AÑO D - TRIMESTRE 4, 2003
LECCION
NUMERO 6
Noviembre 8, 2003 |
Elecciones Sanas
Daniel 1:1,2; 2 Reyes 24:1-16; Profetas y reyes, págs. 351-360.
El mensaje:
Puedo servir mejor a Dios cuando tengo salud.
Versículo para memorizar:
"Ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo
todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31).
Imagina que tienes mucha hambre y te han invitado a un banquete. Te
sientas a la mesa y encuentras que lo que han servido son vinos y carnes
inmundas que tú sabes que no debes comer. ¿Qué harías?
Daniel y sus tres amigos enfrentaron ese problema. Vamos a verlo que hicieron.
El ejército del rey Nabucodonosor invadió y conquistó
Judá. Todos los jóvenes pertenecientes a la familia real
y otras familias importantes fueron llevados a Babilonia. Daniel, Ananías,
Misael y Azarías estaban entre esos jóvenes hebreos.
El imperio de Nabucodonosor era enorme. El rey sabía que los
cautivos hebreos tenían muchas habilidades. Así que decidió
entrenar a algunos de ellos para trabajar en su gobierno. Tenía
planes de que le ayudaran a gobernar algunas partes de su vasto imperio.
Pero primero tenían que aprender la cultura y formas de conducirse
de Babilonia. Necesitaban aprender el idioma. Debían aprender también
la forma como se hacían las cosas en Babilonia.
Daniel y sus tres amigos sabían que debían servir al rey,
pero decidieron también que Dios iba a ocupar el primer lugar en
su vida. Debían servirlo primero a él, sin importar lo que
pasara.
Había muchas cosas buenas e interesantes para ver en Babilonia.
En dondequiera había grandes templos para la adoración de
ídolos. Los jóvenes hebreos vieron hermosos jardines a la
sombra de árboles muy raros y plantas de flores colgantes. La ciudad
de Babilonia era realmente muy hermosa.
Después de su largo viaje, todos esta ban ansiosos por
disfrutar de su primera comida en Babilonia. ¡Iban a comer de la
mejor comida! Eran los mismos platillos que se servían en la mesa
del rey. En cat I mesa había carnes exquisitas y vinos del ciosos.
Los más delicados postres de todí esa nación estaban
allí a su disposición,
Todos los cautivos estaban encantados con la comida. Todos, excepto
Daniel ys tres amigos. Ellos no podían disfrutarla. Sabían
bien que esos alimentos no eran buenos para ellos. Sabían también
que algunos de esos alimentos y vinos había sido ofrecidos a los
ídolos.
Daniel y sus tres amigos determinaror servir a Dios, sin importar lo
que les suce diera. Así que Daniel le pidió ayuda al oficial
a cargo de todos los hebreos. Le pidió que les diera alimentos sencillos
y agua para beber.
Aun cuando el oficial del rey respetaba a Daniel, se negó a hacerlo
al principio. Temía por su vida. El mismo rey Nabucodonosor había
ordenado ese tipo de alimentos. Si Daniel y sus amigos no los comían,
no iban a estar tan fuertes y vigorosos como los demás. Y si eso
sucedía, el rey podía mandar a matar a ese oficial encargado.
Pero Daniel no se rindió. El oficial había nombrado a
Melsar, un mayordomo, para que velara sobre Daniel y sus amigos. Daniel
apeló ante Melsar. "Pruébanos", le dijo. "Déjanos
tomar alimentos sencillos y beber solamente agua durante diez días.
Si no parecemos tan sanos como los demás jóvenes, haz con
nosotros lo que quieras".
El mayordomo estuvo de acuerdo.
Al final de los diez días, los cuatro jóvenes hebreos
estaban más fuertes y más alertas que los otros cautivos.
Con la ayuda de Dios, Daniel y sus amigos pasaron bien la prueba. Durante
los tres años de su entrenamiento se les sirvió agua y alimentos
sencillos.
Dios estaba muy complacido con Daniel y sus amigos. La Biblia dice que
Dios los ayudó en sus estudios. Les dio sabiduría y entendimiento.
Y le dio a Daniel la habilidad de interpretar sueños.
Daniel sirvió a Dios en primer lugar. Obedeció las leyes
de Dios acerca del comer y el beber. Y Dios recompensó a Daniel.
El servicio prestado por Daniel al rey Nabucodonosor llevaría a
este gran monarca a conocer al verdadero Dios.
Cuando ponemos a Dios en el primer lugar de nuestra vida, él
puede usarnos para mostrar a los demás las grandes cosas que es
capaz de hacer.
|