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Sábado
25 de Septiembre 2004
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LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA
SEMANA: Daniel 1.
ABRIL DE 1945, EN ALGÚN
LUGAR DEL PACÍFICO. En medio de una feroz batalla, unos 80 soldados
norteamericanos endurecidos por la guerra deben sus vidas a un hombre:
el soldado raso Desmond Doss. Se habían burlado de él porque
rehusó portar armas. Sin embargo, mientras el fuego enemigo hería
a un soldado tras otro, el soldado enfermero Doss, haciendo caso omiso
del peligro que corría su propia vida, arrastró a más
de 75 soldados heridos hasta un lugar seguro. El hombre que una vez había
sido objeto de sus bromas, ahora era su héroe.
Doss no tuvo miedo de mantenerse
firme en lo que creía, y no tuvo miedo de sostenerlo en el campo
de batalla. Por su notable valor, Doss recibió la Medalla de Honor
del Congreso, de manos del presidente de los Estados Unidos.
Esta semana consideraremos otra
guerra, otra batalla, librada en otra parte del mundo, en circunstancias
totalmente diferentes. No obstante, cualesquiera que sean las circunstancias,
algunos (a menudo una minoría) se mantuvieron firmes en lo que creían,
como el soldado Doss, sin importarles el costo.
UN VISTAZO A LA SEMANA:
¿Qué simbolizan Babilonia y Jerusalén? ¿Qué
provocó la caída de Jerusalén? ¿Por qué
tuvieron que sufrir las perso¬nas inocentes durante esos ataques? ¿Por
qué Daniel no comió la comida del rey? Si finalmente hubiera
tenido que ser severamente castigado por desobedecer, ¿habría
sido correcto todavía negarse a comer esos alimentos?.. |
UNA HISTORIA DE DOS CIUDADES:
BABILONIA Y JERUSALÉN (Dan. 1:1).
El libro de Daniel es la historia
de dos ciudades, Jerusalén y Babilo¬nia. Una representa el gobierno
de la justicia; la otra, el gobierno de la mal¬dad; una revela el misterio
de la piedad; la otra, el misterio del pecado. De este modo, las historias
y las profecías del libro ilustran los principios del gran conflicto
entre Cristo y Satanás, a menudo manifestado ante nosotros como
una batalla entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, la verdad
y el error.
La primera vez que aparecen
Babilonia y Jerusalén en las Escrituras, están implícitas
en el Génesis (11:9; 14:18); la última vez que se las nombra
es en el Apocalipsis (18:21; 21:10). Y, de una manera u otra, ya sea literal
o figurativamente, aparecen en toda la Biblia.
¿Cuáles fueron
las circunstancias históricas en que se mencionan las dos ciudades
por primera vez (bajo nombres similares, aunque no exactamente los mismos)?
1. Babilonia (Gen. 11:1-9)
________________________________________________________________________________________________________________
2. Jerusalén (Gen. 14:17-20)______________________________________________________________________________________________________________
Babilonia. Los babilonios
derivaron el nombre de su ciudad de babilu, que significa "puerta de dios";
sin embargo, de acuerdo con Génesis 11:9, el nombre significa "confusión",
porque allí "confundió Jehová el lenguaje de toda
la tierra". Aquí pareciera haber un juego de palabras, porque las
dos palabras hebreas, balal ("confundir") y babel ("puerta de dios") tienen
un sonido parecido. Aunque la intención de la gente de Babel era
construir una torre que llegara hasta el cielo, Dios la transformó
en un símbolo de la necedad y la vanidad de la humanidad.
Jerusalén. La
palabra hebrea shalem significa "completo", o "pacífico". En Salmo
76:2, Jerusalén es identificada con Salem, la ciudad mencionada
en Génesis 14:18. En el tiempo en que David conquistó la
ciudad, Jerusalén estaba ocupada por los jebuseos (1 Crón.
11:4-7). Desde el reinado de David en adelante fue la capital de la nación
hebrea.
Según la presenta el
libro del Apocalipsis, ¿qué simboliza la ciudad de Babilonia?
Apoc. 14:8; 16:19; 17:5; 18:2,10,21. ¿Cuál es su suerte final?
Jerusalén ("pacífica,
completa"), Babilonia ("confusión"). No es posible vivir en dos
lugares a la vez, ya sea física o espiritualmente. ¿Dónde
estás viviendo tú ahora (espiritualmente)? ¿Por qué
estás allí? Si necesitas "mudarte", ¿cómo puedes
hacerlo? |
LOS INOCENTES Y LOS CULPABLES
(Dan.
1:2-7).
"En el año tercero del
reinado del rey Joacim de Judá, el rey Nabucodonosor de Babilonia
vino a Jerusalén y la sitió. El Señor permitió
que Joacim cayera en manos de Nabucodonosor" (Dan. 1:1, 2, NVI).
Desde nuestra perspectiva, es
difícil darnos cuenta de cuan increíbles son las palabras
de los dos versículos citados. Si aparecieran en un diario, serían
titulares de tapa de diez o quince centímetros de altura. ¡Aquí
estaba Jerusalén, en la que moraba Jehová en su templo, tomada
por los paganos!
¿Cuáles fueron
algunas de las razones por las que Dios entregó a Judá y
a Jerusalén en manos de los babilonios?
1. 2 Rey. 21:10-16 _______________________________________________________________________________________________________________________________________
2. 2 Rey. 24:18-20_______________________________________________________________________________________________________________________________________
3. 2 Crón. 36:15-17_______________________________________________________________________________________________________________________________________
4. Jer.3:13______________________________________________________________________________________________________________________________________________
"Debiera recordarse que las
promesas y las amenazas de Dios son igualmente condicionales" (Ev 504).
El pueblo de Judá podría haber evitado el exilio babilónico:
mediante Jeremías, Dios suplicó a su pueblo que regresara
a él. Si se hubieran arrepentido, no habrían sido castigados
(Jer. 4:1-4); pero rehusaron escucharlo y, finalmente, los juicios de Dios
cayeron sobre ellos.
Todo esto, sin embargo, genera
otra cuestión: Claro, los dirigentes del pueblo se rebelaron y no
escucharon; pero, ¿por qué debían ser también
castigados los inocentes? Parece poco justo que Daniel y sus tres amigos,
jóvenes piadosos, sufrieran por los pecados de otros; no obstante,
como todos alguna vez llegamos a aprender, la vida en este mundo pecaminoso
no es justa. Por supuesto, ésa es la razón por la que necesitamos
tener la esperanza de uno nuevo.
Entretanto, aunque permanezcan
preguntas difíciles acerca del sufrimiento de los inocentes junto
con los culpables (por supuesto, la cruz es el máximo exponente
de ese principio), tenemos la seguridad de que Dios nos ama, que está
en el control de nuestra existencia y que un día pondrá en
su lugar todas las cosas.
Al mismo tiempo, no debemos
olvidar que, aun en medio de esta calamidad, Dios transformó la
cautividad de Daniel y sus tres amigos en una bendición, no sólo
para su propio pueblo, sino también para la pagana Babilonia.
¿De qué maneras
has sufrido, personalmente, por los pecados de otros? ¿Cómo,
a pesar de tu dolor, ira y frustración, experimentaste el amor de
Dios aun en medio de tal situación? |
LA DECISIÓN DE DANIEL
(Dan.
1:8).
Aunque se les sirvió
la mejor comida que el reino de Babilonia podía ofrecer, Daniel
y sus amigos rehusaron comerla. ¿Por qué no comieron los
alimentos del rey? Prov. 23:1-3,29-32. ¿Qué principios se
expresan en estos pasajes?
Daniel y sus amigos rechazaron
conformarse al mundo; en cambio, la voluntad de Dios era el propósito
absorbente de sus vidas. Por ello, pudieron haberse rehusado a comer los
alimentos del rey, porque:
1. Algunos de los alimentos
eran carnes inmundas (Lev. 11).
2. Aun la carnes limpias no
eran preparadas según las instrucciones que Moisés había
dado a los israelitas (Lev. 7:22- 27).
3. Comer y beber involucraba
un acto de adoración a los ídolos, porque los alimentos eran
ofrecidos, previamente, a ellos.
Cuando Daniel solicitó
un menú diferente, empleó el término verduras (zeroim),
que es la misma palabra que Dios usó, en Génesis 1:29, cuando
le dijo a Adán: "Yo les doy de la tierra todas las plantas que producen
semilla (zorea'; zera')" (NVI). Con este pedido, Daniel afirmó su
fe en el Creador de todas las cosas que son buenas y saludables para comer.
Lee Daniel 1:8. Aquí
están, cautivos en un país extraño y a merced de los
paganos, los que, en un impulso caprichoso, podrían haberlos hecho
matar. Cuan fácil hubiera sido racionalizar la condescendencia en
cuanto a comer la comida y el vino del rey. Recordando esto, busca los
siguientes textos. ¿Qué enseñan con respecto a lo
que Daniel hizo aquí? ¿Qué lecciones guardan para
nosotros? Mat. 10:22; Lúe. 8:11-15; 1 Cor. 10:13; Fil. 3:8; 2 Tim.
2:12.
La decisión de Daniel
con respecto a la comida del rey demuestra que él comprendía
la relación entre la salud y la santidad. La prueba sobre la alimentación
fue uno de los medios empleados por Dios para fortalecer su carácter
y prepararlo para la grandeza futura. Cada decisión correcta, llevada
adelante a pesar de las dificultades, fortalece a las personas; cada resolución
quebrantada las debilita.
La historia de Daniel ilustra
que una decisión correcta, llevada valientemente hasta sus últimas
consecuencias, a menudo llega a ser un punto decisivo en la vida de una
persona y un factor determinante en su destino. "Dios da las oportunidades;
el éxito depende del uso que se haga de ellas" (PR 357). |
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Miércoles
29 de Septiembre
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LA PRUEBA (Dan. 1:9-16).
Cuando Daniel y sus tres amigos
llegaron a Babilonia, se les dieron nombres nuevos, debieron estudiar las
artes y las ciencias de los babilonios, y se esperaba que comieran de la
mesa del rey. Los primeros problemas no les presentaron grandes inconvenientes;
sin embargo, el último tema llegó a ser un reto a su fe.
A menudo, la pregunta difícil
es: ¿Cómo sabremos dónde trazar el límite?
Después de todo, en el mundo antiguo los nombres con frecuencia
tenían importancia espiritual (por ejemplo, Daniel significa "Dios
es juez"). ¿No podría Daniel haber rechazado este cambio
de nombre sencillamente por principios? ¿Podría haber rehusado
estudiar las artes y las ciencias babilónicas porque estaban fundamentadas
en el paganismo y otros elementos ajenos a su fe, en los cuales seguramente
él no creía? No obstante, no hay registro de que rehusara
nada de esto, por lo menos hasta ese momento, excepto la comida. Allí
trazaron ellos la línea.
Lee otra vez Daniel 1:8. ¿Por
qué creyó Daniel que era incorrecto participar de esos alimentos?
¿Quién, además
de los jóvenes hebreos, afrontó un grave riesgo cuando ellos
rehusaron comer? Daniel 1:10. ¿Por qué ese hecho les habría
dado, si lo hubieran querido, una buena excusa para retroceder y hacer
lo que el rey había pedido?
A primera vista, esta prueba
sobre el comer y el beber parece bastante insignificante. Pero la prueba
presentada a Adán y a Eva, de no probar del fruto del árbol
del bien y del mal (Gen. 3), también parecía un asunto trivial;
también se refería al apetito. Pero, ¿no es cierto
que, a menudo, el amor se revela en las cosas pequeñas que las personas
hacen por los demás? Tal vez haya una lección espiritual
que aprender en el hecho de que, con frecuencia, las grandes puertas se
abren por medio de bisagras pequeñas. Génesis 3 y Daniel
1 ilustran el hecho de que Satanás generalmente procura alcanzarnos
mediante nuestros sentidos: por medio de lo que escuchamos, vemos, olemos,
tocamos y gustamos. La vida cristiana de éxito, por lo tanto, depende
de cuidar nuestros sentidos; de hecho, si el Espíritu de Dios nos
alcanza mediante las células nerviosas que existen en nuestro cerebro,
y si éstas son influenciadas por lo que ingerimos, ¿puede
haber un deber más importante que el de conservar nuestro cuerpo
en la mejor condición posible?
Ponte en el lugar de Daniel.
Escribe un párrafo que explique por qué razones comerías
de la comida del rey. Lo que escribiste, ¿es un argumento convmcente?
Si es así, ¿por qué debería eso alarmarte acerca
de cuan fácil es llevarnos a comprometer nuestra fe? |
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Jueves 30 de
Septiembre 2004
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LA RECOMPENSA (Dan. 1:17-20).
Al final de los tres años,
Aspenaz llevó a los jóvenes ante el rey, que los examinó.
¿Cuáles fueron las bendiciones resultantes de permanecer
fieles a su Dios para los cuatro hebreos?
Además del hecho de que
fueron los mejores entre sus condiscípulos, tuvieron mentes claras
y cuerpos sanos. Su experiencia nos indica que Dios bendecirá a
todos los que no teman ser considerados de mente estrecha y excesivamente
escrupulosos al momento de ser tentados a ceder en sus principios religiosos.
En este caso, de una manera clara e innegable, su fidelidad a Dios fue
tal, que todos pudieron observar los resultados de esa fidelidad.
Sin embargo, algunas veces las
cosas terminan de una manera diferente.
Contrasta la suerte de los
cuatro jóvenes hebreos con la de Esteban (Hech. 7:57-8:2). ¿Qué
nos enseñan estas dos historias acerca de lo que puede ocurrir cuando
permanecemos fieles a los principios bíblicos? ¿Por qué
motivo los finales buenos o malos como éstos no significan mucho,
para los cristianos, en relación con la elección de permanecer
fieles a los principios religiosos o no?
En lo inmediato, las cosas
resultaron bastante positivas para Daniel y los tres jóvenes hebreos;
ciertamente, mucho mejor que para Esteban.
No obstante, como cristianos,
sabemos que cualquier cosa que nos ocurra aquí, buena o mala, si
somos apedreados o exaltados a la primera jerarquía, no es definitiva;
en cambio, existe una eternidad que nos espera, una vida completamente
nueva en un cielo nuevo y una tierra nueva, donde el pecado, la muerte,
el sufrimiento y las pérdidas ya no existirán. En contraste
con esto, poco importa cuál es nuestro "fin" aquí; lo que
importa es que permanezcamos fieles a Dios y a lo que él pide de
nosotros, sin tener en cuenta las consecuencias inmediatas.
¿Qué dirías
a alguien que ha estado durante toda su vida comprometiendo sus principios
religiosos y en este momento desea cambiar? ¿Qué esperanza
puedes ofrecerle de que aún no todo está perdido? |
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Viernes 1 de
Octubre 2004
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PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Lee, en Profetas y reyes, las páginas 351 a 360.
¿De qué manera
Daniel y sus tres amigos pudieron estudiar la sabiduría y el conocimiento
científico de los babilonios sin ser influenciados por la superstición
y la hechicería incluidos en su educación?
1. Por medio del correcto ejercicio
de la voluntad: "Por medio del debido ejercicio de la voluntad, puede obrarse
un cambio completo en tu vida. Al dar tu voluntad a Cristo, te unes con
el poder que está sobre todo principado y potestad. Tendrás
fuerza de lo alto para sostenerte firme y, rindiéndote así
constantemente a Dios, serás fortalecido para vivir una vida nueva,
es a saber, la vida de la fe" (CC 47, 48).
2. Mediante el reconocimiento
de la influencia del organismo sobre la mente: "Los padres de Daniel lo
habían educado, en su niñez, en hábitos de estricta
temperancia. Le habían enseñado que debía conformarse
a las leyes de la naturaleza en todos sus hábitos; que su comer
y beber tenían una influencia directa sobre su naturaleza física,
mental y moral, y que era tenido por responsable delante de Dios por sus
capacidades; pues él las consideraba todas como dones de Dios, y
no debía empequeñecerlas o destruirlas por ningún
proceder suyo. Como resultado de esta enseñanza, la ley de Dios
fue exaltada en su mente y reverenciada en su corazón" (CRA 182).
3. Por intermedio de una vida
consecuente, de dependencia de Dios con oración: Daniel "se hallaba
rodeado por influencias calculadas para tras¬tornar a los que vacilaran
entre los principios y las inclinaciones; sin embargo, la Palabra de Dios
lo presenta como un carácter intachable. Daniel no osó confiar
en su propio poder moral. La oración era para él una necesidad"
(ECFP 24).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
Imagínate cuan fácilmente
Daniel y sus tres amigos podrían haber justificado la falta de cooperación
total con quienes los apresaron; después de todo, ellos eran paganos
que habían destruido su ciudad y los habían llevado cautivos.
¿No sería mejor la muerte que trabajar con estos paganos
y, mucho menos, llegar a ser oficiales importantes en la corte del mismo
rey y nacion? ¿Qué podemos aprender de la respuesta a esta
pregunta?
Daniel y sus tres amigos sufrieron
presión para conformarse a las costumbres de los babilonios. Pero
permanecieron fieles a Dios, y él los recompenso con sabiduría
y vislumbres excepcionales. Por su dedicación a Dios y su fe en
el, llegaron a ser ejemplos para todo cristiano que se ve tentado a entrar
en componendas con el mal. |