|
Sábado
23 de Octubre 2004
|
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Daniel 5.
AL INICIARSE ESTE CAPÍTULO,
vemos un gran salón de fiestas con mil invitados. Los "mil" no son
ninguna exageración; los reyes, en el mundo antiguo, eran conocidos
por sus banquetes espléndidos. Al comienzo del libro de Ester encontramos
que el rey Asuero dio una fiesta, para todos sus nobles y siervos, que
duró ciento ochenta días (Est. 1:3, 4). El historiador Ctesias
menciona que un gobernante persa daba de comer cada día de su mesa
a quince mil personas, y en el banquete de casamiento de Alejandro Magno
"estuvieron presentes diez mil invitados". -J. A. Montgomery, The JC Commentary:
The Book of Daniel, p. 250.
En todo el capítulo,
se denomina a Nabucodonosor el padre de Belsasar (Dan. 5:2, 11, 13, 18,
22), refiriéndose al hecho de que la madre de él, Nitocris,
fue probablemente hija de Nabucodonosor. La palabra padre, en los idiomas
semíticos, puede referirse a cualquiera de sus antepasados o predecesores,
no sólo al padre real. Mefiboset es llamado hijo de Saúl
(2 Sam.19:24) cuando en realidad era el hijo de Jonatán (2 Sam.
9:6). Cristo fue llamado hijo de David (Mat. 9:27), no porque David fuera
su padre humano, ni porque Jesús pertenecía al linaje de
David (Lúc. 2:4).
UN VISTAZO A LA SEMANA: ¿Cuál
fue el pecado del rey? ¿Por qué el rey no tenia "excusas"
por sus actos? ¿En qué sentido ninguno de nosotros tenemos
excusa", como señala Romanos 1:20? |
|
Domingo
24 de Octubre 2004
|
LA ESCRITURA APARECIDA EN LA
PARED (Dan. 5:1-9).
Cuando en el año 539
a.C. Ciro, el rey persa, marchó contra Babilonia el rey Nabonido,
de Babilonia, se enfrentó con sus fuerzas en Opis, sobre las márgenes
del río Tigris, en un intento de evitar que Ciro cruzara el río.
Los babilonios sufrieron una desastrosa derrota, y los persas avanzaron
inmediatamente a Sippar, sobre el río Eufrates. Ciro tomó
Sippar, sin luchar contra ella, en octubre de 539 a.C. De acuerdo con las
crónicas babilónicas, Nabonido huyó hacia el sur.
Belsasar, su hijo, se quedó en Babilonia, a unos 55 km al sur de
Sippar, confiando en sus sólidas fortificaciones.
Rodeado por el enemigo, ¿por
qué ofreció Belsasar ese banquete y mandó traer los
vasos del templo de Dios? Dan. 5:1-4.
¿Fue un acto de desafío
a los persas y una demostración de confianza en las fuertes murallas
de Babilonia? ¿O fue, sencillamente, una fiesta que ocurrió
precisamente en esa fecha específica? Cualquiera que fuera la razón,
se observa el orgullo y la actitud temeraria de Belsasar al ordenar traer
los vasos de la casa de Yahweh.
Lee el versículo 4. Aunque
estaban adorando al dios de los vasos, ¿de qué modo era esto
un desafío contra el Dios del templo del que habían sido
traídos esos utensilios? Ver Exo. 20:4, 5; Isa. 45:5; Col. 1:15;
1 Tim. 1:17.
No importa cuan ebrios hubieran
estado el rey y sus invitados, rápidamente se volvieron sobrios
cuando vieron "los dedos de una mano de hombre" que escribían un
mensaje en la pared. De repente, el bullicio se detuvo, y un silencio sepulcral
embargó la sala.
¿Cuál fue la primera
reacción del rey una vez recuperado de la conmoción inicial?
Dan. 5:7.
Belsasar demandó una
interpretación, pero otra vez, como en el caso de su abuelo, los
sabios de Babilonia no pudieron ayudar al rey. La inscripción estaba
escrita en arameo, idioma en el que sólo se escriben las consonantes,
como en hebreo, y era tan breve que, aunque podían leer las pala'
bras individuales, no podían comprender su significado.
Considera la reacción
del rey ante la escritura que no podía comprender (vers. 6). ¿Qué
implica esa reacción? Sin saber lo que esas palabras significaban,
tuvo miedo. Imagínate que algunas palabras desconocidas aparezcan
escritas en la pared de tu casa, ¿cómo reaccionarías,
y por que? |
EL CONSEJO DE LA REINA (Dan.
5:10-12).
La confusión de Belsasar
y sus nobles debe de haber durado por algunos momentos. Las noticias de
lo que había sucedido llegaron a todo el palacio, y hasta lo escuchó
la reina, que no había estado presente en la sala del banquete.
Su identidad es incierta; no era una de las esposas de Belsasar, porque
ella y las concubinas ya estaban en la fiesta (vers. 3). Los eruditos están
divididos en cuanto a si era la madre o la abuela de Belsasar, la esposa
de Nabucodonosor.
La importancia de las madres
de los reyes está ampliamente documentada en las fuentes eruditas
del Antiguo Cercano Oriente. A menudo, la madre de un rey en ejercicio
tenía una posición más importante en la corte de su
hijo que la misma esposa del rey. Una inscripción de Harán
menciona la influencia de la madre de Belsasar sobre la carrera de su hijo,
y el historiador griego Herodoto informa que la esposa de Nabucodonosor
era reconocida por su sabiduría; le acredita el desarrollo de las
defensas de Babilonia.
El rey llamó a todos
los sabios, menos a Daniel. ¿Qué implica esta omisión
acerca de cuan alejado estaba el rey de lo sucedido en el pasado y de las
lecciones espirituales que debía haber aprendido?
Cuando la reina madre entró
en la sala del banquete, pudo calmar al perturbado rey. Ella le recordó
que, por lo menos en dos ocasiones, Daniel había sido capaz de interpretar
los sueños de Nabucodonosor, y ella debe de haber llegado a la conclusión
de que si alguien podría resolver este acertijo, ése sería
Daniel. Él, evidentemente, estaba jubilado en ese tiempo, aunque
todavía vivía en Babilonia. En el momento oportuno, Dios
tenía listo al hombre apropiado.
¿Qué razones le
presentó la reina, que demuestran la confianza que tenía
en que Daniel podría descifrar la escritura aparecida en la pared?
Dan. 5:11,12.
Antes de animar a su hijo a
llamar a Daniel, la reina madre alabó al anciano profeta. Sus palabras
nos recuerdan la confesión de Nabucodonosor que leemos en Daniel
4. El hecho de que ella mencionara el nombre de Daniel dos veces indica
que lo conocía bien. Si ella era la viuda de Nabucodonosor, es posible
que compartiera la convicción de su esposo con respecto al Dios
de Daniel.
¿Qué lección
sugieren las palabras de la reina madre acerca de Daniel con respecto al
poder de la influencia personal? Sé honesto contigo mismo: ¿Qué
clase de influencia proyectan tus palabras sobre aquéllos entras
en contacto diariamente? ¿Qué necesitas cambiar? |
|
Martes
26 de Octubre 2004
|
SIN EXCUSAS (Dan. 5:13-24).
Por la manera en que Belsasar
saludó a Daniel, podemos concluir que Belsasar no conocía
personalmente a Daniel, o no lo había visto desde hacía muchos
años. Aparentemente, cuando falleció Nabucodonosor, más
de veinte años antes, Daniel se retiró del servicio público
activo. Sin embargo, el hecho de que Daniel, en su vejez, entrara al servicio
de los reyes persas (Dan. 6:1-3) indica que su retiro de la política
babilonia no fue a causa de la mala salud o de la senectud. La censura
pública de parte de Daniel a Belsasar (Dan. 5:22, 23) pudo haber
sido uno de los factores que condujeron a Darío a contratar nuevamente
los servicios de Daniel.
¿Por qué Belsasar
sólo pudo ofrecer a Daniel el tercer lugar en el reino? Dan. 5:16.
Oficialmente, el padre de Belsasar,
Nabonido, era todavía el rey de Babilonia. Como corregente, Belsasar
estaba en el segundo lugar en jerarquía; por lo tanto, sólo
le podía ofrecer el tercer puesto a la persona que pudiera interpretar
la escritura de la pared.
Como veremos más tarde,
Daniel no tuvo dificultades en interpretar las palabras; pero, antes de
hacerlo, quería que el rey supiera la razón de la tragedia
inminente. Al recordar la historia de Nabucodonosor, Daniel le hizo presente
al rey Belsasar que el Altísimo le había otorgado a Nabucodonosor
y, por extensión, a Belsasar, la autoridad para gobernar Babilonia
(Dan. 5:18, 23). Señaló que al final de la locura de Nabucodonosor,
él había reconocido que "el Altísimo Dios tiene dominio
sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place"
(Dan. 5:21).
¿Cuál fue el gran
pecado de Belsasar a la vista de Dios? Dan. 5:22,23.
Aunque Belsasar conocía
de primera mano lo que le había sucedido a su abuelo Nabucodonosor,
no había aprendido de esa experiencia. Su abuelo había sido
orgulloso, pero se había arrepentido y se había convertido
en un hijo de Dios. Belsasar, por otro lado, escogió desafiar la
Ley de Dios y su autoridad, y había rehusado humillarse a sí
mismo. Su pecado, por lo tanto, era grande, y el castigo venía presuroso.
En un sentido, Daniel le estaba
diciendo al rey que él no tenía "excusa" (Rom. 1:20). ¿Por
qué, en último análisis, estamos todos "sin excusa"?
Pero, aún más importante: ¿por qué el hecho
de que estamos "sin excusa" hace que la cruz sea aún más
decisiva para nosotros? |
|
Miércoles
27 de Octubre 2004
|
PESADO Y HALLADO FALTO (Dan.
5:25-29).
¿Cuál era el
mensaje escrito en la pared? Dan. 5:26-28.
En arameo, el mensaje consistía
en una serie de cuatro palabras. Al igual que en el hebreo, en el arameo
sólo se escribían las consonantes; la forma en que debían
leerse las palabras dependía de las vocales que se les agregaran.
Para los sabios, las letras MNMNTQLPRSN no tenían ningún
sentido. Algunas de ellas podrían haber significado los nombres
de tres medidas de peso: "Mina, mina, shequel, medio shequel", que, traducidas
a medidas modernas, significarían "libra, libra, onza, media onza".
Daniel las leyó como "mene, mene, tekel, upharsin", y luego dio
la interpretación: "Contado, contado, pesado y dividido". La repetición
de la primera palabra le daba un énfasis solemne, así como
Jesús decía "de cierto, de cierto os digo" en el Nuevo Testamento
(Juan 3:11; 5:24).
MENE significa "contado", porque
los días del reinado de Belsasar habían sido contados, y
Dios había decidido ponerles término. TEKEL significa "pesado":
la vida y los actos de Belsasar habían sido puestos en un platillo
de la balanza, por así decirlo, y la Ley de Dios en el otro. Desafortunadamente,
el lado de Belsasar fue hallado falto a ese respecto. PERES significa "quebrado"
o "dividido": el reino de Belsasar estaba a punto de ser quebrado y dado
a los medos y a los persas. Aquí hay un juego de palabras, porque
las consonantes de la palabra dividido son las mismas que para la palabra
persa (paras).
Entonces, el mensaje era claro
y específico. Dios había contado o sumado los pecados del
rey, y éstos habían colmado la suma de la paciencia de Dios.
El período de la supremacía babilónica estaba terminando.
Además de los sueños de Nabucodonosor y la liberación
de los tres hebreos del horno ardiente, la misteriosa escritura en la pared
era otro ejemplo de la intervención directa de Dios en los asuntos
humanos.
Si nuestras vidas, como la de
Belsasar, fueran puestas en una balanza (nuestra vida de un lado y la Ley
de Dios del otro), ¿Obtendríamos un mejor resultado? Y aun
si fuera mejor, ¿sería lo suficientemente bueno? Después
de todo, ¿la vida de quién -aun la del cristiano más
piadoso- podría equipararse con la santa Ley de Dios (Rom. 3:23)?
En ese sentido, no somos realmente tan diferentes de Belsasar. Sin embargo,
creemos que existe una diferencia decisiva y definitoria entre nosotros,
como cristianos, y este rey: nuestra fe en el Dios en "cuya mano está
tu vida" (Dan. 5:23). Lee los siguientes textos: Salmo 130:4; Juan 5:24;
Romanos 8:1; Efesios 1:7. ¿Como explican que lo que tenemos en Cristo
marca una gran diferencia entre nosotros y el rey, que estaba condenado
entonces y para siempre? |
|
Jueves 28 de
Octubre 2004
|
LA CAÍDA DE BABILONIA
(Dan.
5:30, 31).
Aunque Dios a veces posterga
el castigo para dar a la gente la oportunidad de arrepentirse (Jon. 1),
en el caso de Belsasar el tiempo de prueba se había cerrado.
El historiador griego Herodoto
explica cómo los persas pudieron penetrar las aparentemente inexpugnables
defensas de la ciudad de Babilonia. Él escribió unos ochenta
años después de lo ocurrido. Registró que Ciro desvió
el río Eufrates, que pasaba por el medio de la ciudad, lo que hizo
que el nivel del agua bajara en su entrada por debajo de los muros de la
ciudad. Cuando el agua llegó a la mitad del muslo de un hombre,
los soldados persas entraron en la ciudad por el lecho del río.
Los babilonios estaban tan se¬guros de que la ciudad no podría
ser tomada, que se volvieron descuidados. De este modo, los persas entraron
por sorpresa y tomaron la ciudad. (Herodoto, Histories, pp. 90, 91.)
Por las crónicas babilónicas,
sabemos que Babilonia cayó el día 16 de Tisri, es decir octubre
12, del año 539 a.c. de nuestro calendario. Belsasar fue asesinado,
pero su padre, Nabonido, que había huido hacia el sur, se rindió
y se entregó a la merced de Ciro. De acuerdo con un informe griego,
Ciro le perdonó la vida y fijó su residencia en Carmania,
una provincia persa ubicada en la costa norte del golfo Pérsico.
¿Cuáles son algunas
similitudes entre la caída de la Babilonia literal, en 539 a.C.,
y la caída de la Babilonia espiritual, en el tiempo del fin?
1. Jer. 51:13; Apoc. 17:1___________________________________________________________________________________________________________
2. Jer. 51:8; Apoc. 14:8____________________________________________________________________________________________________________
3. Jer. 51:45; Apoc. 18:4___________________________________________________________________________________________________________
4. Jer. 51:60-64; Apoc. 18:21-24_____________________________________________________________________________________________________
Alrededor del año 597
a.C., cuando Babilonia estaba en la cumbre de su poder, Jeremías
profetizó que Babilonia llegaría a ser "montones de ruinas,
morada de chacales, espanto y burla, sin morador" (Jer. 51:37). No obstante,
después de su caída ante los persas, la ciudad continuó
siendo importante. Alejandro Magno planificó que fuera la capital
de su imperio, pero él murió en forma prematura. Uno de sus
generales, Seleuco Nicator, eligió a Opis hacia el norte, como su
capital, a la que llamó Seleucia, su propio nombre. Usó millones
de ladrillos tomados de Babilonia en su nueva capital. Por lo tanto, Babilonia
fue cayendo lentamente en la oscuridad. Con el paso de los siglos, gradualmente
fue decayendo. Cerca del año 200 d.C, el lugar estaba desierto;
cubierto por las arenas movedizas del desierto, llegó a ser una
ciudad perdida hasta que los arqueólogos la descubrieron en el siglo
XIX. |
|
Viernes 29 de
Octubre 2004
|
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Lee en Profetas y Reyes las páginas 384-395.
"Belsasar había tenido
muchas oportunidades para saber cuál era la voluntad de Dios y cumplirla.
Había visto a su abuelo Nabucodonosor expulsado de la sociedad de
los hombres. Había visto cómo el intelecto, del que se había
jactado el orgulloso monarca, le fue quitado por aquél que se lo
dio. Había visto cómo el rey fue expulsado de su reino para
ser compañero de las bestias del campo. Pero, a Belsasar, el amor
por las diversiones y la glorificación propia borraron las lecciones
que nunca debió olvidar; y cometió pecados similares a los
que habían traído los claros castigos sobre Nabucodonosor.
Desperdició las oportunidades que generosamente le habían
sido dadas y que estaban a su alcance, dejando de aprovecharlas para cono¬cer
la verdad. '¿Qué debo hacer para ser salvo?' fue una pregunta
que el grande y necio rey pasó por alto con indiferencia". -Elena
G. de White, en Bible Echo, 25 de abril de 1898.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Belsasar estaba al tanto
de muchos de los actos de Dios y, sin embargo, deliberadamente escogió
ignorarlos. ¿Por qué todos tendemos a hacer lo mismo; es
decir, ignorar lo que Dios ha hecho en nuestras vidas o en la vida de otros?
¿Cuál es la razón principal?
2. ¿Qué pasos
prácticos podemos dar cuando pesamos nuestra vida en la balanza
y encontramos que es hallada falta? ¿Por qué la Cruz es el
primer lugar donde debemos ir si deseamos cambiar?
3. ¿Cuál es la
importancia de este capítulo en relación con el mensaje del
segundo ángel de Apocalipsis 14:8?
4. En Daniel 5:23, Daniel le
dice al rey que ha ignorado a Dios "en cuya mano está tu vida".
¿Qué significa esta declaración? ¿De qué
modo se ajusta al contexto general de los capítulos anteriores?
RESUMEN: A pesar de las
experiencias vividas por su abuelo Nabucodonosor, y que Belsasar conocía,
el rey eligió desafiar al Dios del cielo, y sufrió las consecuencias.
Es triste decirlo, pero el hecho es que la sabiduría de los padres
y los abuelos no siempre pasa a las siguientes generaciones. El destino
eterno de las personas descansa en sus propias elecciones. |