AÑO D - TRIMESTRE 4, 2003
LECCION
NUMERO 11
Diciembre 13, 2003 |
El mejor de los regalos
Lucas 2:1-7; El Deseado de todas las gentes, págs. 24-33 (véase
también págs, 34-40.
El mensaje:
Jesús es el regalo especial de Dios para mí.
Versículo para memorizar:
"Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo, para
que todo el que cree en él, no se pierda, sino que tenga vida eterna"
(Juan 3:16).
Has estado alguna vez acostado en tu cama sin poderte dormir? ¿Qué
escuchabas? ¿Podías escuchar a mamá y a papá
en otra habitación? ¿Escuchabas un buho u otra ave nocturna
cantando fuera? ¿El sonido del tránsito? ¿Cuáles
son los sonidos que piensas que habrías escuchado la noche que nadó
Jesús -la noche cuando todas las promesas de Dios se hicieron realidad?
Imagina que estás allí.
Si escuchas con atención podrías escuchar el ruido del
tránsito que pasa afuera, o los sonidos de los asnos y caballos
moviéndose o relinchando en sus cuadras. O bien, el crujido de la
paja mientras José y María se acuestan sobre ella para descansar.
Tal vez hasta puedas escuchar las palabras de José llenas de cariño
al nacer el bebé. Estoy seguro que escucharías también
el primer llanto del bebé.
Mira ahora al bebé. Es como los otros bebés: pequeño,
con un parchecito de cabello en su cabecita y con los ojos cerrados. Sus
pequeños pies y manos se mueven hacia arriba por primera vez. Mira
más detenidamente. ¡Este bebé es Jesús!
Mira a tu alrededor. Este no es un buen lugar para que nazca Jesús.
Esjte lugar está
lleno de asnos y caballos que pertenecen a las personas que se
están hospedando cerca de allí. El lugar está sucio.
Si miras hacia arriba, podrás ver nidos de aves en las vigas del
techo. Hasta podrías ver una estrella asomando por una abertura
del techo.
Mira más detenidamente ahora. Jesús está envuelto
en una larga tira de tela. Su
madre lo acuna en sus brazos. Entonces lo pone en un pesebre acolchonado
con paja, que es donde va a dormir.
Eso no suena como el nacimiento del Hijo de Dios. Parece imposible.
¿Por qué sería necesario que alguien tuviera que cuidar
del Hijo de Dios?
Mucho antes de que Jesús naciera en un establo de Belén,
era una promesa. Inmediatamente después de que pecó, Dios
le prometió a Eva que algún día nacería un
niño especial. Ese bebé habría de destruir a Satanás
y todas sus tentaciones.
Esa no fue la única promesa que se cumplió esa noche.
Dios le había dicho a David que uno de sus descendientes iba a ser
el Mesías. Mesías significa "el prometido de Dios". Tanto
José como María eran descendientes de David. Miqueas, el
siervo de Dios, había escrito que el Mesías nacería
en Belén. Y así fue.
Todas esas promesas se cumplieron en un solo día. Jesús
había vivido en el cielo. Él había creado a Adán
y Eva. Los ángeles lo adoraban. Era el rey del universo. Pero ese
día se había hecho bebé. Necesitaba una madre y un
padre que lo cuidaran. Tuvo que dormir en un lugar donde comían
los animales. ¿Por qué? Jesús nos amaba demasiado
como para estar separado de nosotros. Él quería vivir con
nosotros a fin de mostrarnos la forma de vivir con él. Nos dio otras
promesas. Promesas para todos nosotros. Dijo que volvería otra vez
y lo hará, ¡muy pronto!
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