La historia del leproso que desafiando las costumbres de la época, se acercó a Jesús y le pidió ser limpiado :

" Señor, si quieres puedes limpiarme"

Y la respuesta de Jesús, que resuena también en nuestros oídos, fue : QUIERO, SE LIMPIO.
Lucas 5:12-13

Tu también puedes ser limpiado de la lepra del pecado. Sólo debes ir a Jesús, y escucharás también el 
"quiero sé limpio"