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| CRECIMIENTO
ESPIRITUAL |
| Hoy vamos a
discutir las cuatro razones que nos detienen nuestro crecimiento
en Cristo. Vamos a buscar en la Palabra de Dios. Hebreos 5:11-14
- Acerca de esto... Esta es una advertencia que nosotros hoy en
día no podemos ignorar. Lo que estaba sucediendo en ese entonces
no es muy diferente a lo que sucede hoy en día. Examinemos las razones
una por una y examinemos nosotros mismos. Nosotros dejamos de crecer
en el espíritu cuando somos tardos en oír. Lo que sucede es que
tenemos mucho que aprender, pero no es nada fácil. En muchas ocasiones
nos ponemos a leer la Palabra de Dios, pero nos aburrimos porque
no la entendemos y la dejamos. Ninguna persona puede obtener el
significado de la Palabra de Dios simplemente con leerla. Para poder
obtener el significado de su Palabra, tenemos que estudiarla, meditar
en ella, y más importante que todo, tenemos que aplicarla en nuestro
diario vivir. Si no estamos haciendo esto, pues entonces se nos
hará muy difícil poder entender lo que Dios quiere con nosotros.
Será muy difícil llegar a conocer el verdadero significado de su
mensaje. En este caso los Hebreos se habían vuelto haraganes, ellos
escuchaban a los maestros y predicadores, de ves en cuando leían
las escrituras, pero ellos no estaban escuchando o prestando atención.
Para poder llegar a tener un entendimiento de la Palabra de Dios;
tenemos que leerla y concentrarnos, tenemos que oírla y concentrarnos.
La segunda razón que nos causa que dejemos de crecer espiritualmente
es que no lo queremos. En muchas ocasiones no lo queremos porque
sabemos que nos conlleva a obligaciones que no estamos dispuestos
a aceptar. Nos encontramos contentos en saber que somos salvos,
que tendremos vida eterna, que Cristo murió por nuestros pecados.
Estas son enseñanzas básicas, el ABC de la Palabra de Dios. Si no
estamos dispuestos a crecer, pues entonces nuestra victoria se convierte
en una tragedia. Se los pongo de esta manera, imaginasen que nuestros
hijos o hijas dejen de crecer, que nunca lleguen a la madurez. Esto
sería una tragedia, no seria normal. No es normal decir que somos
Cristianos si no tenemos un crecimiento espiritual, si no nos movemos
de los principios básicos. Y esto nos trae a la tercera razón. La
tercera razón por la cual no crecemos espiritualmente es porque
no conocemos la Palabra de Dios. No hemos tomado el tiempo de escuchar,
estudiar, meditar y de vivirla, somos inexpertos en la palabra de
justicia. Esta palabra tiene el significado de todas las doctrinas
y enseñanzas en la Palabra de Dios. Es la Biblia que nos enseña
de Dios, Jesucristo, el hombre, la vida, el mundo, y como vivir
vidas justas. Pero pensemos en esto por un momento, pensemos en
Dios. Pensemos en lo inmenso y glorioso que El es. Cuánto tendremos
que estudiar y cuánto tiempo nos tomará tener un entendimiento completo
de esto? En este caso los Hebreos no estaban dispuestos a poner
el tiempo y la energía que conocer a Dios requiere. Nosotros no
nos podemos poner como ellos. Tenemos que tomar el tiempo para conocer
a nuestro Padre y tener un crecimiento. Todos sabemos que nos tomara
tiempo, que no será fácil, pero tenemos que hacerlo. Si no lo hacemos
pues nosotros mismos estamos aguantando nuestro crecimiento, nosotros
mismos no nos dejamos desarrollar, nosotros mismos estamos causando
la tragedia. Si no tomamos es tiempo necesario nunca podremos apreciar
la justicia de Dios. No podremos apreciar la vida que Cristo vino
a traernos. La cuarta razón es que no ejercitamos nuestros sentidos
mentales y espirituales. Que les quiero decir con esto? Ejercer
nuestros sentidos mentales y espirituales es el discernir entre
el bien y el mal. Lo que sucede es que muchas veces vemos las cosas
en la carne y no nos damos cuenta del mal. No ejercitamos nuestros
sentidos. El Cristiano maduro sabe cuando mirar y cuando no, que
tomar y que no tomar, cuando escuchar y cuando no escuchar, con
quien asociarse y con quien no, cuando hablar y cuando quedar callado,
quien enseña la verdad y quien no. No podemos dejar nuestra defensa
en bajo en ningún momento, siempre tenemos que estar moviéndonos
hacia delante, hacia el crecimiento. Tenemos que ejercitar todo
lo que Dios nos a dado, sino pues entonces lo estamos despreciando.
Tenemos que estar alerta para controlarnos y disciplinarnos nosotros
mismos. Tenemos que concentrarnos y mantener nuestro foco en Jesucristo,
Su vida, y el propósito de su misión. Para concluir, tenemos que
pasar la necesidad del ABC de la Palabra de Dios. La Palabra de
Dios dice: Hebreos 6:1 - Por tanto, dejando ya los rudimentos de
la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando
otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de
la fe en Dios. Lo que nos esta diciendo aquí es que tenemos que
tomar los principios básicos de Jesucristo guardarlos en nuestros
corazones y empezar a construir sobre esa fundación; deben ser parte
de nuestras vidas, deben ser la parte principal de nuestras vidas.
Los principios básicos de Jesucristo son para que construyamos sobre
ellos. Tenemos que crecer espiritualmente si queremos recibir las
bendiciones que nuestro Padre celestial nos tiene guardadas. |
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