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Lección 3
Daniel
Para el 16 de Octubre del 2004
 

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El horno ardiente
PARA MEMORIZAR
"Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti" (Isa. 43:2).
Sábado 9 de Octubre 2004
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Daniel 3.

CUANDO POLICARPO, OBISPO DE ESMIRNA, fue llevado ante un tribunal, el procónsul le dijo: " 'Júrame por la fortuna de César [...] jura y yo te soltaré; deshonra a Cristo'.
"Policarpo respondió: 'Ochenta y seis años lo he servido, y él no me ha hecho ningún mal. ¿Cómo puedo hablar mal de mi rey, que me salvó?'
" 'Tengo bestias salvajes', dijo el procónsul, 'y te expondré a ellas si no te arrepientes de lo que dijiste'.
" '¡Llámalas!' dijo Policarpo, quien no cedió, y murió como mártir".
-Elon Foster, 6000 Sermón Illustrations, p. 273, adaptado.

Esta semana veremos cómo los tres hebreos, así como Policarpo, afrontaron una prueba con respecto a la fidelidad y la adoración. La primera batalla en este mundo giró en torno de la cuestión de la adoración (Gen. 4:4-8); I Juan 3:12); la última también lo será (Apoc. 14:9-12). Cuan importante es, entonces, que procuremos comprender los problemas involucrados en este asunto vital.

UN VISTAZO A LA SEMANA: ¿Por qué Nabucodonosor mandó construir la imagen de oro? ¿De qué maneras Daniel 3 se relaciona con Apocalipsis 13? ¿De que manera está comprendido aquí todo lo relacionado con a adoración? ¿Quién libró a los tres jóvenes, y de qué liberación es esto un símbolo?


Domingo 10 de Octubre 2004
LA IMAGEN DE ORO (Dan. 3:1-7).
Por un tiempo después de la visión registrada en Daniel 2, Nabucodc nosor aceptó la influencia del temor de Dios. Sin embargo, la prosperidad de su reinado lo llenó de orgullo y, con el tiempo, volvió a su adoración di los ídolos. Decidió reproducir la imagen que había visto; pero esta imager debía ser enteramente de oro, como un símbolo del reino eterno, indestructible y poderoso de Babilonia, que duraría para siempre.

¿Por qué el hecho de que el rey construyera la estatua constituía un desafío contra lo que Daniel, en el capítulo 2, reveló que ocurriría? (Vei Dan. 2:34, 35).
El evento registrado en Daniel 3 no está fechado, pero debe de haber ocurrido algunos años después de la visión de Daniel 2 (603 a.C). Una fecha posible sería 594 a.C., cuando Sedecías, como rey de Judá, fue llamado presentarse en Babilonia (Jer. 51:59), muy probablemente en relación con la dedicación de la estatua de oro.

¿Qué esperaba lograr Nabucodonosor al invitar a todos los oficiales de su imperio y exigirles la adoración de la estatua de oro? Dan. 3:4-6.
Los reyes de la antigüedad siempre eran muy cuidadosos acerca peligro de una revuelta interna. Una ceremonia como la que encontramos en este capítulo, donde todos los oficiales debían presentar públicamente su lealtad al rey, habría servido perfectamente para ponerlos a todos en nea. El acto de inclinarse ante la imagen indicaría, por lo menos exteriormente, la obediencia y la lealtad al rey mismo.

La pena de muerte por no inclinarse ante el ídolo puede parecer bas tante dura, pero los monarcas o gobernantes absolutos, en cualquier épocé nunca consideraron en forma bondadosa los desafíos que se hacían a su autoridad. El rey retó a cualquiera que desafiara su poder y autoridad, y k oficiales sabían que hablaba en serio. El horno ardiente tampoco era amenaza vana. Jeremías 29:22 registra que el rey mató con fuego a dos ji dios llamados Sedequías y Acab. Esto muestra que la decisión de los tre hebreos era muy notable.

Nabucodonosor, obviamente, defendía su legado: quería que durara para siempre. Todos nosotros, hasta cierto punto, luchamos con el mismc problema: el sentido de nuestra propia finitud y transitoriedad. ¿Cuál es nuestra única esperanza, y por qué? (Ver 1 Juan 2:16,17.)


Lunes 11 de Octubre 2004
TRES HEBREOS DESAFÍAN AL REY (Dan. 3:8-18).
¿Quiénes informaron al rey que los amigos de Daniel rehusaban inclinarse ante su imagen? Dan. 3:8. ¿Qué pudo haberlos motivado a hacerlo?

En medio de una multitud tan vasta, el rey probablemente no pudo distinguir a los tres hombres que todavía estaban de pie, y ciertos hombres se lo informaron. Muy posiblemente, estos caldeos estaban celosos de los honores otorgados a los tres hebreos y, con alegría, aprovecharon la oportunidad para acusarlos.

¿Cuál es la relación entre las imágenes de Daniel 3 y de Apocalipsis 13:11-18?
La profecía declara que, en los últimos días, se levantará otra imagen para forzar una uniformidad religiosa. Un boicot económico universal y, por último, un decreto de muerte serán proclamados contra todos los que rehusen adorar a la bestia y a su imagen. Además, en ambos capítulos se destaca el número seis, como símbolo del hombre que está bajo el control de Satanás (ver Dan. 3:1). La adoración de la imagen de oro en la antigua Babilonia se menciona seis veces (ver Dan. 3:5, 7,10,12,14,18). Y, por desig¬nio de Dios, en el libro del Apocalipsis la advertencia contra la adoración de la bestia y de su imagen también se da seis veces (ver Apoc. 13:15; 14:9, 11; 16:2; 19:20; 20:4).

En la planicie de Dura, se reunieron oficiales de todos los rangos. La ceremonia de la dedicación era un acto de adoración al poder y la fortaleza de Nabucodonosor, cosa que los tres hebreos rehusaron hacer. Toda la historia ilustra una estrecha conexión entre el Estado y la religión. Esta clase de unión, de hecho, ha caracterizado a la mayoría de las naciones a lo largo de la historia. La idea de un Estado secular, que se mantiene lo más posible fuera de los asuntos religiosos, es un fenómeno relativamente reciente.

La conversación entre el rey y los tres jóvenes hebreos es una de las más notables que se registran en las Escrituras: un rey autocrático y tres jóvenes que desafían su orden por causa de su creencia en el Dios del universo. ¡Qué escena!

¿Cuales son algunas de las cosas que en estos días estamos tentados a adorar. ¿Estamos nosotros, como cristianos, enredándonos, lenta pero seguramente, en la adoración de algo que no sea Dios? ¿Cómo podemos saber si tenemos esa tendencía, y cómo podemos protegernos de esta forma sutil de idolatría? 


Martes 12 de Octubre 2004
LA PRUEBA DE FUEGO (Dan. 3:16-23).
¿Cuáles son los elementos clave que aparecen en la respuesta de los tres jóvenes hebreos a la amenaza de muerte que pronunció el rey? Dan. 3:16-18. Escribe en tus propias palabras lo que dijeron.

La palabra librar es una palabra clave que aparece a lo largo de todo el libro de Daniel. Cuando Nabucodonosor les preguntó: "¿Y qué dios será aquél que os libre de mis manos?", los tres hebreos le contestaron que su Dios, a quien ellos servían, "puede librarnos" de tus manos (Dan. 3:15, 17). Después del milagro del horno ardiente, el rey confesó: "No hay otro dios que pueda librar como éste" (vers. 29). La experiencia de Daniel, registrada en el capítulo 6, ilustra, además, que el Dios al que Daniel servía "puede librar" a su pueblo. Finalmente, en la conclusión del libro leemos que, al fin del tiempo, Miguel, el gran príncipe, se levantará y libertará a todo aquél cuyo nombre esté escrito en el libro (Dan. 12:1).
¿Por qué motivo los tres hebreos rehusaron comprometerse en este acto de reverencia ante la estatua de oro? Exo. 20:3-5.

Lee Mateo 10:28. ¿De qué modo se aplica aquí este texto?
A pesar de la ira y la furia del rey, los tres jóvenes no se inclinaron nil cambiaron su posición intransigente; obedecieron al rey Nabucodonosor hasta donde se lo permitía su conciencia. Viajaron al campo de Dura, pero cuando su conciencia les dijo "No más allá", ellos rehusaron unirse a los demás adoradores, al saber que tenían que "obedecer a Dios antes que a loí hombres" (Hech. 5:29). Se negaron a quebrantar la Ley de Dios, que prohíl la adoración a los ídolos, sea que Dios los libertara o no.

A lo largo de toda la historia cristiana, ha habido personas que respondieron de una manera similar. El Libro Fox de los mártires repasa la vida de miles de cristianos que fueron muertos por causa de su lealtad a Dios.

Negociar, o entrar en componendas son palabras favoritas de los políticos. Pero ¿hay espacio para hacer concesiones en lo que respecta a los asuntos de fe? Si esto es así, ¿de qué manera y en qué circunstancias puede hacerse? ¿Qué cosas, si las hay, pueden o deben concederse? ¿Cómo podemos saber si estamos cediendo o sencillamente somos prudentes?


Miércoles 13 de Octubre 2004
UNO SEMEJANTE AL HIJO DE DIOS (Dan. 3:24, 25).
Lee cuidadosamente Daniel 3:14,15. El rey les planteó a los tres jóvenes una interrogación al final del versículo 15. ¿Cuál fue la pregunta? ¿Cómo la contestaron?

"¿Qué dios será aquél que os libre de mis manos?", preguntó. Era el mismo Dios que (en el capítulo 2) el mismo rey había confesado que era el "Dios de dioses, y Señor de señores" (vers. 47). No obstante, cuan rápidamente se olvidó de ello. A lo largo de toda la Biblia, podemos encontrar ejemplos similares, en los que Dios manifiesta su poder de una manera notable y muy pronto el pueblo lo olvida.

¿Qué significaron para Nabucodonosor las palabras "hijo de los dioses", en el versículo 25? ¿Reconoció realmente quién era el cuarto Ser?
En hebreo, "hijo de los dioses" sencillamente significa un ser sobrenatural. En el versículo 28, Nabucodonosor identifica al cuarto ser como un ángel, pero el texto bíblico no indica si Nabucodonosor entendía la verdadera naturaleza del cuarto personaje.

Por supuesto, los cristianos comprenden que el Hijo de Dios es Jesucristo mismo (Mat. 8:29; Rom. 1:4; Heb. 7:3; 1 Juan 3:8). Aquí, en este capítulo, vemos un pequeño anticipo de la victoria total sobre la muerte, que Cristo nos dará a todos sus seguidores al final del tiempo. Él libró a estos tres jóvenes de una manera notable y, en el fin déla historia de este mundo, él librará a todos sus seguidores de un modo aún más formidable, cuando regrese.

¿Qué nos enseñan los siguientes pasajes acerca de la liberación que, como cristianos, tenemos en Cristo? Rom. 7:24; Gal. 1:4; Col. 1:13; 2 Tim. 4:18; 1 Tes. 1:10.

Reflexiona acerca de Nabucodonosor. En el capítulo anterior alabó al mismo Dios que ahora desafia.  ¿De que modos encontramos que esto mismo ocurre dentro de nosotros?  Dios obra algo milagroso en nuestras vidas, y antes de mucho estamos dudando de el y cuestionándolo.  ¿Que podemos hacer para protegernos de esta trampa espiritual?


Jueves 14 de Octubre 2004
NABUCODONOSOR CAMBIA DE ACTITUD (Dan. 3:26-30).
Cuando los tres jóvenes hebreos salieron caminando del horno ardiente y con las cabezas en alto, el efecto sobre la multitud reunida debe de haber sido tremendo. Vieron que ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían" (Dan. 3:27).

Aunque en este relato haya involucrados muchos aspectos más que los que se narraron, parece claro que Dios reveló otra vez a este monarca su poder y majestad de un modo que realmente lo impactó fuertemente. Se podría pensar que, después de lo que Dios había demostrado a Nabucodonosor acerca de su magnificencia (capítulo 2), habría abandonado a este rey desafiante y arrogante. Sin embargo, aun a pesar de este flagrante desafío contra Dios, él le manifestó otra vez misericordia y paciencia.

¿Qué otros ejemplos puedes encontrar en la Biblia de que Dios haya concedido numerosas oportunidades a ciertos líderes poderosos? ¿Qué nos muestran estos hechos acerca del carácter de Dios? ¿Qué esperanza nos brindan para nosotros mismos? (Ver, por ejemplo, Exo. 7-15; 2 Sam. 12:1-13.) Al mismo tiempo, ¿cuáles son las limitaciones de su paciencia para con nosotros?
¿Qué efecto tuvo el milagro del horno ardiente sobre la actitud del rey? Dan. 3:26-28.

Pareciera que el rey, superficialmente, llegó a comprender el poder y 1 fortaleza del Dios del cielo y de la tierra. No obstante, como muestran los capítulos siguientes, creer en Dios o aun confesar su poder no es suficiente; el rey necesitaba conocer a Dios (Juan 17:3). Ésta es una distinción importantí sima: conocer a Dios es más que saber las verdades enunciadas acerca de él. La persona más degradada del mundo puede creer en la naturaleza éterna de Dios, en su poder creativo y aun en su muerte expiatoria; pero eso no es conocer a Dios.

Una cosa es creer en el Dios de la Biblia, y aun reconocer su poder.  Los demonios saben ambas cosas (Sant. 2:19). Otra muy diferente es conocerlo en lo personal como tu Señor y Salvador. ¿Crees sencillamente en Dios, o lo conoces (Juan 17:3)? La respuesta a esto transformará tu experiencia. Explica tu respuesta.


Viernes 15 de Octubre 2004
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee, en Profetas y reyes, el capítulo "El horno de fuego", pp. 369-376.

De acuerdo con Elena de White, Nabucodonosor comprendía quién era el cuarto Ser: "¿Cómo sabía el rey qué aspecto tendría el Hijo de Dios? En su vida y carácter, los cautivos hebreos que ocupaban puestos de confianza en Babilonia habían representado la verdad ante él. Cuando se les pidió una razón de su fe, la habían dado sin vacilación. Con claridad y sencillez, habían presentado los principios de la justicia, enseñando así a aquéllos que los rodeaban acerca del Dios al cual adoraban. Les habían hablado de Cristo, el Redentor que iba a venir; y en la cuarta persona que andaba en medio del fuego, el rey reconoció al Hijo de Dios" (PR 374).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
En Moby Dick, Hermán Melville escribió acerca de un hombre al que se le pidió que adorara al ídolo de su compañero de cuarto, que era pagano, Queequeg. Sigue la lógica del razonamiento de este hombre. "Yo era un buen cristiano; nacido y criado en el seno de la infalible Iglesia Presbiteriana. ¿Cómo podría, entonces, unirme con este salvaje idólatra en la adoración de un trozo de madera? [...] Pero, ¿qué es adoración? Hacer la voluntad de Dios; eso es adoración. Y ¿cuál es la voluntad de Dios? Hacer a mi prójimo lo que quisiera que mi prójimo me hiciera; ésa es la voluntad de Dios. Ahora bien, Queequeg es mi prójimo. Y ¿qué desearía que este hombre me hiciera? Bueno, unirse conmigo en mi forma de adoración específicamente presbiteriana. En consecuencia, debo unirme con él en la suya; por lo tanto, debo volverme idólatra".-Hermán Mellville, Moby Dick, p. 70. ¿Qué es lo incorrecto en este razonamiento? ¿Qué nos dice esto acerca de cuan fácil es racionalizar conclusiones espirituales equivocadas?

RESUMEN: Los tres jóvenes hebreos rehusaron amoldarse en lo que realmente es importante. Como cristianos, necesitamos saber qué es lo que realmente importa y nunca debemos entrar en negociaciones en esos terrenos.

Puede encontrar los bosquejos en Español, Ingles, Portugues y Rumano:

Bosquejo de la lección por Bruce N. Cameron en Español
Lesson outline by Bruce N. Cameron in English
Estudo Biblico da Semana em Portugues.
Bosquede la lección en Rumano.
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