¨¿Quién tiene la llave de tu corazón?
¨¿A quién le has dado el control de tu vida?
¨Solo una persona puede gobernar tu vida.
¨¡Por favor! Permite que esa persona sea Jesús.
¨No dejes que nadie más tome el control de ti.
¨Tu tienes una sola vida, vívela en Jesús.