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Lee Para el Estudio de esta
Semana: Marcos 4:1-5:43.
EL MAR DE GALILEA. Aunque
Jesús creció en Nazaret, una pequeña aldea en las
tierras altas de Galilea, él hizo de Capernaum, en vez de Nazaret
(ver Mar. 2:1), la plataforma de su ministerio. Capernaum era una ciudad
al norte del mar de Galilea, y un centro de la industria pesquera. Jesús
volvía a casa, en Capernaum, de sus frecuentes viajes.
El mar de Galilea domina el
paisaje del norte de Israel. Con la forma de un corazón gigantesco,
tiene unos 20,5 km de norte a sur, y unos 12 km en el lugar más
ancho. El lago, de agua dulce y de color azul verdoso, está lleno
de peces; en algunos lugares, alcanza una profundidad de 40 a 45 metros.
Siendo que su superficie está a unos 209 m bajo el nivel del mar,
el clima alrededor del lago es subtropical.
Aquí es donde encontramos
a Jesús en la lección de esta semana: el estudio de cada
día lo ubica ya sea sobre el lago, de un lado del lago o del otro.
Un Vistazo a la Semana:
¿Qué lección
estaba enseñando Jesús en la parábola del sembrador?
¿Por qué Jesús
comparó su reino eterno con una pequeña semilla?
¿Qué lecciones
podemos extraer de la tormenta en el lago?
¿De la curación
del endemoniado?
¿De su ministerio a
dos mujeres casi al mismo tiempo?
¿Qué tradiciones
humanas destruyó Jesús, y por qué lo hizo? |
La Parábola del Sembrador
(Mar. 4:1-20).
Éste es uno de los pocos
lugares en el Evangelio de Marcos donde se ocupa espacio para referirse
a Jesús como maestro. En otras partes, Marcos presenta a Jesús
como el Hombre de acción, y no se detiene a compartir instrucciones
específicas.
Las parábolas de Jesús
son famosas, aun entre los no creyentes. Tomadas de los eventos de la vida
diaria y de lo conocido, son sencillas en sus palabras y sus ideas básicas,
pero enseñan verdades profundas. Jesús, la Fuente de toda
sabiduría, nunca trataba de impresionar a la gente con sus conocimientos
o sorprenderlos con habilidades intelectuales o lingüísticas.
En cambio, presentaba la verdad eterna por medio de un enfoque cautivadoramente
sencillo de relatos de la vida común. Los otros escritores de los
evangelios registran muchas parábolas de Jesús, y a menudo
tienen un final sorprendente: el primero será el último;
y el último, el primero. Las de Marcos 4, sin embargo, no comparten
esta característica.
Estudia la parábola del
sembrador y la explicación que Jesús dio a sus discípulos
(Mar. 4:3-20). Esta parábola, ¿es realmente acerca del sembrador
o acerca de las diferentes clases de suelo? ¿Acerca de qué
está hablando, en realidad, aquí?
Indica qué clases de
personas están representadas en la parábola:
La gente junto al camino
la gente entre las rocas
la gente entre los espinos
la gente en tierra buena.
Nota que el sembrador y la
semilla son los mismos en cada caso. La invitación divina se extiende
a toda persona, para que acepte la salvación y llegue a ser ciudadana
del Reino de Dios. Sin embargo, Dios nunca obliga a nadie. Les da a todos
la oportunidad de rechazarlo y rehusar su oferta generosa.
La parábola también
aclara muy bien que seguir a Jesús es mucho más que la decisión
de un momento específico. A algunos cristianos les gusta contar
cómo fueron salvos al aceptar a Jesús, incluyendo el día
exacto; pero la vida cristiana no se completa en un día. En este
mundo, la vida del cristiano es una batalla y una marcha; Dios nos llama
a crecer en la gracia y en el conocimiento de él. Como lo explicó
Jesús, en esta parábola algunas personas comienzan bien,
pero no completan el derrotero cristiano; la semilla germina, pero nunca
alcanza a llevar fruto.
Piensa en alguien que conozcas,
que encuadre en cada una de estas categorías. Hasta donde sepas,
¿cuáles fueron los factores decisivos que los ubicaron en
ellas? ¿Qué puedes aprender de cada ejemplo acerca de lo
que ayuda a tener fe y de lo que puede dañarla? Comparte tus respuestas
con la clase, y prepárate para analizarlas con ella. |
El Reino es como una Semilla
(Mar. 4:21-34).
En dos parábolas breves
pero incisivas, Jesús compara el Reino de Dios con las semillas.
¡Qué contraste con los imperios que los seres humanos orgullosos
y ambiciosos han procurado establecer! Tomaron como sus símbolos
armas de fuerza bruta, poderosos ejércitos, caballos y carros, o,
en estos días, tanques, cohetes y aviones de combate. “El único
poder que interesa”, decía un líder político, “es
el poder que sale de un arma de fuego”. Pero el Hijo de Dios vino a la
tierra, anunció que el Reino de Dios está por venir, y lo
compara con una insignificante semilla. ¿Qué significa esto?
¿Qué características
de las semillas se observan en las siguientes parábolas?
La parábola de la semilla
que crece (Mar. 4:26-29).
La parábola de la semilla
de mostaza (Mar. 4:30-32).
¡Cuán pequeña
es una semilla! Pero tiene dentro de sí una energía que,
liberada, produce vida y crecimiento: los árboles magníficos
–los robles, los cedros–, que se elevan hasta el cielo y nos hacen sentir
tan diminutos, todos comenzaron con una semillita.
Carlomagno, rey del Sacro Imperio
Romano, no se inclinó ante nadie. Se dice que, cuando el Papa estaba
a punto de colocarle la corona, Carlomagno tomó la corona de sus
manos y se la puso él mismo. Sin embargo, este gobernante, tan fuerte
y temido durante su vida, finalmente envejeció. Frente a la muerte,
dejó instrucciones acerca de cómo debían manejarse
sus restos: debía vestírselo con su ropa regia, con una corona
en su cabeza, su cetro en la mano y sentado sobre su trono. Entonces, la
tumba debía ser sellada para nunca ser abierta. Reinaría
para siempre, aun en su muerte.
Sus siervos hicieron como había
indicado, y cerraron la tumba. Pasaron los años; los vientos soplaron
y las lluvias cayeron sobre la tumba de Carlomagno. Y, un día, el
viento llevó una semillita que se alojó en una grieta. La
lluvia la regó, y la semilla germinó. Encontró algo
de terreno y echó sus raíces. Éstas expandieron la
grieta, y el viento arrastró más tierra, y la planta creció
más y más, hasta que un día la tumba se abrió,
para revelar un esqueleto desplomado sobre un trono cubierto de polvo,
las ropas podridas, la corona caída en el suelo, el cetro en el
polvo. Los planes del poderoso Carlomagno habían sido destrozados
por el poder de una semilla.
¿Qué pasos puedes
dar que te ayuden a mantenerte concentrado en el Reino eterno de Dios,
en vez de hacerlo en las cosas temporales, que siempre terminan en polvo
y muerte? ¿De qué manera te pueden ayudar los siguientes
textos? Mat. 6:19; 2 Cor. 4:18; Fil. 4:8. |
Terror en el Agua (Mar. 4:35-41).
C. S. Lewis escribió
acerca de cuán probada fue su fe en Dios con la muerte de su esposa.
“Nunca sabes cuánto realmente crees en algo hasta que su verdad
o falsedad llega a ser asunto de vida o muerte para ti. Es fácil
decir que crees que una soga es fuerte mientras sólo la uses para
atar un cajón; pero si tuvieras que aferrarte de ella colgando sobre
un precipicio, ¿no determinarías primero en qué grado
puedes confiar en ella?”–A Grief Observed, pp. 22, 23.
Recordando las palabras de Lewis,
lee Marcos 4:35 al 41. ¿De qué modo el mismo principio que
él expresa es manifestado aquí por los discípulos?
¿Por qué crees que Jesús les respondió como
lo hizo?
¿Cómo vemos, en
esta escena, un claro ejemplo de la humanidad y la divinidad de Jesús?
En el versículo 38, los
discípulos hicieron una pregunta que, sin duda, millones de cristianos
formularon en tiempos de crisis; y por supuesto, sabemos por fe la respuesta.
Por supuesto, Dios se interesa y se preocupa. Ése fue todo el propósito
de la Cruz: salvarnos, de modo que no tuviéramos que perecer (Juan
3:16; 10:10; 2 Ped. 3:9). No obstante, ¿quién no se ha encontrado
en una situación similar: su bote está lleno de agua y está
por hundirse, y clama: Dios, ¿no te importa?
¿Cuándo fue la
última vez que te encontraste en una situación similar a
la de los discípulos? ¿Qué ocurrió? ¿Hubiera
estado en lo correcto Jesús si te preguntaba: ¿Cómo
es que no tienes fe? ¿Qué aprendiste que puede ayudarte la
próxima vez que enfrentes algo parecido? |
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Miércoles
20 de abril 2005
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Dos Mil Cerdos Muertos (Mar.
5:1-20).
Lee cuidadosamente y con oración
la historia que aparece en los versículos indicados. Si pudieras
obtener sólo una lección práctica de este relato,
¿cuál sería? (Recuerda, concéntrate sólo
en un punto). Hay muchos enfoques que se pueden dar a este relato.
Si te concentraste en el poder
de Jesús para expulsar los demonios, ¿qué lecciones
obtienes del relato acerca del poder de Dios para ayudarte a vencer, por
ejemplo, un pecado acariciado?
Tal vez enfocaste la realidad
de los demonios y su poder sobre el hombre. ¿Qué lecciones
puedes aprender de esto acerca del gran conflicto y cuánto necesitamos
depender totalmente de Jesús?
Puede ser que te hayas centrado
en la reacción de esos cuidadores de cerdos ante lo que le pasó
a su rebaño. ¿Qué lecciones puedes sacar de cómo
las consideraciones mundanales pueden esconder de nosotros la verdadera
naturaleza y el carácter de Dios?
Tal vez pensaste en la reacción
que tuvo el hombre frente a lo que Cristo hizo por él. ¿Qué
lecciones puedes aprender de esto acerca de cómo debemos responder
ante lo que Cristo ha hecho por nosotros?
O, tal vez, enfatizaste lo que
Cristo le indicó al ex endemoniado que hiciera después de
que él le pidió quedarse con Jesús. ¿Qué
lecciones obtienes acerca de cómo deberíamos responder ante
lo que Cristo ha hecho por nosotros?
Cualquiera que haya sido el
aspecto que enfatizaste (y tal vez fue algún otro), y cualesquiera
que sean las lecciones prácticas que aprendiste, repasa tu Biblia
para ver si encuentras otra historia, u otros textos, que confirmen y afirmen
tu posición. Lleva esta idea a tu clase, y compártela con
ella. |
Una Niña Muerta y una
Mujer Enferma (Mar. 5:21-43).
Del otro lado del lago, tal
vez en Capernaum, Jesús manifestó su poder una vez más
en una forma dramática. Su vida da vida a la semilla, en la que
el poder trabaja silenciosa pero maravillosamente; su poder ordenó
al viento y a las olas que se calmaran, y luego colmó de paz y luz
el corazón angustiado de un hombre enloquecido. Ahora, su poder
expulsó una enfermedad prolongada y luego resucitó de los
muertos a una niña.
Lee Marcos 5:21 al 43. ¿Qué
conexión encuentras entre los dos milagros? ¿De qué
modo muestran el interés de Jesús en toda clase de personas?
Aquí encontramos a dos
mujeres, una al comienzo de su femineidad, y la otra al fin de ella. Una
tuvo hemorragias durante doce años; la otra recién había
alcanzado los doce años de edad. Ambas hubieran sido consideradas
insignificantes en aquella sociedad: una, porque su hemorragia la hacía
ceremonialmente impura y contaminaba a cualquiera que se pusiera en contacto
con ella (por eso, de acuerdo con la ley levítica, ella contaminó
a Jesús al tocarlo); la otra era sólo una niña, considerada
sin importancia en la sociedad. Ahora estaba muerta, y tocar un cadáver
también producía contaminación. Pero Jesús,
poniendo a un lado el mal uso de las leyes antiguas, la tomó de
la mano y la resucitó.
Por supuesto, Jesús hizo
esto muchas veces, poniendo a un lado las leyes y los reglamentos mal interpretados
y mal aplicados que, en lugar de promover la fe, la estorbaban. (Ver Mar.
7:13.) Las curaciones que hizo en sábado son los mejores ejemplos.
¿Qué diremos acerca de los cambiadores de dinero expulsados
del Templo, donde hacían sus negocios? ¿Qué diremos
de las palabras de Jesús acerca de los lavamientos ceremoniales
y de la comida? Muchas de esas cosas estaban, de hecho, basadas en la Biblia;
sólo que habían sido pervertidas por los abusos humanos,
y su verdadero significado había quedado escondido bajo las ideas
y las tradiciones humanas.
¿Cuáles son algunos
elementos de tu cultura, y tal vez aun algunas interpretaciones de nuestra
fe, que podrían ser pasadas por alto para producir un mayor bien?
En otras palabras, ¿hay algunas prácticas o creencias que,
a menudo, se tienen por inviolables, pero que, bajo determinadas circunstancias,
podrían ser violadas? Si es así, ¿significa esto que
tal vez esas prácticas no deberían existir? ¿Cómo
podemos saber cuáles deberían permanecer, y cuáles
deberían desaparecer? |
Para Estudiar y Meditar:
Lee, en El Deseado de todas
las gentes, los capítulos “Calla, enmudece” y “El toque de la fe”(pp.
300-314); y, en Palabras de vida del gran Maestro, los capítulos
“La siembra de la verdad” y “El desarrollo de la vida” (pp. 16-48).
Preguntas Para Dialogar:
Pide que alguien de tu clase,
que haya atendido una huerta, explique con algunos detalles los principios
que hacen que un suelo sea bueno para que la semilla produzca plantas saludables.
¿Qué lecciones espirituales puedes aprender de esos detalles?
En el Nuevo Testamento, la existencia
de demonios es fácilmente visible. Sin embargo, algunos argumentan
que éstas eran sólo manifestaciones de enfermedades psíquicas
y que los escritores de la Biblia sencillamente no las sabían distinguir.
¿Cómo responderías a estas acusaciones? ¿Por
qué es importante que nosotros, como pueblo, comprendamos la realidad
del poder de los demonios?
En Marcos 5:36, Jesús
dijo: “No temas, cree solamente”. Aunque él habló en un contexto
específico, ¿qué quiso decir con eso? ¿Qué
valor pueden tener esas palabras para alguien que está enfrentando
una crisis terrible? ¿Por qué no debemos tener miedo? ¿Qué
debemos creer?
Analiza con tu clase todo este
tema acerca de cuáles son las prácticas inviolables, comparadas
con las que son meras tradiciones. ¿Pueden las tradiciones, no importa
cuán sagradas sean, actuar algunas veces en contra de la verdad?
Resumen:
“¿Quién es éste...?”,
clamaron los discípulos cuando Jesús calmó la tempestad.
Esa exclamación de asombro y respeto se aplica a cada parte de la
lección de esta semana. ¿Quién es éste, cuyo
reino no viene con trompetas y grandes exhibiciones sino silenciosamente,
como una potente semilla que crece? ¿Quién es éste,
al que los demonios reconocen y ante quien se inclinan? ¿Quién
es éste, cuyo poder emana del borde de su manto para sanar el sufrimiento
de una mujer? ¿Quién es éste, que toma la mano de
una niña fallecida y la llama de vuelta a la vida?
Éste es Jesús,
que trastorna las expectativas terrenales; éste es Jesús,
el Hombre extraordinario; éste es Jesús, el Hijo del Dios
viviente. |