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Lee Para el Estudio de esta
Semana: Marcos 11:27-12:44.
CONTROVERSIA. Probablemente,
todos los eventos que analizaremos en la lección de esta semana
ocurrieron ese martes último de la vida terrenal de Jesús.
Éstas fueron horas de feroz controversia, mientras los líderes
religiosos intentaban una vez tras otra humillar a Jesús en público
o conseguir que dijera algo que ellos pudieran usar en su contra ante las
autoridades romanas. Aquí encontramos varios grupos: fariseos, saduceos,
herodianos –normalmente antagonistas–, unidos en su oposición a
Jesús.
Frente a enemigos y controversias,
Jesús se encuentra solo. Nadie viene para defenderlo; pero él
no necesita a nadie, porque él responde a todas las preguntas engañosas
con una percepción y una autoridad que confunden y dejan sin habla
a sus acusadores. Entretanto, él toma la ofensiva, con parábolas
incisivas y preguntas que exponen su hipocresía.
Al fin de un largo día
lleno de pruebas, Jesús echa una última mirada a su alrededor
y abandona el Templo: nunca más volverá a ese edificio terrenal.
Un Vistazo a la Semana:
¿De qué modo respondió Cristo a quienes cuestionaban
su autoridad? ¿Cuál era el mensaje de Jesús en la
parábola de los labradores malvados? ¿De qué manera
respondió Jesús a la adulación? Para Jesús,
¿cuál era la esencia de toda religión y fe verdaderas?.
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No Sabemos.
Al purificar el Templo, Jesús
se había presentado como alguien cuya autoridad era mayor que la
del Templo, y la de los principales sacerdotes y maestros de la ley que
servían en él. No sorprende, entonces, que el mayor desafío
de ellos hacia Jesús, en este último día en el Templo,
se centrara en su autoridad. Estudia el encuentro de Jesús con sus
críticos (Mar. 11:27-33; ver también Mat. 21:23-27 y Luc.
20:1-8). ¿Por qué no respondieron los críticos a la
pregunta de Jesús? ¿Por qué no podían hacerlo?
Jesús nunca recurrió
a trampas verbales. Su lenguaje siempre era claro, directo y puro. Al volver
la pregunta de los líderes sobre ellos mismos, estaba tratando de
penetrar a través de las barreras mentales que ellos habían
erigido contra él. La respuesta a la pregunta de Jesús era
la misma que la respuesta a la pregunta de ellos. Tanto Jesús como
Juan el Bautista hablaron y actuaron por mandato divino; ninguna agencia
humana les había dado su tarea ni les había dado autorización.
Si los críticos sólo hubiesen podido ver su propia ceguera
hacia Juan, tal vez sus ojos se habrían abierto hacia Jesús.
En medio de esta hostilidad, Jesús, de todos modos, estaba ministrando
a quienes se oponían a él.
Nota, además, la respuesta
que dieron a Jesús: “No sabemos”; es decir: No podemos decirlo en
voz alta, porque nos expondría abiertamente ante la multitud. Jesús
no sólo los confundió, sino también les dio otra oportunidad
de arrepentirse; una oportunidad que ellos, aparentemente, no aprovecharon.
¿Por qué otra
razón no podían responder a la pregunta de Jesús?
Ver Mar. 1:7, 8; Juan 1:29.
¡En qué aprieto
los puso Jesús! Si reconocían que Juan había venido
de Dios, entonces, ¿qué harían con el testimonio que
dio Juan acerca de Jesús? Si reconocían las credenciales
divinas de Juan, ¿cómo podrían explicar su hostilidad
hacia Jesús?
No debemos ser demasiado
rápidos para juzgar a esos críticos, para no juzgarnos a
nosotros mismos, también (Rom. 2:1). ¿De qué maneras,
a menudo más sutiles que las que aparecen aquí, tratamos
de esquivar la autoridad de Dios en nuestras vidas?
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La Parábola de los Labradores
(Mar.
12:1-12).
Ésta es una de las parábolas
más vigorosas que Jesús alguna vez haya pronunciado. Su aplicación
era tan directa y su mensaje tan aterrador, que tiene que haber tenido
un efecto profundo sobre todos los que la oyeron. Aquí Jesús
claramente predice su propia muerte y el rechazo de los dirigentes infieles
de Israel. Él ya les había dado a los discípulos una
lección privada acerca de la Nación, en la parábola
actuada de la maldición de la higuera; ahora declara la misma verdad
en la parábola de los labradores malvados.
¿Qué pasaje del
Antiguo Testamento, sin duda familiar para sus oyentes, usó Jesús
al presentar la parábola de los labradores malvados? (Ver Isa. 5:1-7).
Muchas de las parábolas
de Jesús enseñan un solo punto, y los detalles no tienen
mayor incidencia. Sin embargo, en esta parábola, vemos una clara
aplicación de cada uno de los personajes y los objetos mencionados.
Recordando Isaías 5:1 al 7, anota lo que cada elemento de Marcos
12:1 al 11 representa:
La viña
El dueño de la viña
Los labradores
Los siervos enviados para recibir
el fruto
El hijo del dueño
El vallado (Indicio: ¿Qué
le dio Dios a Israel para que estuviera separado de los otros pueblos?)
La torre (Indicio: ¿Cuál
era la estructura más destacada en Israel?)
¿Qué efecto tuvo
la parábola de Jesús sobre los líderes religiosos?
¿Por qué no arrestaron inmediatamente a Jesús? Mar.
12:12.
Éstas eran palabras duras,
pronunciadas por el Maestro. Pero el tiempo ya se terminaba para él
y para Israel. Él esperaba que esta parábola, con su severa
advertencia, pudiera hacer que algunos de sus oyentes todavía cambiaran
de rumbo.
Imagínate que alguien
viniera a la Iglesia Adventista y diera el mismo mensaje que Jesús
le dio a Israel. ¿De qué modo responderías tú?
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Palabras Suaves (Mar. 12:13-17).
La siguiente conspiración
en contra de Jesús unió a los dos grupos sociales, que normalmente
no se asociaban entre sí. Los fariseos eran observadores estrictos
de la ley del judaísmo; no la que Dios había dado por medio
de Moisés, sino la multitud de reglamentos que los escribas habían
añadido a lo largo de los siglos. Los herodianos, en cambio, eran
un partido político más que un grupo religioso. Ellos apoyaban
a la familia real, que gobernaba como títeres de Roma.
¿Qué artimaña
quisieron emplear estos hombres contra Jesús antes de hacer su pregunta?
¿Quién trató de hacer lo mismo algún tiempo
antes? Juan 3:1, 2.
Jesús había dicho:
“Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás
condenado” (Mat. 12:37). En este caso, estos hombres se condenaban a sí
mismos por sus palabras, porque reconocían que él era fiel
y que enseñaba los caminos de Dios. Sin duda, a menos que en algún
momento se arrepintieran, estos hombres se encontrarán otra vez
con sus palabras en el juicio final.
Lee los siguientes textos. ¿Qué
nos enseñan? ¿Por qué crees que la Biblia habla sobre
este tema del modo en que lo hace? Sal. 5:9; 12:2, 3; Prov. 20:19; 26:28;
28:23; 29:5.
La palabra hebrea para adulación
proviene de una raíz que puede significar suave o resbaladizo. ¡Qué
descripción adecuada del mal uso del lenguaje! De hecho, se puede
usar palabras de adulación para vulnerar las defensas de una persona,
y encontrarla en su punto más débil: su ego y su sentido
de valor propio. Aunque la adulación puede servir para otros casos,
los que la probaron con Jesús no llegaron a ninguna parte por medio
de esta táctica vergonzosa.
Aunque todos necesitamos
mantenernos en guardia en contra de usar la adulación para manipular
a otros, también necesitamos estar en guardia para no ser engañados
por ella. ¿Qué había, en Jesús, que le permitió
no caer en esta trampa? ¿Cómo podemos nosotros, que sin duda
nos gustan las alabanzas, contar con la misma protección?
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Miércoles
25 de mayo 2005
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Una Pregunta Capciosa (Mar.
12:18-27).
Los saduceos eran un partido
religioso-político compuesto por personas ricas, liberales y de
mentalidad secularizada. Aceptaban como inspirados solamente los cinco
libros de Moisés, del Génesis a Deuteronomio, y no creían
en la resurrección de los muertos. Ahora vinieron a Jesús
con una pregunta capciosa, y estaban seguros de que lo avergonzarían.
Sin duda, era un ardid usual que habían empleado al discutir con
los fariseos y otros en contra de la doctrina de la resurrección
(y, sin embargo, si consideramos realmente el argumento, era ridículo:
¡una mujer que se casa siete veces, con siete hermanos, uno tras
otro, después de la muerte del anterior!).
Si Jesús no estaba de
acuerdo con ellos, los saduceos pensaban que podían ponerlo en ridículo;
pero, si estaba de acuerdo, eso ofendería algo más todavía
a los fariseos.
Nota las primeras palabras que
Cristo les dirigió. Les dio precisamente donde más les dolía.
¿Por qué sus palabras fueron una reprensión tan fuerte
para los líderes religiosos?
Como los saduceos aceptaban
sólo los libros de Moisés, Jesús no citó de
otras partes del Antiguo Testamento que señalaban la resurrección,
tales como Isaías y Daniel. Hasta donde sepamos, la referencia que
les dio de Éxodo 3:6 nunca antes había sido usada de este
modo. Los saduceos, que se consideraban expertos en los primeros cinco
libros de la Biblia, de repente se encontraron a la defensiva.
Lee cuidadosamente el versículo
que Jesús citó. ¿Cómo podemos entender esto
en el contexto del poder de Dios y de la resurrección de los muertos?
Ver también Juan 11:26; 1 Juan 5:11, 12. ¿De qué modo
Marcos 12:27 nos ayuda a responder esta pregunta?
En sus enseñanzas a la
gente, Jesús señaló el mismo argumento: los que creen
en él, tal como lo hicieron Abraham, Isaac y Jacob, ya habían
pasado de la muerte a la vida, y con seguridad saldrán de la tumba
a su llamado (Juan 5:24, 25). Aun cuando nuestro cuerpo se vuelva polvo,
estamos ligados a la vida de Dios y volveremos a vivir. No es extraño,
entonces, que para nosotros la muerte sea sólo un sueño,
un tranquilo descanso para quienes, aunque estén en la tumba, Dios
los considera como vivos.
Si alguien te preguntara: ¿Conoces
el poder de Dios?, ¿qué responderías y por qué? |
El Mandamiento más Grande
(Mar.
12:28-34).
Lee cuidadosamente y con oración
Marcos 12:28 al 34. Después de leer el pasaje, lee la siguiente
cita de Elena de White: “La sabiduría de la respuesta de Cristo
había convencido al escriba. Sabía que la religión
judía consistía en ceremonias externas más bien que
en piedad interna. Sentía, en cierta medida, la inutilidad de las
ofrendas ceremoniales y del derramamiento de sangre para la expiación
del pecado, si no iban acompañados de fe. El amor y la obediencia
a Dios, la consideración abnegada para con el hombre, le parecían
de más valor que todos estos ritos. La disposición de este
hombre a reconocer la corrección del razonamiento de Cristo, y su
respuesta decidida y pronta delante de la gente, manifestaban un espíritu
completamente diferente del de los sacerdotes y los gobernantes. El corazón
de Jesús se compadeció del honrado escriba que se había
atrevido a afrontar el ceño de los sacerdotes y las amenazas de
los gobernantes al expresar las convicciones de su corazón. ‘Jesús
entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dice: No estás
lejos del reino de Dios’ ” (DTG 560).
Tomando lo que dijo Jesús,
lo que dijo el escriba y lo que dijo Elena de White, escribe abajo lo que
crees que significa hoy, para nosotros, en el siglo XXI, amar a Dios y
amar a nuestros prójimos. ¿Cómo podemos mostrar este
amor de una forma práctica? ¿De qué maneras podríamos
estar engañándonos acerca de nuestro así llamado amor
a Dios y amor a nuestros prójimos? ¿Qué cambios podría
ser necesario hacer en nuestras vidas que nos permitirán obedecer
mejor estos mandamientos? Compartan entre todos las respuestas en la clase. |
Para Estudiar y Meditar:
Lee, en El Deseado de todas las gentes, las páginas 543 a 570
Preguntas Para Dialogar:
¿Por qué la resurrección
de los muertos es algo que necesitamos aceptar sólo por fe? ¿O
existe alguna evidencia en el mundo natural que demuestre la resurrección
de los muertos? ¿Necesitamos alguna evidencia natural a fin de creer
en ella?
La autora Kathryn Cravens escribió
una vez: “Si un hombre es vano, adula; si es tímido, adula; si es
jactancioso, adula. En toda la historia, demasiada adulación nunca
ha destruido a un caballero”. ¿Por qué crees que la gente
es tan susceptible a la adulación? ¿Cómo podemos,
como cristianos, estar en guardia en contra de ofrecer adulación
tanto como ser entrampados por ella?
¿Cuándo cruzamos
la línea entre dar alabanza válida a una persona y adularla?
Analiza con la clase lo que
podría hacer tu iglesia, como tal, para mostrar al mundo que es
una congregación de personas que realmente aman a Dios y aman a
sus prójimos. ¿Están haciendo algo, como iglesia,
que daría a otros la idea de que están siguiendo esos mandamientos,
o es tu iglesia nada más que un club social que se reúne
los sábados de mañana?
Analiza con tu clase lo que
Jesús quiso decir al indicar que debíamos dar a Dios lo que
es de Dios y a César lo que le corresponde. Piensa en el contexto
histórico en el que Jesús hizo su declaración. ¿Por
qué, si lo hubiese querido, él podría haber justificado
una rebelión contra ese sistema corrupto? ¿Por qué
crees que no lo hizo, y qué lecciones, si las hay, tiene esto para
nosotros hoy?
Resumen:
En este último día
en el Templo, lleno de dramatismo, encontramos a Jesús defendiéndose,
pero siempre dominando la situación, siempre procurando alcanzar
con su amor a quienes lo odiaban.
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