Los mansos
VERSICULO DE MEMORIA:: "Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad."(Mateo. 5:5).
PENSAMIENTO CLAVE: El pensamiento corriente asocia la mansedumbre con la timidez y la debilidad. En la lección de esta semana, sin embargo, descubriremos una nueva dimensión de la mansedumbre, una característica más deseable que el oro.
Mateo 5:5;; 11:28, 29; Números 12:3; 1 Pedro 3:3; Filipenses 2:5; 4:5; Colosenses 3:12; Efesios 4:1, 2.
INTRODUCCION
UN HOMBRE DE ESPIRITU MANSO Y SERENO. Vivimos en una sociedad en la que parece haber cada vez menos suavidad y bondad, y más agresividad y rudeza. A veces llega como una sorpresa agradable para los demás cuando los tratamos con suavidad. Pero la virtud de la mansedumbre es la que Dios aprecia, porque revela que somos verdaderamente sus hijos.
Hay una relación directa entre esta tercera bienaventuranza y las dos anteriores. La pobreza de espíritu y la tristeza según Dios producen mansedumbre en el corazón. "A través de las bienaventuranzas se nota el progreso de la experiencia cristiana. Los que sintieron su necesidad de Cristo, los que lloraban por causa del pecado y aprendieron de Cristo en la escuela de la aflicción adquirirán mansedumbre del Maestro divino" (DMJ 27).
En todas las Escrituras Dios habla con especial afecto a los que son de carácter bondadoso. Tiernamente los anima con promesas preciosas, y luego los presenta como ejemplos. Por su gracia, los verdaderamente mansos obtienen victorias sobre el yo que los preparan para tomar posesión del reino.
LA NECESIDAD DE UNA DEFINICION (Mat. 5:5).
La palabra hebrea anaw y su equivalente griego praús no siempre han sido traducidas de la misma manera. Las lenguas modernas dan a la palabra manso un sentido de "blando", "tímido", "dócil"; de modo que hoy la mansedumbre sugiere debilidad o falta de fortaleza de carácter. Para comprender esta bienaventuranza debiéramos descubrir el significado de la palabra manso.¿Cómo deberíamos interpretar la promesa dirigida a los mansos? Mat. 5:5.
Por medio del salmista Dios prometió la Tierra a los mansos (Sal. 37:11). Daniel dijo que "el reino" será "dado al pueblo de los santos del Altísimo" (Dan. 7:27). Pero la Tierra que Jesús prometió es sobre todo la Tierra restaurada, una Tierra nueva, donde "mora la justicia" (2 Ped. 3:13).
No debería excluirse, sin embargo, otra interpretación. ¿No es acaso el dominio propio la primera victoria que obtienen los mansos? Así como la suavidad del carácter conquista en forma natural los corazones, también conduce al favor de otros en forma más efectiva que la fuerza o el talento. Por esto, la suavidad debe caracterizar a los conquistadores pacíficos que Jesús envía al mundo para prepararlo para su reino.
"La naturaleza humana pugna siempre por expresarse; está siempre lista para luchar. Mas el que aprende de Cristo renuncia al yo, al orgullo, al amor por la supremacía, y hay silencio en su alma. El yo se somete a la voluntad del Espíritu Santo. No ansiaremos entonces ocupar el lugar mas elevado. No pretenderemos destacarnos ni abrirnos paso por la fuerza, sino que sentiremos que nuestro más alto lugar está a los pies de nuestro Salvador" (DMJ 18).
¿Qué es lo primero que piensas cuando recuerdas a alguien que es manso? ¿Conoces a una persona que exhiba un verdadero espíritu de mansedumbre? ¿De que maneras puedes manifestar un espíritu de mansedumbre que no sea debilidad?
JESUS, MODELO DE MANSEDUMBRE(Mat. 11:28, 29).
¿Cual es el significado espiritual del pasaje de las Escrituras que comienza con las palabras de Cristo: "Venid a mi"? ¿Cómo se relaciona esto con lo que dijo en el resto del pasaje? Mat. 11:28, 29.
Jesús no sólo enseñó la verdad: él es la verdad. Todo lo que enseño, el lo vivió; lo que pide que sus seguidores lleguen a ser, él mismo lo fue. Por eso puede invitar a los hombres a ir a él, quien es "manso y humilde de corazón". La fuente de ternura y humildad está en él mismo, en su corazón, un corazón lleno de devoción y compasión por toda la humanidad (Mat. 9:36).
En la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, ¿cómo se ilustra, en forma especial, su mansedumbre y humildad? Mat. 21:4, 5.
Al considerar la vívida demostración de mansedumbre del Rey de reyes, ¿cómo podemos aferrarnos a nuestro espíritu orgulloso? El ejemplo de humildad de nuestro Salvador debiera lavar nuestros corazones de todo residuo de arrogancia y sentido de superioridad. La mansedumbre de Cristo nunca fue debilidad, sino más bien el compendio de la fuerza espiritual.
¿Cuál fue el principal objeto de la enseñanza de Jesús en Mat. 11:28 y 29 ¿Cómo reaccionarías en ciertas situaciones en las que imitar el ejemplo de mansedumbre de Cristo podría parecer un signo de pasividad y debilidad?
"Debemos entrar en la escuela de Cristo, aprender de su mansedumbre y humildad. La redención es aquel proceso por el cual el alma se prepara para el cielo. Esa preparación significa conocer a Cristo" (DTG 297).
"Consintió en pasar por todas las experiencias humildes de la vida y en andar entre los hijos de los hombres, no como un rey que exigiera homenaje, sino como quien tenía por misión servir a los demás. No había en su conducta mancha de fanatismo intolerante ni de austeridad indiferente. El Redentor del mundo era de una naturaleza muy superior a la de un ángel, pero unidas a su majestad divina, había mansedumbre y humildad que atraían a todos a él" (DMJ 17, 18).
"En esta escena de triunfo [la entrada triunfal a Jerusalén] de su vida terrenal, el Salvador pudiera haber aparecido escoltado por ángeles celestiales y anunciado por la trompeta de Dios; pero una demostración tal hubiera sido contraria al propósito de su misión contraria a la ley que había gobernado su vida. El permaneció fiel a la humilde suerte que había aceptado. Debía llevar la carga de la humanidad hasta el momento de dar su vida por la del mundo" (DTG 525, 526).
DE LA VIOLENCIA A LA MANSEDUMBRE(Núm. 12:3; Hech. 7:22)
Moisés no era un hombre manso por naturaleza. (Ver Exo. 2:11-14.) Convencido de que había de ser libertador de los israelitas, procuró lograr la liberación por la fuerza de las armas.
¿Cómo explicas el cambio radical que se operó en Moisés hasta llegar a ser el hombre más manso? Num 12:3.
"En las escuelas militares de Egipto, Moisés había aprendido la ley de la fuerza, y esta enseñanza influyó tanto en su carácter, que fueron necesarios cuarenta años de quietud y comunión con Dios y la naturaleza con el fin de prepararlo para dirigir a Israel según la ley de amor" (Ed 65).
¿Qué testimonio ofreció el apóstol Pablo con respecto a la transformación de su propio carácter? 1 Tim. 1:12, 13; Hech. 8:3; 26:9-11; 2 Tim. 3:10.
Nota primero algunas de las expresiones que usó Pablo al describir su carácter antes de su conversión: "blasfemo", "perseguidor", "injuriador". "Perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba" Gál. 1:13). En el libro de Hechos, Lucas señala la misma brutalidad: "Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel" (8:3). En su discurso ante el rey Agripa Pablo declaró: "Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret... Yo encerré en cárceles a muchos de los santos... castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí" (Hech. 26:9-11).
Aunque la transformación de la vida puede no ser tan espectacular como la de Moisés o de Pablo, la meta delante de ti es la misma. "Por tanto, os ruego que me imitéis" (1 Cor. 4:16). ¿Pueden otros ver tal transformación en tu vida, que quieran imitarte a ti como tu imitas a Cristo?
"Había otras lecciones que Moisés había de recibir en medio de la soledad de las montañas. En la escuela de la abnegación y las durezas había de aprender a ser paciente y a temperar sus pasiones" (PP 253, 254).
Varios años más tarde, este mismo Pablo, que había llegado a ser un imitador de Cristo, escribió: "Nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. Nos difaman, y rogamos" (1 Cor. 4:12, 13). Luego, cuando enfrentaba la muerte, Pablo habló otra vez de sí mismo, y encargó a su colaborador más íntimo que fuera testigo de ello: "Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia" (2 Tim. 3:10).
UNA VIRTUD INESTIMABLE(1 Ped. 3:3, 4).
¿Por qué piensas que Dios asigna tanto valor al "ornato" de mansedumbre manifestado en nuestras vidas? Escribe una lista de razones para ello.
"La mansedumbre es el adorno interior, que Dios estima de gran valor. El apóstol habla de esto diciendo que es más valioso que el oro o perlas o atavíos costosos. En tanto que el ornamento exterior hermosea solamente el cuerpo mortal, el adorno de la mansedumbre embellece el alma y vincula al hombre finito con el Dios infinito. Este es el ornamento que Dios mismo escoge. Aquel que embelleció los cielos con los orbes de luz, ha prometido, por medio del mismo Espíritu, que hermoseará a los mansos con la salvación' (Sal. 149:4, VM). Los ángeles del cielo registrarán como, mejor adornados a aquellos que se vistan del Señor Jesucristo, y anden con mansedumbre y humildad" (ECFP 19).
¿Qué recomendación hace Pablo a todo "hombre de Dios" con respecto al fruto del Espíritu, del cual la mansedumbre es una parte? Gál. 5:22, 23; 1 Tim. 6:11.
Al permitir que el Espíritu Santo nos ayude a poseer el preciosos fruto de la mansedumbre, llegamos a tener más dominio propio y a dominar nuestro mal temperamento, Este fruto excelente, acariaciado diariamente en el corazón, transformará nuestro carácter egoísta e impetuoso y nos hará más semejantes a Cristo.
¿Por qué la mansedumbre es absolutamente esencial en el proceso de la santificación?
"El más precioso fruto de la santificación es la gracia de la mansedumbre. Cuando esta gracia preside en el alma, la disposición es modelada por su influencia. Hay un constante esperar en Dios, y una sumisión a la voluntad divina. La comprensión capta toda verdad divina; y la voluntad se divina ante todo precepto de Dios, sin dudar ni murmurar. La verdadera mansedumbre suaviza y subyuga el corazón, y adecua la mente a la palabra injertada. Coloca los pensamientos en obediencia a Jesucristo" (ECFP 17).
Muchas personas están obsesionadas con toda suerte de adornos, para mostrarse bajo cierta luz. ¿Cuales son algunos de los "adornos" en nuestras vidas que nos impiden obtener más plenamente el precioso adorno de la mansedumbre? ¿De qué maneras puede el Espíritu Santo hacer que la mansedumbre se destaque más en nuestras vidas y testimonio cristianos?
SER SEMEJANTES A CRISTO(Fil. 2:5; Col. 3:12; Efe. 4:1,2).
Estudia las tres referencias asignadas para hoy y haz una lista de cualidades espirituales que nos ayudarán a tener el sentir de Cristo y llegar a ser más semejantes a él. ¿Cuál es la relación entre la virtud de la mansedumbre y las demás virtudes de la lista?
¿Cómo se manifiesta la mansedumbre en la vida de los hijos de Dios? Considera cuidadosamente los siguientes puntos tomados de las Escrituras y medita en cómo pueden ayudarte a manifestar el espíritu de mansedumbre:
Al hacer la obra de Dios, ¿hasta qué punto estas permitiendo que el Señor de la obra manifieste su gracia y mansedumbre en ti, en tu hogar en tu iglesia y en tu comunidad?
"Al hombre se le concede el privilegio de llegar a ser heredero de Dios y coheredero con Cristo. A los que han sido así exaltados, se les revelan las inescrutables riquezas de Cristo, que son mil veces mas valiosas que la riqueza del mundo. Así, por los méritos de Jesucristo, el hombre finito se eleva a la compañía con Dios y su querido Hijo" (ECFP 20).
"El valor de nuestra obra no consiste en hacer un gran ruido en el mundo, en ser celosos, ansiosos y activos en nuestra propia fuerza. El valor de nuestra obra está en proporción al impartimiento del Espíritu Santo.. El valor de nuestra obra surge de nuestra confianza en Dios, la cual produce cualidades más santas en la mente, para que mediante la paciencia podamos controlar nuestras almas... Los que son mansos y humildes de corazón son los que promueven mejor la causa de Dios" (Ev 458).
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee El discurso Maestro de Jesucristo, "Las bienaventuranzas" (Mat, 5:5), pp. 17-20; El Deseado de todas las gentes, pp. 316 321, 341; Patriarcas y profetas, pp. 250-254; Los Hechos de los Apóstoles, pp. 98 100; Testimonies for the Church, t. 4, p. 348; El conflicto de los siglos, pp. 80, 681.
En todas las épocas la verdadera fuerza del cristianismo ha estado en el amor que los cristianos manifiestan hacia los demás. No sólo el amor por los que nos aman, o hacia nuestro prójimo, sino también hacia nuestros enemigos. (Ver Mat. 5:43-46.) "¡Cómo se aman unos a otros!", era el testimonio que la gente daba de los primeros cristianos. También es lo que el mundo debiera poder decir de la iglesia a la que se le ha confiado la proclamación del último mensaje de Dios a un mundo condenado.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
"Los que pretenden creer en Cristo han de representarlo mediante hechos de bondad y misericordia. Los tales nunca sabrán hasta el día del juicio qué bien han hecho al procurar seguir el ejemplo del Salvador" (MB 91).
"Si quisiéramos humillarnos ante Dios, ser amables, corteses y compasivos, se producirían cien conversiones a la verdad allí donde ahora se produce una" (MB 91; 5TS 243).
RESUMEN: Una de las mayores victorias que el cristiano puede obtener es la victoria sobre sí mismo. Y recién cuando venzamos al yo podremos alcanzar realmente la mansedumbre. Esta verdadera mansedumbre nos santificará e impactará positivamente nuestras relaciones con los demás. Es la esencia del cristianismo.

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