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INSPIRACION
Junio 2000

autor: no es conocido
(si ud. desea enviar historias o poemas en Español por favor envielas al WEBMASTER)


Las cosas importantes que te enseña la vida...


1 ~ PASOS A LA FELICIDAD

No puedes ser todo para toda la gente.
No puedes hacer todo a la misma vez.
No puedes hacer todo igual de bien.
No puedes hacer todo mejor que los demás.
Tu humanidad se muestra como los demás.

Así que:
Debes descubrir quien eres, y serlo.
Debes decidir que hacer primero, y hacerlo.
Debes encontrar tu fortaleza y usarla.
Debes aprender a no competir con otros
Porque no hay otra persona en la competencia de ser "tu".

Después:
Aprenderás a aceptar tus propias diferencias.
Aprenderás a escoger prioridades y hacer decisiones.
Aprenderás a vivir con tus limitaciones.
Aprenderás a darte el valor que debes tener.
Y serás un mortal vital.

Atrévete a creer:
Que eres una persona única y maravillosa.
Que eres un evento en la historia.
Que es mas que un derecho, es tu deber ser quien tu eres.
Que la vida no es un problema para resolver, pero un don para querer.
Y podrás sentirte bien, con lo que antes te angustiaba.
 
 
 

   2 ~ QUE HACER ANTES DE SER PADRES?  A
Antes de que finalmente tengan hijos, encuentren una pareja que ya son padres y quéjense de sus métodos de disciplina, falta de paciencia, y de como han dejado que los niños corran sin control.
Sugiera maneras en que pueden mejorar los hábitos de dormir de sus niños, como  entrenarlos a ir al baño, como enseñarlos a comer en la mesa y en general como enseñarlos a portarse bien.

Disfrute esta charla - sera la ultima vez en su vida que tendrá todas las respuestas.
 
 

3 ~LA VENTANA

Había una vez dos hombres, los dos con enfermedades graves, en la misma pequeña habitación de un hospital.  Aunque era una habitación pequena, tenía una ventana que miraba al mundo.  A uno de los hombres, como parte de su tratamiento, se le permitía sentarse en la cama durante una hora por
la tarde  (algo relacionado con la extracción de líquido de sus pulmones).  Su cama estaba junto a la ventana.    Pero el otro hombre debía pasar todo el tiempo acostado boca arriba.

Todas las tardes, cuando el hombre que estaba al lado de la ventana se instalaba para su hora, pasaba el tiempo describiendo lo que veía afuera.  Al parecer, la ventana daba a un parque en el que había un lago.  En él había patos y cisnes y los chicos se acercaban para arrojarles pan y hacer navegar sus barquitos.  Los enamorados caminaban tomados de la mano junto a los árboles y había flores y lugares de césped y juegos.  Y al fondo, detrás de la hilera de árboles, se veía un espléndido panorama de la ciudad recortada contra el cielo.

El hombre acostado escuchaba las descripciones que le hacía el otro hombre, disfrutando cada minuto.  Oía que un chico casi se había caído al lago y qué lindas estaban las chicas con sus vestidos de verano.  Las descripciones de su amigo, le hacían sentir que prácticamente podía ver lo que pasaba afuera.

Una tarde muy agradable, se le ocurrió: ¿Por qué el hombre de la ventana debía tener todo el placer de ver qué pasaba? ¿Por qué no iba a tener él una oportunidad?  Se sintió avergonzado, pero cuanto más trataba de no pensar así, más quería el cambio.  ¡Haría cualquier cosa! Una noche, mientras miraba el techo, el otro hombre se despertó de repente con tos y ahogos, y trató desesperadamente de alcanzar el botón para llamar a la enfermera.  Pero el hombre lo observó sin moverse, incluso cuando el sonido de la respiración se detuvo.  A la mañana, la enfermera encontró al otro hombre muerto y en silencio se llevaron su cadáver.

Cuando lo consideró oportuno, el hombre preguntó si no podían cambiarlo a la cama que estaba al lado de la ventana.  Lo trasladaron, lo instalaron y lo pusieron cómodo.  En cuanto se hubieron ido, con dificultad y laboriosamente se incorporó y se asomó por la ventana.  Enfrente había una pared blanca.