero Jesús sabe mucho más, pues hasta sabe cuántos cabellos tienes en la cabeza. |
| MARTES |
| Jesús no se limitó a contar sus historias o parábolas a la gente que se había reunido en la ladera del monte. Contó muchas más cada día, mientras iba haciendo bien, con el fin de ayudar a la gente a entender que él los amaba y que también su Padre los amaba. Los sacerdotes y fariseos, que eran los dirigentes de la iglesia, deberían haberles enseñado acerca del amor de Dios, pero no lo hicieron. Al contrario, muchas veces eran bastante despiadados. Se preocupaban más por sí mismos que por los demás. En cierta oportunidad Jesús sanó a un hombre ciego. Los fariseos no se alegraron en lo más mínimo por ese milagro. En efecto, se enojaron mucho y dijeron al hombre quc no podría ir más a la sinagoga. El pobre hombre se preguntaba: "¿Nadie me ama?" Pero Jesús se acercó para hablar con él. ¡Oh, cuán feliz se sintió el hombre! Entonces pudo ver el rostro de quien lo había sanado, y ese rostro estaba lleno de amor. Pero Jesús anhelaba hacer algo más que consolar a ese hombre; él quería consolar a toda persona que alguna vez se sintiera sola y que pensase que nadie la ama. La gente que vivía en los días de Jesús estaba acostumbrada a ver pastores que conducían sus rebaños. Tal vez mientras Jesús hablaba la gente podía ver a un fiel pastor que estaba cuidando sus ovejas. Jesús dijo: "El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, es ladrón. El que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es" El portero le abre la puerta al pastor, y cuando el pastor llama a sus ovejas por nombre, éstas lo siguen. El va delante de ellas y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. No seguirían a un extraño. La voz de un extraño las atemorizaría y se escaparían. Sin duda, los oyentes de Jesús asintieron con la cabeza y se miraron unos a otros. Todo lo que Jesús decía era verdad. Sólo un ladrón tendría que saltar la cerca para entrar en el aprisco. Todos los que tenían permiso de entrar en el aprisco podían y debían usar la puerta. A veces varios rebaños de ovejas compartían un redil durante la noche. Todas las mañanas cada pastor llamaba a sus ovejas. Tan pronto como las ovejas oían la voz de su propio pastor, lo seguían sólo a él, a ningún otro. |
| MIERCOLES |
| Pero la gente estaba perpleja. ¿Por qué contaba esa historia Jesús? Entonces el Señor aclaró todo bien. "Yo soy la puerta", dijo. Sí, Jesús es la puerta que da acceso al redil de Dios. Cualquiera que quiera entrar al redil de Dios debe creer en Jesús. Los que procuran entrar de alguna otra forma, son ladrones y robadores. Los fariseos, al rechazar a Jesús, actuaban como si quisieran entrar al redil de alguna otra manera. Entonces Jesús dijo: "Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas". Un buen pastor cuida muy bien a sus ovejas. A veces había quienes contrataban a un hombre y le pagaban para que cuidara las ovejas. Si un lobo atacaba al rebaño, el hombre asalariado a veces huía; no se afligía por las ovejas, porque no eran suyas. Pero el buen pastor, dueño y apacentador de sus ovejas, las protegía. Arriesgaba su propia vida para salvarlas. |
| JUEVES |
| "Yo soy el buen pastor - dijo de nuevo Jesús -. Y conozco a mis ovejas, y las mías me conocen" Sí, Jesús nos conoce a cada uno de nosotros. Nos conoce a todos por nombre. Conoce exactamente la casa donde vivimos. Jesús va adelante de nosotros así como el pastor va delante de las ovejas para mostrarles el camino. No es el temor al castigo ni la esperanza de una recompensa lo que induce a los discípulos de Cristo a seguirlo. Es el incomparable amor del Salvador. No importa cuánto ame un pastor a sus ovejas, Jesús ama aún más a sus hijos e hijas. Jesús es más que nuestro buen pastor. El es nuestro Padre eterno. ¿Recuerdas lo que dijo Jesús? "Conozco a mis ovejas, y las mías me conocen, así como el padre me conoce, y yo conozco al Padre" Jesús nos conoce a todos tan bien como conoce a su Padre celestial. Nunca debiéramos sentir temor de hacer lo que sabemos que está bien, por más peligroso o difícil que nos parezca. Podemos confiar en que Jesús nos acompaña y nos cuida, de la misma manera como las ovejas confían en su buen pastor. Mi respuesta: Estoy agradecido porque Jesús me ama y me cuida y quiero confiar en él y servirle. |
| VIERNES |
| Jesús se interesa por los pájaros y las flores, pero está mucho más interesado en cuidarnos a nosotros. ¿Qué hizo Jesús por usted y su familia que le demuestra que él se preocupa por ustedes y los ama? ¿Cómo te habla Dios por medio de la naturaleza? ¿Puedes tú repetir el Salmo 23 completo? Lee el párrafo de la página 443 de El Deseado de todas las gentes, quecomienza: "Cristo es la puerta del redil de Dios" Repasa el versículo de memoria escribiéndolo. |
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