REGRESAR 
Lección 4
Jesús
visto por Marcos
Para el 23 de abril del 2005

Lea el bosquejo de la Escuela Sab.
Lea el Misionero de la Escuela Sab.
Lea toda la Biblia en un año - Aprete aqui
Lea la lección de los niños

Sábado
Domingo
Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
En Galilea
PARA MEMORIZAR
“Ellos estaban espantados y se decían unos a otros: ¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?” (Mar. 4:41, NVI).
Sábado 16 de abril 2005
Lee Para el Estudio de esta Semana: Marcos 4:1-5:43.

EL MAR DE GALILEA. Aunque Jesús creció en Nazaret, una pequeña aldea en las tierras altas de Galilea, él hizo de Capernaum, en vez de Nazaret (ver Mar. 2:1), la plataforma de su ministerio. Capernaum era una ciudad al norte del mar de Galilea, y un centro de la industria pesquera. Jesús volvía a casa, en Capernaum, de sus frecuentes viajes.

El mar de Galilea domina el paisaje del norte de Israel. Con la forma de un corazón gigantesco, tiene unos 20,5 km de norte a sur, y unos 12 km en el lugar más ancho. El lago, de agua dulce y de color azul verdoso, está lleno de peces; en algunos lugares, alcanza una profundidad de 40 a 45 metros. Siendo que su superficie está a unos 209 m bajo el nivel del mar, el clima alrededor del lago es subtropical.

Aquí es donde encontramos a Jesús en la lección de esta semana: el estudio de cada día lo ubica ya sea sobre el lago, de un lado del lago o del otro.

Un Vistazo a la Semana:
¿Qué lección estaba enseñando Jesús en la parábola del sembrador? 
¿Por qué Jesús comparó su reino eterno con una pequeña semilla? 
¿Qué lecciones podemos extraer de la tormenta en el lago? 
¿De la curación del endemoniado? 
¿De su ministerio a dos mujeres casi al mismo tiempo? 
¿Qué tradiciones humanas destruyó Jesús, y por qué lo hizo?  


Domingo 17 de abril 2005
La Parábola del Sembrador (Mar. 4:1-20).
Éste es uno de los pocos lugares en el Evangelio de Marcos donde se ocupa espacio para referirse a Jesús como maestro. En otras partes, Marcos presenta a Jesús como el Hombre de acción, y no se detiene a compartir instrucciones específicas.

Las parábolas de Jesús son famosas, aun entre los no creyentes. Tomadas de los eventos de la vida diaria y de lo conocido, son sencillas en sus palabras y sus ideas básicas, pero enseñan verdades profundas. Jesús, la Fuente de toda sabiduría, nunca trataba de impresionar a la gente con sus conocimientos o sorprenderlos con habilidades intelectuales o lingüísticas. En cambio, presentaba la verdad eterna por medio de un enfoque cautivadoramente sencillo de relatos de la vida común. Los otros escritores de los evangelios registran muchas parábolas de Jesús, y a menudo tienen un final sorprendente: el primero será el último; y el último, el primero. Las de Marcos 4, sin embargo, no comparten esta característica.

Estudia la parábola del sembrador y la explicación que Jesús dio a sus discípulos (Mar. 4:3-20). Esta parábola, ¿es realmente acerca del sembrador o acerca de las diferentes clases de suelo? ¿Acerca de qué está hablando, en realidad, aquí?

Indica qué clases de personas están representadas en la parábola:
La gente junto al camino
la gente entre las rocas
la gente entre los espinos
la gente en tierra buena.
 
Nota que el sembrador y la semilla son los mismos en cada caso. La invitación divina se extiende a toda persona, para que acepte la salvación y llegue a ser ciudadana del Reino de Dios. Sin embargo, Dios nunca obliga a nadie. Les da a todos la oportunidad de rechazarlo y rehusar su oferta generosa.

La parábola también aclara muy bien que seguir a Jesús es mucho más que la decisión de un momento específico. A algunos cristianos les gusta contar cómo fueron salvos al aceptar a Jesús, incluyendo el día exacto; pero la vida cristiana no se completa en un día. En este mundo, la vida del cristiano es una batalla y una marcha; Dios nos llama a crecer en la gracia y en el conocimiento de él. Como lo explicó Jesús, en esta parábola algunas personas comienzan bien, pero no completan el derrotero cristiano; la semilla germina, pero nunca alcanza a llevar fruto.

Piensa en alguien que conozcas, que encuadre en cada una de estas categorías. Hasta donde sepas, ¿cuáles fueron los factores decisivos que los ubicaron en ellas? ¿Qué puedes aprender de cada ejemplo acerca de lo que ayuda a tener fe y de lo que puede dañarla? Comparte tus respuestas con la clase, y prepárate para analizarlas con ella.


Lunes 18 de abril 2005
El Reino es como una Semilla (Mar. 4:21-34).
En dos parábolas breves pero incisivas, Jesús compara el Reino de Dios con las semillas. ¡Qué contraste con los imperios que los seres humanos orgullosos y ambiciosos han procurado establecer! Tomaron como sus símbolos armas de fuerza bruta, poderosos ejércitos, caballos y carros, o, en estos días, tanques, cohetes y aviones de combate. “El único poder que interesa”, decía un líder político, “es el poder que sale de un arma de fuego”. Pero el Hijo de Dios vino a la tierra, anunció que el Reino de Dios está por venir, y lo compara con una insignificante semilla. ¿Qué significa esto?

 ¿Qué características de las semillas se observan en las siguientes parábolas?
La parábola de la semilla que crece (Mar. 4:26-29). 
La parábola de la semilla de mostaza (Mar. 4:30-32).

¡Cuán pequeña es una semilla! Pero tiene dentro de sí una energía que, liberada, produce vida y crecimiento: los árboles magníficos –los robles, los cedros–, que se elevan hasta el cielo y nos hacen sentir tan diminutos, todos comenzaron con una semillita.

Carlomagno, rey del Sacro Imperio Romano, no se inclinó ante nadie. Se dice que, cuando el Papa estaba a punto de colocarle la corona, Carlomagno tomó la corona de sus manos y se la puso él mismo. Sin embargo, este gobernante, tan fuerte y temido durante su vida, finalmente envejeció. Frente a la muerte, dejó instrucciones acerca de cómo debían manejarse sus restos: debía vestírselo con su ropa regia, con una corona en su cabeza, su cetro en la mano y sentado sobre su trono. Entonces, la tumba debía ser sellada para nunca ser abierta. Reinaría para siempre, aun en su muerte.

Sus siervos hicieron como había indicado, y cerraron la tumba. Pasaron los años; los vientos soplaron y las lluvias cayeron sobre la tumba de Carlomagno. Y, un día, el viento llevó una semillita que se alojó en una grieta. La lluvia la regó, y la semilla germinó. Encontró algo de terreno y echó sus raíces. Éstas expandieron la grieta, y el viento arrastró más tierra, y la planta creció más y más, hasta que un día la tumba se abrió, para revelar un esqueleto desplomado sobre un trono cubierto de polvo, las ropas podridas, la corona caída en el suelo, el cetro en el polvo. Los planes del poderoso Carlomagno habían sido destrozados por el poder de una semilla.

¿Qué pasos puedes dar que te ayuden a mantenerte concentrado en el Reino eterno de Dios, en vez de hacerlo en las cosas temporales, que siempre terminan en polvo y muerte? ¿De qué manera te pueden ayudar los siguientes textos? Mat. 6:19; 2 Cor. 4:18; Fil. 4:8.


Martes 19 de abril 2005
Terror en el Agua (Mar. 4:35-41).

C. S. Lewis escribió acerca de cuán probada fue su fe en Dios con la muerte de su esposa. “Nunca sabes cuánto realmente crees en algo hasta que su verdad o falsedad llega a ser asunto de vida o muerte para ti. Es fácil decir que crees que una soga es fuerte mientras sólo la uses para atar un cajón; pero si tuvieras que aferrarte de ella colgando sobre un precipicio, ¿no determinarías primero en qué grado puedes confiar en ella?”–A Grief Observed, pp. 22, 23.

Recordando las palabras de Lewis, lee Marcos 4:35 al 41. ¿De qué modo el mismo principio que él expresa es manifestado aquí por los discípulos? ¿Por qué crees que Jesús les respondió como lo hizo?

¿Cómo vemos, en esta escena, un claro ejemplo de la humanidad y la divinidad de Jesús?

En el versículo 38, los discípulos hicieron una pregunta que, sin duda, millones de cristianos formularon en tiempos de crisis; y por supuesto, sabemos por fe la respuesta. Por supuesto, Dios se interesa y se preocupa. Ése fue todo el propósito de la Cruz: salvarnos, de modo que no tuviéramos que perecer (Juan 3:16; 10:10; 2 Ped. 3:9). No obstante, ¿quién no se ha encontrado en una situación similar: su bote está lleno de agua y está por hundirse, y clama: Dios, ¿no te importa?

¿Cuándo fue la última vez que te encontraste en una situación similar a la de los discípulos? ¿Qué ocurrió? ¿Hubiera estado en lo correcto Jesús si te preguntaba: ¿Cómo es que no tienes fe? ¿Qué aprendiste que puede ayudarte la próxima vez que enfrentes algo parecido?


Miércoles 20 de abril 2005
Dos Mil Cerdos Muertos (Mar. 5:1-20).

Lee cuidadosamente y con oración la historia que aparece en los versículos indicados. Si pudieras obtener sólo una lección práctica de este relato, ¿cuál sería? (Recuerda, concéntrate sólo en un punto).  Hay muchos enfoques que se pueden dar a este relato.

Si te concentraste en el poder de Jesús para expulsar los demonios, ¿qué lecciones obtienes del relato acerca del poder de Dios para ayudarte a vencer, por ejemplo, un pecado acariciado?

Tal vez enfocaste la realidad de los demonios y su poder sobre el hombre. ¿Qué lecciones puedes aprender de esto acerca del gran conflicto y cuánto necesitamos depender totalmente de Jesús?

Puede ser que te hayas centrado en la reacción de esos cuidadores de cerdos ante lo que le pasó a su rebaño. ¿Qué lecciones puedes sacar de cómo las consideraciones mundanales pueden esconder de nosotros la verdadera naturaleza y el carácter de Dios?

Tal vez pensaste en la reacción que tuvo el hombre frente a lo que Cristo hizo por él. ¿Qué lecciones puedes aprender de esto acerca de cómo debemos responder ante lo que Cristo ha hecho por nosotros?

O, tal vez, enfatizaste lo que Cristo le indicó al ex endemoniado que hiciera después de que él le pidió quedarse con Jesús. ¿Qué lecciones obtienes acerca de cómo deberíamos responder ante lo que Cristo ha hecho por nosotros?

Cualquiera que haya sido el aspecto que enfatizaste (y tal vez fue algún otro), y cualesquiera que sean las lecciones prácticas que aprendiste, repasa tu Biblia para ver si encuentras otra historia, u otros textos, que confirmen y afirmen tu posición. Lleva esta idea a tu clase, y compártela con ella.


Jueves 21 de abril 2005
Una Niña Muerta y una Mujer Enferma (Mar. 5:21-43).
Del otro lado del lago, tal vez en Capernaum, Jesús manifestó su poder una vez más en una forma dramática. Su vida da vida a la semilla, en la que el poder trabaja silenciosa pero maravillosamente; su poder ordenó al viento y a las olas que se calmaran, y luego colmó de paz y luz el corazón angustiado de un hombre enloquecido. Ahora, su poder expulsó una enfermedad prolongada y luego resucitó de los muertos a una niña.

Lee Marcos 5:21 al 43. ¿Qué conexión encuentras entre los dos milagros? ¿De qué modo muestran el interés de Jesús en toda clase de personas?

Aquí encontramos a dos mujeres, una al comienzo de su femineidad, y la otra al fin de ella. Una tuvo hemorragias durante doce años; la otra recién había alcanzado los doce años de edad. Ambas hubieran sido consideradas insignificantes en aquella sociedad: una, porque su hemorragia la hacía ceremonialmente impura y contaminaba a cualquiera que se pusiera en contacto con ella (por eso, de acuerdo con la ley levítica, ella contaminó a Jesús al tocarlo); la otra era sólo una niña, considerada sin importancia en la sociedad. Ahora estaba muerta, y tocar un cadáver también producía contaminación. Pero Jesús, poniendo a un lado el mal uso de las leyes antiguas, la tomó de la mano y la resucitó.

Por supuesto, Jesús hizo esto muchas veces, poniendo a un lado las leyes y los reglamentos mal interpretados y mal aplicados que, en lugar de promover la fe, la estorbaban. (Ver Mar. 7:13.) Las curaciones que hizo en sábado son los mejores ejemplos. ¿Qué diremos acerca de los cambiadores de dinero expulsados del Templo, donde hacían sus negocios? ¿Qué diremos de las palabras de Jesús acerca de los lavamientos ceremoniales y de la comida? Muchas de esas cosas estaban, de hecho, basadas en la Biblia; sólo que habían sido pervertidas por los abusos humanos, y su verdadero significado había quedado escondido bajo las ideas y las tradiciones humanas.

¿Cuáles son algunos elementos de tu cultura, y tal vez aun algunas interpretaciones de nuestra fe, que podrían ser pasadas por alto para producir un mayor bien? En otras palabras, ¿hay algunas prácticas o creencias que, a menudo, se tienen por inviolables, pero que, bajo determinadas circunstancias, podrían ser violadas? Si es así, ¿significa esto que tal vez esas prácticas no deberían existir? ¿Cómo podemos saber cuáles deberían permanecer, y cuáles deberían desaparecer?


Viernes 22 de abril 2005
Para Estudiar y Meditar:
Lee, en El Deseado de todas las gentes, los capítulos “Calla, enmudece” y “El toque de la fe”(pp. 300-314); y, en Palabras de vida del gran Maestro, los capítulos “La siembra de la verdad” y “El desarrollo de la vida” (pp. 16-48).

Preguntas Para Dialogar:
Pide que alguien de tu clase, que haya atendido una huerta, explique con algunos detalles los principios que hacen que un suelo sea bueno para que la semilla produzca plantas saludables. ¿Qué lecciones espirituales puedes aprender de esos detalles?

En el Nuevo Testamento, la existencia de demonios es fácilmente visible. Sin embargo, algunos argumentan que éstas eran sólo manifestaciones de enfermedades psíquicas y que los escritores de la Biblia sencillamente no las sabían distinguir. ¿Cómo responderías a estas acusaciones? ¿Por qué es importante que nosotros, como pueblo, comprendamos la realidad del poder de los demonios?

En Marcos 5:36, Jesús dijo: “No temas, cree solamente”. Aunque él habló en un contexto específico, ¿qué quiso decir con eso? ¿Qué valor pueden tener esas palabras para alguien que está enfrentando una crisis terrible? ¿Por qué no debemos tener miedo? ¿Qué debemos creer?

Analiza con tu clase todo este tema acerca de cuáles son las prácticas inviolables, comparadas con las que son meras tradiciones. ¿Pueden las tradiciones, no importa cuán sagradas sean, actuar algunas veces en contra de la verdad?

Resumen:
“¿Quién es éste...?”, clamaron los discípulos cuando Jesús calmó la tempestad. Esa exclamación de asombro y respeto se aplica a cada parte de la lección de esta semana. ¿Quién es éste, cuyo reino no viene con trompetas y grandes exhibiciones sino silenciosamente, como una potente semilla que crece? ¿Quién es éste, al que los demonios reconocen y ante quien se inclinan? ¿Quién es éste, cuyo poder emana del borde de su manto para sanar el sufrimiento de una mujer? ¿Quién es éste, que toma la mano de una niña fallecida y la llama de vuelta a la vida?

Éste es Jesús, que trastorna las expectativas terrenales; éste es Jesús, el Hombre extraordinario; éste es Jesús, el Hijo del Dios viviente.

Arizona En Marcha agradece su voto para Sitios Adventistas.com

Puede encontrar los bosquejos en Español, Ingles, Portugues y Rumano:

Bosquejo de la lección por Bruce N. Cameron en Español
Lesson outline by Bruce N. Cameron in English
Estudo Biblico da Semana em Portugues.
Bosquede la lección en Rumano.
Lea toda la Biblia
en un año
Aprete aqui
Suscríbase
(Para recibir el bosquejo de la lección semanalmente por email, por favor dénos su dirección electrónica:) 
Su correo electrónico: 
 
 

Por favor escribenos con comentarios o preguntas y diganos que piensan de este recurso. 
Su nombre y País: 
Su correo electrónico: 
Comentarios:


 REGRESAR 
Usted es la visita número