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Lección 7
Jesús
visto por Marcos
Para el 14 de mayo del 2005

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Instrucción a los Discipulos
PARA MEMORIZAR
“Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos” (Mar. 9:35, NVI).
Sábado 7 de mayo 2005
Lee Para el Estudio de esta Semana: Marcos 9:14-10:31.

UN GRUPO HETEROGÉNEO. Una revista cristiana sugirió una vez cómo una consultora moderna podría haber evaluado a los discípulos de Cristo: “Simón Pedro es emocionalmente inestable y dado a los arranques violentos. Andrés no tiene ninguna cualidad de liderazgo. Los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, ponen sus intereses personales por sobre la lealtad al grupo. Tomás demuestra una actitud de dudas que minaría la moral.

“Sentimos que es nuestro deber decir a usted que Mateo ha sido eliminado de la lista de la Oficina de Relaciones Comerciales de la Gran Jerusalén. Santiago, el hijo de Alfeo, y Tadeo definidamente tienen inclinaciones radicales, y ambos han registrado valores elevados en la escala maníaco-depresiva.

“Sin embargo, uno de los candidatos muestra gran potencial. Es un hombre hábil y de muchos recursos. [...] Recomendamos a Judas Iscariote como el gerente del grupo y su mano derecha”.–The Baptist Messenger (27 de septiembre de 1984).

Un Vistazo a la Semana: ¿Qué puede producirnos fracasos espirituales? ¿De qué modo mostraron los discípulos sus fallas espirituales? ¿Qué dijo Jesús acerca del divorcio? ¿Por qué Jesús trató a los niños en la forma en que lo hizo? ¿Qué punto importante enseñó Jesús con respecto a los daños potenciales de la riqueza?.
 


Domingo 8 de mayo 2005
Un Fracaso Público (Mar. 9:14-32).
A Pedro le hubiera gustado quedarse en el monte con Jesús, Elías y Moisés (Mar. 9:5). Él sugirió que construyeran tres cabañas para ellos. ¡Qué bueno habría sido si Jesús hubiera podido quedarse un tiempo en ese lugar de luz gloriosa! Pero la misión de Jesús requería que abandonara la paz, el estímulo y la comunión celestial de la cumbre del monte y regresara al valle: a la gente difícil, lenta para aprender, pero necesitada; allí estaba su obra.

De la gloria del cielo al dolor de un mundo caído. De las alturas de la excelsa pureza y bondad a las profundidades de la depravación humana. Del compañerismo con Moisés y Elías al hombre desesperado que tenía un hijo poseído por el demonio, que no podía hablar y se revolcaba en el suelo echando espumarajos. De la luz celestial a los discípulos, que fracasaron miserablemente.

Lee Marcos 9:14 al 32. Anteriormente habían salido sin Jesús y habían sido capaces de echar fuera demonios (ver Mar. 6:12, 13), pero ahora fracasaron. ¿Qué encontramos en el texto que revela la causa de su fracaso?

Los discípulos a menudo habían sido testigos de ocasiones en las que Jesús echó fuera demonios y sanó a los enfermos. Ellos mismos habían podido hacer milagros similares cuando Jesús los envió de dos en dos. Pero la familiaridad genera el descuido; lo que era maravilloso y se había realizado sólo por intermedio del poder divino, había comenzado a parecer cosa común.

“Su incredulidad, que los privaba de sentir una simpatía más profunda hacia Cristo, y la negligencia con que habían considerado la obra sagrada a ellos confiada les habían hecho fracasar en el conflicto con las potestades de las tinieblas. [...] A fin de tener éxito en un conflicto tal, debían encarar la obra con un espíritu diferente. Su fe debía ser fortalecida por la oración ferviente, el ayuno y la humillación del corazón. Debían despojarse del yo, y ser henchidos del espíritu y del poder de Dios. La súplica ferviente, perseverante, dirigida a Dios con una fe que induce a confiar completamente en él y a consagrarse sin reservas a su obra, es la única que puede prevalecer para traer a los hombres la ayuda del Espíritu Santo en la batalla contra los principados y potestades, los gobernadores de las tinieblas de este mundo y las huestes espirituales de iniquidad en las regiones celestiales” (DTG 397).

¿En qué formas tu vida espiritual ha sido un fracaso? ¿A qué lo atribuyes? ¿Qué necesitas cambiar en tu vida espiritual, y qué principios aprendiste en la lección y los textos de hoy que te pueden ayudar a hacer esos cambios?


Lunes 9 de mayo 2005
Verdadera Grandeza (Mar. 9:33-50).
Marcos 9:32 es sumamente didáctico, porque provee notables vislumbres de lo que había en la mente de los discípulos en ese momento. Allí está su Maestro, dándoles palabras de verdad; sin embargo, como eso no es lo que en realidad quieren escuchar, no hacen ningún intento de seguir aprendiendo más. En un sentido cierto, ellos se estaban escondiendo de la verdad, ya que la verdad no era exactamente lo que esperaban. ¿De qué modo, en algún sentido, hacemos nosotros lo mismo?

¿Cuáles fueron las consecuencias espirituales, los frutos, de la actitud que se advierte fácilmente en los siguientes versículos (después del versículo 32)? ¿De qué modo revelan sus palabras cuán lejos estaban de los principios verdaderos del Reino de Cristo?

Lee todo el texto asignado para hoy, concentrándote en los versículos 33 al 37 y 42 al 50. Aunque Jesús no se está refiriendo al mismo tema en cada sección, hay un tema espiritual común, subyacente en sus palabras, que es vital para cualquiera que pretenda ser cristiano. Es un tema que apunta al corazón del problema espiritual que se reveló en la lucha de los discípulos por la primacía. ¿Cuál es ese problema, y por qué es tan importante? ¿Qué otros versículos puedes encontrar en la Biblia que expresan la misma idea?

Hay una corriente ética de la Filosofía, denominada Egoísmo ético, que enseña que cada persona debería buscar sus propios intereses y hacer caso omiso de los intereses de otros, excepto cuando los intereses de otros contribuyan a su propio interés; en otras palabras, la gente debería sólo interesarse en sí misma. Realmente, esa actitud no necesita enseñarse, porque ya está incluida en nuestros genes.

Si no hubiera Dios, ni un juicio final y un ajuste final de cuentas, ¿qué base tendrías para defender las ideas del Egoísmo ético? Sin embargo, ¿por qué motivos esa actitud es inaceptable?
 


Martes 10 de mayo 2005
Reforma en el Divorcio (Mar. 10:1-12).

Lee Marcos 10:1 al 12. ¿Qué está queriendo enseñar Jesús acerca del divorcio? ¿Qué mensaje tiene para nosotros, hoy, acerca de este tema doloroso? Ver también Mateo 19:1 al 10.

Probablemente, ningún problema de relaciones produce más debates actualmente, entre los adventistas del séptimo día, que el del divorcio y el nuevo casamiento. Lo mismo ocurría en los días de Jesús. Los judíos tenían sólo el Antiguo Testamento, pero un pasaje en él era fuertemente debatido. Era Deuteronomio 24:1 y 2: “Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre”. Las dos escuelas de rabinos de los días de Jesús, los discípulos de Hillel y los de Shamai, discutían cuál era el significado de “cosa indecente”. Algunos creían que podía significar algo tan trivial como que una comida se le quemara, mientras que otros tomaban una actitud mucho más estricta. Sin embargo, Jesús aclaró que no debería haber divorcio, excepto en el caso de infidelidad matrimonial.

Nota cómo Jesús se aparta del pasaje de Deuteronomio y se remite a los primeros capítulos del Génesis, como su base bíblica. ¿Qué quería destacar Jesús de esos textos? (Además, ¿qué nos enseña esto acerca de cómo consideraba él no sólo la exactitud histórica del Génesis, sino también su autoridad?).

Marcos nos cuenta que los discípulos le pidieron a Jesús explicaciones adicionales de su respuesta a los fariseos (Mar. 10:10). De hecho, la forma en que Jesús consideraba el matrimonio, el adulterio y el divorcio iba en contra de muchas de las ideas corrientes en la sociedad judía, que ubicaba a los esposos y a las esposas sobre bases diferentes. Sin embargo, las palabras de Cristo mostraban que tanto los hombres como las mujeres pueden ser culpables del adulterio.

¿De qué modo, como individuos y como iglesia, podemos llegar a encontrar un equilibrio entre la exigencia de que los feligreses adhieran a la norma bíblica acerca del matrimonio y del divorcio, y la misericordia a los que no alcanzan esa norma?
 


Miércoles 11 de mayo 2005
Los Niños (Mar. 10:13-16).
Marcos nos cuenta que Jesús se molestó por la actitud de los discípulos hacia los niños pequeños. La palabra griega es fuerte, y sugiere indignación. Si consideramos los ejemplos previos de la actitud de ellos hacia los demás (Mar. 9:33, 34) y hacia los gentiles (Mat. 15:23), ¿por qué crees que los discípulos reaccionaron de ese modo hacia los niños?

Nuestra actitud hacia los niños revela mucho acerca de nosotros mismos. Comunicarse con los niños requiere que salgamos del mundo de nuestro propio yo; tenemos que escuchar y procurar entender un referente totalmente diferente. De este modo, las personas que están encerradas en sí mismas no pueden alcanzar a los niños. De la misma forma, las personas que siempre están procurando ganar algún beneficio o ventaja para sí mismos de cualquier encuentro con otros, serán de poco interés para los niños. El hecho de que Jesús estuviera tan abierto a los niños y ellos hacia él habla mucho acerca del Maestro, como una persona cuya vida se extendía hacia los demás, sin importarle su condición. También, la actitud de los discípulos hacia los niños que eran llevados a Jesús muestra cuánto necesitaban crecer en el olvido de sí mismos y en ser una bendición para otros.

Jesús dijo a los discípulos: “De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él” (Mar. 10:15). ¿Qué quiso decir con esto? ¿De qué modo sus palabras reflejaban un principio que los discípulos, por su actitud hacia los niños, realmente necesitaban comprender? Compara tu respuesta con la de tus compañeros de clase. Ver también Mat. 6:9; Luc. 11:13; Efe. 5:8; 1 Ped. 1:14; 1 Juan 5:21.

Los niños se caracterizan por una inocencia, una sinceridad, una confianza y humildad, que los seguidores de nuestro Padre celestial necesitan tener en sus propias vidas. Los niños, en su inocencia, están mucho menos inclinados a juzgar a otros que los adultos, o a manifestar prejuicios contra otros. Los niños son inocentes, indefensos, totalmente dependientes de la misericordia y el amor de quienes pueden hacer en favor de ellos lo que ellos mismos no pueden hacer. No es de extrañar que Jesús nos indicara que necesitamos volvernos como ellos.

Escribe una oración pidiendo a Dios que te dé una fe más semejante a la de los niños. ¿Qué cosas estás pidiendo a Dios? ¿Qué acciones prácticas puedes realizar ahora mismo para lograrlo?
 


Jueves 12 de mayo 2005
Actitud Hacia la Riqueza Material (Mar. 10:17-31).
En la sección final de la enseñanza de Jesús a sus discípulos, que estudiaremos esta semana, veremos que Jesús estaba tratando de corregir sus puntos de vista equivocados acerca de la riqueza material. Al principio, los discípulos “se asombraron” por las palabras de Jesús, y luego “se asombraron aún más” (vers. 24, 26). Ellos habían aceptado la interpretación prevaleciente –la que fomentaban los escribas y los fariseos– de que la prosperidad material y la salud eran evidencias de la bendición de Dios, mientras que la pobreza y la enfermedad indicaban el desagrado de Dios. Esta misma concepción los llevó a preguntar a Jesús, al ver a un ciego de nacimiento, “¿Quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?” (Juan 9:1, 2).

Estudia la historia del joven rico en Marcos 10:17 al 22 (ver también Mat. 19:16-22 y Luc. 18:18-23). Resume lo que creas que es el mensaje espiritual básico que hay allí para nosotros hoy.

Considera las siguientes características del joven que tenía tantos bienes pero le faltaba la cualidad más importante de todas. Era joven; era enérgico (vino corriendo a Jesús); era respetuoso (se arrodilló ante Jesús); ya vimos que estaba en una posición de autoridad; tenía gran riqueza; estaba preocupado acerca de asuntos espirituales. ¡Qué buen candidato para el Reino de Dios! ¿Verdad?

La prueba que le presentó Jesús, ¿se aplica a todo el que quiera ser discípulo de Jesús? Es decir, ¿se espera que todos vendan sus posesiones y se las den a los pobres? Si no es así, ¿por qué no? (Indicio: Compara las instrucciones de Jesús a otras personas ricas que vinieron a él, tales como Zaqueo [Luc. 19:1-9] y Nicodemo [Juan 3:1-21]).

De muchas maneras, el versículo clave para comprender este capítulo y responder a la pregunta que presentamos es Marcos 10:24. El problema no es la riqueza en sí, sino la manera en que la persona rica se relaciona con ella. Conociendo el corazón del joven rico, Jesús sabía cuál era su debilidad. En realidad, el hecho de que el joven rico se apartara de Jesús demostró que su riqueza era su dios. Lo más probable es que, si la riqueza hubiera sido el problema del joven, Jesús no le hubiera dicho lo que le dijo.

Lee otra vez el versículo 24. ¿Qué hay de malo en confiar en las riquezas? ¿Con qué otra palabra se podría reemplazar riquezas, para expresar el mismo principio implícito de idolatría? ¿Qué quería enseñarnos Jesús? En tu propia vida, ¿qué otra palabra podrías poner en ese lugar, si eres honesto contigo mismo?
 


Viernes 13 de mayo 2005
Para Estudiar y Meditar:  Lee, en El Deseado de todas las gentes, los capítulos “ ‘Nada os será imposible’ ” (pp. 393-398), “¿Quién es el mayor?” (pp. 399-410), “ ‘Dejad los niños venir a mí’ ” (pp. 472-476) y “ ‘Una cosa te falta’ ” (pp. 477-481).

Preguntas Para Dialogar:
Como clase, analiza algunos de los problemas que hacen que los creyentes duden de Dios, cuestionen su fe y tengan miedo de confiar en el Señor. ¿Cuál es el origen de estos sentimientos? ¿Son justificados, en algunas ocasiones? ¿Cómo puedes ayudar a las personas a vencer sus dudas, sus temores, su falta de fe?

Como clase, escojan algunos nombres de personas a quienes el mundo considera “grandes”; es decir, que sean famosas por alguna buena razón. ¿Cuáles son las cualidades que los hacen grandes a la vista del mundo? Al mismo tiempo, piensa en alguien a quien Dios mismo pueda considerar grande. ¿Qué cualidades hacen que esa persona sea grande a la vista de Dios? ¿De qué formas diferentes puedes definir la palabra grande, en ambos casos? ¿Qué lección podemos aprender de esta comparación?

La lección de esta semana hablaba acerca de nuestra actitud hacia los niños. ¿Con qué otras personas nos relacionamos que, al fin y al cabo, no pueden hacer nada por nosotros en términos de ventajas sociales, materiales o políticas? ¿Cómo los tratamos, en contraste con alguien que pueda hacer mucho en favor de nosotros? ¿Qué nos dice el ejemplo de Cristo acerca de este tema? ¿Qué podemos hacer para ayudarnos a tratar a las personas en la forma en que Jesús lo hizo? ¿Qué cambios necesitamos hacer para poder realizar precisamente eso?

Resumen:
Esta semana vimos cómo Jesús trató de mejorar las actitudes y las conductas equivocadas de sus propios seguidores. Y, aunque a menudo fracasaron, con amor y paciencia Jesús trató de corregir sus pensamientos y conductas equivocados. 
 

Arizona En Marcha agradece su voto para Sitios Adventistas.com

Puede encontrar los bosquejos en Español, Ingles, Portugues y Rumano:

Bosquejo de la lección por Bruce N. Cameron en Español
Lesson outline by Bruce N. Cameron in English
Estudo Biblico da Semana em Portugues.
Bosquede la lección en Rumano.
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