AÑO D - TRIMESTRE 4, 2003
LECCION
NUMERO 10
Diciembre 6, 2003 |
Bebés prometidos
Lucas 1:5-38; Mateo 1:18-21; El Deseado de todas las gentes, págs.
72-76
El mensaje:
Los regalos de amor que Dios me da me llenan de esperanza y alegría.
Versículo para memorizar:
"Porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí. Santo
es su nombre! (Lucas 1:44).
Te han prometido alguna vez tu mamá y papá algo muy especial?
¿Era algo que querías tener por mucho tiempo? ¿Cómo
te sentiste cuando lo recibiste? Esa es tal vez la manera como se sintió
Zacarías cuando Dios envió a Gabriel a darle una promesa.
Zacarías, el sacerdote, se encontraba sirviendo en el templo.
Los sacerdotes Tomaban su turno para hacerlo y esa semana le tocaba a él.
Cada día de esa semana debía entrar al lugar santo. Allí
debía quemar incienso y orar en favor de la gente del pueblo de
Dios. Uno de esos días entró en el lugar santo como ya lo
había hecho. Pero este no iba a ser un día común y
corriente. Este día sucedió algo muy extraño.
Zacarías estaba de pie ante el altar. La nube de incienso
se alzaba ante Dios. De pronto apareció un ángel al
lado derecho del altar. Zacarías se llenó de asombro y temor.
Entonces dijo el ángel: "No tengas miedo, Zacarías. Dios
ha escuchado tus oraciones. Tu esposa va a tener un bebé.
Debes ponerle por nombre Juan. El Espíritu Santo estará con
él. Guiará a muchas personas a experimentar un cambio en
su vida al prepararse para encontrarse con el Señor". Zacarías
no podía creer lo que estaba escuchando. Él y su esposa Elizabeth
no tenían hijos. Durante muchos años habían orado
por un hijo. Pero ahora eran muy viejos. Las personas de su edad ya no
tenian hijos.
"¿Cómo puedo saber que lo que dices es verdad?", preguntó
Zacarias. Mi esposa y yo ya estamos viejos, demasiado viejos para
tener un hijo.
El ángel le respondió: "Yo soy Gabriel. Dios me ha enviado
con esl mensaje especial para ti. Siendo que no me creíste, no vas
a poder hablar hasta que nazca tu hijo. Esa será la señal
de que lo que he dicho es verdad". Entonces el ángel desapareció.
Las personas que estaban en el templo se preguntaban qué había
pasado con Zacarías. Cuando salió del lugar santo, trató
de decirle a gente lo que había visto. Pero exactamente como el
ángel había dicho, no podía hablar. Solamente se podía
comunicar a señas o escribiendo su mensajes.
Muy pronto después de la visita del ángel, Elizabet quedó
embarazada. Dios había cumplido su promesa. Y cuando nació
el bebé, Zacarías pudo hablar nuevamente. "Su nombre es Juan",
le dijo a sus amigos y vecinos.
Seis meses más tarde de la visita del ángel Gabriel a
Zacarías, Dios le envió buenas nuevas a otra persona: María,
la prima de Elizabet.
Te saludo, María, Dios está contigo", le dijo el ángel
Gabriel a esta joven mujer.
María se sorprendió grandemente. No podía creer
lo que le decía este ser extraño. ¿Por qué
había dicho: "Dios está contigo"? Se sentía nerviosa
y con un poco de miedo.
Gabriel continuó diciéndole: "No tengas miedo. Dios va
a darte un hijo. Debes ponerle por nombre Jesús. Será conocido
como el Hijo de Dios y reinará sobre un reino que nunca va a terminar".
María era muy joven y estaba nerviosa. Se preguntaba cómo
podía ser esto posible. ¿Cómo podía tener ella
un bebé?
"Tu hijo no va a nacer de un hombre le dijo Gabriel. "Va a nacer de
Dios. Tu prima Elizabet también va a tener un bebé. Nada
es imposible para Dios".
María le creyó al ángel Gabriel. "Soy la sirva
de Dios", le contestó. "Sea hecho como tú has dicho.
Gabriel se fue entonces a visitar a José, el hombre con quien
María se iba a casar. Le dijo a José que María iba
a tener un bebé - el Hijo de Dios. Y José también
creyó su mensaje. Él sería el padre terrenal del Hijo
de Dios.
Esto es lo que significa la gracia - una promesa de Dios acerca de algo
que parece imposible. Dios ha prometido enviar a Jesús nuevamente,
a fin de que podamos vivir con él para siempre.
Él le prometió un hijo a Zacarías y Elizabet y
cumplió su palabra.
Le prometió un hijo a María y a José y cumplió
su palabra.
Dios cumple sus promesas. ¡Jesús vendrá otra vez!
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