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Lee Para el Estudio de esta
Semana: Marcos 6:1-7:23.
LUZ EN LA OSCURIDAD.
“Pero en el futuro honrará a Galilea, tierra de paganos, en el camino
del mar, al otro lado del Jordán. El pueblo que andaba en la oscuridad
ha visto una gran luz; sobre los que vivían en densas tinieblas
la luz ha resplandecido” (Isa. 9:1, 2, NVI). Jesús cumplió
esta profecía. Vino a un pueblo quebrantado por el pecado, la enfermedad,
la ignorancia y la pobreza; él trajo salvación, curación,
esclarecimiento y una vida nueva.
Jesús atraía a
muchos seguidores en Galilea. Por un tiempo, él fue una sensación;
pero las nubes de tormenta se estaban levantando en el horizonte; de hecho,
el fervor que despertó alcanzó un punto cumbre cuando Jesús
alimentó a cinco mil personas. El entusiasmo creció, mientras
el pueblo avanzaba para coronar a Jesús como su rey, pero Jesús
rechazó la oferta. Desilusionados, muchos se alejaron. Y, como oscuro
presagio de los eventos que esperaban a Jesús, Marcos nos recuerda
el destino que tuvo Juan el Bautista, que fue popular sólo por un
tiempo.
Un Vistazo a la Semana:
¿Por qué fue rechazado Jesús en Nazaret?
¿Qué semejanzas
encuentras entre los actos de Herodes y de Pilato?
¿Por qué tantas
personas comenzaron a alejarse de Jesús?
¿Por qué Jesús
fue tan severo en su apreciación de muchas de las tradiciones religiosas
de su tiempo?. |
Confrontación En Nazaret
(Mar. 6:1-5; ver también Luc. 4:16-30).
Las noticias de Jesús
y de sus milagros se habían esparcido por toda Galilea, de modo
que el pueblo de Nazaret, sin duda, estaba al tanto de su obra. Nazaret
era sólo una aldea en ese tiempo, y tendría unos quinientos
o seiscientos habitantes; que uno de ellos se hiciera famoso debe de haber
dado mucho de qué hablar entre sus habitantes. Lucas registra que,
en sus enseñanzas, Jesús dijo: “Sin duda me diréis
este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas
cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz también
aquí en tu tierra” (Luc. 4:23).
Lee cuidadosamente Marcos 6:3.
¿Qué estaba diciendo la gente? ¿Por qué lo
decía? ¿Por qué crees que reaccionó de ese
modo? Hasta cierto punto, ¿no tenían ellos razón para
ser escépticos? ¿Por qué se irritaron tanto con él?
Ver Lucas 4:16-30.
Los australianos tienen una
expresión pintoresca para describir el mismo tipo de reacción
de los habitantes de Nazaret; lo llaman el Síndrome de la amapola
alta: cuando, en un campo de amapolas, una planta crece más alta
que el resto, la gente procura cortarla. Así, las personas no quieren
que alguien se vea o se sienta mejor que el resto de ellas. Una idea similar
se encuentra en Escandinavia, con el término Ley de Jante. Expresa
una actitud hacia cualquiera que esté en un cargo de liderazgo,
que le dice: “No te creas que eres especial; no eres mejor que nosotros.
Te pusimos en ese cargo, y podemos sacarte de él con la misma facilidad”.
“Y [Jesús] no pudo hacer
allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos,
poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de
ellos” (Mar. 6:5, 6). La gente de Nazaret pensó que sabía
todo acerca de Jesús: lo habían visto crecer, conocían
a sus padres, sus hermanos y sus hermanas. Para el pueblo, era uno más
de ellos y, nadie especial. Pensaron que lo conocían, pero no era
así.
¿De qué maneras
has juzgado mal a Dios? ¿Por qué es tan fácil para
nosotros, como pecadores, hacer precisamente eso? ¿Qué lecciones
has aprendido de esos errores? |
La Muerte de Juan (Mar. 6:14-22).
Después del informe
del envío de los doce apóstoles (Mar. 6:7-13), Marcos añade
un registro detallado de las circunstancias que rodearon la muerte de Juan
el Bautista. Éste es el único lugar en su Evangelio donde
Marcos se desvía de su línea recta, que describe a Jesús
como el Hombre de acción. Al comienzo de su Evangelio, Marcos hizo
una breve mención de Juan el Bautista como el mensajero que Dios
había suscitado para anunciar la venida del Mesías (Mar.
1:2-8), y no lo menciona más en su narración, hasta este
punto. Para el tiempo en que Jesús envió a los Doce, Juan
ya había sido asesinado, y el rey Herodes especulaba que los milagros
obrados por Jesús eran realmente realizados por Juan, que se habría
encarnado en él. El malvado gobernante tenía, obviamente,
una conciencia molesta por la muerte del siervo de Dios.
Contrasta los hechos de Herodes
aquí, con los de Pilato durante el juicio de Jesús. Ver Mat.
27:11-30; Mar. 15:2-20; Luc. 23:2-25; Juan 18:28-38; 19:1-16.
¿De qué maneras
ambos fueron culpables?
¿Cómo se sintieron
ambos al condenar a muerte a sus prisioneros?
¿Qué papel cumplieron
las esposas en ambos casos?
¿Cómo actuó
el poder regio terrenal en ambas situaciones?
¿De qué manera
estos dirigentes fueron manipulados por otros?
La noticia del asesinato de
Juan y los desgraciados eventos que lo rodearon deben de haber provocado
en Jesús un examen de su propio corazón. No sólo estaba
entristecido por la pérdida de su primo y colaborador, sino también
el fin de Juan prefiguraba su propio fin: delante de Jesús no estaba
delineada la espada del verdugo, sino la Cruz.
Considerando algunas de las
características manifestadas por Herodes y por Pilato, ¿puedes
advertir algunos rasgos similares en ti mismo? Si es así, ¿cómo
puedes cambiar? ¿Cómo puedes evitar que esas debilidades
te arruinen también? |
El Punto Decisivo (Mar. 6:33-46).
Lee el informe que brinda Marcos
acerca de la alimentación de los cinco mil. Estudia el informe paralelo
de este suceso en Juan 6:1 al 15, notando especialmente los versículos
14 y 15. ¿Qué luz adicional encuentras aquí? ¿Por
qué Jesús no quería que lo hicieran rey? (Ver Juan
3:14; 7:8; 18:36.) Después de todo, Jesús ¿no era
el rey?
Juan nos cuenta cuál
fue el resultado del hecho de que Jesús rechazara ser coronado Rey:
“Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás,
y ya no andaban con él” (Juan 6:66). En otras palabras, la gente
se desanimó; sus esperanzas y expectativas fueron frustradas; sus
ideas preconcebidas acerca de quién era este hombre no se cumplieron;
y, por eso, se apartaron de él.
Recuerda una ocasión
en la que te apartaste ya sea de una persona, una organización o
algún otro grupo, porque tus expectativas no fueron satisfechas.
¿Estaban equivocadas tus expectativas, o tal vez eran irreales?
¿Deberías haberlo pensado por adelantado? ¿Qué
aprendiste de esta experiencia?
En nuestro celo por convertir
a las personas, ¿no estamos en el peligro de transmitir a la gente
falsas expectativas acerca de lo que significa ser cristianos? ¿Deberíamos
prometer a la gente que, de repente, serán felices, satisfechos,
sanos y prósperos si aceptan a Jesús y se unen a nuestra
iglesia? Tenemos en la Biblia promesas maravillosas, pero éstas
deben mantenerse en su contexto, y a menudo deben ser equilibradas con
otros textos que nos hacen saber que, a veces, la vida cristiana puede
ser una lucha, que existen pruebas, tentaciones y sufrimiento a lo largo
del camino. (Ver Hech. 14:22; 1 Ped. 4:12, 13).
¿Qué falsas expectativas,
si las hubo, tuviste con respecto a lo que significa ser cristiano, un
seguidor de Cristo, o aun un adventista? ¿Cómo te sentiste?
¿Qué consejo darías a alguien que está luchando
por causa de las falsas expectativas ya sea acerca de la iglesia, de Dios
o de ambos? |
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Miércoles
27 de abril 2005
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Jesús Camina Sobre el
Mar (Mar. 6:45-56).
Considerando los eventos descritos
en la sección de ayer, ¿por qué crees que Jesús
eligió ese momento específico para realizar un milagro tan
increíble como caminar sobre el mar? ¿Qué nos dice
esto acerca de cómo Dios nos da lo que necesitamos para tener fe,
si es que estamos listos para recibirla?
Después de que Jesús
caminó sobre el mar y entró en el bote, se dice que los discípulos
estuvieron asombrados por lo que había ocurrido. El verbo griego
significa asombrados más allá de la comprensión. De
acuerdo con Marcos, ellos no aceptaron el milagro de los panes y los peces,
porque sus corazones estaban endurecidos. Aun después de un milagro
tan increíble, todavía no captaban su dimensión.
Repasa los eventos de los primeros
seis capítulos de Marcos, hasta la caminata de Jesús sobre
el mar. ¿Qué milagros hizo Jesús, y por qué
deberían haber ayudado a sus seguidores a creer plenamente en él?
Al mismo tiempo, ¿qué hechos sucedieron que los podrían
haber conducido a dudar de quién era? ¿Qué lecciones
podemos obtener de este relato acerca de la fe, acerca de cómo obtenerla,
de cómo mantenerla y de cómo perderla?
Como seres humanos pecadores,
nuestras inclinaciones naturales son hacia el mal, hacia el egoísmo,
hacia el pecado; por eso, es antinatural que nos volvamos hacia Dios, que
es bondad, abnegación y santidad. No importa lo que Dios haga por
nosotros, no importa qué visión grande tengamos de la Cruz,
no importa qué milagros haya hecho por nosotros, si no cuidamos
nuestras almas, si no cultivamos la fe, la alimentamos, la practicamos
y vivimos por fe, nuestros corazones pueden endurecerse. Nos dirigimos
naturalmente hacia abajo, hacia lo terrenal, hacia el yo, el pecado, la
muerte. Sólo aferrándonos diariamente de la mano de Dios,
por la fe, podemos detener nuestra trayectoria natural hacia abajo.
Repasa tu propio caminar con
Dios. ¿Cómo te convertiste? ¿Qué ha hecho Dios
por ti desde entonces? Medita en estas cosas, aférrate a ellas y
ora para que el Espíritu Santo elimine de tu alma todas las dudas
por causa de las cosas que no comprendes. |
Confrontación con los
Fariseos (Mar. 7:1-23).
Lee cuidadosamente y con oración
los textos indicados arriba. Si te pidieran que resumas, en una sola frase,
el mensaje básico del pasaje, ¿qué escribirías?
¿Qué versículo
de los anteriores crees que capta la esencia de lo que Jesús dice
aquí? ¿Por qué elegiste ese versículo?
A menudo, los críticos
de la religión afirman que ésta es una invención humana
utilizada para dar a cierta clase de gente poder sobre otra clase. Y, aunque
esto es sólo una visión parcial del fenómeno religioso,
éste es exactamente el tema que Jesús está tratando
aquí. Estos ritos se usaban para ayudar a consolidar el poder y
la riqueza de la clase sacerdotal sobre las demás.
Por ejemplo, Dios había
dado instrucciones con respecto a la contaminación en el libro de
Levítico, pero, a lo largo de los siglos, se habían añadido
muchos reglamentos más. El resultado fue excluir más y más
a la gente común –a los enfermos, los lisiados, los débiles,
los leprosos y los que no alcanzaban las normas de la pureza ritual– de
las ceremonias del Templo, dejando el Templo, junto con el poder que lo
acompañaba, en las manos de un selecto grupo pequeño.
Asusta el pensar (y así
debería ser) que Jesús pasó mucho de su tiempo envuelto
en conflictos, no contra los paganos, los escépticos o los agnósticos,
sino contra la gente religiosa, que creía que estaba defendiendo
su fe. También asombra que, en su celo por defender los mandamientos
de Dios, realmente estaban inventando tradiciones y mandamientos que a
veces anulaban los mismos mandamientos que debían proteger (ver
Mar. 7:1-11).
La mayor motivación en
el mundo es hacer cosas por amor a Dios. Al mismo tiempo, también
es, potencialmente, el más peligroso de todos los motivos. ¿Por
qué esto es así? ¿Por qué deben, los que creen
que están actuando en favor de su Dios, ser muy cuidadosos con lo
que hacen “en el nombre” de Dios? |
Para Estudiar y Meditar:
Lee, en El Deseado de todas
las gentes, los capítulos “Los primeros evangelistas” (pp. 315-325),
“‘Dadles vosotros de comer’” (pp. 332-339), “Una noche sobre el lago” (pp.
340-346), “La crisis en Galilea” (pp. 347-359) y “La tradición”
(pp. 360-364).
Preguntas Para Dialogar:
Pide a los miembros de la clase
que relaten ocasiones en las que creyeron que estaban actuando en nombre
de Dios, pero ahora comprenden que cometieron un error. ¿Qué
hicieron? ¿Cómo trataron a la gente? ¿Qué podrían
haber hecho en forma diferente si hubieran sabido lo que ahora saben? ¿Qué
lecciones aprendieron que podrían ayudar a otros a no cometer los
mismos errores?
¿Qué quiso decir
Jesús en Marcos 7:20 acerca de la contaminación? ¿De
qué modo definió Jesús allí la contaminación?
¿De qué modo es diferente de lo que los rabíes parecían
entender por contaminación? ¿Qué principio se manifiesta
con esta diferencia?
Jesús habló muy
severamente acerca de las tradiciones humanas. ¿Crees que él
estaba en contra de la tradición? Si no, ¿por qué
usó esas palabras tan severas? ¿Cuáles son algunas
de tus “tradiciones”? ¿Dónde se originaron? ¿De qué
manera contrastan con los mandamientos de Dios? ¿Podría ser
necesario examinar algunas de tus “tradiciones”, en el contexto de lo que
Jesús dijo en Marcos 7? ¿Qué suerte correrían?
Resumen:
Por muchos meses, Jesús
había gozado de un enorme apoyo popular en Galilea, pero se veía
venir un cambio. En primer lugar lo vemos rechazado por su propia gente,
y luego por grandes multitudes; y vemos a Jesús confrontando a los
religiosos tradicionales con una reprensión muy severa. Jesús
no tuvo, con ellos, ninguna expresión agradable, no ahorraba palabras:
estos dirigentes, tan orgullosos de sus observancias estrictas, eran realmente
transgresores de la Ley: su profesión era una farsa, una hipocresía.
Jesús iba realmente en
dirección a la Cruz. |