AÑO A - TRIMESTRE 1, 2004
LECCION
NUMERO 12
Marzo 20, 2004 |
Dejen que vengan los niños
Lucas 18:15-17: El Deseado de todas las gentes, págs. 472 -
475.
El mensaje:
Niños como yo son bienvenidos en la familia de Dios.
Versículo para memorizar:
"Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan,
porque el reino de Dios es de quienes son como ellos." (Lucas 18:16,
NVI).
Puedes recordar la ocasión cuando una visita importante vino
a tu pueblo? ¿Qué hicieron todos? ¿Había fotos
en los periódicos? Estuviste de pie y moviendo tu bandera? En la
historia de hoy alguien muy importante estaba viniendo al pueblo. Posiblemente
sucedió así...
Has escuchado las noticias? Jesús está en el pueblo".
Vez tras vez la gente en el pueblo se contaban unos a otros las noticias.
"Jesús está aquí". Todos querían ver a Jesús.
Los hombres dejaban su trabajo y se apresuraban a ir a escucharlo hablar.
Los amigos y familiares ayudaban a los enfermos a acercarse a él.
Habían escuchado cómo había sanado a otros. Tal vez
también a ellos los sanaría.
Todos se maravillaban cuando observaban a Jesús con las personas.
Veían a los ciegos recuperar la vista. Reían con al lisiado
que podía saltar y brincar de nuevo. Vieron a los padres y las madres
y los hijos bien otra vez.
Todos eran ayudados. Nadie se iba sin recibir lo que necesitaba.
Cuando algunas de las madres escucharon de Jesús, desearon verlo
también. Ellas querían que bendijera a sus hijos. Rápidamente
llamaron a los niños que vinieran a casa. Apresuradamente lavaron
a cada niño y niña y les ayudaron a ponerse sus mejores ropas.
¡Los niños estaban emocionados! ¡Iban a ver a Jesús!
Los niños de todas partes amaban a Jesús. Él les sonreía.
Les hablaba amablemente y les contaba historias maravillosas. A él
le gustaban las flores y otros pequeños regalos que ellos le llevaban.
Pronto algunas madres pasaron apresuradas por el pueblo. Invitaron a
sus amigas. "Vengan con nosotras para ir a ver a Jesús" Los niños
les contaron a sus amigos, y pronto muchos estaban apresurándose
para ir a ver a Jesús. Pero las madres con niños pequeños
no podían ir muy rápido. Requería tiempo para caminar
a los niñitos de dos o tres años.
Finalmente todas las madres y sus hijos llegaron a donde estaba la multitud
alrededor de Jesús. Paradas atrás tratando de ver por entre
toda la gente en su camino. Algunos niñitos podrían tratar
de avanzar arrastrándose por entre la multitud. Sin embargo no pudieron
acercarse a donde estaba Jesús. Todos querían verlo. Parecía
como si todos estaban empujando, tratando de llegar cerca de Jesús.
La madres sintieron como si no hubiera esperanza. ¿Podría
alguien ayudarlas a ver a Jesús? Tal vez sus discípulos las
ayudarían.
Las madres llevaron a los niños con los discípulos. Los
discípulos les fruncieron el ceño. Sacudieron sus cabezas.
"Vayanse. ¿No ven que Jesús está muy ocupado? ¿No
ven que está muy cansado?
Jesús vio lo que estaba pasando. "¡Esperen!" Dijo. "Dejen
que los niños vengan a mí, no se los impidan. El reino de
Dios pertenece a personas que son como estos pequeños niños".
Los discípulos y la multitud quedaron asombrados. Abrieron
paso y las madres y los niños se apresuraron a Jesús. Él
pasó bastante tiempo con ellos. Tomo a los niños en su regazo
y los bendijo. Quizá les dijo a las madres cuánto amaba
él a los niños. Tal vez les habló sobre cómo
podían enseñar a sus niños a amar a Dios.
No sabemos lo que les dijo Jesús a las mamas y a los niños
ese día. Pero podemos estar seguros de que él no estaba enojado
con ellos porque querían estar con él. ¡Él estaba
feliz! ¡Estaba contento de platicar con ellos!
Jesús todavía ama a los niños y a las madres. Él
quiere que vengas hoy a él. También quiere que seas parte
de su familia. |