1 ~ 7 FRASES IMPORTANTES EN LA
FAMILIA
7 frases importantes para mejorar la comunicación en la familia.
1. TE AMO:
Ningún ser humano puede sentirse realmente feliz hasta escuchar
que alguien
le diga "TE AMO". Atrévete a decirlo a la otra persona (a tu
cónyuge, padres,
hermanos, hijos, si es que nunca lo has hecho), haz la prueba y verás
el
resultado.
2. ¡TE ADMIRO!:
En la familia, cada miembro tiene alguna cualidad o habilidad que merece
reconocimiento. Todos, en algún momento, sentimos la necesidad
de que se nos
reconozca algún logro o meta alcanzada. ¿Cuándo
fue la última vez que le
dijiste esto a alguien ?
3. ¡GRACIAS!:
Una necesidad básica del ser humano es la de ser apreciado.
No hay mejor
forma de decir a una persona que es importante lo que hace por nosotros,
que
expresarle un "¡GRACIAS!", no en forma mecánica sino con
pleno calor humano.
4. PERDÓNAME, ME EQUIVOQUÉ...
Decir esto no es tan fácil, sin embargo, cuando cometas un error
que ofenda o
perjudique a otras personas, aprende a decir con madurez : "PERDÓNAME,
ME
EQUIVOQUÉ".
5. AYÚDAME, TE NECESITO:
Cuando no podemos o no queremos admitir o expresar nuestra fragilidad
o
necesidad de otros, estamos en un grave problema. No te reprimas. ¡Pide
ayuda!, que también son muy importantes las palabras.
6. ¡TE ESCUCHO... HÁBLAME DE TI!
¿Cuántas veces le has dicho a algún miembro de
tu familia: "A ver háblame,
qué te pasa?". Tal vez muchos problemas se resolverían.
7. ERES ESPECIAL!!!
2 ~ PUEDES TENER...
Placer, pero no Amor.
Atención, pero no Amor.
Asombro, pero no Respeto.
Diversión, pero no Felicidad.
Un Esclavo, pero no un Amigo.
Una Mujer, pero no una Esposa.
Un Negocio,pero no Alegría.
Una Casa, pero no un Hogar.
Una Cama, pero no el Sueño.
Alimentos, pero no el Apetito.
Medicinas, pero no Salud.
Diplomas, pero no la Cultura.
Un Reloj, pero no Tiempo.
Adornos, pero no Belleza.
Libros, pero no Inteligencia.
Escuelas, pero no Educación.
Pólizas de seguros, pero no Paz.
Tranquilizantes, pero no Paz.
Un crucifijo, pero no un Salvador.
La indulgencia, pero no el Perdón.
La Tierra, pero no el Cielo.
3 ~ TRATAR DE ENGAÑAR?
A cuantas personas tratamos de engañar sin darnos cuenta de lo
inutil que es esto?
Sentado en su nueva oficina, un abogado recien recibido esperaba su
primer cliente. Al escuchar que la puerta se abria, rapidamente levanto
el telefono y trato de demostrar que estaba muy ocupado. El
visitante pudo escuchar al joven abogado decir: "Bill, volare a Nueva
York por el tema de los hermanos Mitchell; parece que esto va a ser algo
grande. Tambien necesitamos traer a Carl desde Houston sobre el caso
Cimmerib. Bill, debes perdonarme alguien acaba de llegar". Y corto. Dirigiendose
al hombre que acababa de entrar, el abogado dijo: "Bien, en que puedo ayudarle?"
con una gran sonrisa, el hombre contesto: "Estoy aqui solo para instalar
su telefono."
Esta historia me recuerda al Rey Salomon: "El que camina en integridad
anda confiado, mas el que
pervierte sus caminos sera quebrantado" Podemos estar seguros que si
elegimos vivir una vida imaginada superior, con toda seguridad llegara
el tiempo cuando alguien estara alli "esperando instalar el telefono".
Mas alla de cuantas personas tengamos la capacidad de engañar
desde atras de nuestras bien puestas mascaras o imagen, siempre habra alguno
que sabra quienes somos realmente. Es importante entender que la
imagen es lo que las personas piensan que somos, pero la integridad
es quienes somos realmente.
4 ~ EL TREN
Autor desconocido
Hubo una vez un puente que atravesó un río grande.
Durante la mayor parte del día el puente se sentaba con su longitud
arriba y abajo del río paralelo a las orillas, permitiendo el paso
de naves libremente en ambos lados del puente. Pero en ciertas horas
del día, un tren venía y el puente era volteado a través
del río, permitiendo que un tren lo cruzara.
Un operador se sentaba en una casilla en un lado del río en donde
él funcionaba los controles para dar vuelta al puente y para sostenerlo
en lugar mientras que el tren se cruzaba. Una noche mientras que
el operador esperaba que el ultimo tren del día pasara, él
miró en la distancia a través de la luz que menguaba y vio
las luces del tren. Tomó el control y esperó hasta
que el tren estaba a una distancia prescrita cuando él estaba a
punto de dar vuelta al puente. Él dio vuelta al puente en
la posición correcta, pero, a su horror, se dio cuenta que el control
que aseguraba el puente no trabajó. Si el puente no estuviera
seguro en posición, bambolearía hacia adelante y hacia atrás
en los extremos cuando el tren llegara sobre él, haciendo que el
tren saltara la pista y se estrellara en el río. Este era
un tren de pasajeros con mucha gente a bordo.
Él dejó el puente a través del río, y se
apresuró a través del puente al otro lado del río,
donde había una palanca que él podría sostener para
funcionar el seguro manualmente. Él tendría que sostener
la palanca firmemente mientras que el tren cruzara. Él podía
ahora oír el estruendo del tren, y él tomó fuertemente
la palanca y se inclinó hacia adelante para aplicar su peso sobre
ella, asegurando el puente. Él siguió aplicando la
presión para mantener el mecanismo seguro. Muchas vidas dependían
de la fuerza de este hombre.
Entonces, viniendo a través del puente de la dirección
de su casita de control, él oyó un sonido que hizo que su
sangre corriera fría. "papá, donde estás?"
Su hijo de cuatro años cruzaba el puente para buscarlo. Su
primer impulso era gritarle al niño, "Corre! Corre!" Pero el tren
estaba demasiado cerca; las piernitas minúsculas nunca lograrían
llegar a través del puente a tiempo. El hombre casi dejó
su palanca para correr y arrebatar su hijo y llevarlo a seguridad.
Pero se dio cuenta que él no podría llegar de nuevo a la
palanca. La gente en el tren o su pequeño hijo debía morir.
Él tomó un momento para hacer su decisión. El tren
se apresuro con seguridad y rápidamente en su camino, y nadie a
bordo siquiera se dio cuenta del cuerpecito pequeño roto lanzado
sin piedad al río por el tren que cruzo. Ni se enteraron de
la figura lamentable del hombre sollozando, todavía aferrado
firmemente a la palanca inmóvil que aseguraba el puente mucho después
de que el tren hubiera pasado. No lo vieron caminar a casa más
lentamente que él lo había hecho; para decirle a su esposa
cómo su hijo había muerto brutalmente.
Ahora si usted comprende las emociones que pasaron a través del
corazón de este hombre, usted puede comenzar a entender las sensaciones
de nuestro Padre Celestial cuando él sacrificó a Su Hijo
para que fuera el puente entre nosotros y la vida eterna. Puede haber
maravilla al recordar que él hizo que la tierra temblara y que los
cielos se obscurecieran cuando Su Hijo murió? Cómo
se siente El cuando corremos apresuradamente por el camino de la vida sin
un pensamiento de lo que fue hecho por nosotros por Jesucristo?
Cuándo fue la última vez que usted le agradeció
por el sacrificio de su Hijo?
5 ~ CRISTO EN LA CRUZ
Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra.
Los tres maderos son de igual altura.
Cristo no está en el medio. Es el tercero.
La negra barba pende sobre el pecho.
El rostro no es el rostro de las láminas.
Es áspero y judío. No lo veo
y seguiré buscando hasta el día
último de mis pasos por la tierra.
El hombre quebrantado sufre y calla.
La corona de espinas lo lastima.
No lo alcanza la befa de la plebe
que ha visto su agonía tantas veces.
La suya o la de otro. Da lo mismo.
Cristo en la cruz. Desordenadamente
piensa en el reino que tal vez lo espera,
piensa en una mujer que no fue suya.
No le está dado ver la teología,
la indescifrable Trinidad, los gnósticos,
las catedrales, la navaja de Occam,
la púrpura, la mitra, la liturgia,
la conversión de Guthrum por la espada,
la Inquisición, la sangre de los mártires,
las atroces Cruzadas, Juana de Arco,
el Vaticano que bendice ejércitos.
Sabe que no es un dios y que es un hombre
que muere con el día. No le importa.
Le importa el duro hierro de los clavos.
No es romano. No es un griego. Gime.
Nos ha dejado espléndidas metáforas
y una doctrina del perdón que puede
anular el pasado. (Esa sentencia
la escribió un irlandés en una cárcel.)
El alma busca el fin, apresurada.
Ha oscurecido un poco. Ya se ha muerto.
Anda una mosca en la carne quieta.
¿De qué puede servirme que aquel hombre
haya sufrido, si yo sufro ahora?
Jorge Luis Borges