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Misionero 8
Division  Transeuropea
MISIÓN ENERO-MARZO 2004
Para el 21 de Febrero 
del 2004

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Una reacción en cadena
por Ilarían Párgaru
Mientras se esforzaba para respirar, un joven ora desesperadamente y descubre que realmente es importante para Dios.

Ilarión  Ilarion es rumano. Viajó a Israel en busca de trabajo y dinero. En Rumania es difícil conseguir empleo, y más aun conseguir dinero. Ilarion vivía con otros tres compañeros rumanos, todos trabajadores de compañías constructoras, todos viviendo en Israel y por la misma razón: dinero. La actividad diaria era más o menos rutinaria: despertarse, trabajar, mirar televisión y dormir. Sus compañeros todos tenían familias en sus lugares de origen, pero Ilarion era soltero. Todos provenían del mismo pueblo pequeño de Rumania.

En cierta ocasión Cristi, un amigo de ellos, llegó diciendo:
—Hola muchachos. ¡Este sábado no se pueden perder mi bautismo! ¡Voy a ser miembro de la iglesia adventista! — 

Ilarion se preguntaba qué le había sucedido a Cristi. Nunca antes había mostrado interés en la religión. Y ¿quiénes eran estos adventistas? Ilarion no estaba interesado en el bautismo, pero se alegró de que sus compañeros de vivienda asistieran, porque le daría más tiempo para dormir el sábado por la mañana.

Sus compañeros salieron temprano el sábado por la mañana e Ilarion se dio la vuelta para disfrutar de una larga siesta. Pero se le había espantado el sueño. Luego vio la Biblia que Cristi dejó para que leyeran. La tomó y la abrió en el libro de Génesis. Se sentó y comenzó a leer. Encontró que era muy interesante y continuó su lectura un buen rato.

Pánico y paz
Ilarion siguió su vida como de costumbre, con la excepción de que cada noche, después de cenar, se retiraba a su habitación, ponía música rock y se ponía a leer la Biblia. Una noche llegó a los Diez Mandamientos y los leyó todos. Cerró la Biblia de golpe. ¡Es demasiado! pensó para sí. ¿Cómo puede esperar Dios que alguien cumpla esas leyes? Tiró la Biblia a un estante y se dispuso a dormir.

De repente sintió una presión muy pesada sobre el pecho; no podía respirar y pensó que se ahogaba. No podía gritar en busca de auxilio y sintió que se desmayaría antes de lograr llamar la atención de sus compañeros en la habitación del lado. Lo único que atinó hacer fue orar.

—Dios, no me dejes, no dejes que muera aquí —suplicó Ilarion. Luego comenzó a repetir la oración del Señor una y otra vez. Cada vez que la repetía parecía que la presión del pecho disminuía. Cuando la hubo repetido seis veces, ya podía respirar mucho mejor. Pero decidió repetirla una vez más. Cuando terminó de orar dejó de sentir la presión y podía respirar con soltura. Experimentó una paz y tranquilidad que nunca antes había conocido. Era como si de repente le hubieran quitado un gran peso de encima. Fue una sensación tan poderosa que levantó las manos y pensó: ¡Dios mío, verdaderamente existes.

La realidad de la existencia de Dios, y de que Dios realmente se ocupaba de él le causó un impacto tan poderoso que Ilarion comenzó a llorar. Quedó completamente dormido con las lágrimas aún en las mejillas. Al despertar la siguiente mañana sentía que era un hombre diferente.

Cristi no se rió por lo que le sucedió a Ilarion. Ese día, conversaron varias horas y Cristi lo invitó a unas conferencias en la iglesia. Luego se ofreció para estudiar con él sólo de la Biblia.

Cristi comenzó a visitar a Ilarion en su departamento y no pasó mucho tiempo hasta que los demás compañeros se acercaban para escuchar. Su estudio y lectura de la Biblia los condujo al libro de Isaías donde encontraron otra referencia al sábado, en Isaías 58:13 y 14 que dice: "Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir a las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado".

Ilarion dejó de leer. ¡La iglesia de Cristi enseña, esto! pensó para sí. Él y sus amigos se dieron cuenta que la iglesia a la que pertenecía Cristi era la iglesia escogida de Dios. Finalmente Ilarion aceptó visitar la iglesia de Cristi.

A medida que Ilarion estudiaba la Biblia, Dios le quitó el deseo del alcohol, la música rock, y todo lo que no estuviera en armonía con la voluntad divina. Y por su lado, los compañeros de Ilarion también llegaron a la misma conclusión y juntos comenzaron a asistir a la iglesia.

Reuniones espirituales
Ilarion era soltero; se le hizo fácil decidir seguir a Cristo. Pero sus amigos tenían la familia en Rumania. ¿Cómo
reaccionarían sus esposas ante este nuevo interés por la religión? Uno por uno los compañeros hablaron con sus familias.

Uno de los amigos ya tenía problemas familiares. Compungido y nervioso llamó a su esposa y le dijo que estaba asistiendo a unas reuniones religiosas. Para su sorpresa y alivio se enteró que ella también asistía a las mismas reuniones por satélite en otro pueblo de Rumania. Ambos se alegraron de que podrían bautizarse juntos. Otra de las esposas se enteró de las reuniones por parte de su marido y comenzó a asistir allá en Rumania.

El tercer compañero de Ilarion se topó con problemas. Su esposa no estaba de acuerdo con su decisión y le dijo que si se hacía adventista, se divorciaría de él. Pero él decidió bautizarse de todos modos. Cuando los tres regresaron a Rumania, esta esposa vio el cambio en su esposo y decidió acompañarlo a su iglesia.

Cuando sus amigos regresaron a Rumania, Ilarion decidió permanecer en Israel. Se enteró que todas las esposas de sus amigos se habían bautizado y cada familia había organizado un grupo pequeño para estudiar en sus hogares, algunos con una asistencia de hasta 30 personas. Ilarion les dijo a sus padres de su decisión. Ahora se enteró de que su padre toma estudios bíblicos y ambos asisten a la iglesia.

Ilarion resume su experiencia en Israel de la siguiente manera: "Vinimos para ganamos la vida y encontramos la vida en Cristo".

—Ilarion Párgaru regresó a su aldea en Rumania para ayudar a sus amigos a levantar la nueva congregación que se reúne allí.


Puede encontrar los bosquejos en Español, Ingles, Portugues y Rumano:

Bosquejo de la lección por Bruce N. Cameron en Español
Lesson outline by Bruce N. Cameron in English
Estudo Biblico da Semana em Portugues.
Bosquede la lección en Rumano.
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