SOMOS UNA FAMILIA
VERSICULO DE MEMORIA:"He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, éste es mihermano, y hermana, y madre"(Mat. 12:49, 50).
PREGUNTAS CLAVE: Al estudiar tu lección esta semana, busca las repuestas a estas preguntas. ¿De qué modo el amor de Dios hace que la iglesia no sea meramente una congregación, sino un compañerismo amante entre hermanos y hermanas? ¿De qué manera usa Dios este compañerismo para esparcir su amor y su verdad en el mundo?
Sal. 27:10; Sal. 34:8; Isa. 41:10; Jer. 31:3; Juan. 3:16; Rom. 5:5; 1 Ped. 2:9.


Sábado 25 de septiembre
(Año Bíblico) Eze. 46-48
INTRODUCCION
NO SOMOS ISLAS. En la familia de Dios no estamos distantes unos de otros, ni aislados. Formamos un grupo unido, ligado por los mismos ideales y principios espirituales. Tal unidad es el resultado de la obra del Espíritu Santo en nuestros corazones, y se destaca especialmente por el amor cristiano. Tal amor y unidad proveen un contraste brillante con el caos del mundo secular. Aprendamos más de este contraste escribiendo en los espacios que siguen lo que dicen los textos indicados:
LA SOCIEDAD SECULAR LA FAMILIA DE DIOS Padres que a menudo descuidan a sus hijos Sal. 27:10 Huérfanos espirituales Isa. 41:10 Sin metas Mat. 12:49, 50; 28:19, 20 Soledad/Desesperación Juan 13:35

Domingo 26 de septiembre
(Año Bíblico) Dan. 1-3
MÁS QUE UNA CONGREGACIÓN (Mat. 12:49, 50; Mat. 7:21)
¿Bajo qué dos condiciones establece Jesús su familia espiritual? Mat. 12:49, 50; 2 Cor. 6:17, 18. ¿De qué manera se relacionan estas condiciones entre sí?
La familia de Dios no es meramente un club social donde la gente se reúne de vez en cuando para pasarla bien. Tampoco es sencillamente una congregación que se reúne una o dos veces por semana en un templo. En cambio, es un grupo de personas que están felices de hacer la voluntad de su Padre celestial. No hay mayor evidencia de nuestro amor por Cristo y su iglesia que elegir hacer su voluntad en lugar de la nuestra. Oremos como David: "Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud" (Sal. 143:10).
¿De qué modo se relaciona hacer la voluntad de Dios con la oración? l Juan 5:14 (compara con Mat. 6:9, 10; 26:39, 42). ¿De qué manera hace esto que la iglesia sea una fuerza en el mundo?
"La oración, bien considerada, no es un dispositivo para emplear los recursos de la omnipotencia para cumplir nuestros propios deseos, sino un medio por el cual nuestros deseos pueden ser redireccionados de acuerdo con el pensamiento de Dios, y transformados en canales para las fuerzas de su voluntad".-C. H. Dodd.
¿De qué maneras te ha enseñado Dios cuál es su voluntad? Comparte con alguien esta semana lo que has aprendido acerca de seguir la voluntad de Dios.
Lunes 27 de septiembre DIOS DA LA PAUTA(1 Juan 3:1; Juan 3:16)
Toda la Escritura es una revelación del amor de Dios. Aun en medio de nuestras pruebas y dificultades personales podemos percibir la mano ayudadora de nuestro amante Padre. (¿De qué modo ha sido esto una realidad en tu vida?)
¿Qué seguridad tenemos en aquellas ocasiones cuando no sentimos la realidad de su amor? Juan 3:16; 1 Juan 4:8. ¿Qué diferencia hará en la familia de Dios si sus miembros comprenden esta verdad acerca de Dios, o si no la comprenden?
Por causa de su amor, ¿qué demanda nos hace Dios a todos nosotros? Sal. 24:1.
Pertenecemos a Dios. Este sentido de pertenencia nos recuerda que siempre deberíamos confiar en él y depender de él como nuestro Creador, Padre y Señor. ¿Qué gran lección debemos aprender: depender siempre y en todo de nuestro amante Señor! Jesús nos dice: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer" Juan 15:5).
¿Cómo agradeces a Dios por su amor? ¿Cómo respondes con tu amor a él? ¿Cómo hablas a otros acerca de su maravilloso amor? Indica seis maneras en que puedes compartir su amor con alguien durante esta semana. Realiza por lo menos tres de ellas, y prepárate para contar tu experiencia en la clase el sábado próximo.
Martes 28 de septiembre
Jesús nos dice, en Mateo 7:21, que ser sus discípulos no es meramente hacer una profesión de fe sino hacer su voluntad.
"Señor, Señor. El dirigirse a Cristo como Señor (kúrios) implica reconocerlo como soberano y asumir la posición de súbdito o siervo.
"El que hace. Es decir, el que hace la voluntad de Dios cuando sabe cuál es. La fe en Dios debe acompañar a las acciones; de otro modo es sólo un formalismo. Es verdad que 'la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma' (Sant. 2:17), pero es igualmente cierto que las obras, si no están acompaAadas por una fe sincera y viva, también son 'muertas' (Heb. 6:1; 9:14; 11:6). Los que no conocen la voluntad de Dios, no deben rendir cuenta de ella (Luc. 12:47, 48); pero los que han oído la voz de Dios que habla a sus corazones y, sin embargo, persisten en andar por sus propios caminos,'no tienen excusa por su pecado' Juan 15:22)" (5 CBA 348).
¡Qué poder tendríamos, como familia de Dios, para transformar la vida de las personas que viven en una sociedad secular si nuestras oraciones cumplieran esta condición!

El amor divino alcanza a cada miembro de nuestra familia espiritual. Nos alcanza individualmente en las horas de tentación, soledad, adversidad y persecución. También nos alcanza en forma corporativa mientras trabajamos en todo el mundo para esparcir el evangelio.
"Los que aceptan a Cristo como su Salvador personal no son dejados huérfanos, para sobrellevar solos las pruebas de la vida. Él los recibe como miembros de la familia celestial, los invita a llamar a su Padre, Padre de ellos también. Son sus 'pequeñitos', caros al corazón de Dios, vinculados con él por los vínculos más tiernos y permanentes. Tiene para con ellos una ternura muy grande, que supera la que nuestros padres o madres han sentido hacia nosotros en nuestra incapacidad así como lo divino supera a lo humano" (DTG 294).
Cuanto más dependamos de Dios, tanto más poder espiritual recibiremos de él (2 Cor. 12:9). Podemos crecer en nuestra amistad hacia él. Podemos mejorar nuestra vida familiar. También podemos ser más sabios en nuestras decisiones y más firmes en nuestra fe.

SOMOS MIEMBROS DE UNA FAMILIA (1 Juan 4:21; Juan 13:34, 35).
Estar unidos en amor nos ayuda a desarrollar un sentido de familia. Como resultado, podemos llamarnos "hermano" o "hermana" y tratarnos como tales. Esa era la práctica en los días apostólicos (ver Hech. 1:15, 16; 2 Tes. 1:3). Aun Cristo no se avergonzó de llamarnos sus hermanos y hermanas (Heb. 2:11).
¿De qué manera refuerza Mateo 6:9 el hecho de que somos hermanos y hermanas en Cristo?
¿De qué modo Cristo y el Espíritu Santo crean una familia unida en la iglesia? Efe. 2:13-16; Rom. 8:14; 5:5.
Cristo
El Espíritu Santo
Somos hermanos y hermanas en Dios el Padre, en Dios el Espíritu Santo y también en Dios el Hijo. Dios abolió todas las barreras entre sus seguidores mediante la cruz de Cristo. La nueva vida en Cristo produce unión en lugar de división; amor en lugar de odio; cooperación en lugar de egoísmo; humildad en vez de orgullo. En resumen, "sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos" (1 Juan 3:14).
¿Cómo reconoce la gente que nos rodea que somos discípulos de Cristo? ¿Será porque decimos que nos amamos unos a otros? Juan 13:34, 35. Explica tu respuesta.
Si el Espíritu Santo fuera derramado en nuestra familia de la iglesia, ¿qué cambios produciría el Espíritu en nosotros? ¿Cómo modificaría eso la forma en que nos relacionamos unos con otros, y con la manera en que testificamos? ¿De qué modo contarás a otros acerca de la familia de Dios?
Dios derrama su amor en nuestros corazones mediante su Espíritu. Como resultado, podemos amarnos, comprendernos y perdonarnos unos a otros.
"Cuando Cristo more en el corazón, el alma estará tan llena de su amor, del gozo de su comunión, que se unirá a él, y pensando en él, se olvidará de sí misma. El amor por Cristo será el móvil de la acción... El profesar pertenecer a Cristo sin sentir amor profundo, es mera charla, árido formalismo, gravosa y vil tarea" (CC 44).

Miércoles 29 de septiembre
(Año Bíblico) Dan. 10-12
NO ESTAMOS SOLOS (Mat. 28:20; Isa. 41:10).
Unos pocos minutos antes de iniciar un viaje al exterior, un hombre se acercó a un niño que estaba en el muelle y le dijo: "En un momento, mi barco zarpará, y no tengo ningún amigo que me despida. ¿Serías tan amable de tomar mi pañuelo y agitarlo como una señal del deseo de que tenga un buen viaje mientras el vapor se va alejando?" El hombre no podía aceptar su soledad. Y a medida que el barco se alejaba, se sintió contento de ver al muchacho agitando ese gran pañuelo blanco.
¿Cómo podemos vencer o evitar este problema? Sal. 68:4-6.
¡Qué receta maravillosa para la soledad encontramos en la promesa que Cristo nos hizo! (Mat. 28:20). El Señor está siempre a nuestro lado, cada día, cada momento, sin interrupciones ni vacaciones. Podemos renovar esta compañía divina al comienzo del día y en cualquier momento de necesidad.
Isaías 41:10 es una de sus promesas más hermosas. Explica qué promete hacer el Señor por nosotros. ¿Cómo ha cumplido esta promesa en tu vida?
¿Estamos enfermos? Jesús está junto a nuestro lecho.
Salmos 68:6 nos dice que "Dios hace habitar en familia a los desamparados". Piensa en alguien en tu iglesia o vecindario que no tiene familia cerca o la que tiene es muy reducida, o en alguien que tiene una familia dividida. Determina tres maneras en que puedes incluir a esta persona en las actividades de tu familia. Haz planes de iniciar una de ellas este mes.
Como este viajero solitario, demasiados hombres y mujeres se sienten solos en el viaje de la vida. Nos falta sensibilidad, compañerismo y el calor del contacto humano genuino. Verdaderamente, la soledad es uno de los males más comunes de nuestro tiempo. No es necesariamente la ausencia de compañía, sino el sentido de separación y de abandono. Vivimos con personas, y sin embargo nos sentimos solos. Aun entre los cristianos este es un problema común.
¿Estamos lejos de casa? Él viaja con nosotros.
¿Hemos perdido un familiar cercano o un amigo? Él nos da fuerza y consuelo.
¿Tenemos temores? Él viene a nosotros y los quita de nuestros corazones.
¿Estamos en peligros o bajo amenazas? Él nos protege contra nuestros enemigos.

Jueves 30 de septiembre
(Año Bíblico) Est. 1-3
UNA FAMILIA CON UN PROPOSITO (Gén. 12:2, 3; 1 Ped. 2:9; Mat. 28:19).
Cada familia terrenal necesita tener metas y hacer planes para alcanzarlas. Tales blancos podrían incluir el tamaño de la familia, el futuro de los niños, el estilo de casa que construirán, la prosperidad espiritual de la familia, y otros.
¿Qué propósito tenía Dios para su pueblo desde el mismo comienzo? Gén. 12:2, 3.
"Los hijos de Dios son sus representantes en la tierra, y él quiere que sean luces en medio de las tinieblas morales de este mundo. Esparcidos por todos los ámbitos de la tierra, en pueblos, ciudades y aldeas, son testigos de Dios, los medios por los cuales él ha de comunicar a un mundo incrédulo el conocimiento de su voluntad y las maravillas de su gracia" (PP 127).
¿Cómo señala Pedro el objetivo de Dios para su pueblo? l Ped. 2:9 (compara con Mat. 28:19).
Todas las descripciones que usa Pedro para la familia de Dios tienen un propósito: comunicar en diferentes maneras el amor de Cristo y su salvación. Hacer otra cosa, o profesar sólo un credo, es entender mal la verdadera religión de Cristo.
Como cristiano, ¿están tus blancos y planes en armonía con los blancos y planes de Dios para su familia?
La familia de Dios tiene blancos y tiene planes. Nuestro Padre celestial también tiene metas específicas para su iglesia y para sus miembros, y tiene los planes para cumplirlas.
"Sus seguidores no se han de sentir separados del mundo que perece en derredor suyo. Son una parte de la trama y urdimbre de la humanidad; y el Cielo los mira como hermanos de los pecadores tanto como de los santos. Los que han caído, los que yerran y los pecaminosos, son abarcados por el amor de Cristo; y cada buena acción hecha para elevar a un alma caída, cada acto de misericordia, son aceptados como hechos a él" (DTG 593).
¿Por qué las acciones de bondad y los actos de misericordia son buenas maneras para lograr el blanco de Dios para la familia de la iglesia? ¿Cuán bien cumpliste ayer el blanco de Dios? Ora para que Dios te ayude hoy a ser un hermano o una hermana más amante "de los pecadores tanto como de los santos".

Viernes 1 de octubre
(Año Bíblico) Est. 4-7
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR ¿Cómo te ayuda a contestar las PREGUNTAS CLAVE de la parte del sábado la parábola del hijo pródigo (Luc.15:11-32)?
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
RESUMEN: Dios es el Padre de la gran familia de la iglesia sobre la Tierra, y a la que él ama con un amor eterno. Por causa de este amor, podemos depender de él y ser felices haciendo su voluntad. Mediante él, los miembros de esta familia son hermanos y hermanas en Cristo. ¡Bendiga Dios ricamente a su familia con el poder de su Espíritu!
CONSIDERANDO LA LECCIÓN DE ESTA SEMANA...
Lee El camino a Cristo, cap. 1; Servicio Cristiano, cap. 1.
"En el NT. Las 2 palabras para "amor" y "amar" son el sustantivo agápe (con su verbo a´gapáo) y el verbo filéo...
"Agapáo es un principio, y se lo puede describir como un amor respetuoso y de estima, un amor que pone en juego los poderes superiores de la mente y de la inteligencia. Esta es la clase de amor que debe ejercer el cristiano hacia sus enemigos (Mat. 5:44)" (DBA 48).
Escuela Sabática para Primarios:
Portuguez - InglésAuxiliar para adultos en español

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