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La Semana de los JA tiene su Historia... |
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La
Semana
de
los
JA
(conocida
antes
como
la
Semana
de
Misioneros
Voluntarios),
como
todo
lo
relacionado
con
la
obra
de
Dios,
tiene
una
historia
interesante.
Es
alentador
descubrir
que
los
dirigentes
de
la
Asociación
General
ya
estaban
pensando
en
el
bienestar
de
nuestros
jóvenes
el
6
de
julio
de
1906,
cuando
aprobaron
el
plan
de
tener
un
Día
de
los
Jóvenes.
AL
mismo
tiempo
esos
dirigentes
instaron
a
los
jóvenes
a
la
acción
misionera,
y
más
tarde
ese
mismo
año
le
recomendaron
al
Departmaneto
de
Escuela
Sabática
(que
en
ese
tiempo
era
responsable
de
la
obra
en
favor
de
los
jóvenes)
que
el
Oriente
fuera
el
objetivo
de
las
ofrendas
de
la
sociedad
de
jóvenes. |
Desde
entonces
la
Asociación
General
decidió
que
tanto
el
Día
como
la
Semana
de
los
Jóvenes
Adventistas
se
celebrarán
en
marzo,
generalmente
la
segunda
semana.
Al
parecer
sigue
siendo
el
mejor
momento
para
la
Semana
de
los
JA
en
todo
el
mundo. Es interesante darle una mirada al número "extra" de marzo de 1920 de la Church Officers Gazette (La gaceta de los oficiales de la iglesia), cuando aparecieron por primera vez los estudios para la Semana de los Misioneros Voluntarios. Uno de los programas era fruto de la pluma del pastor Milton Kern, precisamente el director de jóvenes de la Asociación General C.A.Russell y la Sra. Harriet Holt escribieron los otros; ambos son pioneros en la obra de la iglesia en favor de los jóvenes. También había artículos escritos por Elena G. de White. A lo largo de los años la iglesia ha tenido cuidado proporcionar para la Semana de los JA materiales escritos por los mejores escritores disponible. La atención que se les ha prestado a los jóvenes durante las Semanas de los JA los ha reunido y los ha conservado en la iglesia. Se ha convertido en una gran oportunidad para evangelizar, porque es una ocasión cuando la iglesia se dedica de nuevo a los jóvenes y a sus intereses espirituales. Estamos ahora en los umbrales de otra Semana JA. Imaginemos lo que sucederá de otra Semana JA. Imaginemos lo que sucederá cuando miles de jóvenes confiesen su fe y salgan a proclamarla. |
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| 1.
¡Que
bueno
sería
que
todas
las
sociedades
de
jóvenes
celebraran
su
Semana
de
Oración! 2. Prepare a los Jóvenes y anímelos a participar en actividades tendientes a compartir la fe, a orar en favor de sus amigos que no están salvados todavía, y a instarlos a aceptar a Jesús como su Salvador. 3. Organice grupos de oración y actividades en favor de los jóvenes que tienen problemas, para conservar su equilibrio espiritual. 4. Asegúrese de que la Semana de Oración le proporcione mayor fortaleza a los jóvenes que ya son fuertes. Ellos también necesitan de nuestras oraciones y de ánimo para seguir firmes en la fe. 5. Haga planes para usar a los jóvenes. Haga planes para que esta Semana |