AÑO D - TRIMESTRE 4, 2003
LECCION
NUMERO 8
Noviembre 22, 2003 |
Afuera, en el Pasto
Daniel 4; Profetas y reyes, págs. 377-383
El mensaje:
Puedo servir a Dios dondequiera que me encuentre.
Versículo para memorizar:
"Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así
sabrán cómi responder a cada uno" (Colosenses4:6).
Te gustaría vivir en el campo, entre las vacas, y comer
pasto? Un rey pasó una vez siete años viviendo entre los
animales. Esto es lo que sucedió...
El rey Nabucodonosor estaba muy preocupado por el sueño de la
gran imagen. Pero luego se sintió muy halagado de que su reino de
Babilonia fuera el número uno. Lo que le molestaba era que hubiera
otros reinos que vinieran después de su reino.
Entonces tuvo otro sueño muy extraño.
Los hombres sabios del reino no podían interpretarle el sueño.
Así que una vez más Nabucodonosor mandó a traer a
Daniel. Le contó a Daniel su sueño, que era más o
menos así:
"Soñé un árbol muy grande que estaba en medio
de la tierra. Era realmente enorme y parecía que llegaba al cielo.
Las hojas eran hermosas y estaba lleno de frutos. Las aves hacían
nido en sus ramas y los animales se abrigaban debajo de él. Entonces
vi de pronto a un mensajero santo y escuché,una fuerte voz del cielo
que decía: '¡Derriba el árbol. Córtale las ramas.
Dile a los animales que se vayan de debajo de él y a las aves que
encuentren otro lugar para poner su nido. Pero deja parte de su tronco
en la tierra y sujétalo con hierro y bronce entre la hierba del
campo'.
"La voz continuó diciendo: 'Deja que se empape con el rocío
del cielo. Deja qui viva entre los animales. Deja que su mente humana se
vuelva como la de un animal hasta que hayan pasado siete años.
"He hecho esta decisión para que te los vivientes reconozcan
que el Dios Altísimo es el soberano de todos los reinos humanos
y que se los da al que él quiere."
Cuando Daniel escuchó el sueño, se sintió muy preocupado.
El significado del sueño era muy claro. Y no era un mensje agradable
para comunicarle a un rey. El podía enojarse mucho. Pero el rey
Nabucodonosor lo animó para que le diera su significado. Sólo
quería saber qué quería decir su sueño.
Daniel sabía que Dios quería que hablara la verdad. Así
que le dijo al rey que su sueño era una advertencia que Dios le
estaba haciendo. Le explicó al rey Nabucodonosor que él era
ese árbol. Se había vuelto grande, fuerte y poderoso. Reinaba
sobre muchos lugares. Sin embargo, Dios había visto su orgullo.
Si Nabucodonosor no lo reconocía como Señor, algo extraño
y terrible estaba por pasarle. Perdería la razón y viviría
en el campo como un animal durante siete años. Al final de ese tiempo
volvería a ser rey nuevamente.
Por un tiempo el rey Nabucodonosor pensó en lo que le había
dicho Daniel. Puso a Dios en primer lugar; pero poco a poco volvió
a sus viejos caminos.
Un año más tarde, Nabucodonosor estaba caminando por la
terraza de su palacio real y vio complacido las maravillosas cosas que
le rodeaban. Se llenó de soberbia y dijo sonriente y orgulloso:
"¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué con
mi poder y para la gloria de mi majestad?"
Tan pronto como dijo esas palabras, escuchó una voz del cielo
que le dijo: "Nabucodonosor, te vas a volver como un animal. Vivirás
afuera en el campo durante siete años. Al final de ese tiempo me
vas a reconocer como Señor. Entonces volverás a ser rey".
Y sucedió como dijo Dios. Al final de los siete años Nabucodonosor
sanó nuevamente y alabó a Dios como gobernante de toda la
tierra. Sus consejeros y nobles vinieron a hablar con él y lo hicieron
nuevamente rey. Sin embargo, esta vez Nabucodonosor no cometió el
mismo error, sino que sirvió a Dios por el resto de su vida.
Fue difícil para Daniel darle al rey el mensaje que Dios le enviaba.
Pero Dios estaba con él. Y Dios estará contigo cuando lo
sirvas en dondequiera que te encuentres.
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