5 MITOS COMUNES SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD Con el propósito de silenciar o desafiar la valoración negativa de la homosexualidad que hace la Biblia, los defensores de la teología pro-gay a menudo sacan varios argumentos. Aunque los argumentos a menudo invocados en la defensa de los puntos de vista calificados y totalmente aceptados respecto de la homosexualidad tienden a ser científicos, filosóficos, o lógicos, ellos también tienen implicaciones teológicas o éticas. Su forzada base es mostrar que: las personas nacen homosexuales, de allí que exista evidencia conclusiva para demostrar que la homosexualidad es genética o innato; y ya que los homosexuales nacen gays, su orientación sexual es un rasgo natural o normal de su identidad (como el color de la piel o pelo), y la orientación es permitida o dada por Dios; la orientación homosexual de una persona es moralmente neutral e invariable. En este capítulo, yo declararé y responderé a los mitos que a menudo se utilizan en apoyo de la homosexualidad. El próximo capítulo tratará los argumentos específicos que se presentan a menudo para lanzar dudas sobre las enseñanzas de la Biblia . 1. "Para conocer la verdad sobre la homosexualidad, hable con homosexuales de verdad". Para muchos defensores de la teología gay, no es suficiente confiar en los escritores de la Biblia como fuente fidedigna de verdad en esta materia. Ellos defienden que para aprender la verdad sobre la homosexualidad, debemos poner al día nuestro conocimiento escuchando a los homosexuales mismos. Esto parece ser el punto en algunas recientes publicaciones Adventistas. Por ejemplo, una madre Adventista escribió que después de pasar "años de lectura, observación, y eventualmente conversación con la gente", su hijo homosexual finalmente le confirmó que en verdad, "la homosexualidad es una condición, no una conducta. Cualquier cosa puede causar una orientación homosexual, no es algo que una persona escoge." Su hijo "nos dijo que desde sus recuerdos más tempranos él sabía que era 'diferente.' " Ella también informó haber aprendido que Dios puede cambiar la orientación sexual de una persona sólo "en raras ocasiones" , y que uno puede ser un homosexual y ser "profundamente espiritual". 1 Un erudito no adventista ha explicado por qué nosotros supuestamente necesitamos ir donde los homosexuales para aprender la verdad sobre la homosexualidad. En su artículo titulado, "Una nueva experiencia cristiana revelada", un cristiano homosexual confeso, que está en la fuerza de tarea presbiteriana que estudia la homosexualidad, explica que los cristianos gays son "la mejor fuente" para que la Iglesia entienda la homosexualidad.2 De forma similar, un ministro de la Iglesia Unida de Cristo declara este nuevo acercamiento al conocimiento (epistemología): En lugar de mirar a los psicólogos, psiquiatras y sociólogos, e incluso a los teólogos, para averiguar sobre las personas gay, hay una necesidad de escuchar a los gays que están dentro de nuestras iglesias y dentro de la sociedad, para empezar a entender lo que percibimos son los problemas, y entonces juntos trabajar en esos problemas.3 Un profesor de Lenguas y literatura del Antiguo Testamento en el Seminario Teológico Princeton, anciano ordenado en la Iglesia presbiteriana, (EE.UU.), articuló mejor por qué nosotros necesitamos supuestamente ir donde los homosexuales para aprender la verdad sobre la homosexualidad. Él escribió: Yo creía que los actos homosexuales son siempre erróneos. Al escuchar a estudiantes y amigos gay y lesbianas, sin embargo, he tenido que repensar mi posición y releer las escrituras. ... No tengo otra elección sino tomar en serio los testimonios de los gays y lesbianas. Lo hago así con un poco de consuelo, sin embargo, porque las escrituras me dan la garantía de confiar en que los seres humanos pueden conocer verdades aparte de la revelación divina.4 Respuesta al Argumento #1. Nosotros debemos ofrecer un oído simpatético a los dolores y luchas genuinas de los homosexuales. Pero los Adventistas que creen en la Biblia necesitan preguntarse si los testimonios y demandas de los homosexuales son una base adecuada para conocer la verdad sobre la homosexualidad. ¿Son los homosexuales, por la virtud de su experiencia, más calificados que los escritores de la Biblia para hablar sobre la homosexualidad? Los escritores inspirados de la Biblia sirvieron como fidedignos portavoces para el Creador respecto de la sexualidad humana. ¿Es el esfuerzo para justificar la homosexualidad en el terreno de la experiencia personal o basado en estudios empíricos, en lugar de la revelación bíblica, un punto de partida legítimo para cualquiera investigación que considera la moralidad sexual? ¿Son los testimonios y demandas de los homosexuales necesariamente verdaderas? Nosotros estamos tratando con la pregunta fundamental de cómo saber la verdad, un estudio que los filósofos llaman epistemología. Yo reiteraré mi respuesta: ¿Tiene que ser uno realmente un homosexual para entender totalmente la verdad sobre la homosexualidad? ¿Debemos experimentar un tipo particular de tendencia pecadora para entender esa realidad pecadora? Asumiendo incluso que la orientación homosexual es parte de la conformación constitucional de una persona (así como es el color o el género de una persona), ¿puede el verdadero conocimiento sobre esa condición ser obtenido con precisión sólo por personas con ese tipo de identidad sexual? En ese caso, ¿significa eso, por ejemplo, que uno tiene que ser negro, africano, y mujer para entender totalmente y con precisión los dolores de las personas en esa categoría? Por analogía, ¿podría Jesús, un varón judío soltero, haber entendido la experiencia de, digamos, María, una mujer hispana madre soltera? ¿Podría ser que en un deseo de aparecer más "informado" y quizás más "compasivo", algunos cristianos están dando la impresión que ellos son ética y religiosamente más conocedores y "sensibles" que los escritores inspirados de la Biblia que condenaron la práctica de la homosexualidad? ¿Cómo pueden los defensores pro-homosexuales ser más sabios que Uno que ha dado Su Palabra escrita y Sus leyes morales como la base de la verdadera alegría humana y satisfacción propia? ¿Cómo pueden ellos ser más compasivos que Uno que ha dado Su vida por toda la humanidad? ¿Es , quizás, que ellos no miran la Biblia y su Dios como lo hicieron los escritores de la Biblia - los pioneros del cristianismo bíblico? 2. "Las personas nacen Homosexuales" Cuando los defensores de la teología pro-gay afirman que las personas nacen gay, ellos realmente van más allá del punto de vista generalmente aceptado de que factores genéticos y medioambiental influencian la conducta de una persona. Ellos sugieren que la homosexualidad es principalmente causada por los genes de una persona.5 Esta creencia que se basado en la filosofía determinista del conductismo, está diseñada para sugerir que lo que es innato es (a) natural o normal, (b) invariable, (c) permitido o creado por Dios- como lo es con un defecto congénito o el color del ojo de uno, y que (d)es moralmente legítimo. La lógica e implicaciones de este punto de vista son como sigue: Si una persona es homosexual debido a la condición homosexual innata, no hay esperanza o posibilidad de cambio. Y porque lo homosexual no puede cambiar, todos los aspectos de la sociedad deben cambiar, incluyendo la educación, la religión, y la ley. No sólo la homosexualidad debe ser aceptada como socialmente legal para los homosexuales, sino también debe promoverse como una opción normal de estilo de vida y, si es necesario, la iglesia debe ser presionada para abandonar su pretendida discriminación inmoral en contra de los homosexuales que buscan ser miembros de la iglesia. Respuesta al Argumento # 2. Aun cuando uno pudiera demostrar que la homosexualidad es de origen genético u hormonal, ¿podría esto hacer a la homosexualidad moralmente legítima? Yo estoy consciente que científicos, como los autores de My genes made me do it! (¡Mis genes me hicieron hacerlo!) -, han a viva fuerza desafiado la demanda de que la homosexualidad es predestinada biológicamente.6 Pero aun cuando fuese verdadero, el haber nacido alcohólico, pedófilo o gay ¿hace normal al alcoholismo, la pedofilia, o la homosexualidad? Es más, ¿el hecho que algo es normal lo hace moralmente correcto? ¿Es el conductismo o el determinismo biológico compatible con la antropología bíblica que enseña que los seres humanos son creados a la imagen de Dios y dotados de la libertad de escoger (libre albedrío)? ¿Podemos correlacionar esta filosofía naturalista con la doctrina bíblica de que nosotros somos responsables ante Dios por nuestra conducta (doctrina del juicio)? Esta filosofía del "yo no escogí, yo no puedo cambiar" , ¿no levanta acaso serios cuestionamientos respecto del poder de Cristo para ayudarnos a "superar todas las tendencias heredadas y cultivadas hacia el pecado"?7 ¿No nos lleva esta filosofía conductista a una doctrina de "una vez pecador, siempre pecador"? En otros términos, ¿podría ser bíblicamente correcto mantener que incluso después de la conversión, un adicto al alcohol o a las drogas o un mentiroso habitual/compulsivo o un pervertido sexual seguirán siempre siendo un adicto al alcohol o a las drogas o un mentiroso habitual/compulsivo o un pervertido sexual? ¿No está acaso esta filosofía de 'nacido como gay' en conflicto con la promesa del nuevo nacimiento del Cristo viviente? Para clarificar el tema un poco más, nosotros miraremos otros aspectos de esta teoría de 'nacido como gay'. Por ejemplo: (1)¿muestran los estudios que la homosexualidad es innata? (2) la orientación homosexual ¿es natural o normal? (3) la orientación homosexual ¿es dada por Dios? (4) la orientación homosexual ¿es moralmente neutra? (5) ¿la orientación homosexual no puede cambiar? (6) ¿desea Dios que los homosexuales abandonen lo que ellos son? (7) ¿es cierto aquello de que "una vez homosexual, (casi) siempre es un homosexual?" 3. "Los estudios muestran que la Homosexualidad es Innata" Como cada otra práctica pecaminosa, los genes individuales, el medio ambiente, y muchos otros factores pueden influir grandemente en la predisposición de una persona frente a un pecado particular. Pero los defensores pro-gay van más allá, reclamando que estudios científicos ofrecen pruebas concluyentes de que la gente nace como gay. Respuesta al Argumento # 3. Aunque algunos estudios futuros puedan algún día señalar esto , los resultados de las investigaciones que a menudo se citan como evidencia de la condición 'nacido como gay' son, mirados desde un punto positivo, no concluyentes; y desde un punto negativo, son cuestionables . 8 Dos de éstos merecen ser mencionados debido a la prominencia a menudo dada en publicaciones Adventistas. (a) el estudio de 1991 del neurobiólogo Simón LeVay efectuado a los cerebros de 41 cadáveres. Los cadáveres consistieron en diecinueve hombres que sostenían ser homosexuales , dieciséis hombres que sostenían ser heterosexuales, y seis mujeres que sostenían ser heterosexuales. LeVay informó que un racimo de neuronas en una sección especial del cerebro (llamada el núcleo intersticial del hipotálamo anterior, o el INAH3) era generalmente más pequeño en los hombres homosexuales que comparados con los hombres heterosexuales. Como resultado, él presentó la hipótesis de que el tamaño de estas neuronas puede causar que una persona sea heterosexual u homosexual.9 Este estudio es a menudo citado como prueba de que las personas nacen gay. Como otros han mostrado, el estudio de LeVay es exagerado, conducente a conclusiones erróneas, y lleno de debilidades importantes. (1) para que su teoría sea válida, los estudios tendrían que mostrar que la diferencia en el tamaño de esa sección del cerebro ocurrió el 100% del tiempo. Pero el propio estudio de LeVay mostró que un 17% del total de su grupo de estudio contradijo su teoría. Tres de los diecinueve hombres supuestamente homosexuales tenían las neuronas más grandes que sus colegas heterosexuales, y tres de los hombres heterosexuales tenían neuronas más pequeñas que aquellas de los hombres homosexuales. (2) no hay ninguna prueba de que la sección del cerebro que él midió tiene algo que ver con la preferencia sexual. (3) el estudio no mostró si el tamaño de las neuronas causó la preferencia sexual o si la preferencia sexual causó el tamaño. (4) la comunidad científica de ninguna manera ha aceptado unánimemente los hallazgos de LeVay . (5) la propia objetividad de LeVay en la investigación está cuestionada, ya que él admitió en el ejemplar de la revista Newsweek del 9 de septiembre de 1991, que después de la muerte de su amante homosexual, él se propuso encontrar una causa genética para la homosexualidad, o él abandonaría la ciencia en su totalidad. (b) el estudio de gemelos efectuado por J. Michael Bailey y Richard Pillard en 1991. Bailey y Pillard investigaron cuán diseminada está la homosexualidad entre gemelos idénticos (cuya composición genética es la misma) y entre gemelos fraternos (cuyos los lazos genéticos son menos cercanos). Entre otras cosas, ellos descubrieron que un 52% de los gemelos idénticos estudiados era ambos homosexuales. Bailey y Pillard hipotetizaron que la mayor incidencia de homosexualidad entre los gemelos idénticos implica que la homosexualidad es genética en el origen. La teoría de Bailey y Pillard también conduce a conclusiones erróneas y es exagerada. Para que su teoría sea un hecho, debiera suceder lo siguiente: (1) nunca debiera haber un caso en que un gemelo idéntico es heterosexual y el otro homosexual, ya que ambos gemelos idénticos comparten un 100% de los mismos genes. Si la orientación sexual es genética, entonces ambos gemelos idénticos deben en el 100% de casos siempre ser ya sea homosexuales o heterosexuales. Los hallazgos de Bailey y Pillard de sólo un 52% desafían su propia hipótesis. Al contrario, su investigación confirma que factores no-genéticos juegan un papel significativo en la formación de la preferencia sexual. (2) los gemelos debieran criarse en hogares diferentes para eliminar el posible efecto de factores medioambientales en sus preferencias sexuales. Pero todos los gemelos estudiados por Bailey y Pillard fueron criados en los mismos hogares. (3) un estudio posterior en gemelos por otros eruditos entregó resultados diferentes. (4) Es posible que Bailey y Pillard, como LeVay, no se hayan acercado objetivamente a su estudio, debido a sus sentimientos personales respecto de la homosexualidad. Debido a que Bailey es un defensor de los derechos de los gay y Pillard es abiertamente homosexual, su objetividad en la investigación, puede cuestionarse. (5) Hay también cuestionamientos sobre si la muestra fue representativa, ya que Bailey y Pillard pidieron sujetos para investigar solicitándolos a través de organizaciones y publicaciones homosexuales. Se han hecho otros estudios. Sin embargo, a la fecha, no sabemos de estudios que apoyen la demanda de los defensores pro-gay de que existe evidencia concluyente que muestra que la gente nace gay o que la homosexualidad es innata o de origen genético. Nosotros estamos sugiriendo que la genética no influye en la predisposición homosexual de uno. Nuestro argumento es simplemente que los estudios normalmente citados para la demanda de que las personas nacen gay no es tan concluyente como los defensores quisieran que creyésemos. Parece que los estudios son sacados a la luz para intimar que la homosexualidad no es un pecado del que haya que arrepentirse sino una marca de la identidad propia que deba ser celebrada. 4. "La homosexualidad no es un pecado, sino una condición pecaminosa". Esta variación del argumento 'nacido como gay' es quizás la más popular en los círculos cristianos. Al contrario del argumento anterior que ve la homosexualidad como normal o natural, los defensores del argumento actual sugieren que la homosexualidad es una condición anormal o antinatural, o incluso una enfermedad provocada por varios factores que están más allá del control del individuo. Las causas incluyen defectos biológicos/genéticos, confusión del género (una mente femenina en un cuerpo masculino y viceversa), o irregularidades hormonales prenatales (por ejemplo, químicos imitadores del endocrino o toxicidad química en los cerebros de los homosexuales durante el período formativo de sus embriones o fetos). Basados en estas causas supuestas, algunos defensores pro-gay mantienen que los homosexuales no tienen elección en la materia de su predisposición sexual hacia las personas del mismo género. La condición homosexual u orientación, se arguye, es una evidencia de la desigualdad y caída de nuestro mundo presente. La condición puede ser clasificada con la enfermedad (como el alcoholismo, o las alergias), con el impedimento (como la ceguera congénita), y la excentricidad (como los zurdos). Puede incluso ser maligna (como la enfermedad o la muerte), pero no necesariamente pecaminosa (como el orgullo, la blasfemia, o el asesinato). Debido a que los homosexuales no escogieron nacer gay, "nosotros no debemos hacer responsable a una persona por su (de el o ella) orientación sexual más de lo que hacemos responsable a un apersona por el color de su piel (naturaleza). "10 Ser un homosexual no es ningún pecado,11 sino que la actividad homosexual lujuriosa e impropia es pecado y por consiguiente, debe ser evitada.12 Ya que se cree que los homosexuales no escogieron ser gay, sino que nacieron de esa manera, Dios merece el crédito (o reproche) por quién o por lo que ellos son. Y ya que la homosexualidad presumiblemente no es un pecado, sino una condición pecaminosa, los homosexuales necesitan la compasión y aceptación de la iglesia. Un ex-homosexual explica por qué él "aceptó" su homosexualidad: Yo no fui responsable de quién y qué fui. Yo fui creación de Dios , y si Él no hubiera querido que yo fuera gay (homosexual), entonces Él no me habría hecho de esta manera. Si el ser gay fuera una opción, yo nunca habría hecho esa elección, porque con ella vinieron las consecuencias de herir a aquéllos que yo amé, el rompimiento de mi hogar, la pérdida de mis niños, la alienación de mi familia y amigos, y la iglesia, la mofa y el ridículo de todo el público. Todo fue culpa de Dios. Hasta donde concierne a las elecciones, yo he hecho todas las elecciones correctas. Yo he escogido una educación cristiana para mí. Yo he escogido ser un estudiante misionero durante dos años en el Lejano Oriente. Yo he escogido estudiar teología y un preparatorio pre-médico para llegar a ser un médico misionero algún día. Yo he escogido casarme con una muchacha cristiana, y tener hijitos cristianos. Pero eventualmente, no fui más capaz de negarme a mi mismo quien y que realmente era en mi interior, yo he 'aceptado' ser homosexual, y, en frustración extrema, volver mis espaldas a la familia, los amigos, Dios, y todo por lo que yo había trabajado, y entré en la vida gay 'legítimamente' dándole todo el crédito (o reproche) a Dios.13 Respuesta al Argumento #4: En tanto no negamos la posibilidad de que la homosexualidad pueda ser causada por muchas combinaciones de variables, incluyendo irregularidades biológicas/genéticas u hormonales, hay serios problemas con el argumento de que los homosexuales están de algún modo enfermos o anormales, o que la homosexualidad no es un pecado, sino una condición de pecaminosidad. Primero, críticos perceptivos, incluyendo defensores del Movimiento de los derechos gay, se están alejando de las teorías de defecto genético e irregularidades hormonales por temor de que otros resultados de investigaciones muestren algunas condiciones inaceptables (como el alcoholismo, esquizofrenia, la parálisis cerebral, etc.) como genética o biológicamente relacionados, puedan pronto hacer que los homosexuales parezcan anormales, enfermos, o infrahumanos. Tal percepción, en su opinión, será una reversa de las ganancias que ellos hicieron cuando el Movimiento de los derechos gay exitosamente cabildeó para que la Asociación sicológica norteamericana y la Asociación siquiátrica norteamericana removiesen a la homosexualidad de las categorías de conducta anormal y enfermedad mental. Por ejemplo, un erudito expone la inconsistencia intelectual y psicológica en esta "versión pasada de moda de la ley natural" que busca hacer una distinción fina entre la orientación homosexual y conducta homosexual. Respondiendo al punto de vista que "mientras la homosexualidad como orientación es contraria a la intención creada de Dios, la persona homosexual no debiera ser juzgada adversamente o rechazada por la iglesia", este investigador contraataca diciendo que mientras algunos pueden juzgar tal posición un punto de vista más tolerante y compasivo que la condenación sincera, "pone a los hombres y mujeres gay y lesbianas en por lo menos dos los lazos imposibles". Él continúa: Uno, por supuesto, es el reconocimiento del individuo que su (de el, o ella) propia orientación sexual es tan natural y tan fundamental para la identidad como es el color de la piel. Es ingenuo y cruel decirle a una lesbiana u hombre homosexual, 'Su orientación sexual todavía es antinatural y una perversión, pero no hay ningún juicio sobre usted como persona.' El individuo lo sabe de todas maneras. El otro lazo involucra la presión eclesiástica hacia el celibato. Cuando la iglesia presume no ser juzgadora respecto de la orientación pero entonces traza la línea contra la expresión genital, es difícil entender cómo el sentido de culpa - aun en el celibato- es significativamente aliviado.14 El punto es que muchos homosexuales no quieren ser percibidos como anormales o enfermos. Ellos se ven como personas normales con total control sobre sus elecciones. Ellos no se consideran manejados por algunos genes defectuosos para hacer cosas contrariamente a su elección. Cuando ellos se describen a sí mismos como 'nacidos como gay', ellos no entienden que su condición sea el resultado de defecto genético o confusión de género, o accidente hormonal/químico. En cambio, ellos defienden que su homosexualidad es una expresión alternativa de la sexualidad humana, creada por el propio Dios, y por consiguiente no un pecado. Esto es por qué ellos prefieren ver su orientación homosexual como normal, natural, moralmente neutra, y un regalo de Dios. Segundo, asumiendo aun que la homosexualidad es de origen biológico/genético , ¿esto lo hace correcto?. Por ejemplo, ¿robar es correcto sólo por el hecho de que una persona nació cleptómana? ¿Es correcto el alcoholismo, sólo porque una persona nació alcohólica (es decir nació con una fuerte predisposición genética hacia el alcoholismo)? Indudablemente, el cleptómano/alcohólico está enfermo y necesita ayuda. Pero el robar/estar bebido, sin tener en cuenta su causa, nunca es correcto. Así, una persona que nace gay (ya sea debido a defecto genético, problema hormonal, confusión de género, etc.) es en el mejor sentido de la palabra, anormal o enferma. Esa persona puede estar padeciendo una tendencia inmoral compulsiva. Pero ¿la causa de esa lujuria o conducta homosexual compulsiva o ingobernable hace que la tendencia o conducta sea moralmente correcta? Los adúlteros, o pedófilos, o pornógrafos, obtendrán poca simpatía al reclamar que sus genes les hicieron hacerlo. ¿Por qué debe al homosexual ser considerado en una luz genética diferente? No, sin embargo puede ser fascinante o aparentemente reconfortante el explorar cómo los modelos de estructura genética y los ambientes sociales se combinan para crear para cada uno de nosotros un contexto moral, debemos no obstante también reconocer nuestra responsabilidad de actuar obedientemente dentro de ese contexto. Como agentes morales decimos sí o no a cada potencial encuentro sexual.15 Tercero, aun cuando se encuentre un eslabón biológico/genético, ¿probaría eso que Dios creó la homosexualidad? Jesús descartó la sugerencia de que Dios es responsable por las deficiencias genéticas con que la gente nace. Cuando se le preguntó por qué un hombre había nacido ciego, Cristo no dijo, "Porque Dios lo hizo de esta manera." Más bien, Él dijo que Dios sería glorificado al sanar al hombre de los efectos de sus genes defectuosos (Juan 9:1-7). Así sucede con los homosexuales que pudiesen tener una predisposición genética. (Noten que digo 'pudiesen'. El veredicto aún está por verse.) Dios no los hizo de esta manera. [La homosexualidad] es el resultado de la degeneración de la humanidad por miles de años de pecado. Dios no crea ninguna de las aberraciones que el pecado causa. Sin embargo él puede ser glorificado en las personas genéticamente desafiadas. Jesús proporcionará la victoria sobre lo que la genética podría influenciar". 16 5. "La orientación homosexual es Natural o Normal" Basada en la asunción que la homosexualidad es innata, es decir de origen genético, los defensores arguyen que la homosexualidad debiera aceptarse como una condición humana natural o normal. Respuesta al Argumento #5. Este argumento también está agrietado. Dejando de lado los importantes temas que tienen que ver con la manera en que la investigación científica es dirigida y el tipo de interpretación dado a los hallazgos de la investigación,17 aún demostrando que la orientación homosexual es innata (es decir, de origen genético) no hará la homosexualidad normal o deseable. Muchos defectos o impedimentos hoy son innatos, pero difícilmente alguien los llamaría normal por esa razón exclusivamente. ¿Por qué debe la homosexualidad ser considerada natural o normal, simplemente porque puede ser innata? Cuando nosotros decimos que algo es natural, nos referimos a lo que pasa repetidamente en el mundo de la naturaleza- en cuyo caso no le asignamos juicio moral a ello. Por ejemplo, las arañas matan y comen otras arañas, incluyendo a sus compañeros sexuales. "Pero como una categoría moral natural se refiere a algo que está de acuerdo con la intención de Dios. Las acciones son buenas o malas: por ejemplo, las personas a veces matan y se comen a otras personas. Pero el hecho que el canibalismo existe en el mundo - quizá en satisfacción de creencias religiosas profundamente sostenidas o a gustos culinarios peculiares- no lo hacen natural en el sentido que se conforma al deseo de Dios. En resumen: lo que es natural a la experiencia humana o el deseo humano no es necesariamente natural en diseño moral de Dios." 18 6. "La Orientación homosexual es dada por Dios " El argumento aquí es que debido a que muchos homosexuales reclaman que desde su niñez ellos siempre han tenido sentimientos homosexuales, sus tendencias homosexuales "naturales" provienen de Dios. Respuesta al Argumento #6. La Escritura no sugiere en ninguna parte que si una cosa parece natural es inevitablemente dada por Dios. Al contrario, la Biblia enseña que muchos estados y deseos "naturales" no son de Dios y son contrarios a Su deseo. Por ejemplo, "El hombre natural no percibe las cosas que son de Dios" (1 Cor 2:14). Antes de la conversión, nosotros "éramos por naturaleza hijos de ira" (Efe 2:3). "..los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden " (Rom 8:7-en inglés empieza : 'la mente carnal…). La Escritura enseña que nosotros somos una raza caída, nacida en pecado: "He aquí en maldad he sido formado.. " (Sal 51:5; cf. Jer 17:9; Rom 5:12). El pecado ha estropeado nuestra naturaleza física y espiritual (1 Cor 15:1-54; Juan 3:5-6). Nosotros no podemos asumir por consiguiente que porque algo es natural o innato, debe ser ordenado por Dios. 7. "La orientación homosexual es moralmente Neutra" Partiendo de la asunción que las personas nacen gay, los defensores sostienen que la homosexualidad debe verse como una expresión neutra de sexualidad humana. Como la heterosexualidad, la homosexualidad puede ser correctamente usada o abusada. El abuso está equivocado. Pero su uso en una relación amorosa, consensual, y monógama es moralmente correcta. Respuesta al Argumento #7. Frente a la asunción de que porque la homosexualidad puede ser natural o innata (una aseveración no probada) es moralmente neutra o legitima, nosotros podemos preguntar: Si pudiésemos demostrar concluyentemente que el adulterio, el incesto, la pedofilia, la violencia, y la mentira son heredadas, ¿estaríamos justificados al considerarlas legítimas o neutrales? ¿Debería la norma para la moralidad ser determinada por lo que es innato? Contrario a este punto de vista, la homosexualidad todavía es inmoral, ya sea innata o adquirida. "Y la conducta inmoral no puede legitimarse por un rápido bautismo en la piscina de los genes". 19 La moralidad no está determinada por lo que es innato. Aquéllos que desean descubrir las normas morales de Dios deben mirar a la Biblia. Los Diez Mandamientos y el orden de Dios antes de la caída, más bien que los últimos descubrimientos de la ciencia con respecto a la condición pecaminosa post-caída, proporcionan las pautas morales de que si la homosexualidad es moral o inmoral. El salto de lo que es (los hechos supuestos de la condición homosexual) a lo que debiera ser (la moralidad de la homosexualidad) es demasiado grande para ser hecho. Si algunos hombres y mujeres nacen con genes homosexuales o lesbianos, entonces el resto de nosotros nace con genes adúlteros y mentirosos. ¿Excusará Dios el adulterio y la mentira porque nosotros supuestamente nacimos con esos genes? Se nos aconseja: "Nunca debiéramos bajar la norma de rectitud con el objeto de acomodar tendencias heredadas o cultivadas para hacer el mal " (Christ's Object Lessons,330). 8. "Cambiar la orientación homosexual es difícil y raro" Se pretende que porque la homosexualidad es una condición innata, el homosexual no tiene (o tiene muy poca) esperanza de cambiar en la vida. Respuesta al Argumento #8. La pretensión a menudo efectuada que "cambiar la orientación homosexual de alguien es difícil y rara" no es apoyada por las Escrituras o Elena G. de White. De hecho, la propia Biblia dice que pecadores como los fornicarios, los adúlteros, los ladrones y los homosexuales pueden realmente superar su práctica pecadora a través del poder transformador de Cristo (1 Cor. 6:9-11). En forma similar, Elena G. de White declara inequívocamente que "una conversión genuina cambia las tendencias hereditarias y cultivadas hacia el mal". 20 Pero incluso cuando nosotros suponemos, como hipótesis, que la condición homosexual no puede cambiar, - por ejemplo, que ninguna cantidad de oración, de aconsejamiento, ni esfuerzo de cualquier tipo puede hacer que un homosexual cambie su orientación -¿estos hechos hacen a la homosexualidad menos pecadora? Definitivamente no. La declaración de un ex-homosexual vale la pena citarla: No hay ningún factor de contingencia en ninguna referencia de las Escrituras hacia algún tipo de pecado, en el Antiguo o en el Nuevo Testamento. Nosotros nunca leemos algo como: "Tu no harás así y asá!" " ("A menos que, por supuesto, que usted intentó fuertemente cambiar, buscó oración y consejo, y encontró que usted simplemente no podría dejar de desear hacerlo así y asá. Si ése es el caso, entonces el así y asá no es más pecado. Es un don innato, inmutable y usted puede sentirse tranquilo [sentirse libre]) "21 La verdad, sin embargo, es que "si el homosexual está negando su condición, en estado latente, 'en el closet', abiertamente gay, 'casado', militante, o incluso 'una reina ardiente'; ya sea que él cree haber nacido 'gay' o condicionado para ser gay,... no es lo que importa realmente. Si alguien está ahogándose, no importa si cayó al agua, se quedó dormido en el agua, saltó al agua, o lo lanzaron al agua. La línea de fondo es que él necesita a un salvavidas, un salvador". 22 Jesús es ese Salvavidas. Él es poderoso para salvar a cada pecador, tanto al heterosexual como al homosexual, con tal de que ellos admitan que son pecadores, se arrepientan y se vuelvan de sus caminos pecaminosos. 9. "Una vez Homosexual, (casi) Siempre Homosexual" Aquí es donde eventualmente nos lleva la lógica de la predestinación biológica: Las personas nacen gay; no pueden cambiar su condición; siempre permanecen gay. Si alguien tiene que cambiar, deben ser las instituciones de la sociedad y la iglesia, no el homosexual. Las leyes de la sociedad y la Biblia deben cambiar para acomodar al homosexual quien, una vez gay, siempre será gay. Respuesta al Argumento #9. Quizás la pregunta más importante levantada por el tema de la homosexualidad es si Cristo tiene el poder para ayudar a las personas a superar el pecado en sus vidas. Esto es por supuesto una pregunta importante si la homosexualidad es pecado. Pues si la homosexualidad es simplemente una enfermedad o conducta adictiva/compulsiva, entonces los homosexuales necesitan terapia, no arrepentimiento; ellos necesitan cura médica y no corrección moral. Y si la homosexualidad es simplemente una parte moralmente neutra de la identidad de una persona, entonces, "una vez homosexual, (casi) siempre homosexual." La última pretensión ha sido hecha por el editor de un prominente periódico de la Iglesia Adventista: Usted intenta hacer un punto que ni la Biblia ni la experiencia humana puede apoyar - que la orientación sexual de una persona es por sí misma pecadora y puede y debe ser superada por el nuevo nacimiento. Como Jesús y nuestro sentido común nos dicen, ninguna cantidad de oración o piedad puede convertir a una persona de 1.50 mt en una de 1.80mt; y una persona que es alcohólica es una alcohólica de por vida. La única pregunta es si el alcohólico practicará sobre la base de su [el o ella] orientación.23 La cita anterior resume los temas levantados en este capítulo. No sólo levanta interrogantes sobre la fuente normativa de la autoridad religiosa de alguien (¿la Biblia? ¿la experiencia humana? ¿Jesús? ¿el sentido común?), sino también levanta la interrogante sobre si podemos o no (a) distinguir entre ser un homosexual y practicar la homosexualidad, (b)si puede o no la experiencia de la conversión - el nuevo nacimiento - ayudar a una persona para superar su (de el/ella) pecaminosa orientación sexual (ya sea homosexual, bisexual, o heterosexual) y si (c) una persona que es un alcohólico o homosexual puede superar todas éstas tendencias pecadoras y dejar de ser un alcohólico y homosexual. Si el diagnóstico de la Biblia respecto de la homosexualidad como pecado puede establecerse escrituralmente, entonces la prescripción de la Biblia es la misma para los homosexuales como lo es para todos los otros pecadores: un llamado a la conversión y una invitación para participar en el proceso de santificación bíblica. Si esto es verdad, entonces la aproximación de la Biblia no puede ser descartada como ingenua, simplista, o inadecuada, ni empequeñecida como respuestita cortés que es incompleta para las personas que luchan con la adicción sexual. Nos obliga a que contestemos la pregunta de si el poder transformador de Dios es más eficaz que el poder impotente de la terapia psicológica.24 El testimonio de las Escrituras expone la mentira de aquello "una vez homosexual, siempre homosexual." Los homosexuales pueden ser, y realmente han sido, cambiados a través del poder transformador de Cristo (1 Cor 6:9-11). Aquéllos que niegan este hecho no sólo niegan la veracidad de las Escrituras en este tema, sino que ellos también inconscientemente retratan a Dios como impotente, en lugar de omnipotente. Jesús puede salvar a cualquier pecador extremo. Esto incluye al homosexual. 10. "Hay una diferencia entre ser un Homosexual y practicar la Homosexualidad" Las discusiones sobre la homosexualidad a menudo la definen de dos maneras: (a) orientación homosexual o inclinación o tendencia - una atracción sexual innata, predisposición, o deseo hacia un miembro del mismo sexo, y (b) conducta homosexual o practica - una actividad erótica con un miembro del mismo sexo, una actividad que puede o no puede ser moralmente correcta.25 Sobre la base de esta distinción algunos escritores Adventistas arguyen que la orientación/condición homosexual (también llamada homosexualidad ontológica o constitucional o inversión) es una parte permanente y no cambiable de la hechura constitucional del individuo .26 Es como el color de la piel de una persona - un rasgo no conductual que debe ser visto como moralmente neutral y una condición de la cual nadie puede cambiar. Por otro lado, la práctica/actividad homosexual debe ser juzgada según normas moralmente aceptables. "Ser un homosexual no es ningún pecado", se arguye, pero "la actividad sexual homosexual es pecaminosa- está aparte del deseo de Dios". 27 Respuesta al Argumento #10: Este argumento es sin sentido, si no equivocado. ¿Es la homosexualidad algo que usted es, como el ser negro o anciano o impedido o femenino, o es algo que usted hace, como el adulterio o el incesto, o la mentira? Esta pregunta va al corazón de la declaración pro-homosexual de que "hay una diferencia entre ser un homosexual y practicar la homosexualidad." Para que el argumento pro-gay sea válido, uno debe asumir que la homosexualidad no es un pecado. Por otro lado, si la homosexualidad es un pecado, como la Biblia enseña, entonces la distinción entre ser un homosexual y practicar la homosexualidad es artificial y no válida. Pensemos un poco más cuidadosamente: ¿Puede una persona realmente ser un homosexual sin practicar la homosexualidad? Si esto es así, ¿puede una persona ser un adúltero sin practicar el adulterio? ¿Puede una persona ser un cleptómano sin robar? ¿Puede un individuo ser un mentiroso sin practicar la mentira? También, si una persona se arrepiente de su pecado que lo asedia, y a través de la gracia habilitadora de Dios obtiene la victoria sobre, digamos, el robar, el mentir, la inmoralidad, etc., ¿podría ser apropiado teológicamente continuar viendo a la persona como si él todavía estuviese esclavo de ese pecado particular, aunque él todavía pueda ser tentado? En lugar de distinguir entre ser un homosexual y practicar la homosexualidad, quizás es más legítimo teológicamente distinguir entre la tentación que actúa sobre la tendencia homosexual pecadora de uno (lo cual no es malo) y escoger acariciar y actuar esa tentación (una mala elección). Si se permitiese permanecer sin ser desafiada, la distinción hecha entre el ser homosexual y practicar la homosexualidad levantaría una cantidad de preguntas bíblicas y teológicas. Primero, ¿hace la Biblia tal distinción entre la orientación/condición homosexual y la práctica/conducta homosexual - entre inversión (homosexualidad constitucional) y perversión (el abuso de la homosexualidad)? Los eruditos Adventistas discrepan en este tema. Por ejemplo, un erudito del Nuevo Testamento admite que, "Tal distinción [entre invertidos y pervertidos} no aparece en las Escrituras, ni la Biblia refleja la comprensión de la homosexualidad que nosotros tenemos hoy." Pero él parece negar esta declaración categórica cuando, en la sentencia siguiente, escribe: "No obstante, Pablo debe de haber tenido referencias de las prácticas sexuales pervertidas comunes en la sociedad pagana degenerada de su tiempo. Obviamente él está refiriéndose a los pervertidos, no a los invertidos que no participan en prácticas homosexuales".28 Si la Biblia no hace tal distinción, ¿cómo es "obvio" para Pablo el referirse a una distinción inexistente? En otros términos, si la Escritura no hace la distinción contemporánea entre orientación homosexual (inversión) y la práctica homosexual (perversión), cómo es él posible que "las declaraciones del Nuevo Testamento se dirigieron principalmente si no exclusivamente a los pervertidos, no invertidos" ?29 . Para no ser acusado de forzar la Biblia en el molde del dicotomía sociológica de hoy entre la perversión e inversión, los exégetas Adventistas necesitarían establecer si la Biblia hace tal distinción o no. La Biblia condena el pecado en pensamiento y en hecho. Enseña que todos nosotros tenemos naturalezas pecadoras pero ofrece la victoria a través del renacimiento. Segundo, la distinción entre la orientación y la práctica - la primera siendo moralmente neutra y la último moralmente errónea - también levanta interrogantes teológicas y éticas. La maldad universal de toda la humanidad y el hecho que ellos nacen con debilidades y tendencias al mal (Sal 51:5; 143:2; cf. 14:3; 1 Reyes 8:46; Prov 20:9; Rom 3:23; 7:14-24; 1 Juan 1:8) ¿le permite a uno sugerir que esta tendencia pecadora o propensión es moralmente neutral, y por consiguiente, no es un pecado del que haya que arrepentirse o que haya que superar por el poder de Cristo (Rom 7:25; 8:1; Efe 2:1-10; Juan 1:13; 3:5; 2 Cor 5:17)? Tercero, si los Adventistas adoptan la distinción social de los científicos entre la orientación homosexual y práctica homosexual, ¿no sería tal dicotomía un bíblicamente cuestionable apartamiento violento de acciones y actitudes? En otras palabras, ¿cómo puede la práctica de la homosexualidad ser mala, y sin embargo, la inclinación hacia o el anhelo por esa acción ser neutra ( cf. Mat. 5:27,28; 1 Juan 3:15)? ¿Está de acuerdo con las Escrituras el defender que una orientación homosexual es moralmente neutral (y de allí, no es pecado) pero que la acción en sí misma es lo que es pecaminoso? Si existe una orientación hacia un acto malo, ¿no necesita una persona tanta ayuda para superar tal inclinación como el individuo que ha sucumbido a ese deseo malo - ya sea mintiendo, robando, cometiendo adulterio o matando, etc.? La Biblia enseña que todos los actos pecaminosos, incluso el engaño, el adulterio, el asesinato, etc., proceden del pecaminoso corazón humano (Prov 12:20; Mat 5:27, 28; 1 Juan 3:15; Mar 7:21-27). En lugar de referirse a la homosexualidad como una orientación moralmente neutra, ¿no es más bíblico decir que una orientación homosexual es nada más que una tendencia o propensión pecaminosa casi sin ayuda (desvalida) o propensión (como la cleptomanía, la ninfomanía, el adulterio inveterado), una condición que hace que la tentación al pecado sea casi irresistible? Y si la orientación homosexual, como la cleptomanía y la ninfomanía, es una condición humana pecaminosa, ¿no sugiere este diagnóstico que la cura para este problema tiene que ser Divina? Pudiese ser que el fracaso en reconocer la homosexualidad como pecado es una razón por lo que no puede ser superada? Si la orientación homosexual excusa el pecado de deseos homosexuales, ¿no implica ello que otras orientaciones pecaminosas (como la mentira compulsiva, el adulterio compulsivo, el racismo compulsivo, el robo compulsivo, la desobediencia compulsiva a la autoridad, etc.) debieran todas ser excusadas como irreversibles condiciones pecaminosas? ¿En donde queda entonces, el poder de la gracia transformadora de Dios? 11. "Ser un Homosexual no es Pecado" Otra variación del anterior argumento pro-gay es la creencia de que ser un homosexual no es pecado. A la vista de los defensores, la condición de homosexualidad no es pecado. Por consiguiente, en las palabras de un erudito Adventista, "los homosexuales pueden ser cristianos genuinos, ejemplares". 30 Ellos no lo consideran un oxímoro (algo contradictorio o incongruente) el hablar de un gay cristiano o un gay Adventista. A su entender, los individuos pueden ser homosexuales no practicantes cuando escogen ser "homosexuales célibes". 31 Respuesta al Argumento #11. La declaración anterior se basa en el argumento cuestionable que una persona puede ser un homosexual sin practicar la homosexualidad. Equivocadamente asume que la homosexualidad es una condición moralmente neutra o marca de identidad de una persona (como el ser negro, blanco, italiano, mujer, etc.). Para que la declaración ("ser un homosexual no es pecado") sea válida, nosotros tenemos que mostrar en las Escrituras que la homosexualidad no es un pecado. Como veremos después, esto no puede ser establecido desde la Escritura. Una persona no es más un homosexual practicante de la forma como se es un adúltero no practicante o un polígamo no practicante. Una vez que los individuos dejan de practicar el adulterio o la poligamia, ellos ya no pueden seguir siendo llamados adúlteros o polígamos. Ellos son ex-adúlteros y ex-polígamos. Por consiguiente los homosexuales que no practican (o acarician o desean lujuriosamente) la homosexualidad son ex-homosexuales. El apóstol Pablo no se refirió a los creyentes convertidos en Corinto como fornicadores no practicantes, idólatras no practicantes, adúlteros no practicantes , u homosexuales no practicantes. Que ellos eran ex-fornicadores, ex-idólatras, ex-adúlteros y ex-homosexuales se indica por su declaración, "esto érais algunos " [tiempo pasado] (1 Cor 6:9-11). 12. "Dios no quiere que los Homosexuales abandonen 'lo que ellos son'" Basados en la suposición de que la gente nace gay, y sobre la base de textos como Salmo 139:13 ("Porque tu formaste mis entrañas ") y Salmo 100:3 ("…El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos "), los defensores pro-gay mantienen que la orientación/condición homosexual de las personas es parte de su identidad, definiendo quiénes son ellos como seres humanos sexuales. Por consiguiente, se arguye : "Ya que Dios me hizo de forma que yo soy, y ya que yo he tenido mi orientación desde que yo recuerde, ¿por qué yo no debo expresar mi sexualidad dada por Dios? ¿Por qué habría Dios pedirme que cambie algo que Él me ha dado? "32 Respuesta al Argumento #12. El hecho es que Dios quiere que cada uno de nosotros, incluso los homosexuales, abandonemos algo que hemos tenido toda nuestra vida - nuestro yo, nuestros pecaminosos yo. La Biblia condena todas las formas de amor a sÍ mismo o indulgencia personal como expresiones de idolatría y presenta la abnegación propia como la marca del discipulado cristiano (Lucas 14:26-27; cf. Apoc 12:11). La única manera como realmente podemos encontrarnos con nosotros mismos es perdiéndolo (Marcos 8:34-37). Nosotros no podemos cambiarnos a nosotros mismos pero Cristo puede cambiarnos si verdaderamente queremos ser cambiados de nuestras asediantes tendencias sexuales. __________________ Notas al pie 1Kate McLauglin, "Are homosexuals God's children" ?( Los Homosexuales son hijos de Dios?) " Adventist Review, 3 de abril, 1997, 26-29. Cf. Suzanne Ryan, "When Love wasn't enouh "(Cuando el amor no es suficiente), Insight, 5 de diciembre, 1992, 2-3; Christopher Blake, "Redeeming our sad gay situation" (Redimiendo nuestra triste situación gay), Insight, diciembre, 5,1992,4-5, 6. 2 Chris Glaser, "A newly revealed christian experience"(Una nueva experiencia cristiana revelada), Church and Society 67 (Mayo-junio 1977):5. 3 William Muehl y William Johnson, "Issues raised by Homosexuality" (Temas levantados por la Homosexualidad), Raising the Issues (materiales distribuìdos como Paquete 1, Grupo de tareas para estudiar la Homosexualidad, Iglesia presbiteriana Unida), 4, citados en Robert K. Johnston, Evangelicals at an impasse (Evangélicos en un callejón sin salida) (Atlanta, GA: John Knox Press, 1984), 116-117. 4 Choon-Leong Seouw, "A Heterosexual perspectiva" (Una perspectiva Heterosexual), en Homosexuality and Christian Community , ed. Choon-Leong Seouw (Louisville, KY,: Westminster John Knox Press, 1996), 25. 5 Este argumento tiene que ver con las causas de la homosexualidad y la posibilidad de cambio. Si la causa raíz de la orientación homosexual es estrictamente genética, entonces las oportunidades de cambio son muy escasas. Si, por otro lado, la orientación homosexual tiene que ver con el ambiente de uno u opción, entonces cambiando el ambiente de uno o ejerciendo el poder de opción puede efectuar un cambio en la condición de un homosexual. 6 Neil y Briar Whitehead, My Genes made me do it! A scientific look at sexual orientation (Mis genes me hicieron hacerlo! Una mirada científica a la orientación sexual) (Lafayette, Louisiana, Huntington House Publishers, 1999). 7 Ellen G. White, The Desire of Ages (El deseado de todas las gentes), 671; cf. The ministry of healing (El ministerio de curación), 175-176. 8 Para una discusión más detallada, con referencias de apoyo, vea a Neil y Briar Whitehead, My genes made me do it (Mis genes me hicieron hacerlo), 125-169; William Byne, "The biological evidence challenged (La evidencia biológica desafiada)", Scientific American 270/5 (1994):50-55; Thomas E. Schmidt, Straight and Narrow:compasión and clarity in the homosexuality debate (Recto y Estrecho: compasión y claridad en el debate de la Homosexualidad) (Downers Grove, IL,: InterVarsity Press, 1995), 137-142; Joe Dallas, A strong delusion : Confronting the "Gay Christian" Movement (Un fuerte engaño: Confrontando el movimiento gay cristiano) (Eugene, OR: Harvest House Publishers, 1996), 107-131. Lo que sigue es un resumen breve de estos trabajos. 9 Los hallazgos de Simón LeVay se publicaron como "Una diferencia en la estructura del Hipotalamo entre hombres Heterosexuales y Homosexuales", Science, 30 de agosto de 1991, 1034-1037. 10 Christopher Blake, "Redeeming our sad gay situation : a christian response to the question of homosexuality" (Redimiendo nuestra triste situación gay: una respuesta cristiana a la interrogante de la homosexualidad), Insight, 5 de diciembre de 1992, 7. 11 Yo no niego lo malo del asunto, pues es realmente malo, pero yo niego lo pecaminoso de ello. La condición homosexual será clasificada con la enfermedad, la debilidad, la muerte, como un mal; no con la glotonería, la blasfemia, el asesinato, como un pecado. Tanto el pecado como el mal son obra de Satanás, llegaron al mundo con la Caída, y serán un día destruídos por Cristo, pero ellos no son idénticos. El pecado, que debemos evitar y nunca necesitamos cometer, está representado en nuestra situación por la lujuria homosexual y la actividad a la que lleva. El mal es diferente. Nosotros oramos para ser librados de él, pero podemos no obstante encontrarnos que estamos en él, y entonces tenemos que apuntar a usarlo y transformarlo. En nuestra situación eso significa una naturaleza homosexual. Yo estoy seguro que en este sentido es moralmente neutral. . . " (Alex Davidson, The returns of love: letters of a christian homosexual (Las vueltas del amor: cartas de un Homosexual cristiano [Londres: Intervarsity Press, 1970], 80). 12 Christopher Blake, "Redeeming our sad gay situation" (Redimiento nuestra triste situación gay), 11, iguala la orientación homosexual con la tentación, y declara : "Nosotros no podemos perdonar la actividad homosexual. La actividad sexual homosexual es pecaminosa - está lejos del deseo de Dios. Sin embargo existe una diferencia entre la persona que lucha contra las tendencias homosexuales y el que experimenta o hace jarana con ellas. Es un pecado ceder a la tentación. No es un pecado ser tentado." 13 Víctor J. Adamson "That kind can never change!" Can they? : One man's struggle with his homosexuality" (Esa clase nunca puede cambiar! ¿Pueden ellos? : La lucha de un hombre con su homosexualidad) (Lafayette, Louisiana,: Huntington House Publishers, 2000), 18-19. Adamson ya no sostiene este punto de vista. En los capítulos 7 y 8 de Must we be silent? (¿Debemos permanecer callados?) él explica por qué. 14 J.B. Nelson, "Religious and moral issues in working with homosexual clients" (Temas religiosos y morales al trabajar con clientes homosexuales) en Homosexuality and psycho-therapy, a practitioner's handbook of affirmative models. Journal of Homosexuality, 7, Nºs. 2-3, ed. J. C. Gonsiorek (Nueva York: Haworch Press, 1982): 168-69. Cf. World 6 (14 de septiembre de 1991): 11. 15 Thomas E. Schmidt, "Homosexuality: Establishing a christian backdrop for pastoral care" (Homosexualidad,: Estableciendo un telón cristiano para el cuidado pastoral), Ministry (Ministerio adventista), noviembre de 1996 , 14. 16 Garry Gibbs, Homosexuality: return to Sodom (Homosexualidad: retorno a Sodoma) (Roseville, CA: Amazing Facts, 1996), 16-17. 17 Para más sobre esto, vea Joe Dallas, "Born gay?" (Nacido gay?) Christianity Today, 22 de junio, 1992, 20-23. 18 Thomas E. Schmidt, Straight and Narrow? (Recto y estrecho?) 133. 19 Joe Dallas, A strong delusión : confronting the 'Gay christian movement' (Un gran engaño : Confrontando el Movimiento cristiano gay) (Eugenio, OR: Harvest House publishers, 1996), 117. 20 Ellen G. White, Seventh-day Adventist Bible Commentary, ed., Francis D. Nichol, rev. ed. (Washington, DC: Review and Herald, 1980) vol. 6, 1101. 21 Dallas, A strong delusion, 121. 22 Victor J. Adamson "That kina can never change!" Can they…? : one man's struggle with his homosexuality (Lafayette, Louisiana: Huntington House Publishers, 2000), ix. 23 Carta oficial, fechada el 28 de mayo de 1993, proveniente del erudito del Nuevo Testamento William G. Johnsson, editor, Adventist Review (Revista Adventista), a Samuel Koranteng-Pipim. En esta carta, Johnsson estaba respondiendo a un artículo que yo había enviado para ser publicado. La cita anterior presenta la primera de tres razones dada por qué mi articulo - titulado entonces como "'Born a gay' or 'Born again'?" (Nacido como gay o nacido de nuevo?) - no era "aceptable" para ser publicado en la Adventist Review. El editor sugirió que el artículo debiera ser trabajado de nuevo "para ir con la línea del pensamiento general de la Iglesia Adventista del Séptimo día en esta materia [homosexualidad] " si pudiese ser considerado para su publicación. El "pensamiento general" que el editor apoya parece ser la posición de aceptación calificada. Además de la razón anterior, el editor sugirió también que el artículo debiera (1) tratar con las reconstrucciones pro-gay de los textos Bíblicos que desafían el estilo de vida homosexual y (2) "moldearse dentro del marco de una mayor compasión" . Yo estoy en deuda con el Dr. Johnsson por la sugerencia. Esta sección de Must we be silent? es una respuesta parcial a su invitación. 24 Ver el libro del profesor de sicologìa de la Universidad Andrews , John Berecz, "How I treat gay and lesbian persons" (Cómo trato a las personas gay y lesbianas), Student Movement (Movimiento estudiantil), 11 de noviembre de 1992, 7, dónde él afirma que el buscar ayuda en la compleja área de la homosexualidad en "profesionales no entrenados" , como un pastor local, "es un poco como pedirle a su cartero que lo opere de la vesícula. Si usted está buscando terapia de reorientación sexual, su mejor esperanza es un profesional competente entrenado en terapia del sexo ". 25 Escribe el teólogo anglicano D. S. Bailey : "Es importante entender que la condición homosexual genuina, o inversión, como se denomina a menudo, es algo por lo cual el sujeto de ninguna manera puede ser tenido como responsable; en sí mismo, es moralmente neutral. Como la condición normal de heterosexualidad, sin embargo, puede encontrar expresión en actos sexuales específicos; y tales actos están sujetos a juicio moral en no menor cantidad que aquéllos que pueden tener lugar entre hombre y mujer. Debe quedar claro que el invertido genuino no es necesariamente dado a prácticas homosexuales, y puede ejercer un control tan cuidadoso sobre sus (de el/ella) impulsos físicos como el heterosexual." D.S. Bailey, Homosexuality and the western christian tradition (Homosexualidad y la tradición cristiana occidental) [London/New York: Longmans, Green, 1955], xi). 26 Como lo señalé anteriormente, en la literatura sobre la homosexualidad, a menudo se efectùa una distinción entre los homosexuales constitucionales y circunstanciales. Los homosexuales constitucionales o verdaderos (también llamados invertidos o homosexuales ontológicos) son aquéllos que se cree que han nacido gay, y por consiguiente, se considera que son los homosexuales genuinos. Debido a que se dice que su condición/orientación es una parte permanente de su hechura constitucional (y no una fase transitoria de vida ni una acomodación a la presión circunstancial), se mantiene que aquéllos que son homosexuales ontológicos no debieran ser tenidos por moralmente responsables de su condición. En y de por sí, la orientación homosexual es moralmente neutral, como la condición normal de heterosexualidad. Por otro lado, los homosexuales circunstanciales (también referidos como pervertidos) no son verdaderos homosexuales sino son heterosexuales que son forzados por las circunstancias (e. g., restricciones en su expresión sexual, como es el caso en la prisión, en campamentos militares, en escuelas de internos, en monasterios, y otros ambientes de un solo sexo) para acudir a prácticas homosexuales para satisfacer sus necesidades sexuales. Debido a que se cree que la homosexualidad circunstancial es una fase transitoria en sus vidas (i. e. les obligan a que entren en prácticas homosexuales para acomodar la presión circunstancial), su homosexualidad se considera como una perversión de la verdadera sexualidad; aquéllos que entran en estas prácticas son culpables por sus acciones. Vea D. S. Bailey, Homosexuality and the western christian tradition (Homosexualidad y la tradición cristiana occidental) (London/New York: Longmans, Green, 1955), xi; H. K. Jones, A christian understanding of the homosexual (Una comprensión cristiana sobre la homosexualidad), (Nueva York: Association Press, 1966), 20-23. 27 Blake, "Redeeming our sad gay situation"(Redimiendo nuestra triste situación gay), 11. Para ser justo, debo dejar muy en claro que aunque Blake defiende que "ser un homosexual no es ningún pecado", él cree que la práctica homosexual es pecado. Él no está predicando que "es correcto ser gay." En cambio él está haciendo un llamado para que se ponga fin a la persecución de aquéllos que enfrentan tentación homosexual para que puedan ser traídos a Cristo en lugar de alejarlos de Él. Él tiene razón en argüir que el nombre con que se les denomina, el ostracismo, y la violencia contra los homosexuales no es cristiano. 28 Sakae Kubo, Theology and ethics of sex (Teología y Ética del Sexo) (Washington, DC: Review and Herald, 1980), 75. Aparece que en el Antiguo Testamento, la suposición es que todos quieren casarse, si es posible. No sólo no hay allí lugar para un homosexual invertido, sino que no hay ninguna sugerencia de que alguien podría escoger no casarse sino permanecer soltero. No hasta el Nuevo Testamento encontramos a Jesús llamando a los discípulos a decidir dejar sus familias y seguirlo y Pablo insta a los discípulos que prenunciasen al matrimonio si es posible y se consagren a la obra de Dios. 29 Escribe Kubo: "Así al tratar la evidencia del Nuevo Testamento debemos mantener dos cosas en mente. Las Escrituras no reflejan la comprensión de la homosexualidad que tenemos hoy. Las prácticas contemporáneas indican que las declaraciones del Nuevo Testamento se dirigieron principalmente, si no exclusivamente a los pervertidos, no a los invertidos" (Sakae Kubo, Theology and ethics of sex (Teología y Ética del Sexo), 76). 30 Blake, Redeeming our sad gay situation (Redimiendo nuestra triste situación gay), 10, 11. 31 "Vea la entrevista de Reni Dupertuis con un hombre de negocios de 51 años de edad que se describe a si mismo como un "Adventista gay". (Reni Dupertuis, "To every nation, kindred, tongue and people" (A cada nación, tribu, lengua y pueblo), Scanner [una hoja informativa publicada por la Iglesia adventista del Séptimo día de la ciudad de Glendale, California,], Invierno 1999, 9). El artículo sostiene que por lo menos hay 5.000 Adventistas gay en el sur de California" ( ibid.). 32 El periódico estudiantil de la Universidad Andrews llevó un artículo escrito por David Rodgers (seudónimo), un empleado denominacional por la Universidad Andrews para coordinar entre el campus y el grupo gay Kinship. Rodgers declara que su homosexualidad "ciertamente no fue una elección. . . . Dios me hizo de esta manera y no es algo que yo pueda cambiar." (Yoonah Kim, "The love that dares not speak its name" (El amor que se atreve no dice su nombre), Student Movement (Movimiento Estudiantil), 4 de noviembre de 1992, 9). El mismo artículo se refiere a Ann, una lesbiana de 28 años de edad que busca transferir su membresía eclesiástica a la Pioneer Memorial Church que existe en la Universidad Andrews. Ann habla de su comprometida relación homosexual en la cual Dios juega un papel importante: "Yo soy una lesbiana porque Dios sabe que eso es lo mejor para mí. Mi homosexualidad realmente me ha traído mucho más cerca de Dios que si yo fuera una heterosexual" (ibid). 6 REALMENTE, ¿NO DICE NADA LA BIBLIA? Basándose en las Escrituras, los Adventistas del Séptimo día han rechazado históricamente la homosexualidad como moralmente inaceptable. Hoy, sin embargo, algunos están reinterpretando la Biblia para permitir la práctica. Los proponentes reclaman que las referencias escriturales que se refieren a los actos homosexuales están culturalmente condicionadas, y así no bastan para determinar la voluntad de Dios para los homosexuales hoy. Debido a las limitaciones de espacio yo sólo puedo resumir y responder a algunos de los principales argumentos escriturales justificando la teología pro-gay. Aquéllos que buscan más información pueden querer consultar los análisis y evaluación en profundidad provistas en algunos otros trabajos excelentes.1 Nosotros retomaremos la numeración de los argumentos en donde quedó en la lista del capítulo anterior. 13. "Las referencias escriturales a los actos homosexuales no son suficientes para determinar la voluntad de Dios para los homosexuales hoy. Están 'culturalmente condicionadas' " Probablemente la razón mayor por la cual las iglesias cristianas aceptan la homosexualidad como un estilo de vida aceptable es los sofisticados argumentos escriturales que muchos emplean para justificar la práctica. Los proponentes ya sea mantienen que la Biblia está "silenciosa" respecto del tema o que los pasajes escriturales que condenan la homosexualidad (Gen 19 [cf. Judas 7; 2 Pedro 2:6-10]; Lev 18:22; 20:13; Rom 1:24-27; 1 Cor 6:9-11; 1 Tim 1:8-11), si se entienden "correctamente", son o ambiguos, irrelevantes a la práctica homosexual contemporánea, o se refieren a la pederastia o prostitución cultica.2 Para abreviar, los defensores de la teología gay arguyen que debido a que los pasajes bíblicos sobre la homosexualidad sólo tratan con específicas situaciones históricas , ellos están "culturalmente condicionados" y no más relevantes para las éticas sexuales cristianas de hoy. Respuesta al Argumento #13. Subyacente a estas nuevas reformulaciones de la enseñanza bíblica sobre la homosexualidad está el punto de vista no escritural del liberalismo respecto de la inspiración, interpretación y autoridad bíblica. Un escritor ha señalado correctamente : "Hay sólo dos maneras como uno puede neutralizar el testimonio bíblico contra la conducta homosexual: por una tosca mal interpretación o apartándose de una visión elevada de la Escritura". 3 De hecho, muchos de los argumentos bíblicos de los homosexuales "son deformados, especulativos e inverosímiles, el producto de pensamiento tendencioso y alegato especial". 4 Jesús refutó el argumento culturalmente condicionado cuando Él declaró inequívocamente que la voluntad de Dios para nuestra vida moral es el ideal original que Él instituyó en el Jardín del Edén. Él les preguntó a los Fariseos, "¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varon y hembra los hizo, y dijo : Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne? " (Mat 19: 4-5; cf. Mar 10:6-8). Con la expresión "al principio" o "desde el principio" (Mat 19:8; Mar 10:6), Cristo enseña que todas las culturas deben inclinarse antes la norma invariable que Él instituyó en la creación. Esa norma es que sólo "varón y hembra" pueden "unirse" legítimamente y llegar a ser "una carne." De hecho, si Cristo pretendiese una relación homosexual Él habría creado a "Adán y Steve, no Adán y Eva". 14. "Jesús no dijo nada sobre la homosexualidad en ninguno de los Evangelios" El argumento es que, como seguidores de Cristo, los cristianos debieran basar sus creencias en las enseñanzas de Cristo. Si Jesucristo, el fundador del cristianismo bíblico, no dijo nada sobre el tema de la homosexualidad, ¿por qué nosotros debemos ir más allá que nuestro Maestro condenando la práctica? Respuesta al Argumento #14: La falta de registro en los Evangelios de una declaración de Cristo sobre la homosexualidad no significa que Él nunca la trató durante Su ministerio terrenal. Según Juan, si los escritores de los Evangelios hubiesen intentado registrar todo los trabajos de Cristo, el mundo no podría contener todos los libros (Juan 21:25). Además, las enseñanzas de Cristo grabadas en los Evangelios no son la única fuente de autoridad del cristiano. "Toda la Escritura"-desde Génesis al Apocalipsis- constituye la autoridad normativa (2 Tim 3:16-17). El hecho de que una sección de la Biblia no dice nada explícitamente sobre un asunto no significa que las otras secciones están silenciosas. Por otra parte, es incorrecto decir que Jesús no dice nada respecto de la homosexualidad. Como señalamos anteriormente, la declaración de Cristo en Mateo 19:3-8 y Marcos 10:2-9 ("¿No habéis leido que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo? Y dijo : Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne? ") revela que la intención de Dios en la Creación con respecto a la sexualidad humana- especialmente, una relación monogama, heterosexual- es el único contexto para la expresión de la sexualidad humana. 5 15. "Los escritores de la Biblia no conocían de la homosexualidad como nosotros la conocemos hoy" Algunos arguyen que el tipo de homosexualidad que los escritores de la Biblia condenaron era que estaba conectada con la violación, prostitución, o idolatría. Ellos pretenden que aun cuando los escritores de la Biblia condenaran la homosexualidad como nosotros la conocemos hoy (es decir, las relaciones homosexuales amorosas, comprometidas y fieles), esta no es la primera vez que los escritores de la Biblia han estado equivocados. Ellos estuvieron equivocado en muchas cosas, incluyendo la práctica de la esclavitud, la poligamia, y la subyugación de las mujeres. Estas prácticas fueron corregidas después según se alega por la dirección del Espíritu. Si los escritores de la Biblia estuvieron equivocados en estos temas, ellos arguyen, ¿por qué no pueden estar equivocados respecto de la homosexualidad? Y si bajo la dirección del Espíritu la iglesia vino abrazar la emancipación del esclavo, la monogamia, y los derechos iguales de las mujeres, ¿por qué no podría la iglesia, guiada por el mismo Espíritu, aceptar la homosexualidad? Respuesta al Argumento #15: Primero, si nosotros creemos que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios y no simplemente las opiniones personales de escritores antiguos, y si nosotros creemos que la Biblia es la guía suficiente en toda doctrina y práctica para todas las personas que viven en toda época (2 Tim 3:16-17; cf. 2 Pedro 1:20-21), entonces "es inconcebible que Dios - quien no hace acepción de personas - fuese tan sin cuidado como para no ofrecer ninguna guía en Su Palabra revelada para los miles de homosexuales que Él sabía que existirían a lo largo del tiempo, si de hecho sus relaciones fuesen legítimas a Su vista". 6 Segundo, es sin fundamento arguir que los escritores de la Biblia (Moisés y Pablo) eran ignorantes respecto de la visión actual científica y teológica más "iluminada" de la homosexualidad. Estos hombres eran eruditos en su entrenamiento intelectual y discernidores en su llamado como profetas de Dios. Ellos nunca hicieron las distinciones finas citadas por los abogados pro-homosexual de hoy porque no hay validez para las recientes distinciones entre el acto y la condición homosexual , ésta última siendo algo sobre lo que los homosexuales alegan no tener ninguna elección. Los escritores de la Biblia condenaron la homosexualidad en sí. Ellos también ofrecieron la transformación milagrosa de Dios como la cura para este pecado (1 Cor 6:9-11). Tercero, la sugerencia de que los escritores de la Biblia estaban equivocados respecto de una cantidad de temas se levanta de la más alta crítica contemporánea (llamado el método histórico-crítico). En un trabajo anterior yo he desafiado este desacreditado método de interpretación liberal como incompatible con los principios del cristianismo bíblico. 7 Es más, el reclamo que los escritores de la Biblia acomodaron o toleraron (algunos dicen animaron) la esclavitud, la poligamia, y la subyugación de las mujeres, prácticas corregidas después según se alega por la dirección del Espíritu, es un mito erudito que ha sido desafiado por eruditos bíblicos responsables.8 Los escritores de la Biblia nunca jamás alabaron la práctica de la esclavitud, la poligamia, y la subyugación de las mujeres. Pero ellos condenaron repetidamente la práctica de la homosexualidad (ver, por ejemplo, Lev 18:22; 20:13; Rom. 1:26; 1 Cor 6; 1 Tim l:8). 16. "La Biblia no habla directamente del tema conductual de los adultos de orientación homosexual que consienten" Este argumento, aunque similar al anterior, trata con el asunto de la elección, es decir, consentimiento y orientación. La sugerencia aquí es que debido a la orientación homosexual de uno (que se cree causada por los genes de uno u otros factores biológicos y medioambientales) , uno no tiene elección y, por consiguiente, no debiera ser tenido moralmente responsable por actuar en conformidad. Respuesta al Argumento #16. Es un error para pensar que la Biblia no habla directamente respecto del asunto del sexo consensuado (o elegido) entre personas del mismo género. Las Escrituras dejan claro que la conducta homosexual, como otras desviaciones sexuales, es una acción deliberada contra la expresa Ley de Dios. El hecho que la Biblia advierte contra él, e impone castigo en aquéllos que se comprometen en la práctica (Lev 18:22, 29; 20:13), muestra que un homosexual es culpable. Las sanciones para el sexo con el mismo género habrían sido sin sentido si la homosexualidad no fuera una cuestión de opción. Es más, la Biblia no apoya el uso del término orientación como un refugio para escapar de las consecuencias de una elección deliberada. En el contexto de la discusión de hoy sobre la homosexualidad, la palabra orientación se usa para denotar la disposición sexual de una persona, la proclividad, la tendencia, la inclinación, la atracción, el marco mental, o los deseos que se creen han sido causados por causas genéticas, biológicas, o medioambientales. La palabra hebrea que tiene un significando mas cercano a los matices modernos de orientación es el término yetser. Esta palabra frecuentemente se usa para "lo que se forma en la mente, por ej., planes y propósitos (Gen 6:5; 8:21); Deut 31:21) o incluso el estado mental (Isa 26:31-esta cita está errada)."9 Por ejemplo, en referencia a la orientación de la humanidad en los días de Noe, la Version de la Biblia, King James (KJV) traduce la palabra como las "imaginaciones "del corazón (Génesis 6:5 y 8:21). La referencia marginal de la KJV explica correctamente que la palabra yetser describe "toda la imaginación, con los propósitos y deseos del corazón" (énfasis del autor). La condición pecaminosa (yetser.) es el fundamento para la conducta homosexual (como es para todo pecado). El individuo es moralmente responsable por esta inclinación, la que puede dirigirse hacia el bien o el mal, hacia el Espíritu o la carne (Rom 8). Así, considerando que los defensores pro gay usan el término orientación como una justificación para eliminar la responsabilidad moral de la conducta de un homosexual, la escritura siempre adhiere la intencionalidad o elección a la conducta de una persona. Debidamente entendida, la orientación homosexual se refiere a la fijación mental de uno, no a un rasgo heredado respecto del cual una persona tiene ninguna elección: En la Biblia, la causa para todas las violaciones contra la norma divina es finalmente rastreable hasta la fijación mental del individuo: ¿está subordinado a la voluntad de Dios? Así no algunos sino todos los pasajes que se relacionan a la relación sexual del mismo género están categóricamente en contra de ella. No hay ninguna filtración en el punto de vista bíblico. No se hace ninguna concesión a las etiquetas semánticas. Una botella de veneno etiquetada con algo distinto al acostumbrado cráneo y los huesos es más peligrosa para la sociedad, no menos.... Ninguna referencia a las causas, aparte de las localizadas en la fijación mental del individuo, puede encontrarse en el texto bíblico.10 17. "Sodoma fue destruída debido al orgullo, la inhospitalidad, y/o banda de violadores, no debido a la homosexualidad", Cuando los hombres de Sodoma exigieron de Lot "¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos para que los conozcamos." (la versión inglesa dice : "para que podamos tener sexo con ellos") (Gen 19:5), los defensores pro-gay arguyen que los hombres de Sodoma sólo estaban violando las antiguas reglas de hospitalidad. Algunos afirman que la palabra hebrea yadah que se traducen "tener sexo con" (o "conocerlos" ) aparece 943 veces en el Antiguo Testamento, y lleva significado sexual sólo unas diez veces. Ellos arguyen así que los hombres de Sodoma no tenían ninguna intención sexual hacia los visitantes de Lot; ellos sólo querían saber quienes eran o interrogarlos, temiendo que fuesen espías extranjeros que Lot albergaba, siendo el mismo un extranjero. Además, aun cuando ellos tenían intenciones sexuales, la condena de su acción sería la condenación de la banda homosexual violadora, no de una homosexualidad consensual como tal. Respuesta al Argumento #17: De hecho, Sodoma fue destruída debido al orgullo e inhospitalidad (cf. Ezeq 16:49-50; Jer 23:14; Luc 17:28-29). Pero es una distinción falsa separar la inhospitalidad del pecado sexual. Lo que los hombres de Sodoma buscaron hacer era otra forma de inhospitalidad. También, la inhospitalidad y el orgullo no fueron las únicas razones para la destrucción de Sodoma. La ciudad fue también castigada debido a sus abominaciones (Ezeq 16:50), una referencia velada a sus desviaciones sexuales. La Biblia describe varias cosas como abominación, una palabra de desaprobación fuerte, que significa literalmente algo detestable y odiado por Dios. Pero ya que la palabra se usa en los pasajes así llamados de inhospitalidad de Ezequiel 16 para describir el pecado sexual (v. 22, 58), y ya que la palabra se refiere a los actos con el mismo sexo en Leviticos 18:22 y 20:13, las abominaciones de Sodoma no son exclusivas de desviaciones sexuales. Dos pasajes del Nuevo Testamento hacen explícito este punto. El apóstol Pedro indica que, entre otras cosas, Sodoma y Gomorra fueron destruidas debido a su "sucia conversación" ("oyendo los hechos inicuos de ellos"-version castellana), "hechos inicuos", y "siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia " (2 Ped 2:6-10), una referencia que incluye el adulterio, la fornicación, y otras perversiones sexuales (cf. Gal 5:19-21). Judas específicamente une la destrucción de estas ciudades malvadas a sus desviaciones sexuales: "Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno". (Judas 7, énfasis del autor). El "habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza" son referencias obvias a perversiones sexuales. Los defensores pro-gay afirman incorrectamente que la palabra hebrea yadah como se usa en Génesis 19 significa "enterarse de", no "tener sexo con." Ellos basan esto en el hecho que, de unas 943 veces que se ocupa en el Antiguo Testamento , yadah se refiere claramente a la relación sexual en sólo doce casos. El problema con este argumento es que meramente contar las veces que se usa una palabra no es ningún criterio de lo que significa; el uso de una palabra en su contexto específico es la consideración definitiva. Así, la respuesta de Lot a los hombres de Sodoma muestra que él entendió su demanda en términos sexuales: ""Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad " (Gen 19:7). De hecho, en el verso siguiente la palabra yadah se traduce "dormido con." (Reina Valera dice: "conocido"). Lot, actuando con profunda desesperación y sin esperanza, propuso: "He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón (yadah)-(en inglés dice : no han dormido con) ; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere" (v. 8). Lot definitivamente no tenía ninguna razón para pensar que los hombres de Sodoma , meramente querían interrogar o saber algo de sus hijas. Un comentario bíblico dice: "Sería grotescamente inconsecuente que Lot debiese contestar a una petición de credenciales por una oferta de hijas". 11 El hecho que Lot se refiere al estado virginal de sus hijas indica también que el entendió el contenido sexual de la demanda. Claramente, entonces, yadah en este pasaje se refiere a la relación sexual. Sobre esto puede decirse mucho: Los hombres de Sodoma no estaban interesados en la desesperada oferta de Lot de sus hijas vírgenes. Ellos estaban proponiendo una violación homosexual. Pero para que tal violación involucrase a "todo el pueblo junto, desde el mas joven hasta el mas viejo " (Gen 19:4), la actividad homosexual debe haber sido practicada comúnmente- una razón por la que Judas registra que "aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno" (Judas 7). Como veremos, otros pasajes de la Biblia condenan toda actividad homosexual, no simplemente la violación homosexual. 18. "Los pasajes de Levíticos 18:22 y 20:13 , condenan la actividad homosexual como pecaminosa, no condenan la homosexualidad como nosotros la conocemos hoy" En estos pasajes. Dios le prohibe a un hombre "echarse con-ayuntarse con" otro hombre "como con mujer." Hacerlo así es una "abominación." Los defensores de la teología gay, sin embargo, defienden que las prácticas condenadas como "abominación" (Heb. to'evah) en estos pasajes de Leviticos tienen que ver con el tipo de homosexualidad asociada con las prácticas religiosas paganas. Desde el punto de vista de los escritores pro-gay, Dios no estaba prohibiendo el tipo de homosexualidad practicada hoy por los cristianos sino sólo el tipo conectado con la idolatría. Algunos también arguyen que, aun cuando los pasajes condenan la homosexualidad en general, estos pasajes en Leviticos son parte del código de santidad ceremonial que no tiene ninguna atadura permanente obligada sobre los cristianos. Ellos razonan que la prohibición de relaciones sexuales con una mujer durante su flujo menstrual (Lev 18:19) muestra que la prohibición contra la relación sexual homosexual, qué la sigue a continuación en el texto (18:22) era ceremonial por naturaleza. Era una obligación temporal sobre los judíos, no una ley universal. Respuesta al Argumento #18: Primero, si estos pasajes condenan la homosexualidad sólo debido a su asociación con la idolatría, entonces lo lógico sería continuar que otras prácticas mencionadas en estos pasajes -incesto, adulterio, poligamia, bestialidad, y sacrificio de niños- también son condenadas como pecaminosas sólo debido a su asociación con la idolatría. Recíprocamente, si el incesto, el adulterio, la poligamia, la bestialidad, etc., son moralmente inaceptables sin tener en cuenta su conexión con las prácticas paganas, entonces la homosexualidad también es moralmente equivocada, sin tener en cuenta el contexto en que es practicada. Segundo, en el contexto, tanto Leviticos 18 y 20 tratan principalmente con la moralidad, no el culto idólatra. Cuando Dios quiere mencionar específicamente las prácticas de prostitutas cúlticas o idòlatras, Él lo hace así, como lo expresa en Deuteronomio 23:17: -(versión inglesa) "Ningún hombre o mujer israelita sea una prostituta del templo" (VRV= no haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel). La falta de tal mención en Leviticos 18:22 y 20:13 indica que Dios está tratando con la homosexualidad per se, no con cualquier supuesta forma específica de práctica religiosa Cananita. En cuanto a la disputa de que la Escritura siempre conecta la palabra "abominación" (Heb. to'evah) con idolatría o ceremonias paganas, un ejemplo bíblico desacreditará la demanda. Proverbios 6:16-19 describe a Dios como odiando tales abominaciones como una mirada orgullosa, una lengua mentirosa, el asesinato, etc. ¿Debemos creer que el orgullo, la mentira, y el asesinato son moralmente aceptables en tanto no se ejecuten en contextos idólatras paganos? Ciertamente no. Los defensores pro-gay también arguyen que debido a que Leviticos 18 prohibe la relación sexual durante el flujo menstrual de una mujer (v. 19) y continúa en el mismo texto prohibiendo la relación sexual homosexual (v. 22), la condenación de la homosexualidad debiera verse como una obligación ceremonial temporal, no un orden moral universal. Pero este argumento también es insostenible ya que las prohibiciones aparecen con otras de clara naturaleza moral- a saber prohibiciones contra los distintos tipos de relaciones sexuales ilegales incluyendo el incesto (18:6-17), la poligamia (18:18), el adulterio (18:20), el sacrificio de niños (18:21), y la bestialidad (18:23) .12 El hecho que el sacrificio de niños violaba dos provisiones en la ley moral, a saber las prohibiciones contra la idolatría y el asesinato (cf. Exo 20:3, 13), y el hecho que la lista de conductas ilegales en Leviticos 18 está condenada en los más fuertes términos (v. 24pp.) sugiere que estas preocupaciones morales son universales por naturaleza, y así, todavía pertinentes hoy. 13 También, ya que el Nuevo Testamento de nuevo denuncia estas desviaciones sexuales, nosotros podemos concluir que el contenido moral de estos pasajes de Leviticos es permanentemente normativo, no parte del código de santidad ceremonial.14 19. "En Romanos 1:26-27 Pablo no condena a los individuos que son homosexuales por naturaleza; más bien, él se refiere a los heterosexuales idólatras que han 'cambiado su naturaleza' al cometer actos homosexuales" Según este argumento, el pecado real condenado por Pablo tiene dos caras : (I) el cambio de lo que es natural para una persona en lo que es antinatural, y (ii) la homosexualidad cometida por las personas que adoran imágenes, no a Dios. Respuesta al Argumento #19: Los defensores de la teología pro-gay a menudo arguyen que si una persona es homosexual, el o ella nunca puede llegar a ser verdaderamente heterosexual. Y sin embargo ellos a menudo citan el pasaje de Romanos 1 como un ejemplo de personas verdaderamente heterosexuales que cometen pecado llegando ser verdaderamente homosexuales. Nosotros podemos preguntar por consiguiente: Si una persona que es un heterosexual puede cambiar y volverse un homosexual, ¿por qué no puede una persona que es homosexual ser cambiada y volverse un heterosexual? Aparece, sin embargo, que los defensores del punto de vista pro-gay no ven la inconsistencia de su posición. Por varias razones, parece inconcebible que Pablo pudiese estar describiendo a personas predominantemente heterosexuales que participan en actos homosexuales. Primero, él describe a los hombres y mujeres que cometen estos actos homosexuales como "encendidos en su lascivia" unos con otros. ¿Estamos entendiendo esto como heterosexuales que simplemente están experimentando con un estilo de vida alternado? También, si los versículos 26 y 27 condenan sólo las acciones homosexuales efectuadas por personas para quienes estas no vienen naturalmente (es decir, heterosexuales que están practicando actos homosexuales), pero no se aplica a los individuos para quienes esas mismas acciones vienen, según se alega, naturalmente (los así llamados homosexuales verdaderos), entonces la consistencia y la integridad intelectual demandan que las prácticas pecaminosas mencionadas en los versículos 29 y 30- fornicación, murmuración, engaño, etc.,- son permisibles con tal de que las personas que las cometen sean personas para quienes ellas vienen naturalmente. ¿Es el uso que hace Pablo de lo "natural" puramente subjetivo (lo que es "natural para mí" en mi orientación) o es objetivo (lo que es "natural para todos" indiferente de la orientación)? El contexto de Romanos 1 sugiere que Pablo está describiendo la conducta homosexual y otras prácticas pecaminosas como objetivamente antinaturales. Ellas son parte de las prácticas que resultan cuando los hombres "cambian la verdad sobre Dios por una mentira y adoran y sirven a la criatura en lugar del Creador." "Él estaba hablando sobre una condición objetiva de depravación experimentada por las personas que rechazaron la voluntad de Dios". 15 En otros términos, es la naturaleza misma de la conducta sexual en sí que Pablo considera antinatural. La homosexualidad es antinatural al hombre como un varón (arsen) y a la mujer como una hembra (gune), no debido a lo que pueda o no pueda ser natural a su personalidad, sino debido a lo que es antinatural de acuerdo al plan de Dios cuando él creó al varón y la hembra. Finalmente, si nosotros vamos a aceptar los argumentos pro-gay que Romanos 1 condena sólo la homosexualidad cometida por las personas que adoran ídolos, entonces la consistencia y la honestidad demandan que nosotros también sostengamos que los otros pecados listados en ese capítulo -la fornicacion, la maldad, la codicia, la malicia, la envidia, el asesinato, el orgullo, etc. (v. 28-32)- son pecaminosos solo porque ellos son cometidos por adoradores de ídolos. Yo no creo que incluso los defensores más estridentes de la homosexualidad abrazarán esta lógica. El punto es así obvio: La homosexualidad es antinatural, ya sea si es cometida por idólatras o por aquéllos que adoran al verdadero Dios.16 20. "Las declaraciones de Pablo arsenokoitai y malakoi en 1 Cor 6:9-10 y 1 Tim 1:9-10, denunciando a 'los afeminados y a los que se echan con varones' realmente es una condena de un 'tipo ofensivo de homosexualidad', no de 'la ofensa de la homosexualidad' " En ambos pasajes, Pablo lista aquéllos que se comprometen en conducta homosexual entre las personas sin ley como los fornicarios, los idólatras, los adúlteros, los ladrones, los borrachines, los secuestradores, etc. Según los defensores pro-gay, los términos griegos arsenokoitai (traducidos en 1 Cor 6 y 1 Tim 1 como "los que se echan con varones ") y malakoi (traducido "afeminado" o "suave" en 1 Cor 6), que el apóstol usa para denunciar la actividad homosexual, se refieren al abuso homosexual, no a su uso correcto. Así, estos pasajes no condenan las relaciones amorosas y comprometidas homosexuales de hoy, sino mas bien los tipos ofensivos de actividad homosexual, como la prostitución homosexual. Respuesta al Argumento #20: Por buenas razones los términos arsenokoitai y malakoi han sido tradicionalmente comprendidos como una referencia a los integrantes activo y pasivo de una relación homosexual. El primer término (arsenokoitai) literalmente significa "encamadores masculinos" (refiriendose a un hombre que 'encama' a otro) y el segundo término (malakoi) se refiere a los hombres "suaves" o "afeminados", específicamente varones que juegan los papeles sexuales femeninos con el "encamador masculino". Allí no hay ninguna indirecta en estas palabras de que Pablo estaba condenando sólo un cierto tipo de abuso homosexual, como en la prostitución, la violación, o las ceremonias paganas. Él condena la homosexualidad en sí misma como pecado. Además, note que arsenokoitai se deriva de dos palabras - arsen (refiriéndose al hombre como el varón) y koite (un término que sólo aparece dos veces en el Nuevo Testamento, y literalmente significa "cama" o "sofa". En Romanos 13:13, aparece en "andemos honestamente… no en lujuria y lascivia [koite]"; y en Hebreos 13:4, "honroso sea en todos el matrimonio ….y el lecho [koite] sin mancilla "). La combinación de los dos términos arsen (varon) y koite (cama) ni siquiera sugiere prostitución, violación o idolatría - solo contacto sexual entre dos hombres. En otros términos, la homosexualidad es errada, sin tener en cuenta la razón por la que es practicada. También note que cuando Pablo usó el término arsenokoitai para condenar la práctica pecaminosa de la homosexualidad, él la derivó al parecer directamente de la traducción griega de dos versículos en Leviticos 18 que dicen en parte: ". . . kai meta arsenos ou koimethese koiten gynaikos" ("no te echarás con varón como con mujer "; Lev 18:22); "... kai hos an koimethe meta arsenos koiten gynaikos" ("si alguno se ayuntare con varón como con mujer "; Lev 20:13). Por consiguiente, la condenación de la homosexualidad por parte de Pablo en 1 Corintios 6:9-10 y 1 Timoteo 1:9-10 presupone la condenación de Leviticos de los actos homosexuales. ¿Hay de qué extrañarse que Pablo lista la homosexualidad entre los hechos sin ley que excluirían a una persona del reino de Dios?17 La homosexualidad en cualquier forma es pecaminosa. Intentar sanear (sanitizar) una práctica pecaminosa describiéndola como amorosa y comprometida e intentando silenciar la categórica condenación de la práctica por parte de la Biblia es un ejercicio irresponsable en la utilización de dudosos medios éticos para ganar un objetivo bíblico. En resumen, la Biblia no es moralmente neutral respecto de la homosexualidad. Las declaraciones de Pablo en Romanos 1, 1 Corintios 6, y 1 Timoteo 1,18 junto con los pasajes de Leviticos 18:22 y 20:13, claramente muestran que la homosexualidad en todas sus distintas formas es una práctica pecaminosa. La conducta homosexual, como la fornicación heterosexual, es pecado, ya sea si es el resultado de la orientación de uno o de elección consciente. En otras palabras, la Biblia condena toda lujuria y conducta homosexual, incluyendo las hoy en día llamadas amantes y consensuadas relaciones homosexuales. No está mal ser tentado ya sea homosexualmente o heterosexualmente, pero es errado rendirse a una tentación sexual. 21. "La homosexualidad no puede curarse; por consiguiente la iglesia debe dar la bienvenida a los homosexuales y lesbianas a una membresía completa y abrazar su estilo de vida homosexual" Basados en la noción equivocada que la homosexualidad no es un pecado, sino un rasgo de la identidad de uno, y basados en el aparente fracaso de la oración, el aconsejamiento, la terapia humana, y otros métodos de modificación de conducta (habilidades de autodisciplina o autodominio), los defensores de la teología pro-gay sostienen que la cura o liberación no siempre puede ser posible para aquéllos con orientaciones homosexuales. Por consiguiente ellos instan a la iglesia a ser lo suficientemente madura para dar la bienvenida a los homosexuales a la membresía y liderazgo. Cuando los proponentes emplean los términos "alcanzar a otros" o "ministerios" para los homosexuales y lesbianas, ellos simplemente dan a entender una afirmación de los homosexuales en su homosexualidad. Respuesta al Argumento #21. Yo he defendido en este capítulo y el precedente que la homosexualidad es un pecado, no menos ni peor que otros pecados condenados en la Biblia: "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones. Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios" (1 Cor 6:9-10). Las buenas noticias, sin embargo, es que hay una cura para todo tipo de pecado incluyendo el pecado homosexual - los pecadores admiten su mal hacer, se arrepienten, y se apartan de él. Es significativo que los pasos para superar la homosexualidad están claramente perfilados por el apóstol Pablo en el versículo que sigue inmediatamente al anterior: "Y ésto erais algunos, mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios " (1 Cor 6:11). El cambio descrito en este versículo es específico con respecto a una lista de violaciones, incluyendo la conducta homosexual. En otros términos, la cura para la homosexualidad es la misma que para todos los otros pecados. También, el uso del tiempo pasado en el versículo 11 da énfasis a que lo que los Corintios eran en el pasado no es lo que ellos son en el presente, porque ellos han cambiado. Según Pablo es posible para uno ser liberado de la servidumbre homosexual. La transformación del homosexual no pasa por las luchas del pecador ni por algunos métodos humanistas de modificación conductual. Ya que la homosexualidad es un problema del corazón, y no simplemente genético o medioambiental, la única manera de salir de él es mediante una transformación del corazón. Pasa por Cristo y Su espíritu. El proceso por el cual este cambio toma lugar se define por tres condiciones: limpieza, santificación, y justificación. En el griego, cada verbo es introducido por la fuerte conjunción adversativa alla, una palabra que normalmente se traduce en castellano como "mas." Así, la Reina Valera declara : mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados…" La fuerza de la palabra "mas" (griego, alla) es lo que expresa un agudo contraste a lo que ha llegado en comparación con lo de antes. También tiene un matiz confirmador o enfático. En otras palabras, había una diferencia radical entre lo que los Corintios eran en el pasado y lo que ellos actualmente eran cuando se convirtieron. Dado lo completo de la transformación, el apóstol habría por consiguiente rechazado cualquier sugerencia de que una persona puede ser gay y cristiano o Adventista al mismo tiempo. Los dos no se mezclan. Usted o es gay o es cristiano. Es un oxímoro el referirse a una persona como un "gay Adventista". "Al escoger el aoristo [tiempo pasado] para estos tres verbos ['lavado', 'santificado', y 'justificado'], Pablo da énfasis a que las acciones de limpiar, santificar, y justificar han sido cumplidas. Ellas han completado un cambio en la condición y orientación de aquéllos que estaban practicando la homosexualidad y los otros vicios enumerados en 1 Corintios 6:9-10. "19 La Biblia también desafía la sugerencia pro-gay de que la iglesia debe dar la bienvenida a los homosexuales impenitentes en la membresía de la iglesia. Cuando el Antiguo Testamento urgió a que aquéllos comprometidos en adulterio, homosexualidad, incesto, bestialidad, etc. debieran ser "cortados de entre su pueblo", e incluso impuso la pena de muerte sobre estos ofensores sexuales (cf. Lev 18:7-30), ello indica claramente que los homosexuales no serían entretenidos en la comunidad de fe. En el Nuevo Testamento Pablo aparentemente aplica este principio del Antiguo Testamento para desfraternizar personas de la iglesia. Acerca de la inmoralidad sexual del incesto y otros pecados resonantes, él exhortó a la iglesia corintia, "no os juntéis con los fornicarios; (gente moralmente inmoral- versión inglesa NIV)… os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis… Quitad pues a ese perverso de entre vosotros " (1Cor 5: 9, 11, 13). La posición de la Biblia está clara. Los homosexuales que reconocen la pecaminosidad de la homosexualidad, quienes aceptan la oferta de perdón de Cristo, quienes cortan las relaciones homosexuales, y quienes por fe, se comprometen a una vida de pureza sexual, debieran ser aceptados en el compañerismo de la iglesia. Pero aquéllos que no reconocen la homosexualidad como pecado, quienes reinterpretan las Escrituras para justificar sus pecados, quienes insolentemente mantienen que ellos no se volverán de sus caminos pecaminosos, y/o aquéllos que están enganchados en relaciones o prácticas homosexuales no debieran ser aceptados en la membresía de la iglesia. De acuerdo con ello, la iglesia no debe apoyar ninguno de los así llamados ministerios o programas para alcanzar a los gays y lesbianas que enseñan que la homosexualidad es moralmente neutra o no es un pecado, quienes afirman a los homosexuales en su homosexualidad, y quienes buscan hacer de la homosexualidad algo compatible con la fe cristiana. Conclusión Las preguntas que se han planteado en los capítulos precedentes son algunos de los temas importantes que confrontan los Adventistas del Séptimo día que creen en la Biblia, en tanto responden a los esfuerzos de algunos dentro de nuestras líneas por reconciliar el estilo de vida homosexual con el cristianismo bíblico. A menos que se den respuestas bíblicamente consistentes a las preguntas, uno no puede sino concluir que la posición de aceptación calificada sobre la homosexualidad, tal como la posición de total aceptación, no puede ser una opción bíblicamente defendible para los Adventistas del séptimo día. ¿Qué debiéramos decir entonces en respuesta a los homosexuales que están viniendo a la iglesia "no sólo por perdón y misericordia sino para decir a la iglesia, como le han dicho al mundo, 'la Homosexualidad no es pecaminosa; es natural para mí. Dios me hizo de esta manera. Él me acepta a mí y a mi homosexualidad como buena. Por consiguiente ha llegado el momento para que la iglesia me acepte como soy y se una a mí en decir que la forma de vida homosexual (gayness) es buena' "? ¿Debiera ser bautizado el que tiene un estilo de vida 'nacido como gay'?. A la luz de nuestra discusión en las páginas precedentes, nosotros no podemos sino pedir prestadas las siguientes palabras para responder a los esfuerzos por domesticar la homosexualidad y el lesbianismo en la Iglesia Adventista del Séptimo día : La iglesia no puede perdonar la actividad homosexual sin traicionar su herencia bíblica, histórica, y espiritual. Su aceptación consciente de la autoridad e inspiración de la Escritura necesitaría sufrir un cambio radical, liberalizador, tal que dejaría las enseñanzas fundamentales de la iglesia sin fundamento. Las consecuencias de tal cambio con sus ramificaciones para la enseñanza teológica, ética, y moral podría ser etiquetada por algunos como progresiva, calculada para iluminar la iglesia y producir un laicado más compasivo acomodado a la sociedad moderna en que vive. Pero en la realidad tal movimiento sería un paso gigantesco hacia la repaganización de la iglesia. La religión resultante no sería una religión bíblica o de los profetas, del Señor, o de los apóstoles, ni sería cristiana excepto de nombre.20 En el clima de hoy de sensibilidad ética ilustrada, las palabras anteriores y la posición teológica adoptada en esta sección de Must we be silent? (¿Debemos permanecer callados?) puede parecer juzgadora o sin compasión para algunos. En ese caso, nosotros debemos dejar absolutamente en claro que la gracia de Dios cubre todo tipo de pecado para cualquier creyente en Jesús que contritamente se vuelve hacia Dios y hace un firme compromiso de apartarse del pecado. "Dios puede perdonar el pecado homosexual así como el pecado heterosexual, el pecado que es socialmente aceptable como pecado y el pecado que no lo es. Pero el primer paso en recibir el perdón es reconocer nuestro mal como pecado". 21 Los Adventistas del séptimo día creen que la visión mundial bíblica presenta un Padre amoroso quién está interesado en todos los aspectos de nuestro ser y nuestro estilo de vida (3 Juan 2). Su Palabra escrita es la más segura y más confiable guía para cada pensamiento y conducta humana (2 Tim 3:16-19). Cuenta de un Dios compasivo y poderoso que es abundantemente capaz y deseoso de ayudarnos a superar nuestras debilidades humanas (Heb 4:15-16; Judas 24; Efe 3:20). Y la Biblia nos presenta a un Salvador fiel y a sus confiables promesas. Escribe Elena G. de White: ¿Estás tentado? El te librará. ¿Eres débil? El te fortalecerá. ¿Eres ignorante? Te iluminará. ¿Estás herido? Te sanará…"Venid a mí", es su invitación. Cualesquiera que sean nuestras ansiedades y pruebas, presentemos nuestro caso ante el Señor. Nuestro espíritu será fortalecido para poder resistir. Se nos abrirá el camino para librarnos de estorbos y dificultades. Cuanto más débiles e impotentes nos reconozcamos, tanto más fuertes llegaremos a ser en su fortaleza. Cuanto más débiles e impotentes nos reconozcamos, tanto más fuertes llegaremos a ser en su fortaleza. Cuanto más pesadas nuestras cargas, más bienaventurado el descanso que hallaremos al echarlas sobre el que las puede llevar. (Elena G. de White, El Deseado de todas las Gentes, p. 296). Todos nosotros podemos recibir ayuda si estamos deseosos de creer que lo que Dios ordena podemos lograrlo en Su fuerza. El apóstol Pablo, unos versículos después de su condena de prácticas pecaminosas como la homosexualidad, declaró que aunque él era "el primero de los pecadores", la gracia capacitadora de Cristo era capaz de dar vuelta su vida (1 Tim. 1:9-16). Si Jesús puede cambiar al "primero de los pecadores", ciertamente, Él puede cambiarnos a ti y a mi (1 Juan 1:9). Pero esto es posible si, y sólo si: (1) aceptamos que el estilo de vida homosexual es moralmente malo y resolvemos cambiar y si (2) estamos deseosos de aceptar la perdurable oferta de Cristo de perdón y limpieza (Mat 11:28-30; 1 Juan 1:9; Isa 1:18). La opción es nuestra. Notas al pie 1Vea, por ejemplo, Donald J. Wold, Out of order: homosexuality in the Bible and the ancient near east (Fuera de orden: La homosexualidad en la Biblia y el Antiguo cercano oriente (Grand Rapids: Baker, 1998); Thomas E. Schmidt Straight and Narrow?Compassion and clarity in the homosexual debate (¿Estrecho y angosto? Compasión y claridad en el debate homosexual) (Downers Grove, IL : Intervarsity, 1995), y Marion L. Soards Scripture and homosexuality: Biblical authority and the church today (Las escrituras y la homosexualidad : La Autoridad bíblica y la Iglesia hoy (Louisville, KY,: Westminster John Knox, 1995). A la fecha, la respuesta Adventista más detallada a los argumentos escriturales de los defensores pro-gay es el trabajo comisionado por el Instituto de Investigación Bíblica de la Asociación General, hecho por Ronald Springett, Homosexuality in History and the Scriptures (Homosexualidad en la historia y las Escrituras) (Washington, DC: Instituto de Investigación bíblica, 1988); cf. Raoul Dederen, "Homosexuality : a biblical perspectiva" (La Homosexualidad: Una perspectiva Bíblica", Ministry (Ministerio adventista, edición inglesa), septiembre 1988, 1416. Estoy en deuda con los siguientes trabajos por su excelente revisión y evaluación leíble de los argumentos escriturales hechos por los defensores p ro-gay: Carl Bridges, Jr "The Bible does have something tos ay about homosexuality" (La Biblia tiene algo que decir sobre la Homosexualidad), en Gay rights or wrongs : a christian's guide to homosexual issues and Ministry (Derechos o errores gay : una guía cristiana a temas y ministerio homosexuales), ed. Michael Mazzalongo (Joplin, MO: Collage Press, 1995), 147169; Joe Dallas, A strong delusion : confronting the 'gay christian' movement (Un fuerte engaño : confrontando el movimiento 'gay cristiano'), 185202; John R. W. Stott, Homosexual partnerships? : Why same-sex relationships are not a christian option? (¿Socios homosexuales? : por qué las relaciones del mismo sexo no son una opción cristiana?) (Downers Grove, IL: Intervarsity, 1985). 2Estos argumentos pro-gay están mejor articulados por el ex profesor de historia de la Universidad de Yale, John Boswell, Christianity, Social tolerance and homosexuality (Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad) (Chicago: University of Chicago Press, 1980), y el teólogo anglicano Derrick Sherwin Bailey, Homosexuality and the western christian tradition (La Homosexualidad y la tradición cristiana occidental) (Londres: Longmans, Green, 1955). John R. W. Stott describe a Bailey como "el primer teólogo cristiano en reevaluar la comprensión tradicional de las prohibiciones bíblicas con respecto a la homosexualidad" (Stott, "Homosexual marriage" (Matrimonio homosexual), Christianity Today, 22 de noviembre de 1985, 22). 3Stanton L. Jones, "The living opposition" (La oposición amante), Christianity Today, 19 de julio de 1993, 13. 4 Richard Lovelace, The Church and Homosexuality (La Iglesia y la homosexualidad) (Old Tappan , NJ,: Flemming H.Revell, 1978), 113. 5 "En tanto no se informa que Jesús haya hablado sobre la homosexualidad o conducta homosexual, su única declaración registrada [en Mat 19:38 y Mar 10:29] sobre la sexualidad humana revela que él entendía que los varones y las mujeres fueron creados por Dios para relaciones mutuas que unían y completaban al varón y la mujer en una (permanente) unión complementaria. No hay ningún espacio aquí para un argumento de silencio que involucra lo que Jesús 'podría tener' o 'debiera tener' pensamiento respecto de la homosexualidad. Pero de las propias palabras de Jesús nosotros vemos que él entendió la sexualidad humana como creación propia de Dios para el propósito de que varon y mujer se uniesen en una relación complementaria" (Marion L. Soards, Scripture and homosexuality: Biblical authority and the Church today (Las Escrituras y la Homosexualidad: La autoridad bíblica y la Iglesia de hoy )[Louisville, KY,: Westminster/John Knox, 1995], 28). 6 Joe Dallas, Desires in conflict : Answering the struggle for sexual identity (Deseos en conflicto: Respondiendo a la lucha por la identidad sexual) (Eugene OR: Harvest House Publishers, 1991), 276. 7 Vea mi Receiving the Word (Recibiendo la Palabra), 241249, esp. 279321. Cf. mi artículo inédito, "A bug in Adventis hermeneutic" (Un gusano en la hermeneutica adventista), 1999, una versión sumaria de será publicada en un ejemplar futuro de la revista Ministry (Ministerio) bajo el título, "Preguntas en la búsqueda de una hermenéutica unificada." 8 Los lectores se beneficiarán de los siguientes trabajos que desafían las anteriores hipótesis de la "acomodación": Ronald A. G. du Preez, Polygamy in the Bible (Poligamia en la Biblia) (Berrien Springs, MI,: Adventist Theological society publications, 1993); Theodore D. Weld, The Bible against slavery: Or, an inquiriy into the genius of the mosaic system, and the teachings of the Old testament on the subject of human rights (La Biblia contra la Esclavitud: O, una pregunta al Genio del sistema mosaico, y las enseñanzas del Antiguo Testamento sobre el asunto de los Derechos Humanos) (Pittsburgh: United presbyterian borrad of publication, 1864); cf. Dale B. Martin, Slavery as salvation: The metaphor of slavery in Pauline christianity (La Esclavitud como salvación,: La metáfora de la esclavitud en el cristianismo paulino) (New Haven: Yale UP, 1990). Estos trabajos ofrecen evidencia bíblica que muestra que Dios en ningún momento toleró la poligamia y la esclavitud como prácticas moralmente legítimas para Su pueblo. En el tema de la subyugación de las mujeres o "patriarcado", George Knight, Role relationships of men and women: New Testament teaching (Relaciones de rol de hombres y mujeres : enseñanza del Nuevo Testamento (Chicago, IL,: Moody, 1985), y Guenther Haas, "Patriarchy as an evil that God tolerated: análisis and implications for the autority of Scripture (Patriarcado como un mal que Dios toleró: análisis e Implicaciones a la autoridad de las Escrituras),Journal of the Evangelical Theological Society , Septiembre 1995 , 321-326, ha desafiado la noción que la preeminencia masculina (en la casa e iglesia) es una mala práctica que Dios toleró. 9 R. Laird Harris, Gleason L. Archer Jr., y Bruce K. Waltke, Theological Wordbook of the Old Testament (Libro de texto teológico del Antiguo Testamento), vol. 1 (Chicago: Moody Press), 396. 10 Donald J. Wold, Out of order: Homosexuality in the Bible and the ancient near east (Fuera de orden : La homosexualidad en la Biblia y el antiguo Cercano Oriente) (Grand Rapids, MI,: Baker, 1998), 22-23 (énfasis suyo). 11 Derek Kidner, "Additional note on the sin of Sodom" (Nota adicional sobre el pecado de Sodoma), en Génesis: An introduction and commentary (Genesis: una introducción y comentario) (Downers Grove: InterVarsity, 1967), 136-137. 12 Para una discusión profunda de Leviticos 18, vea Ronald A. G du Preez, Polygamy in the Bible (Poligamia en la Biblia) (Berrien Springs, MI,: Adventist Theological Society, 1993), 70-81. 13 Basado en las repetidas referencias a los "forasteros" en Leviticos 17 y 18, Gerhard F. Hasel concluye que estas leyes no son ceremoniales, rituales, o culticas, "no pueden restringirse a los Israelites", sino "son universales en naturaleza" (vea Hasel, "Clean and Unclean meats in Leviticus 11: Still relevant? (Carnes limpias e inmundas en Leviticos 11: aún relevantes? " Journal of the Adventist Theological Society 2 [Otoño 1991]: 103-104. Richard M. Davidson concurre. Él mantiene que las prácticas fuera de la ley en Lev 18 "no son solo destructivas para Israel. Ellas son abominaciones universales". Vea, Davidson, "Revelation/Inspiration in the Old Testament: a critique of Alden Thompson's 'Incarnational? Model" (Revelación/Inspiración en el Antiguo Testamento : Una crítica del modelo 'encarnacional' de Alden Thompson), en Issues in Revelation and Inspiration (Asuntos sobre revelación e inspiración), ed. Frank Holbrook y Leo Van Dolson (Berrien Springs, MI,: Adventist Theological Society, 1992), 121. Cf. Walter C. Kaiser, Jr, Toward Old Testament Ethics (Hacia las éticas del Antiguo Testamento) (Grand Rapids, MI,: Zondervan, 1983), 117-119,196,197. 14 Para un argumento que apoya la naturaleza permanentemente obligatoria de estos pasajes, vea Michael Ukleja, "Homosexuality and the Old Testament" (Homosexualidad y el Antiguo Testamento" , Bibliotheca Sacra 140/3 (July-September 1983): 259-266, sobre todo 264ff. en "La Relevancia de la Ley." 15 Carl Bridges, Jr "The Bible does have something to say about Homosexuality" (La Biblia tiene algo que decir sobre la Homosexualidad), en Gay rights or wrongs: A christian's guide to homosexuals issues and minnistry, (Derechos o errores gay : Una guía cristiana a los temas y ministerio homosexual), ed. Michael Mazzalongo (Joplin, MO: Collage Press, 1995), 160. 16 Un detallado estudio exegetico de Romanos 1:26-27 aparece en Schmidt, Straigth and narrow (Directo y al punto), 64-85. 17 Para más sobre esto, vea a D. F. Wright, "Homosexuals or prostitutes? The meaning of arsenokoitai (1 Cor 6:9, 1 Tim 1:10)" (Homosexuales o Prostitutas? El significado de Arsenokoitai (1 Cor 6:9, 1 Tim 1:10)", Vigiliae Christianae 38 (1984):125153, sobre todo 126-129. Cf. Zaas, "1 Corintios 6:9ff,: Was homosexuality condoned in the Corinthian church?(1 Corintios 6:9 ¿Se perdonó la homosexualidad en la Iglesia corintia? )" Society of biblical literatura seminar papers 17 (1979): 205-212. 18 Para más sobre esto, vea Michael Ukleja, "Homosexuality in the New testament (Homosexualidad en el Nuevo Testamento), Bibliotheca Sacra 140/4 (Octubre-Diciembre 1983):350-358 ; David E. Malick, "The condemnation of homosexuality in Romans 1:26-27 (La condena de la homosexualidad en Romanos 1:26-27)", Bibliotheca Sacra 150/3 (July-September 1993): 327-340, y "The condemnation of homosexuality in 1 Corinthians 6:9" (La condena de la homosexualidad en 1 Corintios 6:9", Bibliotheca Sacra 150/4 (Octubre-diciembre 1993): 479-492. 19 Donald Wold, Out of order: Homosexuality in the bible and the Ancient Near East (Fuera de orden : La homosexualidad en la Biblia y el antiguo cercano oriente), 198. 20 Ronald Springett, Homosexuality in history and the Scriptures (La Homosexualidad en la historia y las Escrituras), 163-164. 21 Bridges, Jr. "The Bible does have something to say about homosexuality" (La Biblia tiene algo que decir sobre la homosexualidad), en Gay rights or wrongs (Derechos o errores gays), 169. Noel Weeks bien lo declara : "puede parecer amable decir que una persona no es responsable por su pecado. Pero tiene la consecuencia áspera y cruel que el pecado está por consiguiente fuera del alcance de la obra santificadora del Espíritu. El homosexual se condena a vivir con la miseria del pecado. No cometa ningún error. El pecado y la miseria van juntos. Cuando nosotros le negamos al homosexual el evangelio, le decimos que espere una persistencia de su miseria. A menudo se hace hincapié de que la iglesia debe mostrar compasión al homosexual. Así debiera ser. El primer artículo de esa compasión es decirle cómo es posible escapar. ¿Por qué debiera él buscar la iglesia que le dice que nada puede hacerse por él? Tal vez puede gustarle tal iglesia para aliviar la carga de su conciencia culpable, pero tal iglesia no tiene nada para ofrecerle" (Noel Weeks, (La suficiencia de las Escrituras) [Carlisle, Pa.: Banner of Truth Trust, 1988], 172). ir a la parte 3 |