AÑO D - TRIMESTRE 4, 2003
LECCION
NUMERO 9
Noviembre 29, 2003 |
La escritura en la pared
Daniel 5; Profetas y reyes, págs. 384- 391.
El mensaje:
Sirvo a Dios cuando comparto con otros sus palabras.
Versículo para memorizar:
"Pero el Señor me dijo: 'No digas: soy muy joven', porque
vas a ir a dondequiera que yo te envíe, y vas a decir todo lo que
yo te ordene"
(Jeremías 1:7).
Has visto alguna vez que la gente raye las paredes? No se ve muy bien,
¿no es cierto? ¿Cómo te sentirías si vieras
aparecer una escritura en la pared, pero no vieras quien la está
escribiendo? Eso es exactamente lo que pasó en la fiesta del rey.
Va a haber una fiesta en el palacio!" Pronto se corrió la voz
por toda la ciudad.
Belsasar, el hijo de Nabucodonosor, era el rey que gobernaba entonces
en Babilonia. Había elegido un día especial para honrar a
los dioses de Babilonia en un gran festival.
Todos estaban listos para participar en la fiesta. Durante meses, el
ejército de Ciro había estado ganando batallas contra el
ejército de Babilonia. La gente estaba preocupada porque el general
persa estaba acampado junto con su ejército cerca de la ciudad de
Babilonia. Pero todos querían divertirse en la fiesta y olvidarse
de la guerra.
La fiesta de Belsasar comenzó desde la mañana y duró
todo el día. Se suponía que la fiesta honrara a los dioses
de Babilonia pero la mayoría de la gente estaba muy ocupada comiendo,
bebiendo vino y divirtiéndose en grande. El verdadero Dios vio esto
y se puso triste. Muchas veces había tratado de que Belsasar cambiara
sus malos caminos, pero Belsasar no había escuchado.
Entre más y más ebrio se ponía Belsasar, su maldad
se hacía más grande. Entonces pidió que le trajeran
los vasos sagrados que Nabucodonosor había traído del templo
de Jerusalén. Él y sus invitados los llenaron de vino y le
hicieron ofrenda sus dioses.
¿Puedes imaginártelo? Esos vasos habian sido usados en
el templo de Dios para ofrecer incienso y aceite sagrado. Pero ahora esos
vasos estaban llenos de vino y estaban siendo usados para ofrecer libaciones
para dioses falsos.
De pronto se oyó un murmullo. Apareció una mano misteriosa
que comenzó a escribir en la pared del palació. Era una mano
que no estaba conectada a un cuerpo. Belsasar la miraba horrorizado.
"MENE, MENE, TEKEL UPARSIN", decia la escritura. ¿Qué
significaba eso? El rey lo quería saber.
Apresuradamente mandó traer a sus magos y astrólogos.
Llamó a los sacerdotes que servían a los ídolos que
había honrado. "Si alguien me dice qué significan esas palabras,
le daré una cadena de oro y lo haré el gobernante tercero
en orden de todo Babilonia", les prometió.
Pero ninguno de sus sabios pudo interpretar esas palabras. ¡Belsasar
temblaba! Estaba realmente asustado.
Finalmente su madre se acordó de Daniel. "Manda a traer a Daniel",
le dijo. "Él pudo interpretar los sueños de Nabucodonosor.
Tal vez pueda ayudarte ahora". Así que Daniel fue traído
delante del rey y le mostraron la escritura misteriosa.
Daniel trató de mostrar mucho respeto hacia al rey mientras le
daba las malas nuevas. "Has sido demasiado orgulloso", le dijo a Belsasar.
"Has insultado a Dios, así que él te manda este mensaje".
Daniel interpretó el mensaje de esta manera: "MENE significa
que Dios hará que pronto termine tu reinado. TEKEL significa que
Dios te ha juzgado y que te encontró culpable de serios pecados.
UPARSIN significa que los persas van a conquistar Babilonia.
Aun cuando Belsasar le puso a Daniel una cadena de oro en su cuello
y lo ascendió a tercer gobernante del reino de Babilonia, fueron
ciertas las palabras de Dios. El ejército persa al mando de Ciro,
entró a la ciudad y la conquistó. Belsasar murió esa
noche.
¿Serías capaz de anunciarle a un rey que Dios está
enojado con él? A veces el servir a Dios hace que la gente no esté
muy contenta con nosotros. Pero Dios nos hará fuertes; lo suficientemente
fuertes para llevarle su mensaje a cualquiera que necesite escucharlo.
¿Serás un mensajero de Dios y le hablarás a otros
acerca de él?
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