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Misionero 5
Division  Transeuropea
MISIÓN ENERO-MARZO 2004
Para el 31 de Enero 
del 2004

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En espera de la llegada del Mesías
por Juan Lascu y Mañana Voaid

Señor —oró Yovka—, tú creaste estas bellas flores. Por favor ayúdame a venderlas.

Mariana es una mujer rumana joven que vino a Israel en busca de trabajo para pagar su colegiatura. Mariana conoció a Vered, una periodista que trabaja para un periódico importante de Tel Aviv, Israel. Vered apreciaba a Mariana y la contrató para que le hiciera el aseo de su casa.

Vered notó que Mariana era dedicada en su trabajo y lo hacía bien. Además, notó que aún mientras Mariana hacía tareas difíciles, cantaba. Vered se preguntaba por qué su nueva ayudante era tan feliz.

Cuando llegó el momento de regresar a casa ese primer día, Vered se percató de que no tenía el cambio exacto para pagarle a Mariana.
—No se preocupe por el dinero — dijo Mariana—. ¡Trabajo para usted porque disfruto al hacerlo! —Vered movió la cabeza sorprendida por la actitud de esta joven tan poco común.

A la siguiente semana Vered dejó más que suficiente dinero para pagarle, a Mariana los dos días que le debía. Pero Mariana tomó sólo el dinero que había ganado, dejando 30 siclos [alrededor de US$ 6] sobre la mesa. Vered se sorprendió de la honestidad de la muchacha. Trabajaba fielmente y nunca se llevaba nada que no le perteneciera.
En el transcurso de varias semanas las dos formaron una buena amistad. Vered comenzó a hacer preguntas acerca de la honestidad de Mariana y su disposición de trabajar con esmero para hacer un mejor trabajo del que se esperaba de ella.

Mariana respondía que era su amor por Dios lo que la hacía trabajar mejor y ser más honesta. Vered le preguntó acerca de su disposición alegre y tendencia de cantar mientras trabajaba. Mariana le dijo que era feliz porque sabe que Dios la ama.

Ya que Mariana vivía su fe, el tema de la religión a menudo surgía en sus discusiones. Vered se dio cuenta de que Dios era el centro de la vida de Mariana. Vered descubrió que Mariana era adventista, una denominación cristiana con varias cosas en común con los judíos, incluyendo el día de reposo y las leyes del régimen alimentario.

Ambas mujeres hablaban acerca de la vida, sus desafíos y su religión. Vered sentía que Mariana era más como una hija que ama de llaves. Mariana le dijo a Vered que si le interesaba saber más acerca de los adventistas, gustosamente la llevaría a la iglesia.

Nace una idea
Vered, una periodista, expresó el deseo de asistir a un evento especial en la iglesia para ver por sí misma si todos los adventistas eran tan felices como Mariana. Luego se le ocurrió una idea. ¿Le permitiría su editor escribir un artículo especial acerca de un grupo cristiano? Después de todo, su periódico era básicamente una producción secular. Para su sorpresa, el editor accedió.

Vered acompañó a Mariana a la iglesia adventista rumana que se reúne en el segundo piso de un edificio de oficinas
sencillo en la región industrial de Tel Aviv. Quedó impresionada con el coro y con los cantos alegres de la congregación. Después del culto entrevistó a varias personas que asistieron a la iglesia.

Mariana invitó a su patrona a visitar varias otras iglesias que se reunían en la ciudad. Había congregaciones de creyentes de Ghana, Rusia, Sudamérica, y las Filipinas. En cada iglesia encontró cristianos alegres como Mariana. En su recorrido, Vered conoció al presidente de la Iglesia Adventista en Israel y se enteró de que había nacido en la religión judía pero se había convertido al adventismo.

Además visitó la casa publicadora adventista donde conoció a representantes de la iglesia adventista mundial. Así creció su interés en esta denominación religiosa tan inusual. Usando su computadora, comenzó a realizar búsquedas en Internet para encontrar más información acerca de la fe adventista y su gente. Le parecía que dondequiera que buscaba las personas decían cosas buenas de los adventistas. Son trabajadores, viven vidas honestas y sencillas y aman a Dios sobre todas las cosas.

Vered se comunicó con un profesor de religión judío que estaba de vacaciones en los Estados Unidos de Norteamérica y le preguntó acerca de los adventistas. El le dio un informe brillante de su experiencia personal con los adventistas y le dijo que tenía un vecino en los Estados Unidos que era adventista. El hombre siempre estaba dispuesto a ayudarle y nunca pedía que le pagaran ni pedía favores a cambio. Luego expresó sorpresa de saber que había adventistas en Israel.

Otra clase de persona
Muchas personas en Israel, que tienen amas de llaves, se sienten afortunadas cuando les hacen un trabajo decente y no pierden sus pertenencias.

Debido al reportaje de Vered en la revista semanal de uno de los periódicos más prestigiosos del país, miles de personas más en Israel conocen a los adventistas. El artículo titulado "Esperando la venida del Mesías" alababa la integridad de los adventistas, admiraba su jovialidad y su obediencia a los mandamientos de Dios y llamaba "especiales" a la iglesia y sus miembros.

Como resultado de este artículo, llegaron muchas cartas y llamadas telefónicas a las oficinas de la iglesia en Jerusalén pidiendo saber más acerca de la iglesia adventista y sus creencias. Algunas cartas pedían nombres de miembros que estuvieran dispuestos a trabajar lo justo por un salario adecuado sin robar ni llegar al trabajo bajo la influencia del alcohol.

Mariana sigue compartiendo su amor por Dios con Vered y otros. Vered está convencida de que encontró más que una ama de llaves. Encontró una amiga que sigue siendo una influencia positiva en la vida de Vered y su familia. A decir verdad, ¡Vered ya convenció a su esposo acerca de orar antes de los alimentos!

La experiencia ha sido encantadora para Mariana, pero a la vez, la mantiene humilde. Una estación de radio la invitó a una entrevista para que hable acerca de su fe.
—Nunca sabemos quién nos observa —dice Mariana—. Debemos vivir nuestra fe continuamente, manifestar nuestro gozo y nuestra esperanza cada momento del día mientras esperamos el regreso del Mesías.

Cada uno de nosotros puede ser esta clase de testigo si estamos dispuestos a permitir que brille en nosotros el amor de Dios día a día.

—Juan Lascu es pastor de la congregación rumana en Tel Aviv; Mariana Voaides sigue viviendo y trabajando en Tel Aviv, Israel.


Puede encontrar los bosquejos en Español, Ingles, Portugues y Rumano:

Bosquejo de la lección por Bruce N. Cameron en Español
Lesson outline by Bruce N. Cameron in English
Estudo Biblico da Semana em Portugues.
Bosquede la lección en Rumano.
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