Los Pacificadores
VERSICULO DE MEMORIA:: "Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios "(Mateo. 5:8).
PENSAMIENTO CLAVE: Dios es el origen de la paz. El desea que participemos libremente de su paz que sobrepasa todo entendimiento.
Mateo 5:9, 43, 44, Colosenses 1:19-21; 2:13-14, Efesios 2:3, 14; 1 Corintios 14:33; Romanos 8:2, 6; 12:18; 15:33; 16:20.
INTRODUCCION
INSTRUMENTOS DE PAZ. Al considerar la séptima bienaventuranza, los teólogos se han preguntado si Cristo la dirigió a Sus discípulos o no. La evidencia muestra que Jesús se dirigió también a las multitudes (Mat. 5:1). Además, en su discurso, el Maestro señaló los pasos en el único camino para nuestro desarrollo espiritual. Aquí encontramos enumerados principios que aseguran el crecimiento moral de todo ser humano, principios y leyes de aplicación universal. Todos son llamados a recibir esta enseñanza divina, pero sólo los que están preparados para lograrla en sus vidas son los que llenarán las condiciones bosquejadas en las bienaventuranzas anteriores.
Esta verdad es evidente por el hecho de que la realización de esta bienaventuranza sólo es posible cuando se hayan logrado las provisiones descritas en las bienaventuranzas previas. Es imposible ser un "pacificador" según el ejemplo de Jesús mismo, a menos que "la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento" llene "vuestros corazones y vuestros pensamientos" con los sentimientos que hay en Cristo Jesús (Fil. 4:7).
Así como Cristo vino al mundo como pacificador entre el cielo y la tierra, así sus discípulos son llamados para ser "pacificadores" en el mundo. De ese modo ellos recibirán el glorioso título de "hijos de Dios", reservado para aquellos a quienes el Señor dará la bienvenida al reino de los cielos.
PACIFICADORES (Mat. 5:9).
La palabra usada en el griego no se encuentra en ninguna otra parte de la Biblia, aunque el verbo pacificar o hacer las paces se usa a menudo. Los eruditos no han podido determinar cuál es la expresión aramea equivalente. Pero como el arameo que se hablaba en Palestina en tiempos de Cristo estaba relacionado con el hebreo, sin duda Jesús usó una palabra con connotaciones semíticas.¿Qué relación percibes entre ser un pacificador y ser un hijo de Dios? Mat. 5:9.
Ser llamados "hijos de Dios" indica que pertenecemos a la familia de Dios. Dios es el "Dios de paz" (Rom. 15:33); y Jesús es el "príncipe de paz". Parece natural, entonces, que quienes trabajan en nombre de Dios por la paz en este mundo sean llamados "hijos de Dios".
"El ser hijo de Dios significa parecerse a él en carácter (1 Juan 3:2; compárese con Juan 8:44). Los 'pacificadores' son 'hijos de Dios' porque ellos mismos están en paz con Dios, y están dedicados a la tarea de inducir a sus prójimos a que estén en paz con él"(SCBA 319).
Las Naciones Unidas a veces envían a sus pacificadores a lugares donde desafortunadamente no hay paz. ¿Por qué crees que hacer la paz y mantenerla parecen ser tan elusivos entre las personas y las naciones? Anota algunas razones.
"Los hombres no pueden fabricar la paz. Los planes humanos, para la purifícación y elevación de los individuos o de la sociedad, no lograrán la paz, porque no alcanzan al corazón. El único poder que puede crear o perpetuar la paz verdadera es la gracia de Cristo. Cuando ésta esté implantada en el corazón, desalojará las malas pasiones que causan luchas y disensiones.'En lugar de la zarza crecerá haya y en lugar de la ortiga crecerá arrayán'; y el desierto de la vida 'se gozará y florecerá como la rosa' (Isa. 55:13; 35:1)" (DTG 279).
¿Cuáles son algunas cosas específicas que puedes hacer esta semana para ser un pacificador (como también un conservador de la paz) en tu familia, en tu iglesia y en tu comunidad?
HIJOS DE IRA(Efe. 2:3); Col. 1:21)
Recordando la lección de ayer, contrasta las diferencias notables entre los "hijos de Dios" y los "hijos de ira". Efe. 2:3; Col. 1:21.
Al ceder a la tentación y ser desobedientes a Dios en el Edén, nuestros primeros padres tomaron su posición contra el Creador del universo, contra el orden establecido por Dios, contra las leyes de la vida. Al mismo tiempo se pusieron del lado del "príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia" (Efe. 2:2).
¿Cómo se manifiesta nuestra rebelión contra Dios? Tito 3:3.
La enemistad entre nosotros y Dios se revela en todos los niveles de nuestra existencia. Por nuestros pensamientos y obras llegamos a ser extranjeros y enemigos de Dios. Al hacer lo que nos phce en vez de seguir la voluntad de Dios, llegamos a ser hijos de ira, introduciendo en nuestras vidas y en el mundo, desorden, envidia, odio, violencia, luchas, sufrimiento y muerte.
¿Hasta qué punto la paz de Dios reemplazó en tu corazón las obras de la carne con el fruto del Espíritu?
Como consecuencia natural, las relaciones entre Dios y sus criaturas terrenales se quebraron. Después de pecar, Adán y Eva primero huyeron de la presencia de Dios por miedo, luego por falta de interés en las cosas celestiales y finalmente por odio al Dios que ya no conocían o, peor, cuyo nombre mismo los llenaba de ira. Y hablando de "los hijos de desobediencia", el apóstol Pablo añade: "Entre los cuales también todos nosotros... éramos por naturaleza" (Efe. 2:3).
Ninguno puede decir que es una excepción. Todos somos por naturaleza "hijos de ira", consciente o inconscientemente, estamos en estado de guerra contra Dios, alistados bajo la bandera del "príncipe de este mundo". "Cualquiera... que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios" (Sant. 4:4).
"Manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fomicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios" (Gál. 5:19-21).
EL DIOS DE PAZ(Rom. 15:33; 16:20; 12 Cor. 14:33).
¿Qué contribución hacen cada uno de los siguientes versículos a nuestra comprensión de "el Dios de paz"?
¿Por qué es correcto el título "Dios de paz"? Col. 1:20; Rom. 5:8, 10.
Antes de la fundación del mundo, Dios concibió el plan mediante el cual establecería paz no sólo en la Tierra con la humanidad, sino también en el cielo entre las huestes celestiales. Dios hizo arreglos para restablecer la paz dondequiera hubiera guerra contra él en el universo.
¿Hay algo que te desanima de ir al "Dios de paz" así como estás? ¿Podría el arrepentimiento ser un factor que te esté impidiendo que respondas a su iniciativa?
Al comienzo de la historia de Israel, Gedeón construyó un altar al Señor que llamó "Jehová-shalom" Jue. 6:24), "El Señor es paz". La mayoría de los autores bílicos usaron este título en una forma u otra, ya sea clamando al "Dios de paz", o para saludarse unos a otros, o para bendecir, o aun para llamar al orden y la paz.
"Dios no es desordenado ni produce desorden, desunión, discordia o confusión... El es Dios de paz y no se debe enseñar que podría complacerse con un culto caracterizado por confusión de ninguna clase... El cristianismo tiende a promover el orden (1 Cor. 14:40)" (6CBA 795 793).
Dios no esperó hasta que nos acercáramos a él para sanar la brecha y hacer las paces. El tomó la iniciativa. "Siendo aún pecadores... siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios" (Rom. 5:8-10). "Y todo esto proviene de Dios, quien estaba... reconciliando al mundo consigo, no tomándole en cuenta a los hombres sus pecados" (2 Cor. 5:18, 19).
"Los judíos enseñaban que antes de que se extendiera el amor de Dios al pecador, éste debía arrepentirse. A su modo de ver, el arrepentimiento es una obra por la cual los hombres ganan el favor del cielo... Pero en la parábola de la oveja perdida, Cristo enseña que la salvación no depende de que nosotros busquemos a Dios, sino de que él nos busque a nosotros" (PVGM 128).
CRISTO, NUESTRA PAZ(Col. 1:19, 20, Efe. 2:14).
¿Cómo es Cristo nuestra paz por su sacrificio en la cruz? ¿Por qué es la cruz tan imperativa en este respecto? Col. 1:19, 20; Efe. 2:14.
Nuestra reconciliación con Dios fue efectuada mediante Jesucristo. El en persona fue el instrumento de nuestra paz con Dios. "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Rom. 5:1). Dios estableció "la paz mediante la sangre de su cruz" (Col. 1:20). La obra redentora de Cristo está contenida completamente en la palabra paz.
¿Cómo "el Príncipe de paz" trae seguridad a nuestros corazones afligidos y temerosos? Juan 14:27.
La paz de Cristo no es algo abstracto acerca de lo cual teorizar o algo etéreo con lo cual soñar, sino una realidad viviente en el corazón humano. Esta paz que el mundo no puede dar es para ayudarnos a vencer nuestros temores y para darnos el valor para elevarnos por sobre las circunstancias difíciles. El "Príncipe de paz" llega a ser un puente sobre aguas agitadas, dándonos confianza y serenidad porque sabemos que él nunca nos abandonará.
Paz para tu corazón atribulado. Ese es el don gratuito de Dios para ti ya comprado en el Calvario. Es tuyo con sólo pedirlo. i¿Extenderás tu mano y lo recibirás?
"Cristo vino para darnos una paz que el mundo no conoce ni puede ofrecer Juan 14:27). Esta 'paz de Dios, la cual sobrepasa todo entendimiento', guardará nuestros corazones y pensamientos 'en Cristo Jesús' (Fil. 4:7). Cuando Cristo entra en el corazón, siempre pronuncia las palabras 'paz a vosotros' (Luc. 24:36)" (SCBA 678).
"Lo que necesitáis es paz, tener en el alma el perdón, la paz y el amor del Cielo. No se los puede comprar con dinero; la inteligencia y la sabiduría no pueden alcanzarlos ni podéis esperar conseguirlos por vuestro propio esfuerzo. Pero Dios os los ofrece como un don,'sin dinero y sin precio' (Isa. 55:1). Son vuestros, con tal que extendáis la mano para tomarlos. El Señor dice:'¡Aunque vuestros pecados fuesen como la grana, como la nieve serán emblanquecidos, aunque fuesen rojos como el carmesí, como lana quedarán!' (Isa. l:18).'También os daré un nuevo corazón, y pondré un espíritu nuevo en medio de vosotros' (Eze. 36:26)" (CC 49).
LOS FRUTOS DE LA PAZ(Col. 2:13, 14; Rom. 8:2-6; 12:19).
Experimentar la paz de Cristo produce tres clases de frutos:
¿Estás en paz con Dios, contigo mismo y con los demás? ¿Cómo puedes experimentar la paz en condiciones de trabajo muy exigentes? ¿Cómo te relacionas con alguien que se opone a tus principios cristianos?
El profeta Isaías lo había profetizado con las siguientes palabras: "El castigo de nuestra paz fue sobre el y por su llaga fuimos nosotros curados" (53:5). Reconciliados, ya no vivimos en temor, y "el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios... herederos de Dios, y coherederos con Cristo" (Rom. 8:16, 17).
"Fijar la mente en las cosas del Espíritu y hacer que los pensamientos y deseos sean gobemados únicamente por el Espíritu de Dios, da como resultado esa saludable y vivificante armonía de todas las funciones del alma, que es una segura garantía y goce anticipado de la vida venidera... La presencia del Espíritu Santo produce amor, gozo y paz en la vida (Gál. 5:22), el comienzo dentro de nosotros del reino de Dios, que es 'justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo' (Rom. 14:17)" (6CBA 559).
La paz de Dios, que es perfecta, se debe manifestar en nuestras relaciones mutuas. Por esto la predicación del evangelio de paz demanda que vivamos "en paz" (2 Cor. 13:11), sigamos "la paz" (2 Tim. 2:22) y "la paz con todos" (Heb. 12:14).
"Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Fil. 4:7). "No hay otro fundamento para la paz. La gracia de Cristo, aceptada en el corazón, vence la enemistad, apacigua la lucha y llena el alma de amor" (DMI 27).
Por supuesto, no siempre es posible tener paz con todas las personas en todo tiempo. Pablo nos amonesta a procurar la paz con todos (Heb. 12:14), y, en lo que dependa de nosotros, a vivir en paz con todos (Rom. 12:18).
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee El discurso maestro de Jesucristo, "Las bienaventuranzas" (Mat. 5:9), pp. 27, 28; Joyas de los testimonios, t. 2, p. 85; El camino a Cristo, "Para obtener la paz interior", pp. 37-39; Consejos sobre la salud, pp. 400, 401; El discurso maestro de Jesucristo, "La espiritualidad de la ley" (Mat. 5:44), pp. 64-66.
"Los seguidores de Cristo son enviados al mundo con el mensaje de paz. Quienquiera que revele el amor de Cristo por la influencia inconsciente y silenciosa de una vida santa; quienquiera que incite a los demás, por palabra o por hechos, a renunciar al pecado y entregarse a Dios, es un pacificador.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
"'Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios'. El espíritu de paz es prueba de su relación con el cielo. El dulce sabor de Cristo los envuelve. La fragancia de la vida y la belleza del carácter revelan al mundo que son hijos de Dios. Sus semejantes reconocen que han estado con Jesús.'Todo aquel que ama, es nacido de Dios'.'Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él', pero 'todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios' (1 Juan 4:7; Rom. 8:9, 14)" (DM128).
RESUMEN: Cuando Dios nos da paz, nadie la puede quitar. La paz de Dios nos envuelve con un poder que permanece; es una barrera contra el pecado y nos mantiene conectados con Dios por medio de Cristo, no importa las circunstancias. Esta paz no puede ser comprada a ningún precio, sino que la recibimos gratuitamente como un regalo de Dios.

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