AÑO D - TRIMESTRE 4, 2003
LECCION
NUMERO 3
Octubre 18, 2003 |
Gedeón, el valiente
Jueces 6,7; Patriarcas y profetas, págs. 588-596
El mensaje:
Dios puede usarme cuando confío en él.
Versículo para memorizar:
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses4:13)
Has tenido alguna vez mucho miedo y no estabas seguro de lo que debías
hacer? ¿Te has despertado asustado alguna vez al escuchar ruidos
extraños? Cuando Gedeón aprendió a confiar en vez
de estar temeroso, grandes cosas comenzaron a suceder.
Cuarenta años después de que Débora y Barac derrotaron
a Sisara, el pueblo de Israel se olvidó nuevamente de Dios y la
gente comenzó otra vez a adorar ídolos. Esto entristeció
mucho a Dios. Durante siete años, los madianitas y amalecitas les
causaron problemas a los israelitas. Les robaban sus alimentos y les destruían
sus hogares. Muchos de los israelitas vivían en cuevas para poder
sobrevivir.
Dios buscó entonces un líder - alguien en quien pudiera
confiar. Y encontró a Gedeón.
Gedeón estaba escondido de los madianitas mientras molía
trigo. El ángel de Dios se le apareció y le dijo: "¡El
Señor está contigo, guerrero valiente!"
Gedeón se sorprendió mucho. Él no era ningún
guerrero valiente. Su familia era la más pequeña de la tribu
de Manases.
Ciertamente no se sentía muy valiente.
"Yo estaré contigo". Le dijo Dios a Gedeón. "Juntos
vamos a destruir al enemigo".
Gedeón no estaba muy seguro y le pidió al ángel
que esperara un poco mientras le preparaba algo de comer. Colocó
entonces el alimento en una piedra grande y el alimento fue consumido por
el fuego. Gedeón le pidió a Dios que le enviara dos señales.
Quería estar seguro de que Dios realmente estaba con él.
Tomó un vellón de lana en sus manos y le pidió a Dios
lo siguiente: "Si has de ayudar a Israel a derrotar a Madián, tenderé
este vellón de lana sobre el suelo. Si mañana aparece mojado
porque el rocío cayó solamente sobre el vellón y todo
el suelo alrededor queda seco, sabré que salvarás a Israel
por mi conducto".
La mañana siguiente, Gedeón encontró el vellón
como le había pedido a Dios. No había humedad de rocío
en el suelo, pero el vellón de lana estaba mojado.
Pero Gedeón probó una vez más a Dios. "Esta vez
haz que el vellón de lana esté seco y el suelo a su alrededor
esté mojado", le pidió Gedeón. A la mañana
siguiente, Gedeón encontró que Dios le había concedido
su petición.
Gedeón comenzó a reunir un ejército para derrotar
a Madián y se le unieron 32,000 hombres. Ahora Dios probó
a Gedeón.
"Son demasiados hombres", le dijo Dios. "Manda a algunos de ellos a
su casa".
Gedeón sabía que los madianitas y amalecitas tenían
ejércitos muy grandes. Pero él obedeció a Dios y envió
a 22,000 hombres de regreso a su casa. (Jueces 7:3).
Entonces Dios volvió a probar a Gedeón: "Lleva a tus hombres
a beber agua del río. Quédate con los hombres que se queden
de pie al beber el agua. Envía al resto a su casa".
Solamente 300 hombres pasaron la segunda prueba. Dios finalmente contaba
con un pequeño ejército.
Esa noche, Gedeón dividió a su ejército en tres
compañías. Iban armados solamente con cántaros de
barro, trompetas y antorchas. Cada compañía de escondió
detrás de un lado del campamento madianita. Luego tocaron todos
al mismo tiempo las trompetas, quebraron los cántaros donde tenían
escondidas las antorchas y gritaron con todas sus fuerzas: "¡Por
el Señor y por Gedeón!"
Dios hizo el resto. Al escuchar los gritos de batalla, los madianitas
y amalecitas salieron corriendo de sus tiendas de campaña y comenzaron
a pelear unos contra otros. ¡Estaban completamente confundidos! Muchos
salieron huyendo. Mientras huían, los soldados de Gedeón
los perseguían.
Dios desea ayudarnos con nuestros problemas más difíciles.
Es muy fácil para él destruir a nuestros enemigos. Es muy
fácil para nosotros obedecerlo; siempre y cuando permanezcamos fieles
a él y lo recordemos siempre en todas las cosas que hagamos.
Dios ganó la victoria en favor de los israelitas. Y Dios también
peleará y ganará la batalla en favor de nosotros.
|