para Primarios
PRIMER TRIMESTRE AÑO


EL ÚNICO HOMBRE QUE DIJO "GRACIAS"

Leccíón 1, para el sábado 1 de enero


VERSICULO DE MEMORIA: "Bueno es albarte, oh Jehová, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo" (Salmos 92:1).

PENSAMIENTO ESPECIAL PARA MI:: Seré agradecido con todos los que hacen algo por mi.
REFERENCIAS BIBLICAS: Lucas 17:11-19.
LECTURA AUXILIAR: El Deseado de todas las gentes, págs. 313-314; Las bellas historias de la Bliblia, tomo 8, págs. 37-40.


DOMINGO

¿Has experimentado la alegría de agradecer a quien ha tenido para contigo un acto de bondad? Mientras estudias la lección de esta semana, trata de imitar al leproso agradecido. Seguramente tú serás el más beneficiado. Cada dia tenemos sobrados motivos para dar gracias al Señor por su cuidado y misericordia.

Lee el relato de la lección completo en la Biblia y comienza a aprender el versiculo de memoria.


LUNES

Diez hombres enfermos, solitarios, andrajosos y desgreiñados vivian apiñados en una chocita. Cuando el tiempo era bueno, vagaban sin rumbo de un lado a otro; pero nunca se acercaban a la población. Nunca transitaban por los caminos. Nunca iban a sus hogares porque eran leprosos.

La lepra era una enfermedad temida por todos. Como sabemos, esta enfermedad comienza como una llaguita en la piel y luego se extiende por todo el cuerpo. Con el tiempo, a un leproso se le pueden caer la nariz, los dedos de las manos y los pies, las pestañas, los párpados y, finalmente quedar ciego. Imaginate cuán triste debe ser observar a una persona que tiene lepra.

En los tiempos bíblicos, los que contraian esa enfermedad tenían que salir de sus hogares. Abandonaban a sus seres queridos y no podian regresar a sus casas ni siquiera de visita.

MARTES

A los leprosos no se les permitia asistir a la iglesia ni acercarse a otras personas. En cualquier lugar donde se encontraban debian decir en alta voz: "¡inmundo, inmundo!" El grito de un leproso espantaba a todos los que lo escuchaban. Los sanos se alejaban apresuradamente de los leprosos tanto cuanto les era posible, y a veces, al hacerlo, les arrojaban alguna moneda.

Los diez hombres de nuestra historia vivian al norte de Galilea, junto a la frontera con Samaria. Nueve de ellos eran judios, pero uno era samaritano. Aunque vivian lejos de la población, estos hombres habian oido acerca de Jesús. Hasta es posible que se hubieran enterado de que Jesús había hecho oír al sordo y caminar al cojo, y que habia sanado a otros que, como ellos, eran leprosos.

Aun cuando odiaban a los samaritanos y no querian tener nada que ver con ellos, estos hombres se olvidaron de sus prejuicios y vivian juntos. Tal vez era porque al tener todos la misma y terrible enfermedad, se comprendían y, además, estaban ansiosos de amistad. Deben haber conversado muchas veces respecto de Jesús, y se habrán preguntado cuál sería su actitud hacia ellos.

MIERCOLES

Un día, Jesús y sus discipulos estaban andando por el camino que conducía a la aldea en cuyas inmediaciones vivian los leprosos. De pronto Jesús oyó voces que lo llamaban: "Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros". Los leprosos estaban realmente inquietos. Quizá Jesús haria algo por ellos.

Jesus se detuvo y miró hacia donde ellos se encontraban. Alli estaban aquellas diez figuras de aspecto lastimoso, haciéndole señas y llamándolo a voces a la par que corrian hacia él tan rápidamente como les era posible. Viéndolos acercarse, Jesús no los rechazó, pues no temia su enfermedad. Se compadeció de ellos. Comprendió cuánto deseaban ser sanados esos hombres. Dirigiéndose a ellos, bondadosamente les dijo: "Vayan, muéstrense a los sacerdotes". ¿Por qué supones tú que Jesús les indicó que se mostraran a los sacerdotes? Porque en los tiempos biblicos los sacerdotes eran también los funcionarios de salud pública de la población donde vivían. Si se sospechaba que una persona habia contraído la lepra, era llevada a los sacerdotes, y ellos eran los que determinaban si esa persona estaba leprosa. Eran ellos también los que le ordenaban que en ese caso se alejara de las poblaciones. Cuando un leproso creia que había sanado, volvia a presentarse al sacerdote. Era el sacerdote quien declaraba si el leproso estaba realmente sano y podia regresar de nuevo al hogar.

Cuando Jesús les dijo a estos hombres que se mostraran al sacerdote, ¿piensas que se quedaron esperando para ver lo que ocurriría? ¡Por cierto que no! Creyeron en Jesús. Todos ellos se volvieron y se dirigieron al lugar de adoraci6n de la aldea tan rápido como pudieron. Cuando se volvieron para irse, todavía estaban leprosos.

JUEVES

Antes de llegar a la presencia del sacerdote los leprosos ya eran hombres sanos, cuyos dedos y rostros, estaban en perfectas condiciones. ¿Puedes imaginar cuán conmovidos se sintieron cuando se miraron los dedos sanos y corrieron con sus nuevos pies? Esos pies nuevos que ahora tenian podian llevarlos a la casa de culto más rápidamente que nunca. ¡Cómo habrán corrido! Nueve de ellos siguieron corriendo. Pero uno se detuvo. ¿No se sentia tan ansiosos como los otros nueve de ser declarado limpio para poder regresar a su hogar y su familia? ¡Por supuesto que si! Pero, por importante que eso le pareciera, él pensó en algo que era aún más importante. Cuando ese hombre vio que habia sido sanado, "volvió glorificando a Dios a gran voz, y se postró, rostro en tierra, a sus pies, dándole gracias".

¿Puedes imaginar cuál de los hombres recordó decir "gracias"? ¡Pues fue el samaritano!, el mismo a quien los judios consideraban miembro de un grupo tan despreciado que ni siquiera era digno de que ellos le dirigieran la palabra.

Jesús miró a los discipulos que estaban en torno a él y les preguntó: "¿No son diez los que fueron sanados? Y los nueve, ¿dónde están?" ¿No hubo quien se volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? ¿Crees que Jesús hizo esa pregunta para recordarles la lección que habla procurado enseñarles acerca de amar y ayudar a otros? Probablemente si.

VIERNES

Para Jesús todos son importantes. Para El no hace diferencia el idioma que hable una persona, dónde viva o cuántas posesiones tenga. Jesús quiere que todos sean sus amigos. El que realmente ha aprendido a amar a Jesús, no tiene prejuicios contra nadie.

Entonces Jesús, volviéndose al agradecido samaritano que se habia arrodillado ante El para darle las gracias, le dijo: "Levántate, vete; tu fe te ha salvado".

Jesús obra todos los días para ayudar a la humanidad. Diariamente nos provee de alimento y albergue. El da la lluvia y la luz del sol. Todas las cosas hermosas del mundo son regalos suyos. Y lo más maravilloso es que él murió por nosotros para que algún dia podamos vivir con el Padre en un lugar donde no habrá más enfermedad ni muerte. Jesús envia su Espíritu Santo para que hable a nuestra mente y nos anime a hacer lo que sabemos que es correcto. Jesús sabe que, cuando hacemos lo que debemos hacer, nos sentimos felices. Y todos queremos ser cristianos felices cada día.

Son innumerables las cosas que Jesús ha heocho por nosotros. Cuando oramos, seria hermoso decir: "Gracias, querido Jesús, por todo lo que has hecho por mí". ¡Cuán complacido se sentiría él si te acordaras de darle gracias, como lo hizo el leproso agradecido!

Lee con tus padres el párrafo de la página 313 de El Deseado de todas las gentes que comienza "Cuando los diez leprosos". Repasa el versiculo de memoria.

Esc. Sabática para Primarios: Portuguez - Inglés


Para mas información, POBox:18-01-0507, AMBATO ECUADOR.
Tel & Fax: int + 593 3 824384
Email: ficoa@hotmail.com [MAIL] Ficoa logo
Direcciones a las que puedes acercarte en el ECUADOR

TAGnet es quien otorgó el espacio para esta página (gracias)