AÑO D - TRIMESTRE 4, 2003
LECCION
NUMERO 5
Noviembre 1, 2003 |
Capturados!
Daniel 1:1,2; 2 Reyes 24:1-16; Profetas y reyes, págs. 351-360.
El mensaje:
Sirvo a Dios cuando ayudo a MIS amigos a tomar buenas decisiones.
Versículo para memorizar:
"He optado por el camino de la fidelidad, he escogido tus juicios"
(Salmos 119:30).
Imagina lo que sería para ti si de pronto tuvieras que dejar
tu hogar y no pudieras llevarte nada contigo. ¿Y qué tal
si tuvieras que dejar tu familia? Daniel tuvo que abandonar muchas cosas.
Pasó hace mucho, mucho tiempo...
El pueblo de Israel se había olvidado nuevamente de Dios. Muchos
eligieron quebrantar las leyes de Dios y adorar ídolos. Pero unas
cuántas personas todavía amaban y adoraban al Dios verdadero.
La familia de Daniel estaba dentro de ese grupo. Cuando Daniel nació,
sus padres le die ron un nombre especial. Querían recordar que fuera
siempre fiel a Dios. El nombre Daniel significa "Dios es mi juez". Sus
padres deseaban que supiera que no importaba tanto lo que la gente a su
alrededor hiciera o dijera. Lo único que realmente importaba era
que Dios estuviera contento con lo que hacía Daniel. Al crece Daniel
decidió que iba a dedicar su vida a Dios. Puso a Dios en primer
lugar en todo lo que hacía. Dios era lo primero al cumplí
sus tareas más pequeñas y también las más grandes.
Daniel deseaba ser un siervo de Dios, así como lo había sido
Samuel.
Daniel vivía en Jerusalén, la di dad capital de Judá.
El rey Joacim también vivía en Jerusalén. El rey no
adoraba a Dios. Más bien ani-maba a la gente a adorar ídolos.
Le construyó templos a dioses extraños y guió al pueblo
de Israel a celebrar las fiestas de esos dioses Daniel decidió que
pasara lo que pasara, el malvado rey Joacim no lo iba a obligar nunca a
hacer el mal. Daniel no estaba solo. Tenía tres amigos: Ananías,
Misael y Azarías, quienes deseaban también que Dios fuera
lo primero en su vida.
Cuando Daniel y sus amigos estaban todavía jóvenes, El
rey Nabucodonosor de Babilonia atacó a Jerusalén. Pronto
derrotó al ejército hebreo y entró victorioso a la
ciudad. Su ejército capturó al rey Joacim y a su familia.
Entraron entonces al templo que Salomón había construido
y se llevaron muchos de los tesoros de oro. Mientras los soldados recorrían
la ciudad, tomaban para ellos cualquier cosa que les gustara de las casas
de la gente.
El rey Nabucodonosor tomó muchos prisioneros y se los llevó
a Babilonia. Entre esos prisioneros se encontraban Daniel y sus tres amigos.
Se los llevaron lejos de su familia a un país extraño que
no conocían. Pero aunque se los habían llevado lejos de su
familia, estos jóvenes se animaban unos a otros. Juntos decidieron
que cuando llegaran a Babilonia, vivirían para honrar a Dios. Se
ayudarían unos a otros a tomar decisiones correctas.
Al llegar a Babilonia se les dio un nombre nuevo a cada uno de los cuatro.
Daniel llegó a ser Beltsasar. Ananías recibió
el nombre de Sadrac; Misael se llamó Mesac, y Azarías,
Abednego. Esos nuevos nombres honraban a dioses extraños,
dioses a los que ellos no podían adorar.
Daniel había perdido su hogar y su familia. Había perdido
hasta su nombre. ¿Qué le quedaba entonces? ¡Mucho!
Nabucodonosor y todo su. ejército no podían quitarle
a Dios. Dios vivía muy dentro de su corazón. Daniel
tenia todo lo que necesitaba: un Dios amante y buenos amigos que
lo animaban.
|