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Misionero para Menores 5
Division  Transeuropea
MISIÓN ENERO-MARZO 2004
Para Enero 31 del 2004

Lea la lección Infantil de la Escuela Sab.


Rescate por la noche

Los eslabones de la gracia: Gracia
Aun cuando su padre no supiera dónde estaba él, Dios lo sabía.

Mats y su familia disfrutaban unos días de vacaciones en un lago de Suecia [localícelo en el mapa]. Mats estaba ansioso de probar la tabla con vela que sus padres habían llevado consigo al lago. Mats llevó su tabla con vela a las aguas bajas, cerca de la orilla, para practicar, y cada día su confianza crecía.

Cierto día los vientos parecían soplar a la velocidad correcta, y Mats le pidió a su padre que le permitiera ir un poco más adentro del lago.

—Sí —le contestó él — , pero ten cuidado y usa tu chaleco salvavidas, y no vayas muy lejos lago adentro.
—Quédate viéndome —le dijo. Su padre lo saludó con la mano mientras el muchacho empujaba la tabla hacia el agua.
Mats se impulsó usando los brazos para remar y luego se paró y tomó la vara que va de una punta de la vela hasta la otra punta. Movió la vela para que agarrase el viento y en pocos momentos se deslizaba con fluidez sobre el agua.

Los vientos cambiantes traen problemas
El viento comenzó a aumentar la velocidad mientras el muchacho bogaba por el lago. Alrededor de 20 minutos después comprendió que estaba demasiado lejos. Trató de dar vuelta a su tabla, pero el viento seguía empujándolo más y más adentro del lago. Los brazos de Mats se estaban cansando, y se preguntaba cómo regresaría a la orilla.

Decidió nadar hacia la orilla y ¡alar la tabla, pero pronto se dio cuenta de que esto no funcionaría. Se subió nuevamente a la tabla, tiritando de frío, y se acostó sobre ella. Trató de remar con las manos hacia la orilla, pero al cabo de varios minutos sus brazos estaban demasiado cansados.

—Señor, me.encuentro en problemas —oró Mats — . Nadie más que mi padre sabe dónde estoy. Por favor, ayúdalo a encontrarme.

Entonces esperó.
Varias veces el viento hizo que Mats cayera al agua. El muchacho comenzó a cantar para mantener el ánimo vivo. Pero al ver que el sol se ponía, sus oraciones se hicieron más fervientes.

—Dios, ¿cómo me van a ver en la oscuridad? Por favor, mándalos para que me encuentren pronto, te suplico.
Mats sabía que Dios lo cuidaría; sólo tenía que esperar.

Viene la esperanza, se pierde la esperanza
De repente escuchó el ruido de un motor. Rápidamente se puso de pie y vio un bote de motor en la distancia. Movió las manos, pero nadie lo vio. El bote siguió su rumbo. Mats quedó parado en la tabla mirando mientras el bote desaparecía. Entonces lenta y cuidadosamente se volvió a acostar, temblando de frío y pensando: Dios, ¿eso es todo? ¿Me voy a morir aquí?

Al oscurecer, Mats se envolvió con la vela, como si fuera una frazada, y se acomodó en la angosta tabla. El cielo se oscureció y salieron las estrellas. Trató de dormir, pero no podía relajarse. Todo estaba muy silencioso; el único ruido que escuchaba era el de las olas golpeando contra la tabla. Pensó en su familia —que ya debían estar cenando— y deseaba poder estar con ellos. No, ellos no comerían sin mí, pensó Mats. De seguro han de estar buscándome. ¿Por qué no vienen?

Rescate desde el cielo
De repente escuchó un ruido. Parecía ser un helicóptero. Levantó la cabeza y miró hacia el cielo. Vio que una luz se movía por todas partes en el agua. Con trabajos se arrodilló y comenzó a mover sus brazos rápidamente. Por fin la luz alumbró la tabla mientras Mats movía sus brazos. Un hombre salió de la puerta del helicóptero, colgando de una soga. 

Al acercarse el muchacho le dijo con calma:
—Creo que soy yo al que buscan. El hombre lo envolvió con una soga e inmediatamente fueron levantados nuevamente al helicóptero. Otro hombre lo envolvió en una cobija y lo animó a que se acostara. ¡Se sentía tan bien estar en una superficie sólida otra vez!

El helicóptero voló a un hospital, donde lo revisaron y lo declararon en buena salud. A la mañana siguiente sus padres llegaron.
— Llévenme a casa —les rogó con una sonrisa débil. Después se enteró que cuando su padre ya no lo pudo ver en el lago, se comenzó a preocupar y comenzó a buscarlo. Pero al oscurecer y al ver que no lo habían encontrado, llamó al helicóptero para que lo buscaran.

— Estoy contento que mi familia me ama lo suficiente como para buscarme. Estoy contento de que Dios supiera dónde estaba y me cuidara. Sé que puedo confiarle mi vida a Dios. Espero que otros jóvenes confíen en Dios sin tener que ser rescatados para hacerlo.


Puede encontrar los bosquejos en Español, Ingles, Portugues y Rumano:

Bosquejo de la lección por Bruce N. Cameron en Español
Lesson outline by Bruce N. Cameron in English
Estudo Biblico da Semana em Portugues.
Bosquede la lección en Rumano.
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